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Norte y sur

15 días


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[su_tab title=”Salidas“]

  • Consúltanos salidas

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[su_tab title=”Precio“]

  • Desde 1.415 € 

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[su_tab title=”Incluye“]

  • Visado
  • Guía de habla hispana
  • Traslados aeropuerto-hotel-aeropuerto en Duala y Garoua
  • Vuelo interno Duala-Garoua
  • Vehículo minibús en todo el recorrido
  • Tren Ngaunderé-Yaundé
  • Alojamiento en hoteles. Habitación doble a compartir, régimen de AD
  • Alojamiento en campamentos, régimen de AD
  • Alojamiento en aldeas. Régimen de PC y MP
  • Asistentes en aldeas
  • Seguro de asistencia en viaje

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[su_tab title=”No incluye“]

  • Vuelo y tasas aéreas
  • Comidas y cenas no especificadas en Itinerario
  • Entrada al Parque Nacional de Waza
  • Tasas de aeropuerto a la salida de Duala (15 € aprox.)
  • Bebidas, propinas y gastos personales
  • Todo aquello no incluido en el apartado anterior

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[su_tab title=”Itinerario“]

  • Día 1  España – Duala (Douala)
    Recepción en aeropuerto y traslado al hotel. Duala tiene unos dos millones de habitantes y es la capital económica del país. Su puerto está a unos 30 km. del mar, pero los barcos llegan hasta aquí gracias al tamaño del río Wuri. Descargan las mercancías que luego salen en tren hacia el norte, y por carretera hacia el resto del estado y países vecinos. El río divide la ciudad, vertebrando sus barrios: el de Bonazo es el más comercial y el de Akwa el que concentra mayor vida nocturna. Hotel. AD
  • Día 2  Duala – Garua (Garoua) – Rumsiki
    Vuelo interno hasta Garua (500.000 hab.), capital de la provincia Norte. Está situada a orillas del río Benue y su puerto fluvial es muy importante para el comercio de la zona. Salida en vehículo hacia los montes Mandara, que forman parte de la cordillera que viene desde Santo Tomé y llega al Tibesti, en Chad. Aquí se refugiaron las poblaciones locales (Kapsiki, Matakam) tras la invasión de los Fulani (Pel, Fulbé), musulmanes procedentes de Nigeria, quienes les apodaron Kirdi (paganos) por su resistencia a islamizarse. El paisaje que nos vamos encontrando es impresionante. Desde el verde valle ya se aprecian las formaciones rocosas del macizo que visitaremos. Noche en Campamento L’Amitié. Campamento. AD
  • Día 3  Rumsiki – Rufta
    En función del día de la semana, visita al mercado para apreciar los productos que se cultivan en la zona y la forma de vida de sus habitantes. Los cuales a menudo no están tan interesados en la compraventa como en visitar a amigos y familiares, ponerse al tanto de las noticias de las otras aldeas, charlar y  descansar, ver y dejarse ver. Hay tejedores, alfareros, herreros, peluqueros, sastres, bailarines y por supuesto los respetados herreros (“El primer tejedor es la araña; el primer constructor, la hormiga; el primer artesano, el herrero”).
    También encontramos algún que otro feticheur que adivina el porvenir con cangrejos vivos. Rumsiki es punto de partida y llegada para varias rutas por la región, con lo cual en determinados días puede tener un ambiente muy “turístico”. Pero es fácil desmarcarse de él. Caminata de unas 3 horas hasta Rufta, parando en las aldeas Margui y Kapsiki que nos vamos encontrando. Las dos etnias tienen un tronco común y similares costumbres. Viven en las laderas, cultivan mijo y cacahuete y pastorean rebaños familiares. Llegada a Rufta. Aldea. PC
  • Día 4  Rufta – Gamba
    Tras desayunar, caminamos entre 3-4 horas por un paisaje con relieves de origen volcánico. Vemos grandes pitones basálticos con los que se taponaron los cráteres “machos” (los “hembras” suelen ser montes bajos, algunos cubiertos por lagunas). Varios de estos picos tienen carácter sagrado para las etnias animistas. Por ejemplo el Turú, con sus 1.442 m de altura, o el Zivi, con su irremediable iconografía fálica. Llegada a Gamba. Aldea. PC
  • Día 5  Gamba – Rumsiki
    Seguimos nuestra visita por las aldeas Kapsiki, siempre rodeados del desbordante paisaje de los montes. En esta cordillera viven más de 30 etnias diferentes y cada serranía tiene su particular vegetación, clima y cultura.
    En general, las aldeas mantienen su arquitectura y organización tradicional. Casas de barro y tejado de paja, algunas rodeadas del saré, un cercado de piedra o adobe. Suele rodear la casa del jefe y de sus esposas, así como los gallineros y espacios comunes. En estos sarés es donde nos reciben cuando pernoctamos entre ellos. Pero hoy continuaremos camino hasta Rumsiki para dormir en el campamento que ya conocemos. Campamento. AD
  • Día 6  Rumsiki – Turu (Tourou) – Koza
    Salimos en vehículo por pista sin asfaltar en dirección a Turu. Aquí se celebra todos los jueves el mercado de “las mujeres de las calabazas”. Las usan como sombrero y sus dibujos nos dan información de su estado: si está casada, si tiene hijos, etc. Otras calabazas se usan para cocinar, transportar y almacenar las mercancías. Y por supuesto para beber la cerveza de mijo (bil-bil).Salimos en vehículo por pistas hacia la región Koza, habitada por los Matakan, fervientes islamistas. Allí saludamos al Sultán, que tiene unas 100 mujeres. Nos ofrecerá dormir en alguna de las casas para invitados, aunque también podemos hacerlo en vivac. (Otra opción, dependiendo del horario y del estado de las pistas, es
    pernoctar en la cooperativa de mujeres artesanas de Oudjila). Aldea. MP
  • Día 7  Koza – Mokolo
    Viaje en vehículo durante unas dos horas, en función del estado de las pistas. Dejamos los montes Mandara para adentrarnos en las llanuras del extremo norte camerunés. El paisaje cambia con cada estación, pero siempre veremos inmensas rocas de granito bajo los que se camuflan pequeños pueblos-fortaleza. Son aldeas Mafa o Fulbé, con sus cultivos de mijo escalonados. Llegada a Mokolo. Campamento de bungalós. AD
  • Día 8  Mokolo – Parque Nacional de Waza
    Salimos en vehículo por carretera asfaltada durante una hora y media, aproximadamente. El Parque Nacional de Waza es el más célebre de Camerún, tiene paisaje de sabana y una importante población de elefantes, jirafas, antílopes, avestruces, gacelas y aves. También pueden verse leones, hipopótamos y otros grandes mamíferos, aunque no en la misma cantidad y variedad que en otros parques del este africano. Campamento de bungalós. AD
  • Día 9  Parque Nacional de Waza – Maroua
    Viaje en vehículo durante una hora, aproximadamente. Llegada a Maroua, ciudad de unos 200.000 habitantes que conserva aromas de pueblo. Calles de arena, árboles frondosos, rincones pintorescos. Es muy agradable callejear sin destino fijo, dejándose atrapar por su atmósfera, pero también recorrerla en taxi-moto, deteniéndose donde interese. Por ejemplo, en el mayor mercado de artesanía de la región o en el Palacio del Lamido (los “lamidos” son jefes locales). Un sitio aconsejable para cenar es Chez Moissa. Noche en Hotel. AD
  • Día 10  Maroua – Pouss – Garoua
    Salimos en vehículo por pista (en época de lluvias puede estar cortada). Hacemos una parada en el lago de Maga, formado por una presa en la que hay cultivos de arroz. Visita a Pouss, tierra de los míticos Musgom. Conservan sus casas tradicionales de barro, algunas llamadas “obús” por su peculiar planta. Recorremos el muy interesante mercado que se celebra a orillas del río Logone, casi en la frontera con Chad. Regreso a Maroua por la misma pista y continuación a Garoua por carretera asfaltada. Motel. AD
  • Día 11  Garoua – Ngaunderé
    Tras desayunar, salimos en vehículo por carretera asfaltada. Viaje de unas cinco horas para atravesar la falla del río Benué que desemboca en la meseta de Adamawa. Agudas pendientes con laderas muy arboladas, refugio de numerosos animales. La madera es utilizada para hacer carbón vegetal. Es zona de pastores
    nómadas de la etnia Pel, que se han ido sedentarizando.Nos acercamos a Ngaunderé (150.000 hab.) situada en lo alto de la meseta a unos 1.300 m de altitud. Ya era un importante centro comercial con la llegada de los Pel/Fulbé en el siglo XIX y se acrecentó con el trazado del ferrocarril, que enlaza con la capital. Sus mayores ingresos vienen por la ganadería, el algodón y el sector
    servicios. Alrededor de la ciudad hay varios lagos nacidos sobre cráteres extinguidos. Visitamos el más cercano, el Tison, rodeado de bosques y con una vista espectacular desde lo alto. También vemos las cataratas de Tello, un salto de agua de 50 m. que vierte sobre una laguna natural. Ya en la ciudad, visita al
    mercado nocturno. Hotel. AD
  • Día 12  Ngaunderé – Tren Transcamerunés – Yaundé
    Visita por la ciudad. Tiene su parte moderna, en la que destaca la Universidad, y su parte antigua, con callejuelas estrechas en las que resuenan las llamadas a la oración (la de los viernes al mediodía es espectacular). Hay que ver el Palacio del Lamido y sentarse en las cercanías, sin más, para observar el trasiego constante de mercancías y viajeros de cualquier etnia.Embarque en el tren Transcamerunés a las 18,30. Reparto de cabinas. Hay quien compara este tren con un Orient Exprés a la africana. De lo que no cabe duda es que permite vivir una experiencia única. Sobre las 6 de la mañana se pasa por las reservas de fauna de Pandjar y Djerem. Una buena parte del recorrido transcurre a orillas del río Sanaga, antiguo hogar de los Pigmeos, de donde fueron expulsados. Cabina en tren. AD
  • Día 13  Yaundé – Kribi
    Llegada a la capital sobre las 10,30 de la mañana. Nos despejamos con un buen desayuno y salimos en vehículo hacia el sur. La región balnearia de Kribi es una de las más dinámicas del país, con playas doradas y variados reclamos turísticos. Tras un pequeño relax en el hotel, salimos a visitar la ciudad, fundada por
    alemanes. Simpático mercado nocturno con las mujeres asando el pescado del día en la calle. Todo está cerca: iglesia, bares y discotecas. Hotel. AD
  • Día 14  Kribi – Nlende
    Salimos de mañana por la pista que termina en la frontera con Guinea Ecuatorial. Parada en las cascadas de la Lobé.El río vierte directamente sobre el océano, formando un gran salto de agua. Es un entorno bello y sugerente,
    que permite un paseo en piragua, ver la llegada de los pescadores y tomar unos camarones tan frescos como sabrosos. Con el sonido del agua de fondo, es posible que alguien te cuente la historia de Mami-Wata, la legendaria diosa con corte de sirenas que pueden arrastrarte hacia el mar. Por la tarde llegamos a Nlende, aldea de pescadores. Visitas opcionales a poblados Batanga y Mabea. Alojamiento en nuestra casa, integrada en la aldea y a orillas del mar. Casa en aldea. PC
  • Día 15  Kribi – Duala – Vuelo de regreso
    Salimos por una carretera bordeada de cocoteros y pequeñas villas de aire colonial. Una vez en Duala, se puede aprovechar para visitar lo que no nos dio tiempo en la anterior parada. El museo suele estar cerrado pero se puede encontrar al director en el café más próximo. No hay problema. También se puede aprovechar para las últimas compras en el mercado de artesanía más surtido del África Central. Traslado al aeropuerto. Vuelo de regreso
  • Día 16*  Llegada a España.
    * En función de los vuelos

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