VIAJE A MADAGASCAR

Oferta Madagascar

MADAGASCAR
Descubre Madagascar
Madagascar es la mayor isla de África y la cuarta más grande del mundo: 1.580 km de norte a sur y 571 km de este a oeste. Casi un continente por sí misma. Y su contenido es muy diverso: etnias de origen africano junto a poblaciones llegadas de Asia, especialmente malayo-polinesias e indo-pakistaníes. A los que hay que sumar descendientes de antiguos colonizadores (portugueses, franceses y británicos), de los obreros a su cargo (chinos, comorenses) y de los comerciantes que pasaban en ruta (árabes, yemenitas, somalíes). Una convivencia, no siempre pacífica, que deriva en un muy interesante mestizaje.
Esta ruta va de Antananarivo hacia el sur, pasando por las selvas del este, visitando algunos de los parques naturales más interesantes, atravesando con el Tren la Selva el este malgache, navegando el Canal de Pangalanes y caminando en el desierto y la sabana del Isalo para terminar delante de la barrera coralina de las costas de Madiorano, en el Canal de Mozambique.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  (7 octubre)  España – París – Antananarivo
Salida  a las 08h00 en vuelo internacional de MD (Air Madagascar) desde París CDG. Se recomienda presentarse 3h antes. Llegada a las 19h55. Noche a bordo.
Día 2  Antananarivo – Reserva de Peyrieras – PN Andasibe – Mandatia  (140 km ± 3h)
Desayuno y salida hasta  la Reserva de Peyrieras, Podemos observar camaleones, cocodrilos y reptiles en cautividad, así como otras especies endémicas de la isla (uroplatus, mariposas cometa) que habitualmente son difíciles de ver en los parques naturales. Visita de la ciudad y el mercado de Moramanga. Almuerzo libre. Por la tarde llegada a los bosques de Eulophiella. Visita nocturna de la Reserva Privada donde podremos ver especies de fauna nocturna. [Alojamiento-Desayuno]  Eulophiella Lodge / Vakona Forest Lodge / Indri lodge / Andasibe Hotel
Día 3  Trekking Parque Nacional Andasibe – Mantadia
Desayuno muy temprano y visita a pie de la Reserva de Analamazaotra en el Parque Nacional de Andasibe-Mantadia. La marcha dura unas 3 horas y es de nivel fácil.
Conviene llevar buen calzado, pantalón largo y chubasquero (al tratarse de un parque húmedo el suelo es resbaladizo). Aquí vive el famoso Indri-Indri, el primate más grande de Madagascar, fácilmente observable. Además habitan 11 especies de lémures (Rubriventer, Hapalemur Griseus, Varecia Variegata). Gran diversidad de aves, reptiles e insectos. La flora es tropical. Numerosos helechos, lianas sagradas, orquídeas y palmeras enanas. Almuerzo libre. Traslado al Parque Nacional de Mantadia (aprox.14 Kms) donde realizaremos un trekking de ± 2 horas de duración en uno de los últimos bosques primarios que todavía se conservan intactos en el planeta. Es una verdadera joya natural donde podemos ver especies de lémures como el Propithecus Diadema (Sifaka). [Alojamiento-Desayuno]  Eulophiella Lodge / Vakona Forest Lodge / Indri lodge / Andasibe Hotel
Día 4  Parque Nacional Andasibe – Behenjy – Antsirabe  (310 km ± 6h)
Desayuno y salida hacia las Tierras Altas malgaches, entre arrozales en terraza. Almuerzo libre en la ciudad de Behenji, famosa por la fabricación de foie-gras y magrets de pato (excelentes). Continuamos hasta la ciudad colonial de Antsirabe (“lugar donde hay mucha sal”). Fue fundada por misioneros luteranos noruegos a finales del S. XIX. Ciudad termal gracias al descubrimiento de aguas ricas  en cloruro de sodio.  Hoy es la segunda residencia de los acaudalados Merina. [Alojamiento-Desayuno]  Royal Palace / Hotel Vatolahy
Día 5  Antsirabe – Ambositra – Ambalandingana   (155 km ± 4h)
Desayuno y traslado muy temprano hasta el poblado de Antoetra. Desde aquí inicio del trekking de unas 4 horas de duración que nos llevará a recorrer a pie unos 8 kilómetros (entre ida y vuelta) para visitar el poblado animista de Ifasina. Todo el País Zafimaniry está formado por 52 poblados animistas y ha sido declarado Patrimonio Oral de la Humanidad por UNESCO. Por la tarde visitaremos Antoetra y continuaremos en vehículo hasta el hotel. Alojamiento. [Alojamiento-Desayuno] Ecolodge sous le soleil de Mada
Día 6 Ambalandingana – Ambohimasoa – Sahambavy  (140 km ± 4h)
Desayuno y continuación de nuestra aventura en tierra de la etnia Betsileo. Breve parada en la población agrícola de Ambohimasoa, almuerzo libre y llegada por la tarde a la ciudad de Fianarantsoa. Visita panorámica de la ciudad vieja. Alojamiento. [Alojamiento-Desayuno]  Lac Hotel 2*
Día 7   Sahambavy  – Tren de la selva – Manakara  (160 km ± 10 h)
Desayuno y salida en el Tren de la Selva para descender desde las Tierras Altas hasta el Océano Índico. Se trata del último tren regular de pasajeros que queda en la isla y data de la época colonial francesa. Recorreremos las selvas del corredor del Este y llegaremos por la tarde a Manakara. Alojamiento.
[Alojamiento-Desayuno]  Parthenay Club / Les Delices
Día 8  Manakara – Canal de Pangalanes (piragua) – Manakara
Desayuno. Embarcamos en piraguas tradicionales de la etnia Antemoro para explorar el Canal de Pangalanes. El canal se extiende a lo largo de 600 km y vertebra económicamente la costa centro-este del país. Es un cauce natural que los franceses convirtieron en navegable. La parte norte puede navegarse a motor (turismo de masas), pero la sur sólo puede hacerse en embarcaciones tradicionales. Las piraguas se han adaptado ligeramente al turismo pero siguen teniendo asientos de madera no excesivamente cómodos. Nuestro cocineros preparan el almuerzo a base de pescados y mariscos. Visitamos un poblado de pescadores Antemoro. Regreso por la tarde a Manakara. [Alojamiento-Desayuno-Almuerzo] Parthenay Club/ Les Delices
Día 9  Manakara – Parque Nacional de Ranomafana (180 km ± 5h)
Desayuno y salida por la carretera de la selva hasta el Parque Nacional de Ranomafana, declarado Reserva de la Biosfera. Su nombre significa “agua caliente” y proviene de las fuentes termales que hay en el interior. Ocupa 40.000 hectáreas  y tiene una altitud media de 1.000 m. Es un bosque tropical en el que, según leyendas malgaches, llueve 365 días al año. Naturaleza en estado puro. Más de 11 especies de lémures y 114 de aves. La variedades de orquídeas silvestres se cuentan por centenares. Es un parque que reserva su área más poblada para estudiosos y científicos de medio mundo. Hacemos un trekking de unas 3 horas de duración. Almuerzo libre. Instalación en el hotel. Breve visita nocturna a pie de los alrededores del Parque para observar especies de fauna endémicas. [Alojamiento-Desayuno] Centrest Hotel 2*
Día 10  Parque Nacional de Ranomafana – Fianarantsoa – Ambalavao (114 km ± 3h30)
Desayuno y traslado a la “ciudad vieja” de Fianarantsoa, visita panorámica del centro histórico. Salida hasta la población de  Ambalavao, donde visitaremos la fábrica de papel Antemoro y su animado y colorista mercado. Alojamiento. [Alojamiento-Desayuno]  Aux Bougainvillées
Día 11  Ambavalao – Mercado de cebúes – Reserva de Anja – Parque Nacional del Isalo (237 Km ± 4hrs)
Desayuno y visita del gran mercado de cebúes de Ambalavao, la más grande feria de ganado de la isla. Salida hacia la Reserva Natural de Anjà, donde veremos lémures de la especie maki catta con facilidad, así como camaleones y tumbas betsileo-Sur (trekking aprox. 01:30h). Almuerzo libre. Llegada por la tarde al Parque Nacional de Isalo.[Alojamiento-Desayuno]  Isalo Rock Lodge 4*
Día 12  Trekking Parque Nacional de Isalo   (6 km a pie)
El Isalo es la joya de la corona de los parques malgaches. Gran contraste de paisajes; desde el desierto con formas caprichosas a piscinas naturales, pasando por profundos cañones por donde discurren riachuelos. Está ubicado en la región de los Bara, y es testimonio vivo de la historia del país. Vemos tumbas de esta etnia y grutas donde se refugiaban árabes y portugueses. Además es un verdadero zoo natural donde habitan 55 especies de aves y varias de lémures: el Lémur Catta, el Lémur Fulvus Rufus y el Grand Propithèque. Quizá el más codiciado sea el Sifaka Bilany (“lemur que camina erguido”). La flora también es abundante y diversa: euphorbeas, aloes, pachypodiums, etc. Almuerzo pic-nic (libre) junto a la piscina natural donde podremos tomar un baño. Visita de la cascada de las Nimfas, la piscina azul y la piscina negra en el abrupto Cañón de Namaza. Y asistimos a la espectacular puesta de sol desde la ventana del Isalo. El trekking es de nivel fácil pero si algún viajero no quiere realizarlo puede esperar al grupo en el hotel. [Alojamiento-Desayuno] Isalo Rock Lodge
Día 13  Trekking Parque Nacional de Isalo   (7 km a pie)
Desayuno y visita del Parque Nacional del Isalo (trekking de nivel fácil-medio). Visita de la región conocida como La Crète, donde veremos un impresionante paisaje y terminaremos nuestro paseo en la Piscina Natural donde podremos tomar un baño. Pic-nic NO incluido. Regreso al hotel. Isalo Rock Lodge
Día 14  Isalo – Parque Nacional de Zombsite – Tulear – Playas de Ifaty (260 km ± 5h)
Desayuno y salida temprano hacia el sur, vía Sakaraha. Por el camino conocemos las famosas tumbas Mahafaly. Son de piedra y tienen estelas funerarias esculpidas o pinturas de animales, parejas y escenas de la vida cotidiana.  Están casi siempre cubiertas de cráneos y cuernos de cebúes. Seguimos camino, entre los primeros baobabs del sur malgache.  Visita a pie del Parque Nacional de Zombitse de unas 2 horas de duración. Es uno de los parques más vírgenes y menos visitados de la isla. Podemos contemplar lémures de la especie Sifaka (Propithecus Verreuxi), así como camaleones de gran tamaño y baobabs de la especie Adansonia Za. Almuerzo libre. Llegada a Tulear. Visita del mercado de conchas. Almuerzo libre. Traslado a las playas de Madiorano.
[Alojamiento – Desayuno]  Les Dunes D’Ifary 3*/ Hotel La Mira de Madiorano 3* / Hotel de la Plage 3*
Días 15 y 16  Playas de Ifaty
Día libre dedicados a disfrutar de las playas, practicar deportes acuáticos o simplemente descansar. Desde el hotel se pueden contratar actividades opcionales. Por ejemplo, una visita a la Reserva de Reniala, con gran variedad de baobabs. O también una excursión en lakana, embarcación típica de la etnia Vezo, para conocer la fantástica barrera de coral (Reserva de la Biosfera). Aquí se puede practicar esnórquel (incluye material) y disfrutar con los hermosos fondos marinos. Otra opción es contactar con los diving center de la zona para practicar submarinismo o salir en barco para observar las migraciones de ballenas jorobadas. [Alojamiento – Desayuno]  Les Dunes D’Ifary 3* / Hotel La Mira de Madiorano 3*/ Hotel de la Plage 3*
Día 17  Ifaty– Tulear – Antananarivo
Desayuno y a la hora convenida traslado al aeropuerto de Tulear, vuelo doméstico destino la capital a las 09h35, llegada a las 11h15 a Antananarivo y traslado al hotel. Alojamiento. [Alojamiento-Desayuno]  Le Louvre Hotel & Spa
Día 18 Antananarivo –París CDG
Desayuno y visita panorámica del centro de la ciudad, posibilidad de compras. Por la tarde, visita del mercado de artesanía de La Digue. Traslado al aeropuerto,  para tomar vuelo internacional de Air Madagascar destino París CDG  a las 22h55. Noche a bordo.
Día 19 (25 octubre)   París CDG
Llegada a París CDG las 05h50.
Importante El orden de las visitas y excursiones se pueden modificar por imperativos locales (horarios aéreos, estado de las carreteras, etc). Si algunas no pudieran realizarse, se intentarán sustituir siempre que sea posible.

VIAJE A GHANA

Oferta viaje África

Ghana fue conocida como tierra del oro, lo que provocó numerosas expediciones de portugueses, británicos y holandeses en busca del preciado metal. La costa está salpicada de fortalezas que recuerdan otro comercio más vergonzante, el de seres humanos, y dio en llamarse costa de los esclavos. Pero el sobrenombre más acertado quizá sea el de país de los colores, algo fácil de comprobar en sus numerosos mercados. Hay un centenar de grupos étnicos y más de 70 lenguas.
La ruta que os ofrecemos comienza en la capital, Accra, y sigue por la región del Lago Volta, tal vez el accidente geográfico más representativo del país. Allí se construyó la presa de Akasombo que ha conformado uno de los embalses más grandes del mundo. Atravesando un magnífico bosque tropical, llegamos a Kumasi, la capital de los Ashanti, etnia mayoritaria. Tienen un pasado tan agitado como fascinante. Nos acercamos al Lago Busumtwi, una maravilla natural formada hace más de un millón de años tras el impacto de un meteorito. Y rematamos acercándonos a la costa, llana y de arenas blancas, para conocer los castillos y fortalezas coloniales de Cape Coast y Elmina.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  (27 diciembre)    España – Accra
Llegada de madrugada al aeropuerto, traslado al hotel y presentación de grupo. Hotel. AD Hotel Paloma
Día 2   Accra – Ho
Desayuno. Viaje de unos 170 km hacia la región del Volta, donde se encuentra la presa de Akasombo, una de las más grandes de África. Parada en la ribera del rio. Continuamos hasta Ho (90.000 hab), capital de la región. Fue fundada en el S. XVIII y estuvo bajo dominación alemana y británica. Actualmente hay mayoría de la etnia Ewe. A destacar el tela kente, tejido tradicional con motivos y colores simbólicos. Hotel. AD
Bob Coffe Hotel
Día 3   Ho – Hohoe – Akosombo
Desayuno y salida hasta Hohoe, ciudad que mantiene su rey. En esta región son frecuentes los monarcas locales. Suelen ser respetados y sirven de mediadores con el poder político central. Visita a la espectacular cascada de Hohoe. Excursión opcional en barco por el Lago Volta. Visita de Pkandu, pueblo de pescadores. Llegada a Akosombo por la tarde. Hotel. AD   Hotel Continental
Día 4   Akosombo – Kumasi
Desayuno y salida a primera hora. Viaje de 270 km atravesando un magnífico bosque tropical. Llegada a Kumasi, capital del antiguo Imperio Ashanti, que se mantiene como etnia mayoritaria. Se la sigue llamando “ciudad jardín”, por la abundancia de plantas, aunque la primera impresión sea la de una ciudad bulliciosa, con las inevitables (y prácticas) motocicletas. Aquí nació Kofi Anan, exsecretario general de la ONU y Premio Nobel de la Paz. Tarde libre. Hotel. AD   Hotel Georgia
Día 5  Kumasi
Tras el desayuno, recorrido por la ciudad. Visita del museo que recoge la fascinante historia del pueblo Ashanti. Tienen una mitología muy compleja, con dioses mayores y menores. También vemos el centro artesanal, con nuevas piezas de antiguas tradiciones, y el monumental mercado.
Por la tarde, viaje de 20 km hasta el Lago Bosumtwi (o Bosomtwe), que ocupa el cráter formado por el impacto de un meteorito. Tiene 8 km de diámetro y es el único lago natural del país. Los Ashanti lo consideran sagrado y conservan ciertas tradiciones como el uso de tablones de madera para pescar en él. Hay numerosas  aldeas alrededor. Recorrido en barca. Regreso al alojamiento. Hotel. AD  Hotel Georgia
Día 6  Kumasi – Cape Coast – Elmina
Viaje de 240 km por carretera asfaltada, entre campos de mandioca y plátanos. Parada para disfrutar de Cape Coast, que ha cobrado notoriedad mundial por las visitas de Michelle Obama a sus parientes vivos y antepasados muertos. Visita al castillo, Patrimonio de la Humanidad, con pasado colonial y esclavista. Continuamos hasta la bella ciudad de Elmina. Hotel. AD   Hotel Coconut Grove
Día 7  Elmina
La ciudad se desarrolló alrededor del castillo-fuerte de San Jorge, levantado por portugueses en 1482. También pasaron por aquí holandeses y británicos, comerciando con oro y esclavos. Visita al fuerte y al puerto de pescadores, uno de los más bonitos de la zona. Tarde libre.
Actividad opcional: excursión al Parque Nacional de Kakum, situado a unos 38 km de Cape Coast. Es una reserva de bosque húmedo y selva densa en la que habitan elefantes de bosque, monos, reptiles, unas 300 especies de aves y otras tantas de mariposas. Muchos de sus árboles y arbustos se usan en la medicina tradicional. La atracción principal del parque son los canopés, siete puentes colgantes fabricados con cuerda que permiten una singular perspectiva aérea. Alguno mide 350 m largo y está suspendido a unos 40 m del suelo. Hay que traer calzado apropiado y dejarse el vértigo en casa.  Hotel. AD    Hotel Coconut Grove
Día 8  Elmina – Accra
Desayuno. Viaje de 154 km hasta la capital. Accra ronda los tres millones de habitantes y por su historia han pasado suecos, holandeses, británicos y daneses. Pueden hacerse las últimas compras en el mercado de Makola y el Centro de Artesanía. Hotel. AD  Hotel Paloma
Día 9  Accra – España
Traslado al aeropuerto. Vuelo. Llegada a España

VIAJE A SENEGAL

OFERTA SENEGAL

Siempre hemos llamado a Senegal el África suave. Es cercano y asequible, de relieves parejos e infraestructuras cuidadas, con clima moderado y gentes hospitalarias. Suavidad notable. Un país muy recomendable para las personas que no han viajado nunca a África, o lo han hecho muy poco. Es una buena iniciación al continente.
Comenzamos ruta en el sorprendente Lago Rosa y seguimos por la legendaria ciudad de San Luis. Conocemos la Lengua de Barberíe, el desierto de Lompoul, la ciudad santa de Touba y aldeas pel en Kaolak. Nos adentramos en el País Basari y alcanzamos Casamance, la región más verde y rebelde del país.
Visitamos auténticas aldeas de los diola, etnia de raíz ancestral. Descansamos en la playa de Cap Skirring y navegamos hasta la Isla Carabane, paraíso de arenas blancas. De regreso, atravesamos Gambia para llegar a Sine Saloum. Y cerramos el circuito visitando dos enclaves imprescindibles: Joal Fadiouth, el bello pueblo natal de Leopold Senghor, y la Isla Goré, con su Casa de los Esclavos y su tradición colonial.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  España –  Dakar – Lago Rosa
Salida en vuelo regular. Llegada por la noche. Recepción en el aeropuerto y traslado al alojamiento en el lago Rosa. Cena libre. Hotel. AD
Día 2  Lago Rosa – San Luis
Desayuno y salida dirección norte hasta San Luis, la primera capital de Senegal. Viaje con paradas (3-4h). Visitamos el lago Rosa, famoso por sus cambios de color y por ser punto de llegada del Paris- Dakar. Los serer extraen la sal a paletadas y la dejan secar en las orillas. Vemos también el bosque de baobábs, bordeando Louga, ciudad natal del ex presidente Abdou Diouf. Llegada a San Luis, cruzando el puente de Faidherbe, que tiene su propia leyenda: dicen fue construido por Gustave Eiffel, destinado para cruzar el Danubio en Austria y traído aquí por un rocambolesco error administrativo. La verdad histórica es menos sugerente pero ello no impide disfrutar de su perfil y sus vistas. El puente une la pequeña isla en que se asienta la parte histórica. Hotel. MP
Día 3  San Luis –  Lengua de Barbarie
Desayuno. Visitamos la ciudad, recorremos sus calles, con edificios de estilo colonial, y disfrutamos de su atmósfera viva y a la vez relajada. Vemos la única mezquita de todo el país que tiene una campana, como una iglesia. Visitamos la catedral, pasando por la plaza de la Independencia. Alcanzamos el pueblo pesquero de Guet Ndar para ver los pescadores descargar sus piraguas si coincidimos con la llegada. Seguimos camino visitando aldeas pel. Etnia legendaria que en Senegal se concentra en esta zona. Seguimos hasta la Lengua de Barbarie, franja de tierra de unos 300 m de ancho x 30 km, entre el río Senegal y el mar Cruzamos el río en piragua y llegamos al alojamiento situado junto al Oceáno Atlántico. Hotel/Campamento. MP
Día 4  Lengua de Barbarie –  Desierto de Lompoul
Desayuno. Disfrutamos de la playa desierta de la Lengua toda la mañana. Después de comer, salimos hasta el  el desierto de Lompoul (100 km). Instalación. Excursión en camello por las dunas (30 min). Regreso al campamento. Noche en jaima. Campamento. MP
Día 5  Lompoul – Touba – Kaolak
Desayuno. Salida en ruta con paradas en aldeas de sabor local y en la ciudad santa de Touba, con una de las mezquitas más grandes del país. Continuación hasta Kaolak, ciudad muy interesante por su organización, farmacopea tradicional, olores y colores. Tras la comida, visita del mercado de fetiches con gran variedad de productos y ambiente tradicional. Hotel. MP
Día 6  Kaolak – Mako
Desayuno y salida en ruta. Parada en Tambacounda y Darsalam, donde se suele comer. Seguimos camino cruzando el Parque Nacional de Niokolo Koba (2 h aprox.). Llegada a Mako. Instalación en campamento ecológico junto al río Gambia y descanso. Excursión por el río para ver a los hipopótamos. Campamento. MP
Día 7  Mako – Kedougou – Aldeas Basari – Kedougu
Desayuno. En el mercado hacemos las últimas compras antes de entrar en el País Basari. Desde Kedougou tenemos unos 25 km de pista hacia el interior. Llegada a Ibel o Bandafassi, según ruta. Ambas son  aldeas de la etnia pel. Comenzamos la marcha en ascenso (540 m de altitud) hasta Dindefelo. Cerca hay una hermosa cascada donde podemos bañarnos. Pasamos la tarde en este entorno de naturaleza africana. Regreso al alojamiento. Hotel. MP
Día 8   Kedougou – Dindefelo – Dande – Kedougou – Tambacounda
Desayuno. Caminamos por territorio pel. Subimos la montaña de Dande cruzando su frondoso bosque y el nacimiento de la cascada. Vemos las cuevas donde se guardaba la pólvora durante las guerras tribales. Regreso por otra montaña que nos regala unas vistas preciosas del valle. Continuamos ruta en vehículo rumbo suroeste. Hotel. MP
Día 9  Tambacounda – Ziguinchor – Seleki
Desayuno. Siguiendo ruta hacia el oeste llegamos a Ziguinchor, capital de la Baja Casamance, la región más verde y rebelde del país. Cruzamos el río por el puente Emil Badian. Tras la comida, visita de la ciudad y el mercado central y salida hacia la zona rural. Parada en Enampor para ver las curiosas construcciones impluvium. Llegada al campamento de Seleki. Campamento. MP
Día 10  Seleki – Oussouye – Mlomp – Carabane
Desayuno. Salida en ruta hasta Oussouye, poblado de la etnia diola. Seguimos hacia el oeste pasando por Mlomp para contemplar las grandiosas ceibas junto a las casa de adobe. En Elinkine  espera la canoa que nos lleva a la isla Carabane, antigua capital de la Casamance, situada en el delta del río. Hotel. MP
Día 11  Carabane – Isla de Hitou – Carabane
Después del desayuno tomamos una barca hasta la isla de Hitou, famosa por sus fetiches y por la práctica de religiones animistas. Al regreso hay tiempo para actividades opcionales, o simplemente relajarnos en este lugar paradisíaco y conversar con su gente (encantadora). Hotel. MP
Día 12  Carabane – Djembering – Cap Skirring
Desayuno y salida en ruta para disfrutar de una de las mejores playas del sur, que aparece tras un frondoso bosque.
Parada en Cap Skirring antes de seguir unos 5 km hasta Boucotte. En el poblado de Diembering se habla un dialecto único en la región. Regreso al hotel.
Nota En función de las condiciones de la pista de acceso, puede ser necesario caminar 1,5 km hasta el hotel, cruzando el bosque. Muchos viajeros prefieren siempre siempre esta ruta porque así disfrutan mejor de la playa.
Día 13  Cap Skirring – Oussouye
Mañana de descanso. Nos despedimos momentáneamente de la playa para regresar a Oussouye. Aquí reside el rey/chamán considerado protector del bosque sagrado y de los fetiches de la religión tradicional. Podemos pedir visitarlo, aunque no siempre se concede. Campamento. MP
Día 14  Oussouye – Ziguinchor
Desayuno. Posibilidad de seguir disfrutando de la playa hasta después del almuerzo. Hacia las 17h salida hacia Ziguinchor para recortar camino del día siguiente. Hotel. MP
Día 15  Ziguinchor – Faoye (Sine Saloum)
Desayuno y salida temprano. Día de viaje largo. Cruzamos Gambia, pequeño país incrustado en el oeste de Senegal dividiéndolo de norte a sur. A veces hay esperas en la frontera. Comida en Kaolak. Llegada al poblado serer de Faoye y alojamiento junto a un recodo del río. Campamento. MP
Día 16  Faoye – Joal Fadiouth – Dakar – Goré – Vuelo de regreso
Desayuno. Salida hasta Joel Fadioth, la isla de las conchas, donde musulmanes y católicos conviven apaciblemente. Continuamos hasta Dakar para embarcar en el ferry que nos lleva a Isla Goré (25 min) Visita de la isla y Casa de los Esclavos. Después de comer, regreso a Dakar y visita del mercado de artesanía de Soumbedioun. Traslado al aeropuerto por la noche.
Día 17  Llegada a España

VIAJE A NÍGER

Gerewol y sur de Níger

Los Bororo (Wodaabe) son pastores nómadas que se desplazan con las estaciones en busca de buenos pastos. También son altos, estilizados y dan mucha importancia a la belleza corporal. Tanta como a los valores de honradez, generosidad y respeto hacia los demás.
Una vez al año todos los clanes y linajes dispersos se reúnen en septiembre, al final de la época de lluvias. Es momento de intercambiar novedades, resolver litigios y celebrar la gran fiesta del Gerewol.
Esta fiesta ya justificaría por sí misma todo un viaje, pero nosotros lo ampliamos con visitas a aldeas Pel, sultanatos Haussa y poblados Tuareg.
Y aún hay tiempo para conocer la mejor reserva de jirafas de la región y disfrutar de Niamey, una capital vibrante.
ITINERARIO  PREVISTO
Salida 23 de septiembre
Día 1  España – Niamey
Recepción en aeropuerto y traslado al hotel. Niamey está situada a orillas del río Níger y eso imprime carácter. Por las tardes suele haber actos interesantes en el Centro Cultural francés, el mejor de los tres que hay en la ciudad. Por las noches, en las terrazas de ribera, suena la música hasta altas horas de la madrugada. Hotel. AD
Día 2  Niamey – Dogondutchi (Dogondoutchi) –  Birnin Konni/ Tahoua (Tahoua)
Por la mañana, visitas a la ciudad. No hay que perderse el Museo Nacional, con zoológico incluido, ni tampoco los mercados. En los barrios populares hay numerosas galerías de arte y centros de artesanía. Por la tarde, viajamos hacia el norte, región de poblaciones Pel. Pasamos por Dosso y llegamos hasta Dogondutchi (40.000 hab.), patria chica del famoso cantante Ismael Lô. La ciudad está dominada por los montes del mismo nombre. Seguimos hasta Birnin Konni/ Tahua  Hotel. AD
Días 3, 4 y 5  Birnin Konni/ Tahua – Campamentos Bororo
Entramos en la región de los Bororo, pueblo minoritario en Níger (12 %) pero muy reconocible. Son pastores nómadas, del tronco de los Pel, cuyo verdadero nombre es Wodaabe. El término Bororo se lo aplicaron los Haussa y es algo despectivo: “los del rebaño polvoriento”. Se distinguen del resto por su mayor altura, sus rasgos finos y su elegancia natural, que complementan con un delicado culto a la belleza corporal. Muchos se declaran islámicos pero todos conservan creencias animistas y realizan prácticas de magia ancestral y fetichismo. Sus remedios medicinales y sus talismanes son muy demandados por otras tribus. Mantienen una singular y estrecha armonía con el ganado.  Los Bororo, como pastores trashumantes que son, mueven el ganado al compás de las estaciones. En julio y agosto buscan los pastos crecidos tras las lluvias ocasionales y luego llevan los rebaños a la zona de In Gall para que realicen la “cura salada”. Es el llamado Worso, momento de reunión entre los diversos clanes, que aprovechan para ponerse al día de las novedades (bodas, nacimientos, muertes), para solucionar desencuentros, realizar ritos de iniciación a la edad adulta y organizar carreras de camellos. También para preparar la fiesta que ahora comienza: el Gerewol. Nuestros campamentos están cerca de los suyos y asistimos a los preparativos. Por ejemplo al maquillaje y vestuario de los hombres. Primero les ayudan las hermanas, alisando el pelo,  trenzándolo para componer dibujos y ensartando bolsitas-talismanes. Luego ellos a solas se pintan en tonos ocres, amarillos o rojizos, dependiendo del momento y para resaltar el blanco de ojos y dientes. Cambian sus sombreros cónicos por tocados-diadema con múltiples adornos que rematan con una gran pluma de avestruz. Tienen dispuestos varios atuendos -a cual más llamativo y esmerado-, beben una pócima que según ellos consigue atraer a las mujeres y ensayan sonrisas, muecas y visajes. Los diversos clanes se reúnen en un lugar común siguiendo las instrucciones del maestro de ceremonias. Comienza la fiesta con varias danzas: el Rummi (de bienvenida) y el Yakee (llamada a los linajes) para rematar con el Gerewold. Aquí los hombres cambian la falda de piel de cebú por otra blanca, y se distribuyen en largas filas, hombro con hombro, balanceándose al compás de unas salmodias lentas y reiterativas que van aumentando de ritmo y volumen. Muestran sus dientes –blanquísimos en contraste con el negro de los labios- y mueven los ojos de forma peculiar. La ceremonia dura varias horas y tiene como objetivo llamar la atención de las mujeres, también vestidas de gala, que se suman individualmente a la danza para señalar al varón que han elegido. Lo hacen tocando su corazón con la mano y acto seguido la pareja se pierde discretamente en la noche. El ritual se repite varios días, con lo cual podremos asistir a sus diferentes fases. En las horas de descanso ellos mismos se acercarán a nuestras tiendas para vendernos un collar o simplemente interesarse por nuestras vidas. Por la noche, con el éxtasis del baile, alguno nos cogerá del brazo para colocarnos en un lugar donde mejor ver el cortejo. Al segundo día ya nos saludaremos como vecinos de toda la vida. Al tercer día, en la despedida, siempre habrá abrazos y alguna lágrima. Acampada. PC
Día 6  Campamentos Bororo – Abalak – Agadez
Nos acercamos hasta Abalak para seguir hacia el norte. Todos los caminos del norte llevan hasta Agadez, y con razón. Encrucijada de caminos, antiguo refugio de caravanas, mezcla de poblaciones nómadas y sedentarias, blancas y negras. Hoy día sigue siendo enclave importante para el comercio, especialmente de la sal, pero también punto de partida para muchos africanos en su ruta al “paraíso europeo”. Hotel. AD
Día 7   Agadez – Aldeas Haussa – Birnin Konni
Salida hacia las aldeas Haussa, pueblo que fue desplazado hasta esta región por los Tuareg. Hoy es la etnia mayoritaria, posiblemente debido a su gran mestizaje. El término haussa tiene actualmente menos connotaciones étnicas que lingüísticas y se aplica a los diversos pueblos que hablan este idioma (unos 50 millones de personas en todo el continente). Es una de las lenguas francas de África (inter-étnicas). Pueblo de agricultores, comerciantes y excelentes artesanos. Aldeas de arquitectura tradicional sudanesa. Casas muy peculiares y muy decoradas con ornamentos, bajorrelieves y estarcidos. Son famosos sus graneros con forma ovoide que según ellos recuerda al pecho femenino. Hotel. AD
Día 8  Birnin Konni – Dosso – Kuré (Koure)- Niamey
Retomamos la carretera que lleva a la capital. Vemos el sultanato de Birnin-Koni, antiguas ciudades-estado, así como aldeas Haussa. Parada especial en la reserva de jirafas de Kuré, que puede considerarse un milagro. Hace pocos años se temía por su conservación y hoy casi llegan al centenar. Los paisanos son sus mejores cuidadores. Es una delicia pasearse tan cerca de ellas sin que se sientan agredidas. Hotel. AD
Día 9  Niamey – Vuelo de regreso
Visitas en la ciudad: mercado, museo, río Níger. Últimas compras. Cena libre. raslado al aeropuerto. Vuelo de regreso. Noche a bordo
Día 10  Llegada a España

VIAJE A OMÁN

Oferte Omán

El sultanato de Omán es un país poco conocido y muy sorprendente. Esta ruta nos permite conocer en pocos días enclaves de grandes contrastes. Comenzamos por los Montes Hajjar, con cumbres de hasta 3.000 m, desfiladeros de vértigo y pueblos de adobe. Seguimos por los oasis de Nizwa hasta adentrarnos en el desierto de Wahiba. Recorremos sus mares de dunas y tenemos de fondo el azul del mar de agua.
Seguimos por la costa, hasta el pueblo más oriental, para asistir en vivo al desove/eclosión de las tortugas verdes. Por el camino nos cruzamos con nómadas Wadiba, acantilados de arenisca, fuertes históricos y pequeños pueblos de pescadores. Sin olvidar las incursiones en los wadis, verdes y ricos en agua. Terminamos en Mascate, la capital, conociendo sus espectaculares mezquitas y palacios y recorriendo el animado zoco.
Todo esto y mucho más es lo que podemos descubrir en Omán, el país del incienso y de la Arabia feliz.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1 (sábado)  España – Mascate (Masqat /Muscat)
Vuelo. Trámite de visado. Recepción en el aeropuerto y traslado al alojamiento, situado en el centro de la ciudad. Hotel. AD
Día 2   Mascate – Barka – Sawadi – Nakhal – Rustaq (o Sawadi)
Desayuno. Visita exterior e interior de la Gran Mezquita del sultán Qabus. Espectacular obra moderna (2001) en la que todo tiene grandes dimensiones: cúpulas, minaretes, lámparas y alfombras.
Salida en ruta dirección norte. Parada en Barka para ver su mercado de pescado y el pequeño fuerte, muy relevante durante la expulsión de los persas. Seguimos hasta Sawadi, donde existe la posibilidad de hacer una breve excursión en barca a alguna de las islas vírgenes que están frente a la costa. Seguimos hasta la población interior de Nakhal. Destaca su imponente fortaleza, rodeada por un palmeral. También su fuente sulfurosa de Ayn Ath-Thawara que está junto a un interesante wadi por el que podemos adentrarnos. Terminamos el día llegando a Rustaq, ciudad situada al pie de la cordillera Hajjar. Famosa por sus baños termales y por tener uno de los mayores fuertes del país. Hotel. AD
Día 3  Rustaq (o Sawadi) – Wadi Bani Awf – Bilad Sayt – Al Hamra – Jebel Shams
Salida en ruta hacia las Montañas de Hajjar por donde discurre el wadi Bani Awf, que nos lleva al pie del Jebel Shams (Montaña del Sol). El wadi sólo es accesible en vehículos 4×4 y regala algunas de las vistas naturales más bellas del país.
Pasamos por curiosos desfiladeros y a medio camino encontramos Bilad Sayt, la población principal, un oasis rodeado de montañas inexpugnables y de verdor perdido en el tiempo. Tras alcanzar los 2.000 m de altitud, descendemos hasta Al Hamra, ya en las planices interiores y con un gran palmeral. Es una ciudad semi-abandonada con construcciones de adobe. Un paseo por sus dejadas calles y mercados nos transporta a otras épocas, no muy lejanas pero ya en vías de extinción. Luego, rodeando el Wadi Ghul, ascendemos hasta Jebel Shams para pasar la noche en una de sus cimas (2.000 m). Lodge. MP
Día 4  Jebel Shams – Gran Cañón – Wadi Ghul – Bahla – Jabreen – Ibri – Necrópolis de Bat – Nizwa
Por la mañana, posibilidad de hacer una caminata de 2 horas por la zona alta del Gran Cañón hasta el pueblo de Khaym. Precipicios de hasta 1.000 m. Quien no quiera/pueda realizar la marcha puede quedarse en el lodge, disfrutando de la tranquilidad y las vistas. Seguimos camino descendiendo hasta Wadi Ghul para adentrarnos con el todoterreno en el Gran Cañón. Continuamos hasta Bahla, población histórica conocida por su cerámica artesanal. Visitamos el zoco, dividido por oficios, y el palacio fortificado del sultán Bin Said, entre restos de casas de adobe y palmerales. Nos acercamos a Jabreen, cuyo fuerte fue construido en 1671 convirtiéndose en baluarte de los imanes Ibadi. Es muy interesante y está bien restaurado. Continuamos dirección oeste hasta Ibri para visitar la cercana necrópolis de Bat. Está datada en la Edad de Bronce y declarada Patrimonio de la Humanidad. Si el tiempo lo permite, se pueden hacer paradas en la ciudad-fortaleza de Suleyf y el pueblo de Araqui. Traslado al atrdecer a Nizwa. Hotel. AD
Día 5  Nizwa – Cueva de Hota – Jebel el Akhdar – Nizwa
Visita de Nizwa, antigua capital del país e histórico centro comercial. Imponente muralla con torreones circulares. Mercado tradicional muy bien surtido: además de alimentos hay artesanías, joyería, dagas, cerámica. Continuamos hasta Jebel El Akhdar, paraje preservado de las grandes rutas, con aldeas colgadas de la cordillera. Posibilidad de realizar un paseo breve entre pueblos disfrutando del paisaje y frescor de esta región agrícola. Hotel. AD
Día 6  Nizwa – Sinaw & Ibra –Wadi Bani Khaled – Desierto de Wahiba
Nos acercamos a Falaj Daris para conocer su curioso y milenario sistema de riego. Luego descendemos hacia el sur, parando en los mercados de Sinaw e Ibra, centros de compraventa para la población rural y beduina de la zona. Especial interés tiene el mercado de camellos de Ibra, único en el país. Luego entramos en Bani Khaled, uno de los wadis típicos de Omán, con paisajes que combinan montañas y palmerales. Damos un paseo por la parte estrecha del wadi, siguiendo el curso del río. Traslado por la tarde al Desierto de Wahiba para dormir en unos de sus campamentos. Campamento. MP
Día 7  Travesía del Desierto Wahiba – Recorrido por la costa – Reserva Ras el Hadd – Sur
Salida en ruta para cruzar el Desierto de Wahiba, franja arenosa que llega hasta el oceáno. Durante media jornada atravesamos dunas y pistas solitarias hasta llegar al azul del mar. Hacemos un recorrido  por la costa, apenas alterada por el hombre, pasando entre pequeñas aldeas de pescadores. Al atardecer, traslado a la ciudad portuaria de Sur. Por la noche, hay posibilidad de ver a las tortugas verdes desovando en uno de sus santuarios naturales. Y si hay suerte, también asistir al nacimiento de las crías. Noche en Sur. Hotel. AD
Día 8  Sur – Wadi Tiwi – Wadi Shab – Sink Hole – Mascate
Breve visita del puerto de Sur, ciudad de gran pasado histórico y con magnífica ubicación frente al Índico. En sus astilleros se construyen barcos desde hace más de 3.000 años. El más tradicional es el Dhow, barco de madera a vela, que fue esencial en las grandes rutas marítimo-comerciales.  Luego salimos hacia el pequeño Wadi Tiwi, que ofrece la posibilidad de adentrarse un poco contra corriente evitando el agua. Seguimos ruta hasta el Wadi Shab, quizá el más bonito de todos los wadis del país. Tras un primer acceso en barca, damos un paseo de 2 horas por lugares paradisíacos y solitarios. Vegetación y piscinas naturales donde podemos darnos un baño reparador. Continuamos en dirección Mascate, parando en Sink Hole, pintoresco enclave natural, al parecer generado por un cometa o meteorito, y donde los lugareños se bañan. Noche en Mascate. Hotel. AD
Día 9  Mascate – Vuelo de regreso
Traslado al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso.
Opcional Día 10  Mascate
Posibilidad de un día extra en la capital para explorar a fondo sus atractivos: Old Muscat, puerto de Mutrah, zoco cubierto, mercado de pescado, zona moderna, etc.

 

VIAJE SAFARI KENIA TANZANIA

OFERTA SAFARI

Unos dicen que el nombre de Kenia significa montaña luminosa y otros lo achacan a la denominación del avestruz en una de las lenguas locales. Sus tierras están atravesadas por el Ecuador y bañadas por el océano Índico. En el interior, numerosos parques nacionales de fama más que justificada.
Tanzania es un país muy celoso de su identidad nacional a pesar del largo centenar de etnias -la mayoría de origen bantú-, y de la influencia árabe, persa y europea. Cuenta con numerosas reservas naturales y se ha empeñado en ampliarlas hasta que ocupen el 60% del territorio. Se advierte una sincera vocación ecológica, algo digno de celebrar.
La ruta se puede rematar en Zanzíbar cuyo sólo nombre ya trae evocaciones exóticas y románticas. Playas de arena blanca, aguas limpias y fondos decididamente hermosos. Uno de los lugares más fascinantes del planeta.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  (15 agosto)  España – Nairobi
Vuelos
Día 2  Nairobi –  Parque Nacional Masai Mara
Recogida en el hotel. Salida hacia el Parque Masai Mara, uno de los más emblemáticos de África. Día largo de viaje en el que podremos ver una gran variedad de paisajes, alguno de ellos dentro del gran Valle del Rift. Continuamos hacia Narok, un pequeño pueblo masai. Seguimos hasta llegar al Masai Mara, con tiempo de hacer el registro de entrada y tener una primera toma de contacto con esta maravilla natural. Acampada. PC
Día 3  Parque Nacional Masai Mara
A las 7:30 salida para explorar la reserva. Paisaje impresionante de sabana, grandes llanuras y colinas de praderas. Clima suave por los 1.500 m de altitud. Hay más de 450 especies animales en estado salvaje, incluyendo los “cinco grandes”: león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte. Y por supuesto las especies migratorias que vienen del Serengueti: ñus, gacelas, cebras, etc. Hay migraciones todo el año, las más espectaculares entre julio y septiembre. Safari en el que recorreremos los caminos en busca de los cruces en los que los animales inician el paso del rio Mara. Comida picnic. Regreso al campamento antes del anochecer. Cena y alojamiento. Acampada. PC
Día 4  Parque Nacional Masai Mara – Isibania – Parque Nacional Serengueti
A las 7:00h desayuno. Salida hacia la frontera de Kenia/Tanzania en Isibania. Trámites administrativos. Continuamos hasta el Serengueti, el parque más antiguo de Tanzania, declarado Patrimonio de la Humanidad.  Trámites de entrada. Safari en ruta hasta llegar a nuestro alojamiento. Acampada. PC
TANZANIA
Día 5  Parque Nacional Serengueti
Todos los años se produce el ciclo natural de La Gran Migración, un extraordinario acontecimiento vital.  Más de un millón de animales cruzan el río Mara –cocodrilos al acecho- en busca de los verdes pastos de las praderas y planicies. Y aquí se reproducen, con una media de 8.000 nacimientos diarios. Llegan más de 200.000 cebras, 300.000 gacelas Thomson, todos ellos siguiendo a parecida cantidad de ñus, que forman manadas en filas de hasta 40 km. Millones de pezuñas, que se suman a la de los habitantes más o menos fijos: búfalos, elefantes, jirafas, gacelas, antílopes, impalas… Esta abundancia es aprovechada por los grandes predadores carnívoros. Los leones acechan las praderas esperando a la presa más fácil; los leopardos vigilan bajo las acacias el paso del río Seronera; los guepardos prefieren merodear por los pastos del sur. Y junto a ellos, hienas, chacales y gatos aguardando el descuido y los despojos. Todos ellos son más fáciles de ver entre junio y octubre. En el parque también hay miles de avestruces y una importante variedad de lagartos. Y por supuesto, cientos de especies de aves.
Día entero de safari. Regreso al lodge para la comida y nueva salida por la tarde. Acampada. PC
Día 6  Parque Nacional Serengueti – Cráter del Norongoro – Karatu
Desayuno y salida a primera hora hasta el Norongoro (Patrimonio de la Humanidad). La parte central es el cráter de un volcán extinto, con un diámetro de 20 km. y una profundidad de 610 m. Un lugar emblemático. Hasta ahí descendemos.
Las variables físicas y climáticas han conformado un paraíso natural donde conviven multitud de animales durante todo el año y brota una flora muy variada, con especies únicas. A ello hay que sumar una cadena de calderas inactivas, formada por varios picos, y otra de lagos de origen volcánico. La fauna incluye elefantes, búfalos, leones, ñus, gacelas, cebras, reduncas, etc.
Quizá el más llamativo sea el rinoceronte negro, una especie rara y que por sí misma es el objetivo de muchos viajeros. A todos ellos hay que añadir los rebaños de los masai, pobladores ancestrales de estos impresionantes parajes, ejemplo de ecosistema turístico sostenible. Noche en Karatu. Acampada. PC
Día 7  Karatu – Arusha
Tras el desayuno, salida a Arusha.
Vuelo de regreso a Nairobi (o continuación hasta las playas de Tanzania –  Opción Extensión Zanzíbar)
Día 8  (22 agosto)  Llegada a España
ZANZÍBAR
EXTENSIÓN a ZANZÍBAR
Día 8  Arusha – Stone Town – Playas del Este
Traslado al aeropuerto internacional de Kilimanjaro. Vuelo a Zanzíbar. Hotel (habitación estándar). AD
Hotel Bluebay Beach Club  /  Hotel Ocean Paradise Resort
Días 9 y 10  Playas del Este
Días libres en playas de arenas blancas, con palmeras, cocoteros y plantaciones de especias. Zanzíbar alberga unos fondos marinos que muchos consideran los más bellos del Océano Índico. Es uno de los destinos favoritos para los amantes del buceo y de otras prácticas acuáticas. Se puede combinar relax y deporte. Numerosas excursiones y actividades opcionales. Hotel (Habitación estándar). AD.
Hotel Bluebay Beach Club /  Hotel Ocean Paradise Resort
Día 11  Zanzíbar – Vuelo de regreso
Vuelo de regreso. Noche a bordo.
Día 12  Llegada a España

Viaje a Etiopía

Timkat – Epifanía

País de numerosas encrucijadas históricas, culturales, étnicas y religiosas. Su gran diversidad geográfica ha permitido el asentamiento de pueblos muy diferentes entre sí que en general han mantenido muy vivas sus tradiciones. Y no son pocos los que afirman haber encontrado aquí los paisajes más hermosos de África.
Aprovechando la celebración de la Epifanía, una de las fechas más importantes para el calendarío etíope, recorremos varias ciudades del norte: Bahar Dar y su cercanía al lago Tana, fuente del Nilo Azul, con monasterios en las islas interiores; Gondar con su ciudadela y castillos; y al fin, Lalibela con sus once iglesias excavadas en la roca y sus monasterios cercanos, un conjunto insólito.
Las ciudades del norte etíope ya son legendarias y siguen siendo un reclamo viajero superlativo. Están teñidas de leyendas, evocadoras y sugerentes. Alguna dice que fueron los ángeles quienes completaban de noche el trabajo que por el día hacían los operarios. Y tal parece.

Un viaje al corazón de las antiguas tradiciones cristianas en la ortodoxa Etiopía. Realmente es como un salto en el tiempo donde veremos unos ritos que se remontan al siglo V cuando en el Concilio de Calcedonia se separa de Roma. Siglos de aislamiento en un paraje muy lejano de la cristiandad mediterránea le han dado a este país un sello muy especial. En Etiopía se vive la religión con una intensidad no conocida ya en occidente.  Nos sorprenderá el nivel de participación de toda la población en las ceremonias, vestidos de un pulcrísimo blanco que contrasta con las polícromas casullas y estandartes de los oficiantes. Todo es lento, las ceremonias, los cánticos, las misas de 6 horas, todo transcurre a otro ritmo y eso nos traslada al Medievo.
Etiopía se rige por el calendario juliano que tiene un desfase de 7 años y 8 meses sobre el occidental o gregoriano. El año nuevo comienza el 11 de septiembre y consta de 12 meses de 30 días y un decimotercero de 5 o 6 días. El horario es diferente y se comienza a contar a partir de las 6 de la mañana (hora cero).
La fiesta religiosa más importante es la Epifanía o Timkat. En ella se conmemora el bautismo de Cristo en el Jordán. Este año comienza el 20 de enero con procesiones donde se saca el santo Tabot (réplica de las Tablas de la Ley con los Diez  Mandamientos). Esa noche el Tabot queda en el interior de una tienda de campaña custodiado por diáconos, abunas y monjes que pasan la noche con sus salmodias, creando una atmosfera mágica.
En la mañana del 20 las autoridades eclesiásticas, con vistosos ropajes, se reúnen alrededor del Tabot y rocían agua bendita sobre la multitud presente en un bautismo colectivo.  Una vez finalizada la ceremonia, nueva procesión para devolver el Tabot a su iglesia. El tercer día está dedicado a San Mikael y a Canaán de Galilea, conmemorando el primer milagro de Jesús en las Bodas de Canaán, donde transformó el agua en vino.

ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  (15 enero)  España – Adís Abeba (Addis Abeba – Addis Abbaba)
Vuelo. Noche a bordo.
Día 2  Llegada a Adís Abeba   (Addis Abeba – Addis Ababa)
Llegada a las 07,50 H. Tramites de entrada, visado y cambio de moneda. Recepción en el aeropuerto y traslado al hotel. Adís Abeba fue fundada en 1.887 por Menelik XI y su nombre en américo signica “flor nueva”.  Hoy conviven en ella más de 80 nacionalidades y lenguas, además de cristianos, musulmanes y judíos. Visitas en la ciudad a media mañana. Se visitan la montaña de Entoto, el Museo Nacional (restos fósiles de Lucy, abuela de la humanidad) y la iglesia de San Jorge. Hotel.   Hotel Soramba
Día 3  Adís Abeba  (Vuelo) – Bahar Dar     PC
Desayuno y traslado al aeropuerto para tomar el vuelo doméstico a Bahar Dar (07h50). Llegada (8h50), traslado al hotel y excursión en barco de 4 h por el Lago Tana (1.840 m) donde hay 30 islas y 38 monasterios siendo los más antiguos del S. XIV. En la Península de Zeghe está el monasterio de Ura Kidane Mehret, bien conservado y quizás el más impresionante del Lago Tana.
El acceso desde el embarcadero nos lleva por senderos rodeados de plantas de café y espesa vegetación. De planta circular y con fabulosos frescos en sus paredes, el monasterio alberga una buena colección de manuscritos y objetos sagrados. Más adelante visitaremos la iglesia de Azuwa Maryam.. El lago tiene un total de 60 afluentes siendo el más importante el pequeño Abai  Wenz (fuente del Nilo Azul. Por la tarde visitaremos el Nilo Azul en el punto por donde desagua y recorre Etiopía hasta entrar en Sudán y juntarse con el Nilo Blanco. A unos 30 km del Lago Tana se encuentran las Cataratas de Tis Isat (fuego que humea) con 400 m de anchura y una caída de 45 m. Hotel. PC   Hotel Tana
Día 4  Bahar Dar – Gondar (180 km por asfalto – 3h30)     PC
Desayuno y salida por carretera montañosa hacia Gondar. Llegada y traslado al hotel para comenzar con las visitas a esta ciudad clasificada como Patrimonio de la Humanidad. Gondar fue la capital del reino de Abisinia bajo el reinado del emperador Fasil (Fasíledes) que mandó construir castillos, iglesias y baños de inspiración medieval en pleno S XVII. El jesuita español Pedro Páez fue clave en la elección del emplazamiento así cómo en la técnica y el estilo arquitectónico. Durante 200 años fue la residencia imperial y conoció tanto la relativa grandeza de sus primeros emperadores, como la decadencia de sus últimos. A mediados del  S. XIX el emperador Teodros incendió la ciudad en represalia a sus habitantes por no aceptarle como monarca al carecer de sangre real. Ya nunca volvió a ser la capital. Visitamos la iglesia de Debre Berhan Selassie, la más célebre de Etiopía, con su techo pintado de querubines. Seguimos con los castillos de la ciudad imperial (Fassil Ghebbi) y los baños de Fasil (Fasíledes). Hotel. PC   Hotel Taye Belay
Día 5  Gondar (Vuelo) – Lalibela     PC
Desayuno. Traslado al aeropuerto y vuelo a Lalibela, la Jerusalén Negra y antigua Roha. Situada a 2.600 m de altitud es sin duda la más impresionante de las 8 ciudades etíopes declaradas Patrimonio de la Humanidad.  Fundada a finales del S XII por la dinastía Zagüe como respuesta al progresivo avance del Islam que rodeaba a la capital imperial de Axum y como consecuencia de la ocupación de Jerusalén por las tropas de Saladino.  Intentaron crear en una sola ciudad la nueva capital imperial y una nueva Tierra Santa, pues las peregrinaciones cristianas a Jerusalén se estaban convirtiendo en una aventura peligrosa. La nueva ciudad evoca totalmente a su inspiradora con nombres tan comunes como los Montes Gólgota y Sinaí o el Río Jordán que separa a la ciudad en dos partes. Por la tarde visita del Monasterio de Nakuta Laab a 6 km de la ciudad, construido alrededor de una cueva y que alberga muchísimos tesoros. Hotel. PC     Hotel Lal
Día 6  Lalibela     PC
Temprano por la mañana, asistencia a las ceremonias del Timkat con la bendición del agua, punto crucial de la celebración. Por la tarde visita del segundo grupo de Iglesias. Hotel. PC   Hotel Lal
Día 7  (21 enero) Lalibela (Vuelo) – Adís Abeba – Vuelo de regreso    D-C
Desayuno y vuelo a Addis Abeba. Tarde libre. Hotel disponible hasta la hora del vuelo. Cena de despedida y traslado al aeropuerto a las 20,30 H. Hotel Day Use. D-C  Hotel Soramba (day use)
Día 8  (22 enero) Llegada a España

VIAJE A NAMIBIA

Safari en Namibia

En lengua nama, Namibia significa “vasto lugar abierto”. Este país, situado entre el Atlántico y las grandes planicies del Kalahari, alberga una gran variedad de fauna y flora que se adapta a la aridez de sus tierras y convive con unos espectaculares paisajes. Entre sus gentes, también diversas, se encuentran desde ancestrales pobladores, como los himba o herero, hasta descendientes de los colonos alemanes pasando por los afrikáners.
La ruta que os ofrecemos recoge las esencias de este apasionante territorio. Incluye parques nacionales mundialmente famosos, desierto con inmensas dunas, aldeas de pobladores ancestrales, grabados rupestres y formaciones geológicas insólitas, ciudades costeras y enclaves de atmósfera colonial. Se combina el alojamiento en hoteles con un campamento móvil que permite una estrecha cercanía con los diferentes entornos. Todo un lujo.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  España – Windhoek
Vuelo. Noche a bordo.
Día 2  Windhoek
Día libre. Windhoek es la capital de Namibia (350.000 hab.) y puede ser visitada en cualquier época del año. Destacan su arquitectura alemana, su atmósfera colonial y su realidad mestiza. Encuentro con el guía en la recepción del hotel a las 18h00 (aprox.) para reunión informativa. Hotel. AD  Hotel Safari  (o similar)
Día 3  Windhoek – Desierto del Namib
Salida en ruta. Llegada por la tarde a nuestro campamento. Primera vista del desierto más antiguo del mundo. Safari Móvil Estándar. PC
Día 4  Desierto del Namib – Sossusvlei
Salida hacia Sossusvlei, parando en el cinturón de dunas para disfrutar de los cambios de colores en las dunas más grandes del mundo. La mañana se emplea caminando entre las dunas de Sossusvlei y Deadvlei En ruta, caminata corta por el bello cañón de Sesriem. Opcional shuttle a las dunas.   Safari Móvil Estándar. PC
Día 5  Sossusvlei – Swakopmund
Salida en ruta hasta Swakopmund, el principal centro balneario en Namibia, con su visible atmósfera alemana. Día libre para disfrutar el encanto de este pueblo antiguo o para realizar alguna de las muchas actividades opcionales (vuelos escénicos, globo aerostático, quads, etc). Guest House. AD
Día 6  Swakopmund – Cape Cross – Brandberg
Salida en ruta. Parada en Cape Cross para visitar la célebre Colonia de Osos Marinos, la más grande del mundo en tierra firme. Continuamos hasta Brandberg, la montaña más alta de Namibia (2.573 m), también famosa por su arte rupestre de origen san/bosquimano. Es llamada montaña de fuego por el efecto de color que crea el sol al ponerse. Acampamos a sus pies. Safari Móvil Estándar. PC
Día 7  Brandberg – Twyflfontein – Poblado Himba
Visita al Living Museum de los damara, una de las etnias más antiguas de Namibia. Debido a su estructura social no pudieron defenderse de los colonizadores. Ahora se busca reconstruir su cultura perdida en este museo tradicional que incluye herrería, artesanía en cuero, joyas, danzas y cantos.  Continuamos hasta el área de Twyfelfontein, declarado Patrimonio de la Humanidad. Caminatas para ver los grabados rupestres bosquimanos de hace más de 3.000 años. También los Organ Pipes, increíbles formaciones geológicas.
Por la tarde (o la mañana siguiente) visitamos un poblado himba, tribu semi nómada que vive en aldeas dispersas (grupos familiares)  a lo largo de la región. Se caracterizan por su aspecto orgulloso y a la vez amigable. Suelen untarse el cuerpo con manteca y arcilla para protegerse del sol y los insectos. Las mujeres destacan por su vestimenta tradicional y sus muy elaborados peinados. Safari Móvil Estándar. PC
Días 8, 9 y 10  Parque Nacional Etosha
El parque ocupa 22.210 km2. Ecosistemas de sabana y bosque bajo con matorral. Su gran planice carbonatada le da el nombre (etosha: “gran lugar blanco”). Es una de las reservas más importantes de África. Un santuario en el que viven miles de animales salvajes: leones, leopardos, guepardos, hienas, elefantes, varias especies de antílopes, cebras, jirafas, etc. La avifauna cuenta con 326 especies registradas. Safaris por la mañana y por la tarde. Por las noches, observamos una increíble diversidad de animales junto a la charca que bordea nuestro campamento. Safari Móvil Estándar. PC
Día 11  Poblado San
Los primeros habitantes conocidos en Namibia son los san. Su idioma varía según los diferentes grupos étnicos pero todos comparten la singularidad de numerosos sonidos de clics. Estos cazadores-recolectores vivieron durante miles de años en las vastas planicies del África Austral antes de que otros pueblos llegaran con armas, en busca de pastos para el ganado, y les fueran arrinconando hacia el desierto del Kalahari.  Visitamos el museo viviente de Ju/’Hoansi San en Grashoek donde residen los únicos bosquimanos que todavía tienen permitido cazar a la manera tradicional. Es un placer compartir tiempo y conocimientos con esta hermosa gente. Safari Móvil Estándar- Bushcamp. PC
Día 12  Waterberg
Waterberg es un enclave relevante en la historia de Namibia. Los nativos herero perdieron aquí en 1904 su última batalla contra las fuerzas coloniales alemanas. La famosa meseta de Wateberg se eleva 400 m sobre la planicie que la rodea y 1.878 m sobre el nivel del mar. Por la tarde subimos hasta ella. Vistas espléndidas. Campsite. PC    Waterberg Plateau Park o similar.
Día 13  Waterberg – Windhoeck – Vuelo
Desayuno. Viaje hasta la capital. Llegada previstas hacia las 13h00. Traslado al aeropuerto para vuelo de regreso. Noche a bordo.
Día 14  Llegada a España

ETIOPÍA – Sur (Río Omo)

Etiopía es país de numerosas encrucijadas: históricas, culturales, étnicas y religiosas. Su gran diversidad geográfica ha permitido el asentamiento de pueblos muy diferentes entre sí que en general han mantenido muy vivas sus tradiciones.  Y no son pocos los que afirman haber encontrado aquí los paisajes más hermosos de África.
Esta ruta se centra en las etnias del sur, especialmente en las que viven en el valle del Río Omo, tal vez las que guardan costumbres ancestrales con más celo. Los pueblos Oromo, Gurare, Dorze, Konso, Ari, Bana, Basketo, Mursi, Hammer y Dassanech.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  Llegada a Adís Abeba   (Addis Abeba – Addis Ababa)
Tramites de entrada, visado y cambio de moneda. Recepción en el aeropuerto y traslado al hotel. Adís Abeba fue fundada en 1.887 por Menelik XI y su nombre en américo signica “flor nueva”.  Hoy conviven en ella más de 80 nacionalidades y lenguas, además de cristianos, musulmanes y judíos. Suman más de 4 millones de habitantes. Es una de las capitales más altas del planeta (2.300 m). Visitas en la ciudad a media mañana. Se visitan el Museo Etnográfico y el Museo Nacional (restos fósiles de Lucy, abuela de la humanidad), la iglesia de San Jorge y el famoso Merkato. Hotel.
Hotel Soramba 4*
Día 2  Adís Abeba – Arba Minch (500 km – 9 h)   PC
Salida hacia el sur siguiendo la falla del Gran Rift, una grieta en la corteza terrestre con más de 6.000 km (desde Siria a Mozambique). Al cruzar Etiopía forma un pasillo que incluye una cadena de lagos, flanqueados por volcanes y montes. Los lagos son de origen volcánico y con gran población de aves: ibis, flamencos, pelícanos. Primero están los lagos Ziway, Abiyeta, Salla, Langano. Más al sur está el Awasa y al final los Abaya y Chamo. A su alrededor, tierras verdes y cultivadas por los Oromo, Gurague y Dorze. La carretera, en constantes obras, tiene muy poco tráfico rodado pero es una verdadera vía para personas y animales Llegada a Arba Minch. Hotel. PC
Hotel Swaines
Día 3  Arba Minch   PC
Salida a primera hora hacia las cercanas montañas Chencha (3.000 m). La vegetación va cambiando y se ven plantas de bambú y falso banano. Aquí habita el singular pueblo Dorze. Sus chozas son inconfundibles: techos muy altos, tejados inclinados y frontales con forma de nariz o trompa de elefante. Son agricultores y buenos tejedores, especialmente de cestos. Basan gran parte de su dieta en el kocho, pasta que extraen del falso banano y que dejan fermentar durante meses para que sea comestible.  Desde estas alturas hay unas espectaculares vistas sobre los lagos. Tras la comida, continuamos hasta el Lago Chamo. Recorrido en barca para observar diferentes especies de aves, hipopótamos y gran cantidad de cocodrilos.  Hotel. PC
Hotel Swaines
Día 4  Arba Minch – Konso – Turmi   (270 km – 6 h)   PC
Salida en ruta hacia la región de los Konso, pueblo compuesto por unas 180.000 personas repartidas en numerosas aldeas. Son campesinos sedentarios que han trabajado  duro para construir terrazas de cultivo en las laderas de las montañas. Los pueblos están amurallados para defenderse de los animales salvajes y de otras etnias. La distribución interior es laberíntica y muy peculiar, con cómodos espacios públicos para la vida social. Son animistas y practican un particular culto a los difuntos, a los que en algún caso embalsaman durante años antes de enterrarlos. Fabrican un tótem de madera (waga) para colocarlo junto a la tumba o en los campos de los antepasados. Son reconocidos por los pueblos vecinos como buenos músicos, herreros, ceramistas y tejedores. Y en general considerados como la frontera civilizada antes de llegar a territorios de las tribus seminómadas del Río Omo.  Continuamos viaje por los caminos serpenteantes que dejan las montañas Konso y llevan al Valle del Omo. Se desciende bastante y el calor aumenta. Nos aproximamos a unas formas de vida que de alguna manera remiten al neolítico y están ya casi olvidadas en el resto del mundo. Atravesamos  Weyto y continuamos hasta Turmi donde encontramos diferentes grupos étnicos como los Tsemai, Arbore y Hamer.
Los Hamer son el grupo étnico más numeroso con unas 15.000 personas. Son pastores seminómadas, agricultores y recolectores de miel. Cultivan sorgo, mijo, tabaco y algodón. Aunque su verdadera vocación es la cría de ganado que miman y decoran con primor. También tienen un sentido estético muy apreciado por el gusto occidental y pasan mucho tiempo decorando atendiendo a su cuerpo. Las mujeres se untan el pelo con una pasta rojiza hecha con grasa animal y arcilla y las casadas llevan una melena con trencitas y flequillo que les da un aire particular. Visten con cueros de animal que decoran con conchas de caurí y suelen portar un recipiente de calabaza como casquete.  Las casadas portan el biñere un cerco pesado de hierro que termina con una vistosa protuberancia fálica. Los niños son circuncidados cuando cambian los dientes. Los hombres se peinan con trenzas y los más valerosos se ponen una pasta de arcilla que les pega literalmente el pelo a la cabeza donde colocan una pluma de avestruz. Exhiben orgullosos sus torsos desnudos con las escarificaciones. Los adolescentes practican el salto del toro como rito de iniciación a la edad adulta. Saltan desnudos por encima de un buen número de toros bien alineados. Deben saltar al menos 4 veces y solo pueden fallar una. El que falla se convierte en un paria al que flagelan las mujeres de su clan, pero si lo logra ya puede casarse, y para ello debe comenzar a prepara una buena dote. Durante el salto, el adolescente es jaleado por las mujeres que, en pleno trance y para animar al candidato, suplican a los hombres que las azoten en la espalda con las largas varas que portan. Las heridas sangrantes en sus espaldas, untadas de grasa, muestran la cohesión social. Noche en Turmi. Campamento. PC   (Hotel opcional Buska Lodge o Turmi Lodge)
Día 5  Turmi – Omorate – Turmi  (140 km – 4 h)   PC
Salida hacia el sur para visitar Omorate, a orillas del Río Omo, que luego desemboca en el Lago Turkana (Kenia). Aquí viven los Dassanetch o Galeb, tribu de unos 40.000 individuos, divididos en 8 grupos, y dedicados fundamentalmente a la agricultura que practican tras las crecidas del río. También tienen ganado, que muy raramente sacrifican. Suelen sangrar a las vacas y luego mezclar el fluido con leche para tomarlo como bebida energética.  Practican la pesca pero la consideran ocupación innoble, igual que el trabajo manual o el comercio. La autoridad recae sobre un grupo de 30 ancianos llamados ara (toros). Los hombres cambian de peinado a lo largo de su vida, pasando del rasurado completo en la infancia (con un casquete de pelo nigen) a sofisticados peinados con tierra que marcan la madurez y el reconocimiento social. Llama la atención una peculiaridad: los ritos masculinos de iniciación a la edad adulta se realizan hacia los 30 años. El hombre se viste y comporta en esta ocasión como las mujeres y recibe un trato dulce del resto de la comunidad. Lo que no impide que sean guerreros muy fieros que pueden llegar a degollar o castrar a sus adversarios.  Los Galeb, aislados del mundo exterior y ubicados en una de las zonas más inaccesibles de África, siguen viviendo como impone su tradición. Nada parece interesarles de la civilización moderna. Regreso a Turmi. Campamento. PC
(Hotel opcional Buska Lodge o Turmi Lodge)
Día 6  Turmi – Key Afer – Jinka  (120 km – 4 h)   PC
Salida hacia Key Afer donde los jueves se celebra uno de los mercados multiculturales más importantes de la región. Aquí acuden los Ari, pueblo mayoritario, pero también los Hamer, Bana y Bassada. Los mercados son punto de encuentro e intercambio entre las diferentes etnias. Acuden semanalmente, bien engalanados y pertrechados de los productos para la venta y sin prestar la más mínima atención a la presencia de turistas. Espacio impregnado de variados aromas y colores, cuerpos con olor a humo y mantequilla con la que ungen sus cabezas. Muchos hombres llevan la cabeza rapada desde la frente hasta la mitad del cráneo lo que les da un aspecto guerrero y orgulloso. Hombres y mujeres cargados de bisutería de colores vivos en cuellos y orejas, con gruesos brazaletes de metal sobre la piel. Continuamos hasta Jinka. Alojamiento básico. Hotel. PC
Resort Tebkew / Motel Orit
Día 7  Jinka – Mago – Arba Minch  (80 km + 240 km)   PC
Salida hacia el Parque Nacional de Mago. Parada en las oficinas al borde del camino y trámites de entrada. Continuamos hacia el territorio de los Mursi y si el camino lo permite visitamos una aldea.
Los Mursi hablan una lengua nilótica y forman un grupo de unas 4.000 personas. Construyen aldeas con pequeñas chozas hechas con ramas superpuestas sobre una precaria estructura de palos flexibles. Fueron cazadores recolectores y luego pastores pero la endémica mosca tse-tse y una epidemia de los años 70 diezmaron su cabaña. Ahora son agricultores estacionales y conservan algunos rebaños. Mantienen intercambios ocasionales con los pueblos vecinos, pero también defienden ferozmente su territorio de los robos de ganado y mujeres. Hasta hace poco con lanzas, pero actualmente con kalachnikov, que ha pasado a ser una herramienta que todos deben portar.
Se pelean regularmente con los Nyangatom, algo con los Hamer, pero no se llevan mal con los Bodi que habitan al otro lado del río. Tienen ritos de iniciación, los hombres deben combatir entre ellos en el Donga (no a muerte) con largas varas y para ello se pintan los cuerpos. A las mujeres adolescentes les hacen una incisión en los lóbulos de las orejas y del labio inferior donde colocan un platillo de arcilla cada vez más grande hasta que se produce tal deformación que deben arrancarse un par de dientes. Realmente tiene una función estética y solo las mujeres de alta casta pueden llevarlos.
Todos, hombres y mujeres, se afeitan la cabeza y por ello les encantan las cuchillas de afeitar con las que además los hombres se practican escarificaciones en la piel. Son muy orgullosos y aceptan a regañadientes la llegada de los visitantes a cambio de un impuesto estipulado. No hay que olvidar que somos intrusos, cámara en mano, ávidos de robarles algunas imágenes. Eso lleva a que nos puedan mirar con desconfianza y que consientan finalmente retratarse a cambio de unos Birr. Regreso a Jinka y continuación hasta Arba Minch. Hotel. PC  Hotel Swaines
Día 8  Arba Minch (Vuelo) – Adís Abeba   D
Desayuno y traslado al aeropuerto para tomar vuelo interno a 10h35. Llegada a Adís Abeba a las 12h35. Traslado al hotel (day use). Tarde libre. Traslado al aeropuerto. Vuelo de regreso. Noche a bordo.
Hotel Soramba 4*  (day use)
Día 9  Llegada a España

ETIOPÍA – Norte

País de numerosas encrucijadas históricas, culturales, étnicas y religiosas. Su gran diversidad geográfica ha permitido el asentamiento de pueblos muy diferentes entre sí que en general han mantenido muy vivas sus tradiciones.  Y no son pocos los que afirman haber encontrado aquí los paisajes más hermosos de África.
La ruta recorre cuatro ciudades del norte: Bahar Dar y su cercanía al lago Tana, fuente del Nilo Azul, con monasterios en las islas interiores; Gondar, con su ciudadela y castillos; Lalibela y sus once iglesias excavadas en la roca, un conjunto insólito; Axum y sus huellas de la época imperial.
Todas son ciudades de gran pasado histórico, legendarias, reclamo de célebres viajeros. También están teñidas de leyendas, evocadoras y sugerentes. Alguna dice que fueron los ángeles quienes completaban de noche el trabajo que por el día hacían los operarios. Y tal parece.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  (sábado)  Llegada a Adís Abeba   (Addis Abeba – Addis Ababa)
Tramites de entrada, visado y cambio de moneda. Recepción en el aeropuerto y traslado al hotel. Adís Abeba fue fundada en 1.887 por Menelik XI y su nombre en américo signica “flor nueva”.  Hoy conviven en ella más de 80 nacionalidades y lenguas, además de cristianos, musulmanes y judíos. Suman más de 4 millones de habitantes. Es una de las capitales más altas del planeta (2.300 m). Visitas en la ciudad a media mañana. Se visitan el Museo Etnográfico y el Museo Nacional (restos fósiles de Lucy, abuela de la humanidad), la iglesia de San Jorge y el famoso Merkato. Hotel.    Hotel Soramba
Día 2  Adís Abeba  (Vuelo) – Bahar Dar     PC
Desayuno y traslado al aeropuerto para tomar el vuelo doméstico a Bahar Dar. Traslado al hotel y excursión en barco de 4 h por el Lago Tana (1.840 m) donde hay 30 islas y 38 monasterios siendo los más antiguos del S. XIV. En la Península de Zeghe está el monasterio de Ura Kidane Mehret, bien conservado y quizás el más impresionante del Lago Tana. El acceso desde el embarcadero nos lleva por senderos rodeados de plantas de café y espesa vegetación. De planta circular y con fabulosos frescos en sus paredes, el monasterio alberga una buena colección de manuscritos y objetos sagrados. Más adelante visitaremos la iglesia de Azuwa Maryam.. El lago tiene un total de 60 afluentes siendo el más importante el pequeño Abai  Wenz (fuente del Nilo Azul. Por la tarde visitaremos el Nilo Azul en el punto por donde desagua y recorre Etiopía hasta entrar en Sudán y juntarse con el Nilo Blanco. A unos 30 km del Lago Tana se encuentran las Cataratas de Tis Isat (fuego que humea) con 400 m de anchura y una caída de 45 m. Un sendero nos conduce hasta allí tras pasar un puente portugués. Hotel. PC    Hotel Tana
Día 3  Bahar Dar – Gondar (180 km por asfalto – 3h30)     PC
Desayuno y salida por carretera montañosa hacia Gondar. Llegada y traslado al hotel para comenzar con las visitas a esta ciudad clasificada como Patrimonio de la Humanidad. Gondar fue la capital del reino de Abisinia bajo el reinado del emperador Fasil (Fasíledes) que mandó construir castillos, iglesias y baños de inspiración medieval en pleno S XVII. El jesuita español Pedro Páez fue clave en la elección del emplazamiento así cómo en la técnica y el estilo arquitectónico. Durante 200 años fue la residencia imperial y conoció tanto la relativa grandeza de sus primeros emperadores, como la decadencia de sus últimos. A mediados del  S. XIX el emperador Teodros incendió la ciudad en represalia a sus habitantes por no aceptarle como monarca al carecer de sangre real. Ya nunca volvió a ser la capital. Visitamos la iglesia de Debre Berhan Selassie, la más célebre de Etiopía, con su techo pintado de querubines. Seguimos con los castillos de la ciudad imperial (Fassil Ghebbi) y los baños de Fasil (Fasíledes). Hotel. PC   Hotel Taye Belay
Día 4  Gondar (Vuelo) – Lalibela     PC
Desayuno. Traslado al aeropuerto y vuelo a Lalibela, la Jerusalén Negra y antigua Roha. Situada a 2.600 m de altitud es sin duda la más impresionante de las 8 ciudades etíopes declaradas Patrimonio de la Humanidad. Fundada a finales del S XII por la dinastía Zagüe como respuesta al progresivo avance del Islam que rodeaba a la capital imperial de Axum y como consecuencia de la ocupación de Jerusalén por las tropas de Saladino.  Intentaron crear en una sola ciudad la nueva capital imperial y una nueva Tierra Santa, pues las peregrinaciones cristianas a Jerusalén se estaban convirtiendo en una aventura peligrosa. La nueva ciudad evoca totalmente a su inspiradora con nombres tan comunes como los Montes Gólgota y Sinaí o el Río Jordán que separa a la ciudad en dos partes. Por la tarde visita del Monasterio de Nakuta Laab a 6 km de la ciudad, construido alrededor de una cueva y que alberga muchísimos tesoros. Hotel. PC     Hotel Lal
Día 5  Lalibela     PC
Desayuno. Día dedicado a la visita de las 11 iglesias monolíticas literalmente excavadas en la roca y divididas en dos bloques separadas por el Río Yordanos (Jordán). El primer grupo simboliza la Jerusalén terrenal y el segundo grupo, la celestial. Separada de ambos grupos se encuentra Bete Giorgis que simboliza el Arca de Noé y construida en honor de San Jorge, patrón de Etiopía. En el interior de todas las iglesias se observan bellas pinturas murales de influencia bizantina, manuscritos, bastones de oración y numerosas antigüedades. Siguen siendo lugar de culto fundamentalmente en las fiestas del calendario religioso. Hotel. PC   Hotel Lal
Día 6  (jueves) Lalibela (Vuelo) – Adís Abeba – Vuelo de regreso    D
Desayuno y vuelo a Addis Abeba. Tiempo libre Hotel de uso diurno hasta el traslado al aeropuerto para vuelo de regreso.  Hotel Day Use. D   Hotel Soramba
Día 7  Llegada a España
Extensión 2 días
Día 6  (jueves)  Lalibela    PC
Desayuno. Mañana dedicada a la visita de la iglesia Yemrehana Kristos a 2.700 m de altura y 30 km de la ciudad. Sin duda es la más bella de los alrededores y está edificada en el interior de una cueva. El acceso se hace por un sendero rodeado de enebros que asciende por la ladera de la montaña. Es un lugar mágico con un manantial de agua bendita curativa que a lo largo de la historia atrajo a mucha gente. Detrás de la iglesia se pueden ver los restos de 10.740 peregrinos cristianos que al parecer viajaron desde lugares muy remotos para morir allí. Por la tarde paseos por la ciudad y descanso. Hotel. PC    Hotel Lal
Día 7  Lalibela – (Vuelo) Axum    PC
Desayuno y traslado al aeropuerto para tomar el vuelo a Axum.  La antigua capital axumita está a 2.130 m de altura junto a los montes Likanos y Zohado y al borde de la meseta de Azebo. Mil años antes de nuestra era y bajo la influencia comercial de los reinos de la Península Arábiga, se convirtió en un centro caravanero y punto defensivo para proteger los puertos del Mar Rojo y del Océano Indico. La influencia racial y cultural semita colonizó progresivamente el territorio camita etíope. De aquí parte la historia de la Reina de Saba que según la leyenda viajó desde Axum cargada de fabulosos regalos hasta la corte de  Salomón, rey de los judíos, y que en su larga estancia allí quedó embarazada de éste dando a luz a Menelik, ya en Axum. Esto dio pie a todos los emperadores posteriores a justificar una noble descendencia ligada al Pueblo Elegido y en la línea sucesoria de David, rey de Sión y depositario de las Tablas de la Ley y del Arca de la Alianza. La leyenda cuenta que Menelik, ya adulto, viajó al reino de Judea para conocer a su padre que lo ungió con aceite santificado de la realeza y le entregó el Arca a su regreso a Axum. Por ello hoy día aún aseguran todos los etíopes que se conserva escondida en la Iglesia de Sta. María de Sión tras una estancia de 800 años en el monasterio Cherkos en el Lago Tana. Nadie la puede ver salvo el custodio. Axum entró en decadencia con la llegada del Islam y hoy es una tranquila ciudad agrícola con restos arqueológicos de ese pasado esplendoroso. Visitaremos los famosos Obeliscos, las monolíticas Estelas, las ruinas del Palacio Real, las tumbas de los reyes y la iglesia de Santa María de Sión. Hotel. PC   Hotel Yared Zema
Día 8  Axum  – Adís Abeba   D
Desayuno y vuelo a Addis Abeba. Tiempo libre. Hotel de uso diurno hasta el traslado al aeropuerto para vuelo de regreso.  Hotel Day Use. D      Hotel Soramba
Día 9  Llegada a España

 

VIAJE A SUDAFRICA

Safari en África Austral (Sudáfrica, Namibia y Botsuana)

SUDÁFRICA, NAMIBIA, BOTSUANA y CATARATAS VICTORIA    Gran Treck
La ruta está concebida para viajeros participativos y aventureros. Se acampa en lugares provistos de ciertos servicios pero también en lugares remotos sin más infraestructura que la que llevamos. El circuito propone una gran curva (similar a la del río Limpopo) que cruza desiertos, sabanas, ríos, montañas, salinas, cataratas y parques nacionales. Una expedición con mayúsculas.
ITINERARIO  PREVISTO
Día 1  España – Ciudad del Cabo
Vuelo. Noche a bordo.
Día 2  Ciudad del Cabo
Recepción en el aeropuerto y traslado al alojamiento.
Día 3  Ciudad del Cabo – Península del Cabo – Ciudad del Cabo
Comienzo del circuito. Encuentro con el guía y resto del grupo a las 8h00 del céntrico Hotel Breakwater Lodge para realizar una excursión de día entero por la Península del Cabo. Salida a las 8h00 del céntrico Hotel Breakwater Lodge para realizar todo el día una excursión por la Península del Cabo. Siguiendo la Costa Atlántica, y a través de la Bahía de Hout y el Pico Chapmans, visitamos la reserva natural de Cape Point. Regreso por la Costa del Índico. Hotel. AD    Hotel Breakwater Lodge (o similar)
Día 4  Ciudad del Cabo – Montañas de Hantam
Salida en ruta hacia la región de Namaqualand, para instalar nuestro campamento en las montañas de Hatam, el corazón de la región. Acampada. PC
Día 5  Parque Nacional de Augrabies Fall
Desayuno. Salida en ruta hacia el norte por la llamada región verde del Kalahari debido a la exuberante vegetación. Siguien el río Orange llegamos al Parque Nacional Augrabies Fall (en lengua local: lugar de grandes ruidos). Las aguas del río caen en dos saltos entre una inmensa garganta de 240 m de profundidad y 18 km de largo. Paseo para disfrutar del espectáculo y del paisaje. Acampada. PC
Días 6 y 7  Parque de Kgalagadi Transfonstier
Salida en ruta por los viñedos de la región de Upington. Seguimos hacia el norte hasta el parque transfronterizo Kgalagadi, compartido por Sudáfrica y Botsuana. Ocupa 38.000 km2 y ofrece poca vegetación lo que facilita la visión de la fauna. Destacan los depredadores (guepardos, hienas y el famoso león de melena negra) siempre al acecho de las numerosas especies de herbívoros (ñus, gacelas, eland). Safari por la mañana y por la tarde. Campamento. PC
Día 8  Cañón del Río Fish
Cruzamos la fontera con Namibia para acercarnos al impresionante Cañón del Río Fish, el más grande de África y uno de los mayores del mundo. Enorme depresión natural de160 km de largo y 27 km de ancho, con profundidad que llega a los 550 m. Se calcula que ha sido erosionado durante 650 millones de años por las fuerzas del agua, el viento y la tierra. Uno de los enclaves más atractivos del país. Tras instalar el campamento, damos un paseo para disfrutar del regalo del atardecer. Acampada. PC
Días 9 y 10  Cañón del Río Fish – Sesriem – Sossusvlei
Salida en ruta por paisajes siempre cambiantes, con numerosos contrastes. Llegada a nuestro campamento, situado al borde del desierto del Namib. Paseo al atardecer por las dunas que rodean las tiendas. A la mañana siguiente, salida muy temprano hacia Sossusvlei. Parada en el famoso cinturón de dunas para presenciar el increíble cambio de colores en las dunas más altas del mundo. Caminata de 5 km hacia Sossusvlei y Deadvlei. A la tarde, otra caminata corta por el singular cañón de Sesriem. Campamento. PC
Día 11  Swakopmund
Salida en ruta. Parada para almorzar en la costa de Walbys Bay, famosa por la gran cantidad de flamencos que vienen a alimentarse. Llegada a Swakopmund, ciudad balneario, con atmósfera colonial alemana. Tiempo libre. Se puede explorar despacio, descubriendo sus rincones, o bien realizar alguna de las muchas actividades opcionales: paracaidismo, quads, snoadboarding, excursiones en globo o vuelos panorámicos sobre el gran desierto de Namib. Guest House (o Bungalós). AD
Día 12  Swakopmund – Spitzkoppe
Dedicamos la mañana a visitar los paisajes lunares de Moon Velley. Montañas de roca y arena erosionadas por el tiempo que conforman un entorno tan inabarcable como inquietante. Parece inhóspito pero conserva flora y fauna muy interesantes. Dedicamos especial atención a la curiosa planta Welwitschia. Continuamos viaje hacia el norte. Instalamos nuestro campamento en la falda de las montañas Spitzkoppe. Por la tarde realizamos una caminata por los alrededores. Acampada. PC
Días 13 y 14  Spitzkoppe – Damaraland – Himbas
Salida en ruta por la región de Damaraland. Paisajes accidentados de horizonte infinito. Montañas recortadas por amplia meseta de grava donde crece una endémica y muy interesante vegetación. Cauces de ríos y valles secos. Con algo de suerte podremos ver el elefante y el rinoceronte del desierto
Visita de un poblado Himba.
Los Ovahimba son semi nómadas y viven en aldeas dispersas a lo largo de la región de Kaokaland. Se caracterizan por su alta estatura y su aspecto orgulloso y a la vez amigable. Las mujeres destacan por su extraordinaria belleza, realzada con intrincados peinados y vestimenta tradicional. Por razones de salud, y también estéticas, se impregnan el cuerpo con tierra arcillosa y grasa. Este unto protege del duro clima y de los insectos. Campamento. PC
Días 15 y 16  Parque Nacional  Etosha
Entramos por Oshakati en el Parque Nacional Etosha (22.210 km2). Ecosistemas de sabana y bosque bajo con matorral. Su gran planice carbonatada le da el nombre (etosha: “gran lugar blanco”). Es una de las reservas más importantes de África. Un santuario en el que viven miles de animales salvajes: leones, leopardos, guepardos, hienas, elefantes, varias especies de antílopes, cebras, jirafas, etc. La avifauna cuenta con 326 especies registradas. Safaris por la mañana temprano y al atardecer. Campamento. PC
Días 16 y 17  Parque Nacional Etosha – Río Okavango
Salida en ruta. Entramos en la franja de Caprivi. Aquí se encuentra nuestro campamento, camuflado entre la vegetación y con vistas al río Okavango. Podemos darnos un baño en su famosa piscina natural. No hay que perderse la hermosa puesta de sol desde el mirador. A la mañana siguiente, paseo guiado para conocer de cerca la naturaleza de la región, y en especial su muy celebrada avifauna. Campamento. PC
Día 18 y 19  Río Okavango – Parque Nacional Chobe
Salida en ruta por la famosa franja del  Caprivi, para entrar en Botsuana y llegar al Parque Nacional de Chobe.  Montamos el campamento a orillas del río, rodeados de abundante vida salvaje. Safari en barco incluido. Resto actividades opcionales. Acampada. PC
Días 20 y 21  Cataratas Victoria
Viajamos a través de la frontera de Zambia (o Zimbabue) hasta llegar a las Cataratas Victoria. Todo un espectáculo y muchas emociones. En lengua local son el Mosi-oa-Tunya, el “humo que truena”. Y es que esa impresionante caída de agua dispara las gotas a centenares de metros creando una nube atronadora, casi siempre coloreada por un inmenso arco iris. Días libres. Se pueden visitar los mercados locales y realizar numerosas actividades opcionales: penting, rafting, ultraligeros, helicópteros, crucero en canoa o kayak, safari a lomos de elefantes, etc. Campamento Bush Front Campsite. PC (excepto 1 comida y 1 cena)
Día 22  Cataratas Victoria – Johannesburgo – España.
Desayuno. Traslados al aeropuerto de Livingstone para el vuelo de regreso a España.
Conexión en Johannesburgo con el vuelo a España. Noche a bordo.
Día 23  Llegada a España
VIAJE DE AVENTURA

Viaje a Angola
Angola oficialmente la República de Angola (portugués: República de Angola; kikongo, kimbundu y umbundu: Repubilika ya Ngola), es un país ubicado al sur de África que tiene fronteras con Namibia por el sur, con la República Democrática del Congo por el norte y con Zambia por el este, mientras que hacia el oeste tiene costa bañada por el océano Atlántico. Su capital es Luanda y al norte del país se encuentra el exclave de Cabinda, que tiene fronteras con la República del Congo y con la República Democrática del Congo.

Los portugueses estuvieron presentes en diversos puntos de la costa que hoy pertenece a Angola desde el siglo XVI e interactuaron de diversas maneras con los nativos. La presencia portuguesa se afianzó en siglo XIX con su penetración hacia el interior del territorio y su ocupación efectiva para considerarla una colonia de los europeos, tal y como se estipuló en la Conferencia de Berlín de 1884, no se produjo hasta la década de 1920, después del sometimiento del pueblo Mbunda y el secuestro de su rey, Mwene Mbandu Kapova I.

Angola consiguió su independencia de Portugal en 1975, después de una larga guerra. Sin embargo, una vez emancipado el nuevo país se vio inmerso en una intensa y duradera guerra civil que se prolongó de 1975 a 2002. El país posee unos abundantes yacimientos minerales y petrolíferos y su economía ha crecido a un ritmo muy alto desde los años 1990, especialmente desde el final de la guerra civil. A pesar de ello, el nivel de vida de la mayor parte de los angoleños es muy bajo y sus índices de expectativa de vida y mortalidad infantil están entre los peores del mundo.8 Es un país con grandes desigualdades económicas, pues la mayor de la riqueza está en manos de un porcentaje muy pequeño de sus habitantes.

Su sistema de gobierno es la democracia multipartidista, con un régimen fuertemente presidencialista. Angola es miembro de la Unión Africana, de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa, de la Unión Latina y de la Comunidad de Desarrollo de África Austral.

 

Viaje a Benín –las raíces del vudú
Benín3 (en francés: Bénin, antiguamente Dahomey), oficialmente la República de Benín (en francés: République du Bénin), es un país ubicado en el oeste de África. Está limitado por Togo al oeste, por Nigeria al este y por Burkina Faso y Níger al norte. La mayoría de la población vive en el golfo de Benín.4 La capital de Benín es Porto Novo pero su gobierno está en Cotonú, la ciudad más grande del país. Benín cubre aproximadamente un área de 110.000 kilómetros cuadrados, con una población de aproximadamente 9,05 millones de personas. Benín es una nación tropical y subsahariana, dependiente mayoritariamente de la agricultura, con un empleo sustancial, cuyos ingresos provienen, una vez más, de la agricultura.5

Extendido entre el río Níger, situado al norte, y la bahía de Benín, al sur, la altitud de Benín es casi la misma en todo el país. La mayor parte de la población vive en las llanuras costeras, donde se ubican las ciudades más grandes de Benín como Porto Novo y Cotonú. El sector norte del país está formado por sabanas y zonas montañosas semiáridas.

El clima de Benín es cálido y húmedo, con algo más de lluvia que otros países del oeste de África. Hay dos estaciones de lluvia anuales: abril-julio y septiembre-noviembre.

Ouidah es una ciudad llena de templos y de recuerdos históricos, no en vano se la considera la capital del vudú, y un lugar donde descansar de los agobios urbanos de Cotonou, la electrizante capital económica del país, donde lujos y miserias se dan la mano. En Ouidah muchas calles del centro son de arena y algunos niños van descalzos por gusto, no solo por necesidad. Es una urbe especial ya desde su ubicación, derramada junto a un lago y el Atlántico, y donde el sol saca brillos a las ramas de unas palmeras que parecen las plumas del tordo negro de Ouidah, un pájaro perverso “como una solterona despechada”, según contaba el capitán Burton en sus Vagabundeos por el Oeste de África (1863).

Ouidah encierra también, cómo no, el calor africano, el que aliviado por las brisas marinas se convierte en una delicia cuando no llueve. Eso es algo que no se escatima en el sur de Benín, desde la frontera de Nigeria a la de Togo. Toda una Riviera singular, un arco sinuoso, quebrado por tantos esteros y lagunas ribereñas, que va desde Porto Novo, la capital de Benín, llena de somnolencia poscolonial y edificios que parecen trasplantados desde Brasil, hasta la playa de moda de Gran Popó, por un centenar de kilómetros indecisos entre lo lacustre y lo marino. Las Bocas del Rey, con el estuario del río Mono, llevan el concepto de lo anfibio a su más bello paroxismo. En los lagos de agua levemente salobre hay poblados de palafitos, como Ganvié, donde la gente va en piragua a la iglesia de los Cristianos Celestes o a un santuario de Kokou, el dios de los guerreros, el que pide en sus rituales pintarse el cuerpo y la cara con djassi, harina de maíz y aceite de palma. Entrar así en trance es lo suyo.

La ruta de los esclavos. Lo cierto es que en tema del vudú, del vudú cotidiano, no del folclórico, el viajero encuentra la horma de muchos zapatos en Ouidah, una ciudad costera de 90.000 habitantes a 40 kilómetros de Cotonou. Ouidah se distinguió por ser uno de los mayores centros de trata en la Costa de los Esclavos. Especialmente los esclavos de las etnias fon y yoruba fueron quienes llevaron a América los principios del vudú que se practicaba en Dahomey, el antiguo nombre de Benín, y que para ellos era una religión, y una forma de entender el mundo y la vida. De ahí viene parte del vudú de Haití, del candomblé de Brasil, del hoodoo del sur de Estados Unidos, de la santería de Cuba.

La propia palabra vudú deriva de vodoun, que en la lengua fon de Dahomey significa lo inefable, por no decir lo místico. Algo que tiene que ver con el mundo de los antepasados, y con su vigilancia sobre los vivos, y que en principio supera una mera superchería para sacar cuartos, o para hacer maldiciones al estilo de muñecas pinchadas con alfileres. El vudú constituía una religión ancestral, y en Benín la siguen acatando, con sus más y sus menos, la mayoría de la población.

No hay lugar más intenso en Ouidah que la Ruta de los Esclavos, una pista de tres kilómetros jalonada con estatuas de dioses del vudú. Al final, al borde del Atlántico, se alza la Puerta de No Retorno, un arco solemne que simboliza el punto de embarque de los esclavos y su despedida de la tierra natal, de las palmas cargadas de frutos de aceite rojo, y de sus raíces. Muchos estaban destinados a la muerte en la travesía. A los supervivientes les esperaba una vida de látigo y humillaciones en la plantación o en la mina americana. Y con todo, los esclavos conservaron su fe en dioses o luases de su tierra natal, y en que hay una prolija vida tras la muerte. Egungun, el dios de los antepasados que retornan, está representado en la Puerta de No Retorno con una estatua sin ojos ni boca, recubierta de cauríes, las conchas que hasta el XIX equivalían al dinero.

En 1680 los portugueses edificaron en Ouidah un fuerte, São João Baptista de Ajuda, reconvertido en Museo de Historia. En realidad fue más que una fortaleza al uso, teniendo la virtud de simbolizar la capital de un país aparte, o mejor, de una entidad política fantasmal. Los portugueses reclamaron como propio su exiguo territorio de Ouidah (Ajuda para ellos) y no aceptaron su incorporación a Benín cuando la independencia del país en 1961, sino en 1975, cuando otros claveles habían florecido. Por supuesto, los ingleses, dominando en los Golfos de Benín y Biafra, trataron de hacerse también con la Costa de los Esclavos, desde Ghana a Nigeria. Luego cambiaron su política y se hicieron antiesclavistas, aunque a mediados del XIX aún triunfaban negreros de la calaña de Souza. Ése fue El virrey de Ouidah (1980), según la novela de Bruce Chatwin, llevada al cine por Werner Herzog con el título de Cobra Verde (1987), y con las facciones de Klaus Kinski como protagonista.

El Vaticano de Ouidah. Muchos puntos de Ouidah evocan su pasado negrero: el barrio Blézin (Brasil) con la casa de Souza; la antigua cárcel de Zomai, que significa “sin luces”, donde encerraban a los esclavos para que perdiesen la noción del tiempo antes de ser embarcados. O la plaza Chacha, donde se hacían las subastas de seres humanos. Pero la ciudad no solo vive de la reminiscencia, ni de sus heridas. En Ouidah reside quien es considerado Sumo Pontífice de la religión vudú. Hay otras figuras en Benín que pretenden esa jerarquía, pero Dagbo Hounon Tomadjlehoukpon II se sienta con toda majestad en su trono, que no pasa de ser una amplia butaca de madera. Su tiara es un gorro de paja de aire playero, y todo su armiño una túnica con pantalón de tela estampada de vibrantes colores. Pero las apariencias engañan. Viene un fiel a verle y se postra ante él hasta besar el suelo con la frente. La gente le tiene por un descendiente de una estirpe divina que vino del mar. El Dagbo, undécimo en su suprema jerarquía, acepta como óbolo una botella de ginebra holandesa, y me niega que el vudú sea una sarta de magias negras: “El vudú es la religión más antigua que existe. Era y es nuestra manera de adorar a Dios”.

No hay problema en visitar su casa palacio, decorada con los escudos pintados de su dinastía. En el patio hay un ara de sacrificios llena de huesos de animales. En este diminuto Vaticano de Ouidah, con suelo de arena y paredes descascarilladas por el aire caliente y salitroso, no preside San Pedro con sus llaves sino una estatua de escayola de Hévioso (Shangó), el dios del trueno, el que lleva un martillo en la mano. Aunque para ver estatuaria del vudú no hay mejor sitio que el bosque sagrado de Kpassé, en el barrio Tové. Nada más adentrarse uno en ese jardín urbano de Ouidah, empieza el estruendo. Millares de murciélagos colgados boca abajo de las ramas de los irokos y otros árboles majestuosos lamentan la irrupción a mediodía y despegan. Hay partes del cielo que se oscurecen mientras aumenta el griterío. El guardián del bosque sagrado no ve ninguna contradicción porque los murciélagos frugívoros vuelen de día en vez de salir al atardecer en busca de frutos: “Este es un bosque sagrado. Por eso todos los seres siguen normas distintas a las normales”.

El bosque de Kpassé debe su nombre al segundo rey de Savi, localidad a 11 kilómetros de Ouidah que fue capital del reino de Huéda. Se atribuye a Kpassé la fundación de Ouidah en 1550. Al morir Kpassé se metamorfoseó en un árbol, y de ahí quizá venga la sensación de intriga que produce el bosque sagrado. El capitán Jean Adjovi se hizo cargo del lugar entre 1920 y 1928, y lo fue llenando de esculturas de divinidades, a cuyos pies se celebran aún ceremonias de vudú Gozin, y algunas duran tres lunas. Tras una puerta decorada con panteras pintadas, da la bienvenida una estatua de Legba, el dios de las encrucijadas, el infractor, representado con cuernos y un gran miembro viril. Un mero ejemplo de las esculturas de esta especie de Bomarzo beninés lleno de un gusto entre esotérico y extravagante. Dan, otra deidad del vudú, tiene tres caras: ve todo. Otra es una serpiente que se muerde la cola, el Uróboros clásico revisitado en un bosque donde tus pasos resquebrajan hojas secas mientras los murciélagos ahogan la paz con su algarabía.

Un panteón con 260 deidades. Kpassé no es un mundo tan lejano para el sentir de la cantante Angélique Kidjo, que nació en Ouidah y que ha conseguido fama mundial con su voz y su forma de sentir las raíces. Las vibraciones artísticas siguen sus  propios caminos y, a veces, se cruzan. Ahí está la emotiva versión que hizo la Kidjo en 2003 de Voodoo child, de Jimi Hendrix. O su Djin, Djin (2007), que significa “cuando suenan las campanas anunciando el amanecer”, algo que en África está fuera por un momento del duelo y la necesidad. “No acepto un no como respuesta”, cantaba Kidjo, lo mismo que Hendrix, que simulaba ser un “niño vudú”.

Es, ya se sabe, tiempo de fusiones, y también de confusiones. Aunque el vodoun sea una religión seguida por el 17 por ciento de la población, según un recuento oficial de 2002, la mayoría en Benín, siendo cristiana o musulmana nominalmente, respeta los cultos del vudú. Sus ceremonias no faltan en sus ritos de pasaje, en su folclore y curanderismo. Cuando el comandante Mathieu Kérékou dio el golpe de Estado en 1972, el vudú quedó prohibido en Benín. En nombre de la revolución marxista-leninista, que duró 17 años, muchos sacerdotes o vodounon fueron encarcelados. No era tolerable adorar serpientes, o que entrara en trance una vodoussi o sacerdotisa del vudú, ni cualesquiera rituales en público. Pero por la noche, en la casa, bajo cuerda, continuaron las ofrendas a los dioses de un vasto panteón, donde lo mismo se adora a Mami Watta, la sirena, que a los Marassa, los dioses gemelos.

Típico de algunos yovo, como llaman en Benín a los blancos, es asociar la palabra vudú con maldades como pinchar muñecas con alfileres o poner la foto de un enemigo en un frigorífico. Desde un tiempo ancestral, pongamos cuatro mil años, el vudú, una religión sin biblia ni libro mayúsculo, venera un principio de energía creativa o acé. Eso aparte de panteones tan floridos que cuentan hasta con 260 deidades, y con el juego constante de los cuatro elementos: aire, tierra, agua y fuego. Y además tienen el fa, un sutil arte de la adivinación que mueve 16 símbolos primarios, que dan combinándolos 256. Un oráculo más sofisticado, creen algunos, que los I Ching de los taoístas con solo ocho símbolos y 64 combinaciones. Al mismo tiempo un beninés tiene en cuenta que en las encrucijadas de la vida conviene una protección que puede proporcionar Legba, dios representado en infinidad de estatuas con un gran miembro viril. Es el mismo dios a quien llaman Exú en Brasil y en cuyo honor la gente echa al suelo las primeras gotas de su bebida. En Benín los sacrificios del vudú suelen ser más voluminosos. En el mercado de Dantokpa de Cotonou hay una sección de materiales mágicos, cráneos de babuinos, lagartos disecados, todo cuanto parece poseedor de fuerza oculta, de ser susceptible de constituir un talismán, o de incorporarse a un fetiche, al cual se riega con sangre de pollo o de cabrito. Y antaño, con sangre humana.

Adoradores de serpientes. En asuntos de perfil inseguro no es extraño que la rumorología se dispare. Ni siquiera se ha librado el alcalde de Cotonou, Nicéphore Soglo, un antiguo alto funcionario del Banco Mundial que enfermó al poco de ser nombrado jefe del Estado de Benín en 1991, tras el largo periodo de dictadura. Dijeron que su mal era por un embrujamiento, y el caso fue que Soglo viajó a París para curarse. Luego están los innumerables curanderos de vudú, y los guardianes de la noche (zangbetos), como si fuesen los mágicos de las calles de Benín, y la gente cree en ellos por inercia, por falta de recursos o de una sanidad extendida.

Todo eso y más es moneda corriente en Ouidah, epicentro del vudú también por la importancia del culto consagrado a Dan o Dangwé, la serpiente del arco iris. El gran templo de esa deidad mayor del vudú queda frente por frente de la catedral de la Inmaculada Concepción, construida por los franceses en 1905. Dangwé tiene entre sus prerrogativas la de ser deidad de la prosperidad y del dinero. Descendiendo a lo visible, Dangwé

Es una serpiente pitón, o muchas, porque todas son sagradas en su templo. Hasta un centenar de pitones reales se acogen en una capilla abovedada y ornada con frescos que, a su modo, describen una Creación. Los adoradores de las serpientes de Ouidah no dicen que una pitón ha muerto, sino que ha caído la noche. Cada siete años se celebran grandes fiestas de purificación en el templo de Dangwé, no importando que sus cúpulas de sacrificios sean de altura mucho más modesta que la del cercano campanario católico.

Richard F. Burton, cónsul inglés en Fernando Poo, en su visita a Dahomey en 1863 observó que ya no se cogía a las vírgenes por las calles en Savi para llevarlas a los conventos de Ouidah. Pero seguían con sus procesiones de serpientes y la gente de Ouidah les ofrendaba “arroz y maíz, aceite y alubias, tejidos, cauríes y otros bienes”. Marc, el actual guardián del templo de Dangwé, te conduce hasta el foso donde se amontonan decenas de pitones reales buscando un hueco para refrescarse y beber en una olla de barro. Una boa particularmente gorda y activa ha ocupado el recipiente sin miramientos y Marc ha de cogerla tirando con fuerza con sus manos para dejar sitio a las demás. “Todos los días –dice Marc– hay que traerles ratas, es su comida principal”.

Fuera del templo alguien toca la gran calabaza con ritmo de tchinkoumé y los pies se van solos. El mar, como la vida, continúa.

Maquis, las mejores delicias de Benín

Los maquis, palabra importada de Costa de Marfil, son restaurantes populares que se pueden encontrar en cualquier rincón del país. Una especialidad que no suele faltar en estos establecimientos es el agutí, un gran roedor, y a veces el mono. Entre las variaciones vegetales está el ñame pilée, que se hace machacando ese tubérculo en un mortero y asándolo. La popular gboman es una salsa elaborada con pimientos rojos y verdes, jengibre, ajo y cebolla, para acompañar pescado seco, gambas o carne. El monyo es una salsa de tomate y cebolla con pescado frito. Por las calles también se vende el waragachi, un queso con forma de bolas y color rosado, que hacen los pastores fulani (etnia peulh) del norte del país. Mezclan en la leche látex de un arbusto, el manzano de Sodoma, o algodón de seda (Calotropis procera). Tras una coagulación de unos veinte minutos añaden una hierba (Xylopia aethipica), pimienta negra y sal.

 

Viaje a Burkina Faso – la esencia de África

Burkina Faso es un país de África Occidental que limita al noroeste con Malí, al noreste con Níger, al sur con Costa de Marfil, Ghana, Togo y Benín. Burkina Faso no posee acceso al mar. Se independizó de Francia el 5 de agosto de 1960. La inestabilidad gubernamental durante las décadas de 1970 y 1980 fue seguida de elecciones multipartidarias a principios de la década de 1990. Varios cientos de miles de trabajadores rurales emigran cada año a Costa de Marfil y Ghana en busca de trabajo.
El patrimonio cultural de Burkina Faso se manifiesta en la escultura con madera y bronce, en la arquitectura de tierra, en la música y en la danza. Recientemente, se ha enriquecido con el cine, y aunque sea menos importante, la literatura también juega un papel importante en el renacimiento de la cultura burkinabesa. Destacan:

Las máscaras zoomorfas Bobo. Son máscaras talladas en madera por los escultores de la región de Bobo-Dioulasso. Las más grandes, que representan a la serpiente, genio protector de la tribu, tienen hasta 3 m de altura. Las más pequeñas pueden representar mariposas, facoceros o búhos, entre otros animales. Estas esculturas sirvieron de fuente inspiración para pintores como Picasso, Braque o Juan Gris a principios del siglo XX.

El arte sagrado de los senufo, al sudoeste del país. Sus estatuillas y máscaras forman parte de los ritos de iniciación de la sociedad secreta de los poro. Destacan las grandes esculturas que representan calaos, las máscaras waniugo que escupen fuego, las pequeñas máscaras antropomorfas kpélié, las grandes estatuas Déblé de los ancestros y los extraordinarios casquetes sostenidos por un armazón de madera.

Los bronces a la cera perdida de los mossi. Los mossi son la mayor etnia de Burkina. Viven alrededor del río Volta.

Las casas de adobe. Extendidas por todo el Sahel, tienen su máxima expresión en la mezquita de Bobo-Dioulasso.

Las casas fortaleza de los lobi. En el sudoeste del país, son casas de adobe hechas para protegerse, completamente cerradas, de las que se sale mediante escalas por las terrazas.

El arte mural de los gurunsi. Viven al sur del país, y sus casas están adornadas con grandes frescos de motivos geométricos realizados por las mujeres.

Los instrumentos de música que cantan. Forman parte de la música tradicional. Destacan los tambores luinssé, los tam-tams bendéré, el balafon, la flauta, los silbatos lobi, el clarinete bobal, el saxófono bumpa, el pequeño piano sanza, la duduga y el kondé.

La literatura. Es poco conocida en el mundo occidental. La tradición hace que la mayor parte de la literatura sea en forma de cuentos de transmisión oral y por medio del teatro. En literatura, destaca la obra Crépuscule des temps ancienes (1962), del escritor Nazi Boni. En teatro, destacan las obras de Jean-Pierre Guingané. En poesía, Jacques Boureima Guégané.

 

Viaje a Camerún – la pequeña África

Son numerosas las calificaciones que se refieren a Camerún:  África en miniatura, Eldorado turístico, toda África en un solo país. Todo ello se traduce en la diversidad impresionante del producto turístico camerunés.

Camerún es un lugar donde se encuentran casi todo lo que existe en los demás países africanos: el sur del país es una zona ecuatorial verdosa; el oeste es una región de montañas con un relieve ondulado; el litoral se caracteriza por playas con arena fina, gris y amarilla; la región norte es la de las selvas y estepas calurosas y claras. Camerún así presenta muchas variedades de paisajes, de sitios, de tipos humanos y de tradiciones.

En efecto, debido a su ubicación geográfica mediana en el continente africano, Camerún tiene muchos recursos turísticos. Estos hacen de Camerún un verdadero resumen de África y permiten el desarrollo, en su territorio, de varias formas de turismo.

Las playas naturales de Kribi y de Limbe, los paisajes lunares de Kapsiki, los parques nacionales y las reservas de fauna, la selva densa, los saltos de agua, los lagos y las montañas hacen de este destino un verdadero Eldorado turístico.

Asimismo existe en Camerún: el Jardín Botánico de Limbe, el Monte Camerún que es la montaña más alta de África Central y Occidental, el Parque Nacional de Korup que es la selva húmeda más rica y más anciana del mundo, la reserva de Dja clasificada por la UNESCO como patrimonio mundial, y que se destaca de los numerosos sitios ecoturísticos del país.

EL TURISMO DE BALNERARIO

Con sus 400 km de costa atlántica, Camerún posee todo lo que necesitan los amantes del mar y de la playa.Ubicadas en la costa, las ciudades de Kribi y de Limbe constituyen dos principales polos de atención balnearia a partir de donde el turista puede hacer excursiones hacia las regiones que se encuentran en el interior del país.La región de Kribi es la verdadera Costa Azul camerunesa con un paisaje balneario. Por aquí se estrechan en el horizonte, grandes playas de arena blanca bordeadas por espléndidos cocoteros. El contacto entre el océano y la selva ecuatorial es algo fascinante. Un sitio excepcional ubicado en el sur de Kribi fascina a la persona aún más insensible; se trata de los Saltos de agua del río llamado Lobe.

Un poco más lejos de Kribi existen dos pueblos de pescadores singulares. Estos pueblos son; Eboundja y Ebodjé, la pesca aquí se hace de manera milagrosa.A partir de Kribi, el turista puede irse en piragua para descubrir a los pigmeos en la selva ecuatorial.

La región de Limbe se encuentra muy cerca de Douala, es un sitio espléndido con el Monte Camerún que domina el Océano Atlántico. La carretera que une la costa a la capital económica de Camerún para por unas magníficas plantaciones de heveas, de palmeras y de plátanos. El color de sus playas de arena gris,  refleja la geología de la región.

EL TURISMO DE SAFARI

Merced a su ubicación geográfica excepcional, Camerún posee una de las faunas más ricas y más variadas de África.Con sus siete parques nacionales, el país se presenta como una verdadera tierra providencial para los animales. Para el turista, es agradable visitar, observar y fotografiar esos animales magníficos que viven total libertad, en su medio natural.Parque Nacional de Waza, se encuentran leones, jirafas, elefantes, jacas fuertes, avestruces, onzas, etc.,. Es el parque más célebre de Camerún y es uno de los parques más espectaculares de África francófona. Ubicado en el Extremo Norte de Camerún, es el paraíso no sólo de los leones y los numerosos mamíferos, sino de una importante colonia de aves también. Se trata de un parque que merece la pena visitar.Parque Nacional de Bouba Ndjidah, es el territorio de los rinocerontes, también se encuentran leones, alces, elefantes, búfalos, etc.,.

Parque Nacional de la Benoue, esta ubicado en el centro de la región norte de Camerún, es el lugar de predilección para los antílopes grandes, tales como los alces, pero también los hipopótamos, las hienas, las panteras, los búfalos, etc.,.Parque Nacional del Faro, aquí se encuentran varios animales grandes, como los rinocerontes, los búfalos, los elefantes, las jirafas. etc.,.Parque Nacional de Kalamaloue, en el se pueden encontrar cocodrilos, jirafas y muchos tipos de aves.Parque Nacional de Korup, está ubicado en la parte suroeste del país, está considerado como una de las selvas tropicales más bellas y más ancianas del mundo. Korup sobrevivió el periodo glaciar, lo que justifica la riqueza de su flora y de su fauna, que hace de ella un verdadero paraíso ecoturístico.Además de los parques nacionales, Camerún presenta numerosas reservas de fauna africana, tales como las reservas de Dja y de Campo, que son  santuarios de gorilas.

EL TURISMO CULTURAL

 

Camerún es un país con tradiciones ricas y vivas que se manifiestan a través de la variedad y la diversidad de su folklore, su artesanía de arte, su vivienda y sus modos de vivir. A cada región corresponde un tipo de folklore especifico.En el sur del país por ejemplo tenemos los ballets de los pueblos Bafia, el “Bikutsi” y el “Assiko” y varias otras danzas que anima el jugador del “Mvet”, cantador y poeta épico.En el oeste, los pueblos “Bamileke” danzan con máscaras y trajes pintorescos.La región norte es la de la “Fantasía” con jinetes vestidos de trajes engalanados. Aquí se practican las danzas llamadas “Lam y Gourna”Los artesanos se encuentran en todas partes de Camerún, pero los del oeste y del norte son excelentísimos, Las ciudades de Bafoussam, de Foumban y de Bamenda, son reconocidas por sus máscaras, sus trajes bordados, sus tronos, sus pipas, sus estatuitas de tierra cocha, de bronce o de madera.

En la ciudad de Marona que es una aglomeración atractiva y célebre por su mercado multicolor y hormigueante se venden manteles bordados, babuchas, bolsos hechos con el pellejo de cocodrilo, de iguana o de varano. Asimismo se venden pulseras, sables, colchonetas duras y objetos decorativos.Cabe añadir a esta diversidad artesanal, el patrimonio histórico que es muy rico; así se encuentran monumentos históricos y vestigios.

ECOTURISMO

Con una población compuesta de más de doscientos cincuenta grupos étnicos con tradiciones milenarias, una biodiversidad dominada por la selva, la sabana y la montaña, una fauna que es una de las más ricas y más ancianas de África, Camerún tiene un gran número de elementos ecoturísticos. Cuatro de ellos merecen ser visitados particularmente,  la Reserva de Dja, el Parque Nacional de Korup, el Jardín Botánico de Limbe y el poblado de Ebodjé.

El Jardín Botánico Limbe, se encuentra en la provincia del suroeste, cerca del Océano Atlántico. Fue creado en 1892 por un horticultor alemán para aclimatar ciertas plantas, en este jardín existen varias pistas acondicionadas para permitir al turista admirar las maravillas de la naturaleza que ofrece su biodiversidad. Un centro de atención llamado Jungle Village está acondicionado en el centro del Jardín para permitir organizar manifestaciones culturales para los turistas. Es también un centro de investigación internacional de materia de biodiversidad.

Ebodje, es un pueblo de pescadores ubicado a orillas del Océano Atlántico, a unos cincuenta kilómetros de la ciudad de Kribi. Aquí las playas son bellas y los amantes de la aventura pueden gozar de excursiones por piraguas en el mar que organizan los pescadores. Ebodje es también un sitio regional para la protección de las tortugas marinas. De noviembre a Diciembre, esas tortugas vienen a la playas para poner huevos.La Reserva de Dja, ha sido declarada como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1987. Está situada en el sur de Camerún, tiene una flora y una fauna muy rica. Posee más de 1500 especies de animales, dentro de los cuales figuran elefantes, gorilas, chimpancés, más de 107 mamíferos y de más de 320 especies de aves.El Parque Nacional de Korup forma parte de las selvas tropicales húmedas más ancianas del mundo. La riqueza de su fauna es el resultado de un hecho casi único en la historia mundial, es decir la supervivencia a la era glaciar. Su fauna totaliza más de 400 especies de aves, 140 especies de peces, varios mamíferos, primates, elefantes, búfalos, leopardos, chimpancés. Por lo que respecta a su flora, más de 400 variedades de árboles fueron identificados, dentro de los cuales muchos son plantas medicinales.En el ámbito del ecoturismo, se puede mencionar: el sitio de los dinosaurios, que se encuentra en la región de Manangia en el norte de Camerún (Mayo Rey) con más de doscientas cincuenta huellas fosilizadas, y también el Monte Camerún que tiene una altura de 4070 metros y que ofrece posibilidades de excursiones, de caminatas y de paseos, gracias a la existencia de casitas de descanso acondicionadas a lo largo del transcurso de la subida de la montaña, en el su apartado cultural, las manifestaciones culturales organizadas para perpetuar las tradiciones y las costumbres ancestrales que dan lugar a carnavales y danzas fantásticas y que se manifiestan en las poblaciones de Ngondo en su parte costera, en las Funerales en el oeste, en Ngouon y en Nyem-Nyem.

LA SELVA, LA SABANA Y LA ESTEPA

 

Desde los confines de las fronteras sureste / suroeste y desde la costa atlántica hasta el interior del país, toda esta zona está cubierta por una espesa selva verdosa y atravesada por grandes ríos.Los pueblos son caracterizados por una vida tradicional, a pesar de que son afectados por el éxodo rural a las grandes ciudades, Esta región es apta para las excursiones, el camping, la gira campestre y el ecoturismo.A la inversa de la selva de la parte sur, el norte de Camerún presenta un paisaje de sabana. Esta comienza con las grandes praderas herbosas que se encuentran en las altiplanicies de la provincia de Adamaoua, que es una región con vocación pastoral, y se extienden hacia el norte, entre las ciudades de Maroua y Kousséri, sobre inmensas llanuras secas y estepas sembradas de gramíneas.

LA MONTAÑA

Una cadena  montañosa se extiende desde el Monte Camerún en la costa suroeste hasta los Montes Mandaras en la provincia del Extremo-Norte.Volcano que sigue siendo activo, el Monte Camerún es atravesado por bellos ríos cortados por cascadas con aguas que rebotan. El relieve de esta región es caracterizado por montañas con cimas redondas en un clima templado.En la parte norte del país, los Montes Mandaras y los paisajes lunares de los Montes Kapsikis,  confieren  a la naturaleza una belleza excepcional. Un escritor francés, André GIDE, calificó estos paisajes como uno de los más bellos del mundo. En esta región viven varias poblaciones animistas tales como los KOMA de los Montes Mandaras, quienes durante largos años vivieron sin la influencia del modernismo. Se trata de un pueblo de montañeses olvidados en el corazón del “África negra”.

ACTIVIDADES DEPORTIVAS Y DE OCIO

La costa camerunesa es un lugar privilegiado para los deportes náuticos, especialmente las ciudades de Kribi y Limbe que tienen un clima suave durante todo el año. En cuanto a los amantes de la pesca, existen ríos con abundancia en peces, sobre todo en Douala. Los amantes del golf, tienen dos magníficos campos de 18 hoyos en Yaoundé y en Tiko.

El Monte Camerún es también un lugar para las actividades deportivas. Aquí se practican cada año en febrero una competición internacional que es la ascensión del Monte Camerún. También existen en Douala, Yaoundé y Garona varios complejos para la practica de la hípica.

Por otra parte, Camerún, país bilingüe y ubicado en el corazón de África, presenta un patrimonio cultural cautivante que reflejan sus doscientos cincuenta grupos étnicos. El grupo más anciano de estos, es el de los pigmeos.

En lo que reza con las infraestructuras hosteleras y comunicacionales, es evidente que un potencial turístico como el suyo requiere un desarrollo óptimo de estas, para ser rentable, ya que no basta con invitar a los turistas a Camerún, sino que hace falta que esos turistas encuentren en todo el país condiciones agradables de estancia que les den gana de volver a visitarlos de nuevo.

Camerún presenta igualmente una buena red de carreteras que vincula casi todas las cabeceras provinciales. La red de ferrocarril que une Douala y a Ngaoundéré vía Yaoundé, la capital de Camerún, es manejada por una compañía privada.En lo que se refiere a las infraestructuras aeroportuarias, Camerún tiene tres aeropuertos internacionales (Cameroon Airlines, Air France, Swiss International Airlines, SN Brussels, Ethiopian Airlines, KLM..,) y varios aeropuertos secundarios que utiliza la compañía nacional.

Camerún presenta enormes potencialidades turísticas. Para promover y desarrollar las actividades turísticas, el Gobierno tomó hace dos años las medidas siguientes:

buen desarrollo del turismo y para combatir las dificultades que obstaculizan la promoción del turismo. A tal efecto, varias recomendaciones fueron tomadas tocantes a la mejora de la recepción a los turistas en los aeropuertos, a la facilitación de la calidad de los servicios en los establecimientos de turismo.

 

 

 

 

Viaje a Togo

Togo (oficialmente República Togolesa, en francés République togolaise) es una nación ubicada en la zona intertropical, forma parte del África subsahariana y es altamente dependiente de la agricultura, con un clima que garantiza buenas temporadas de cultivo. El idioma oficial es el francés; sin embargo, también se hablan otros idiomas en Togo como Idiomas Gbe, Kotocoli y Kabiye. El 38,7% de la población vive bajo la línea internacional de la pobreza de 1,25 US$ por día, y el 69,3% bajo la línea de 2 US$ por día.

Togo se independizó de Francia en 1960.12 En 1967, Gnassingbé Eyadéma lideró un golpe de estado militar exitoso, tras lo cual se convirtió en presidente. Eyadéma llegó a ser el presidente más longevo en la historia de África (durante 38 años) al momento de su muerte en 2005.13 En 2005, su hijo Faure Gnassingbé llevó a cabo otro golpe de estado.

Togo es el 107° país más poblado y el 125° más grande40 del mundo, con una población cercana a los 6 millones de habitantes y un área de 56.785 km².çUbicado en el África Occidental, este país subsahariano posee 1.700 km de fronteras con Burkina Faso, Ghana y Benín.41 El punto más alto del país es el monte Agou con una altura de 984 metros.

Además, Togo es uno de los países por el que cruza el Meridiano de Greenwich.

El Monte Agou, el punto más alto de Togo.

En el norte el terreno se caracteriza por una suave sabana en contraste con el centro del país que se distingue por un relieve de colinas. El sur de Togo se caracteriza por una meseta que alcanza la llanura costera con extensas lagunas y pantanos.

Clima

Selva ecuatorial del interior del país.

El clima de Togo a pesar de su pequeña extensión, es muy variado. Al norte el clima es subtropical mientras que al sur el clima es subecuatorial húmedo. La temperatura media es de 27 °C, aunque con pequeñas variantes según la altura, y la proximidad al mar. La estación lluviosa empieza en abril o en mayo y termina hacia al mes de noviembre.

Flora y fauna

La costa de Togo se caracteriza por los pantanos y los manglares; en el suroeste, destaca el bosque tropical, y en el interior predomina la sabana. El elevado crecimiento demográfico, está llevando a una rápida deforestación, poniendo en peligro de extinción a muchas especies; por esta razón, se han abierto varios parques nacionales. Los animales observados con más frecuencia son jirafas, búfalos de agua, rinocerontes, hienas, facoqueros y papiones, y en menor medida, elefantes y leones. Las aves más comunes son cigüeñas, grullas y marabúes.46

 

Viaje al Congo – Viaje al corazón de África

La República del Congo (en francés: République du Congo; en lingala: Repubilika ya Kongo; en kikongo: Repubilika ya Kongó), también conocida con los nombres de Congo Brazzaville y Congo, es un país de África Central. Limita al norte con Camerún y la República Centroafricana, al sur y al este con la República Democrática del Congo (ex Zaire), al oeste con Gabón y al suroeste con el océano Atlántico y un enclave angoleño (Cabinda).

La población no supera los cinco millones de habitantes, resultando en una baja densidad poblacional. Los idiomas oficiales son el francés, el kikongo y el lingala; las religiones tribales son las que cuentan con más adeptos. La economía de la República del Congo sigue basándose en la agricultura y en la extracción de petróleo.

El actual territorio congolés fue habitado por las tribus bantúes hasta la llegada de los europeos en el siglo XVI. Se convirtió en una colonia de Francia, bajo el nombre de «Congo francés». Tras obtener su independencia a mediados del siglo XX, el país atravesó por varios regímenes políticos hasta alcanzar la democracia multipartidista que rige al país en el siglo XXI.

Limita al norte con la República Centroafricana y Camerún, al oeste con Gabón, al sur con Angola (a través del enclave de Cabinda), y al sur y al este con la República Democrática del Congo.

El país cuenta con una relativamente escasa zona litoral, en la que se encuentra la segunda ciudad más importante del país, Pointe-Noire. Por otra parte, los territorios al norte de Brazzaville, la capital, se encuentran dominados por amplias extensiones selváticas. En este sentido cabe destacar el estado de Impfondo, el único dominado íntegramente por la selva. Brazzaville se ubica en las orillas occidentales del Río Congo, mientras que en las orillas orientales del río se ubica Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo.

La ciudad selvática del país más importante es Ouesso.

Clima

Mapa satélite de la República del Congo. Desde que el país se encuentra localizado sobre el Ecuador, el clima es consistente durante todo el año, con una temperatura promedio de 24 °C durante el día, y entre 16 °C y 19 °C durante la noche. El promedio de precipitaciones es de 1100 milímetros durante el año, siendo que en el sur del valle del Río Kouilou-Niari, en el centro del país supera los 2000 milímetros anuales. La estación seca es de junio a agosto, y hay dos períodos húmedos, entre marzo y mayo, y entre septiembre y noviembre.18

Ecología

Paisaje meridional de la República del Congo. El norte del país está cubierto por selva umbrófila, de la que WWF distingue dos ecorregiones:

La selva de tierras bajas del Congo noroccidental al noroeste

La selva pantanosa del Congo occidental al noreste.

Por su parte, al sur se encuentra:

El mosaico de selva y sabana del Congo occidental, interrumpido la ecorregión anteriormente citada de selva de tierras bajas del Congo noroccidental.

La selva costera ecuatorial atlántica situada cerca de la costa.

 

Viaje a Sudáfrica

Sudáfrica, oficialmente República de Sudáfrica (en afrikáans: Republiek van Suid-Afrika; en inglés: Republic of South Africa; junto con otros nombres oficiales) es un país soberano de África Austral o del Sur cuya forma de gobierno es la república parlamentaria. Su territorio está organizado en 9 provincias. Su capitalidad está formada por tres ciudades: Pretoria, sede del poder ejecutivo; Bloemfontein, sede del poder judicial: y Ciudad del Cabo, sede del poder legislativo.6

 

Posee 2.798 kilómetros de costa en los océanos Atlántico e Índico.7 Limita al norte con Namibia, Botsuana y Zimbabue, al este con Mozambique y Suazilandia, mientras que Lesoto es un enclave rodeado por el territorio sudafricano.8

Sudáfrica es conocido por su diversidad de culturas, idiomas y creencias religiosas, por lo que se le conoce como la nación del arco iris. Once idiomas son reconocidos como oficiales por la Constitución de Sudáfrica. Dos de los once idiomas son de origen europeo: el afrikáans, idioma que proviene directamente del neerlandés y es hablado por la mayoría de la población blanca y mestiza, y el inglés. Aunque el inglés tiene un importante rol en la vida pública y comercial es, sin embargo, el quinto idioma por hablantes nativos.9

Sudáfrica es un país étnicamente diverso. El 79,5 % de la población sudafricana es de ascendencia negra, la cual está dividida en diferentes grupos étnicos que hablan diferentes lenguas bantúes, nueve de las cuales son oficiales. Además cuenta con las mayores comunidades de habitantes de procedencia europea e india, así como de comunidades multirraciales del continente.

Con una superficie de 1.219.080 km², la República de Sudáfrica se extiende en el extremo sur del continente africano. El país limita con Namibia al Noroeste; al norte con Botsuana y al este con Zimbabue, Mozambique y Suazilandia. El país es rodeado por los océanos Atlántico e Índico. Lesoto, país independiente pero con importantes lazos con Sudáfrica, se encuentra completamente rodeado de territorio sudafricano.38

Debido a la extensión del país, el clima es muy variable en función de las zonas climáticas. En el sur y las zonas altas, el clima es templado, mientras que en el noroeste el clima es subtropical y en la parte occidental del país es semiárido. El promedio anual de precipitaciones es de 464 mm.

Los ríos principales son el río Orange, que desemboca en el océano Atlántico; el río Vaal, su principal afluente, y el Limpopo, que desemboca en el océano Índico, nace cerca de Johannesburgo y luego marca en el norte la frontera con Botsuana y Zimbabue.

El punto más austral del país, y por lo tanto del continente africano, es el cabo Agulhas.

Flora y fauna

Sudáfrica cuenta con más de 20.000 plantas diferentes, que representan cerca del 10% de todas las especies conocidas del mundo, por lo que es considerada un área particularmente rica en biodiversidad vegetal.

El bioma prevalente en el país es la pradera, especialmente en el Highveld, donde la flora predominante son los pastos, los arbustos bajos y las acacias, principalmente las de espina blanca y camel. La vegetación es más escasa hacia el noroeste, debido a las bajas precipitaciones de lluvia.

Flores de primavera en Ciudad del Cabo.

El pasto y los espinos de la sabana dan paso progresivamente a los arbustos de la sabana hacia el noreste del país, con un crecimiento más lento. Existe un número significativo de árboles baobabs en esta área, cerca del extremo norte del Parque Nacional Kruger.39

En el Bushveld se encuentran numerosos hábitats de mamíferos como el león, el leopardo, el ñu azul, el kudu, el impala, la hiena, el hipopótamo y la jirafa. El hábitat del Bushveld se extiende de forma significativa hacia el nordeste, incluyendo los territorios que pertenecen al Parque Nacional Kruger y la Reserva Mala Mala, así como la Biósfera de Waterberg, más al norte. WWF divide la región de sabana del nordeste en tres ecorregiones, de este a oeste: sabana arbolada de mopane del Zambeze, sabana arbolada de África austral y sabana arbolada del Kalahari.

La región desértica del Karoo, en el oeste del país, se divide en tres ecorregiones: el Karoo suculento, cerca de la costa; el Karoo nama, en el interior (Namaqualand), donde existen varias especies de plantas que almacenan agua, como los aloes y euforbias; y por último, y más al norte, la sabana xerófila del Kalahari.

Un león y un cachorro comiéndose a un búfalo al norte de Sabi Sand, Sudáfrica.

 

El bioma mediterráneo del fynbos, uno de los seis reinos florales, está ubicado en una pequeña región del Cabo Occidental y consta de más de 9.000 de estas especies, lo que lo convierte en una de las regiones más ricas del mundo en términos de Biodiversidad Floral. La mayor parte de las plantas son perennes y de hojas duras con hojas finas como agujas, como por ejemplo las plantas esclerófilas. Otra planta exclusiva de Sudáfrica es el género de las proteas, de las cuales existen alrededor de 130 especies diferentes en este país. WWF divide esta región en tres ecorregiones: fynbos y renosterveld de tierras bajas, fynbos y renosterveld de montaña y matorral de Albany.

Si bien Sudáfrica cuenta con una gran cantidad de plantas florales, posee pocos bosques. Sólo el 1% de Sudáfrica es bosque, que se encuentra casi exclusivamente en el plano costero húmedo del Océano Índico en KwaZulu-Natal: la selva mosaico costera de KwaZulu y El Cabo y la selva mosaico costera de Maputaland y, más al sur, la selva montana de Knysna y los montes Amatole. Existen reservas incluso más pequeñas de bosques que se encuentran fuera del alcance del fuego. Las plantaciones de especies de árboles importados son predominantes, en particular del eucalipto no nativo y el pino. Sudáfrica ha perdido una extensa superficie de hábitat natural en las últimas cuatro décadas, debido a la sobrepoblación, a los patrones descontrolados de desarrollo y a la deforestación del siglo XIX.

Sudáfrica es uno de los países más afectados por la invasión de especies foráneas (por ejemplo la Acacia mearnsii, Port Jackson, Hakea, Lantana y Jacarandá) que son una gran amenaza a la biodiversidad nativa y la actual escasez de recursos hídricos. El bosque templado original que encontraron los primeros europeos que se establecieron en este país, fue explotado despiadadamente hasta que sólo quedaron unas pocas y pequeñas áreas. Actualmente los árboles de maderas nobles en Sudáfrica como el Podocarpus latifolius, el Ocotea bullata y el Olea laurifolia se encuentran bajo protección gubernamental. Finalmente, en la costa del Índico se encuentran varios enclaves de manglar de África austral.

Se espera que el cambio climático conlleve un incremento en el calentamiento y la sequedad de forma considerable para esta región que ya es semi-árida, con mayor frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos, como olas de calor, inundaciones y sequías. De acuerdo a los modelos computacionales realizados por el Instituto de Biodiversidad Nacional de Sudáfrica (SANBI, por sus siglas en inglés)40 (junto con muchas de sus instituciones asociadas), algunas partes de África del sur verán un incremento en su temperatura de cerca de 1 °C a lo largo de la costa, que podrá llegar a superar los 4 °C en las ya calurosas tierras interiores, como en Cabo del Norte a fines de la primavera y el verano del año 2050.

El Reino Floral del Cabo ha sido identificado como uno de los puntos más sensibles de la biodiversidad sudafricana, ya que será seriamente afectado por el cambio climático y cuenta con una enorme diversidad de vida. Las sequías, el aumento de la intensidad y la frecuencia de los incendios y el incremento de la temperatura llevarán a la extinción de muchas de estas especies exóticas. El libro Scorched: South Africa’s changing climate utiliza gran parte del modelo realizado por la SANBI y presenta una recopilación de ensayos de estilo narración de viajes.41

Sudáfrica alberga muchas especies animales endémicas, como el conejo ribereño (Bunolagus monticularis) que se encuentra en peligro crítico de extinción en el Karoo.

El Waterfront de Ciudad del Cabo

Cape Town es, junto con Río de Janeiro, la ciudad con más bello emplazamiento del mundo. Su clima mediterráneo (está en la misma latitud, pero en el hemisferio sur) la convierte en un lugar especial para vivir. Esa magia se escenifica día a día en el Victoria and Albert Waterfront, el paseo marítimo que se asoma a Table Bay. La zona más cosmopolita de la ciudad, llena de restaurantes, bares, tiendas, locales de copas, centros comerciales. El auténtico escaparate de las vanidades sudafricanas.

La prisión de Robben Island

 

No puedes comprender la vida y la grandeza de un personaje como Nelson Mandela hasta que no conoces la celda en la que paso 18 de los 23 años que estuvo preso. Robben Island, la isla-prisión emblema del racista régimen del apartheid, es ahora Patrimonio de la Humanidad y visita obligada para no olvidar los años más duros de Sudáfrica y honrar la memoria de quienes lucharon y murieron por conseguir que el país sea lo que hoy es. Los ferries salen a las 9:00, 11:00, 13:00 y 15:00 desde la estación marítima del Waterfront de Cape Town.

Sobrevolar en helicóptero el cabo de Buena Esperanza

Varias empresas prestan este servicio desde Ciudad del Cabo. No es una broma barata, pero si te la puedes permitir tendrás la mejor vista del punto más meridional de África, el mítico cabo de Buena Esperanza, el que tanto anhelaban ver los viejos galeones del Renacimiento, un espolón afilado que separa el Atlántico del Índico (posteriores mediciones confirmaron que éste en realidad no es el punto más al sur del continente africano; el verdadero final es el cabo Agulhas, situado unos kilómetros más al sureste, un promontorio anodino y nada fotogénico para lo que un mito requiere).

Parque nacional de Table Mountain

Toda la zona del cabo y la gran montaña de cima plana que domina Cape Town están protegidos con la figura de parque nacional. A escasos kilómetros de una de las mayores concentraciones urbanas de África corren libres antílopes, avestruces, pinguinos… Las focas y los delfines juguetean con los barcos de pasajeros a escasos metros del puerto deportivo. Y por todos lados ves unos enormes y desagradables babuinos que han perdido el miedo al hombre y no dudan en atacarte para quitarte la comida del pic-nic o meterse en tu casa y saquear el frigorífico.

La intensa noche de Ciudad del Cabo

Cape Town tiene una noche memorable. Y bastante segura, siempre que apliques el sentido común. Yo me movía en taxi y nunca tuve problemas. El Waterfront es la zona más turística, con restaurantes para eso, para turistas y con ambiente hasta las 23:00. Pero la gente local prefiere ir a Long Street, la calle de los bares, los restaurantes y los clubes de música en vivo hasta altas horas de la madrugada. La calle no es tan larga como su nombre indica, pero tiene un bar en cada puerta, un garito detrás de otro. Y un montón de gente joven divirtiéndose por las aceras, algo poco habitual en el resto de ciudades del país.

Johannesburgo

Tiene fama de ser una de las ciudades más inseguras de África. Pero no puedes decir que conoces Sudáfrica si no has estado en Johannesburgo, tan diferente a Ciudad del Cabo. Hay que evitar ciertas zonas y a ciertas horas (Hillbrow o el downtown de noche, por ejemplo). Pero durante el día puedes deambular sin problemas por el mercado del centro o entrar a beber cerveza en bares locales, donde los blancos no suelen ir. Por la noche el sitio con más ambiente es el barrio de Melville, el único con bares y restaurante que dan a la calle. El resto de la vida nocturna gira en torno a los centros comerciales, como el famoso Melrose Arch, lleno de terrazas, bares y música en directo.

Bucear con tiburones blancos

Si te gusta bucear o te atrae la vida marina, esta experiencia te marcará de por vida. El mejor lugar para hacerlo es Gansbaai, un pequeño poblado pesquero a dos horas por carretera al suroeste de Ciudad del Cabo. No se requiere título de buceo ya que se hace desde una jaula abierta por arriba y pegada a la amura del barco, en la que te introduces con un neopreno, gafas y tubo. Hay muchos grandes tiburones blancos en la bahía porque en medio emerge un islote con miles de focas, su plato favorito. Nunca olvidaré aquella primera silueta fusiforme, como un torpedo oscuro pero con aletas y cola, que emergió de la profundidades y fue directo hacia nuestra jaula.

Cape Winelands: la zona vinícola

Si existe un paisaje sorprendente en Sudáfrica es el de las suaves colinas cubiertas de agradables viñedos de esta comarca al sur del país. Te crees que has caído en Burdeos o en La Rioja. El milagro se debe a la conjunción de dos factores: el clima tipo mediterráneo y la tradición vinícola que trajeron los hugonotes franceses en el siglo XVII huyendo de las guerras de religión en Europa. Los dos pueblos más famosos y turísticos de los Winelands son Stellenbosch y Franschhoek

Soweto

Si hay un sitio en Sudáfrica con personalidad como para simbolizara todo el país es Soweto, el mayor de los township, barrios donde los negros eran obligados a vivir durante el apartheid y del que solo salían con un pase para trabajar en las casas y los negocios de los blancos. Soweto es el icono de la resistencia de la población negra contra ese cruel y racista gobierno afrikaners que segregó a la población sudafricana según el color de la piel desde 1947 hasta 1994. Dos millones y medio de personas (99% negras) viven en este barrio-ciudad situado a las afueras de Johanesburgo, donde hay casas de todo tipo, desde chabolas de chapa metálica a chalés con piscina. Soweto está lleno de vida, de gentes amables que luchan por sobrevivir y que están encantadas de mostrar a los visitantes los cambios acaecidos en su township.

Mpumalanga

Es la provincia que ocupa la porción noreste de Sudáfrica, fronteriza con Mozambique. Conocida antes como Transvaal, es tierra de granjas afrikaners, de tribus xhongas y ndebeles, de minas de oro, de grandes montañas y sabanas africanas llenas de animales. Es un buen lugar para los deportes de aventura, por ejemplo, un rafting por el río Sabie, que nace en las montañas Drakensberg y va a desaguar a Mozambique.

El parque Kruger

Una visita inexcusable en todo viaje a Sudáfrica, Es el mayor parque natural del país y una de las reservas de animales más famosas de África. Ocupa una franja de unos 350 kilómetros de largo por unos 70 de ancho en el noroeste del país, a lo largo de la frontera con Mozambique, y fue de las pocas zonas que se salvó de ser transformada por el hombre porque la malaria y otras enfermedades similares mantuvieron a raya a ganaderos y cazadores blancos. En el interior del parque y en las zonas limítrofes encontraréis alojamientos de todo tipo.

Una inmersión con la población negra

En Sudáfrica, salvo excepciones, los blancos viven con los blancos y los negros con los negros. Pero la esencia del país se manifiesta en los township, barrios de población mayoritariamente negra, con usos, prácticas y estilos de vida igual a los de cualquier otra ciudad africana (aunque con mejores servicios, basta ver el enorme hospital Chris Hani Baragwanath, de Soweto). Merece la pena visitar alguno, beber cerveza de sorgo con sus habitantes, interesarse por sus problemas y por sus costumbre (por ejemplo, el código de señales que usan para llamar a los taxis colectivos) o dar una vuelta en bicicleta con muchachos del barrio como guías locales (una actividad que existe por ejemplo en Soweto). Solo entonces comprenderás a la verdadera Sudáfrica.

 

Viaje a Uganda

Uganda, oficialmente la República de Uganda (en inglés Republic of Uganda; en suajili Jamhuri ya Uganda) es un país soberano situado en África oriental, cuya forma de gobierno es la república presidencialista. Su territorio está compuesto por 78 distritos. Su capital y a su vez, la ciudad más poblada, es Kampala, con 1.208.544 habitantes (datos de 2002). Limita al sureste con el lago Victoria, al este con Kenia, al norte con Sudán del Sur, al oeste con la República Democrática del Congo y al suroeste con Ruanda y Tanzania.

Uganda toma su nombre del desaparecido Reino de Buganda que abarcaba la porción del sur del país, incluida la capital, Kampala.

Los nativos ugandeses fueron cazadores-recolectores hasta hace 1.700 a 2.300 años atrás, cuando las poblaciones de habla bantú emigraron a la zona sur del país.

Uganda se encuentra situada en el este de África. Limita al norte con Sudán del Sur, al oeste con la República Democrática del Congo, al sur con Ruanda y Tanzania y al este con Kenia. Las ciudades más importantes del país se encuentran en el sur y entre ellas destacan la capital Kampala y Entebbe.27 El país se halla sobre una meseta con una elevación media de 900 m sobre el nivel del mar. La mayor altitud del país es el Monte Stanley de 5109 m.

Aunque Uganda no tiene salida al mar, en ella se encuentran los lagos Victoria, Alberto, Kyoga y Eduardo. El mayor de ellos es el lago Victoria, en el que Uganda posee varias islas y que sirve de frontera con Kenia y Tanzania. Del lago Victoria nace uno de los ramales del Nilo. Aunque el clima es tropical, hay diferencias entre las distintas regiones del país.

El pico más alto es el Wagagai con 4.321 metros; el tiempo ideal para realizar la ascensión a la cima es de diciembre a marzo. Se pueden ver las cataratas Sipi, al norte de Mbale, unas de las más bellas y espectaculares de Uganda .

PARQUE NACIONAL DE LAS CATARATAS MURCHISON

Es el más grande DE Uganda con 3.900 kilómetros cuadrados. Además de las cataratas Murchison se pueden ver también las cataratas Karuma.

PARQUE NACIONAL DEL VALLE KIDEPO

Este parque destaca por su variada fauna. Está rodeado de montañas y es notable por su fauna de avestruces y jirafas. El parque ocupa un área de 1.450 kilómetros cuadrados a lo largo de la frontera con Sudán .

RESERVA TORO

Es una pequeña reserva que posee una variada flora y fauna, situada al norte de Fort Portal, en el Valle Semliki.

PARQUE NACIONAL REINA ELIZABETH

El parque ocupa 2.000 kilómetros cuadrados y está bordeado al norte por las montañas Ruwenzori y al oeste por el lago Rwitanzige lago Eduardo. Todo visitante que acuda puede dirigirse al Canal Kazinga, entre el lago Jorge y el lago Rwitanzige y ver millares de hipopótamos y pelícanos.

Hay un pequeño museo junto al Safari Mweya que contiene calaveras y algunas otras curiosidades.

PARQUE NACIONAL DEL LAGO MBURO

El parque está situado en un terreno de sabana con acacias en el que se pueden contemplar elefantes, impalas y otras muchas especies de animales.

PARQUE NACIONAL BWINDI Y MGAHINGA

Estos dos parques de Uganda han sido recientemente catalogados como parques nacionales. Se localizan en el rincón suroeste del país, Bwindi, anteriormente conocido como el Bosque Impenetrable está al norte de Kisoro y Mgahinga al sur. Los dos parques comprenden dos de los últimos hábitats de gorilas de la montaña, y la mitad de la población sobreviviente de gorilas en la montaña del mundo vive aquí.

PARQUE NACIONAL RUWENZORI

El parque es ideal para practicar el trekking. Como mínimo se necesitan cinco días para hacer un recorrido por el parque. La mejor época para realizar las ascensiones es de diciembre a febrero, y de mitad de junio a mediados de agosto.

PARQUE NACIONAL DEL MONTE ELGON

Es el parque nacional de más reciente creación.

 

Viaje a Yibuti

oficialmente la República de Yibuti, es un pequeño país ubicado en el Cuerno de África. Tiene 23 200 km2 y comparte fronteras con Eritrea por el norte, con Etiopía por el oeste y el sur y con Somalia por el sureste. Asimismo, tiene costas bañadas por el mar Rojo y el golfo de Adén.

En la Edad Antigua el territorio de Yibuti era parte de Punt y en la Edad Media la zona fue cuna de los sultanatos de Adel e Ifat. A finales del siglo XIX se creó la colonia de la Somalia francesa como resultado de la firma de varios tratados firmados por los sultanes de Somalia y del pueblo afar con los franceses.4 5 La zona pasó a llamarse Territorio Francés de los Afars y de los Issas en 1967. Una década después el pueblo de Yibuti votó a favor de la independencia, lo que marcó la formación oficial de la República de Yibuti, que recibió el nombre de su capital. El país se unió a la ONU ese mismo año, el 20 de septiembre de 1977.6 7 A comienzos de los años 1990 las tensiones sobre la representación del gobierno condujeron a un conflicto armado que culminó en el año 2000 en un acuerdo para compartir el poder entre el partido gobernante y la oposición.

Yibuti es una nación multiétnica con una población actual cercana a los ochocientos mil habitantes, entre los cuales los somalíes y el pueblo afar son los grupos étnicos más numerosos. Ambos hablan lenguas afroasiáticas que están reconocidas como idiomas nacionales, aunque el árabe y el francés son las lenguas oficiales. Más del 90 % de los yibutianos practican el islam, religión predominante en toda la región desde hace más de un milenio.

El país tiene una ubicación estratégica cerca de uno de los puntos más transitados por la navegación comercial, en el acceso al mar Rojo desde el océano Índico, por lo que su costa es un centro de repostaje de enorme importancia para los buques mercantes y también es el puerto para importaciones y exportaciones de la vecina Etiopía. Además de floreciente centro del comercio mundial, Yibuti alberga varias bases militares de ejércitos extranjeros y la sede de la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo de África Oriental

Yibuti se encuentra en el este de África, bordeando el golfo de Adén y el mar Rojo entre Eritrea y Somalia. Su territorio ocupa una superficie de 23.200 km².

El centro del país es montañoso y divide a Yibuti en la llanura costera y una meseta en el interior. El punto más bajo es el lago Assal (-155 metros), y el más alto es Moussa Ali (2.028 metros). Los recursos naturales de Yibuti incluyen la energía geotérmica.

No existen superficies de tierra arable, irrigación o cosechas permanentes, ni clase alguna de bosque. El 9% del país forma parte de tierras de pastoreo permanente. El clima es desértico con temperaturas medias de 30°C.

El suministro inadecuado de agua potable y la desertificación son problemas actuales. Yibuti forma parte de los acuerdos internacionales sobre biodiversidad, cambio climático, desertificación, especies en peligro, Derecho del Mar, Protección de la Capa de Ozono.

Ecología

Todo el territorio de Yibuti se engloba en la ecorregión denominada pradera y matorral xerófilos de Etiopía, salvo la franja costera más septentrional, en el estrecho de Bab-el-Mandeb, que corresponde al desierto costero de Eritrea.

El desierto de Danakil es un desierto de África conocido por su calor extremo e inhospitalidad que está situado en el Cuerno de África, en la depresión de Afar, muy cerca del mar Rojo. Administrativamente, ocupa parte del noreste de Etiopía, del sur de Eritrea y gran parte de Yibuti. Es la patria del pueblo afar, que son conocidos por su capacidad para soportar un calor intenso (la temperatura media es de 34 °C en el Dallol) como han acreditado viviendo en la zona desde hace cientos de años.

La principal industria del desierto de Danakil es la extracción de sal que todavía se corta a mano en losetas y se carga en camellos para su transporte, siendo habitual aún ver caravanas de camellos haciendo el lento viaje por el desierto. Presenta una variada flora y fauna, que incluye los asnos salvajes somalíes, una especie en extinción .

Existen en la región muchos volcanes, incluyendo el Erta Ale (613 m) y el volcán Dabbahu (1442 m). El punto más profundo del desierto está en la depresión de Danakil, que llega a los 100 metros por debajo del nivel del mar .

El desierto está encima de una grieta en la corteza terrestre, en una región conocida como el infierno en la tierra, una gigantesca llanura salpicada de formaciones de sal, sulferetos y azufre cuya actividad volcánica es una de las más activas en todo el mundo. Esto, unido a las altas temperaturas que pueden alcanzar los 60 °C, que hace pensar que este lugar no es apto para ser habitado.

Sin embargo, aproximadamente 130 000 personas establecieron sus hogares en esta tierra, todas de la tribu nómada afar, que practican el comercio de la sal como forma de vida. Se trata de una tribu en la que las mujeres son tratadas como objetos y que trabajan día y noche para mantener a los hombres. Viajan de 15 a 20 km todos los días para recoger leña y acarrear agua, que hierve a 90 °C. Preparan la comida y son las últimas en comer, comiendo lo que queda. No hay acceso a médicos o medicinas y cuando enferman, simplemente, mueren. Se alimentan de la leche de cabras o camellos y también de su carne. Caminan descalzos y trabajan sobre el suelo más caliente del planeta, un terreno peor que las arenas movedizas que cuando se hunde un pie en el ácido sulfúrico se destruye la piel y de inmediato toda la carne. Los vientos son cálidos y cargados de arena, que causan la sensación de que el cuerpo se está quemando. En esta tierra viven pequeños escorpiones que solo se ven en la noche con una luz especial.

En el volcán Dallol, el paisaje es impresionante, con fuentes ardientes con una gama de colores brillantes, que van del naranja al verde, pasando por el blanco y el amarillo brillante, debido al azufre y a otros minerales. Estas formaciones de minerales que salen de las entrañas de la tierra crean un panorama que parece de otro planeta. Este es el lugar que tiene el récord de temperatura media más alta en un lugar habitado en la Tierra. Algunos científicos y geólogos creen que debido al calentamiento global, el mundo puede acabar siendo muy similar al infierno de Etiopía y por lo tanto estudian ese entorno y cómo viven allí animales y humanos.

 

 

 

Viaje a Costa de Marfil

Costa de Marfil, oficialmente la República de Costa de Marfil (en francés: République de Côte d’Ivoire), también conocido por su nombre en francés Côte d’Ivoire, es un país ubicado en África occidental. Limita con Liberia y Guinea al oeste; Malí y Burkina Faso al norte; Ghana al este, y con el golfo de Guinea al sur. Costa de Marfil es el 53° país más poblado y el 68° más grande del mundo, con una población estimada en algo menos de 23 millones de habitantes y un área de 322.462 km². Su capital es Yamusukro y la sede del gobierno, Abiyán.

El país estuvo organizado en diecinueve regiones desde el 12 de julio de 2000 y hasta el 28 de septiembre de 2011. Entre los cambios resultantes de la reorganización de 2011 está la formación de los dos distritos autónomos: Abiyán y Yamusukro, los cuales se separaron de sus regiones (Lagunes y Lacs, respectivamente). Las regiones de Denguélé, Savanes, Vallée du Bandama, y Zanzan se convirtieron en distritos sin ningún cambio en el territorio. Las antiguas regiones de Agnéby y Lagunes (con exclusión del distrito autónomo de Abiyán), se unieron para formar el distrito Lagunes. Las regiones de Bafing y Worodougou se fusionaron para formar el distrito Woroba. El departamento de Fresco fue trasladado de la región de Sud-Bandama a la región de Bas-Sassandra para formar el distrito de Bas-Sassandra, mientras que el resto de la región de Sud-Bandama se fusionó con la región de Fromager para formar el distrito de Goh-Djiboua. Las regiones de Dix-Huit Montagnes y Moyen-Cavally se fusionaron para formar el distrito Montagnes. Las regiones de Haut-Sassandra y Marahoué se fusionaron para formar el distrito de Sassandra-Marahoué. Las regiones de N’zi-Comoé y Lacs (con exclusión del distrito autónomo de Yamusukro), se unieron para formar el distrito de Lacs. Las regiones de Moyen-Comoé y Sud-Comoé se fusionaron para formar el distrito de Comoé.20
Pese a que el turismo en Costa de Marfil no es muy conocido,  es posible visitar el país y pasar unos días encantadores. Como lo indica su nombre, el país posee costas y por ello muchas playas, las cuales son ideales para relajarse y disfrutar del clima cálido. Las principales atracciones turísticas se concentran en la ciudad principal de Abidjan, la antigua capital del país. Debido a que es la ciudad más grande y poblada, hay un mayor número de actividades que puedes desarrollar. Las visitas a los centros religiosos como la Catedral de San Pablo y varias mezquitas e iglesias pequeñas, siempre resulta ser algo interesante. En Abidján también puedes encontrar museos de arte contemporáneo y centros comerciales entre ellos el más conocido es Hypermarché Sococé. En la ciudad de Yamoussoukro se encuentra la conocida Basílica de Nuestra Señora de la Paz, una réplica de la Basílica de San Pedro ubicada en el Vaticano. En Costa de Marfil no hay un gran número de monumentos, al igual que en muchos países africanos, sin embargo su bella naturaleza, los parques, reservas naturales y las playas, son sitios perfectos para visitar y admirar. El Monte Nimba es el punto más alto del país, el sitio se encuentra rodeado de bosques y selvas húmedas. Los parques naturales más conocidos son el Kong y Comoé. Se sabe que un gran número de turistas  busca estos destinos con el fin de disfrutar más de la naturaleza y sumergirse en los ambientes naturales que ofrece África. Los que si puede ser muy probable es que tropieces con alguna aldea de nativos, y tengas la suerte de apreciar algún rito o festividad. La mayoría de las fiestas locales suelen ir acompañadas de música, mascaras y danzas.

 

Viaje a Etiopía – la cuna de la humanidad

Visitar las fuentes del Nilo Azul en el lago Tana. En un sólo día pueden contemplarse las impresionantes cascadas y visitar los misteriosos monasterios ortodoxos del siglo XV, ocultos en algunas de las islas.  Una de las cosas más impresionantes que ver en Etiopía es la ceremonia de los hombres hiena, durante la cual se alimenta a dichos animales al atardecer en la zona de Harar.    Sin duda, recorrer el laberinto de iglesias de piedra de Lalibela, la llamada Nueva Jerusalén. Los 11 monumentos monolíticos son absolutamente espectaculares.

Acudir al mercado de Addis Abeba, la capital de Etiopía. Posiblemente, estemos ante el mayor mercado que uno puede encontrar en un viaje por África, si exceptuamos a los de los países de la zona del Magreb.

Recorrer el Valle del río Omo, un lugar único que atesora la mayor concentración étnica de Etiopía. Visitar los poblados es una experiencia alucinante, aunque puede resultar algo decepcionante, pues la ley de la oferta y la demanda está llegando a estas tierras y los guías locales manejan un lucrativo negocio que consiste en que los viajeros que quieran hacer fotos a los pobladores deben pagar algunos birr. Posteriormente, los beneficios se reparten. Tal mercadeo le está restando gran parte de su encanto a este tipo de excursiones.

Y es que unas vacaciones en Etiopía equivalen, o casi, a realizar un curso de especialización en antropología. Una de las actividades más interesante del país es, pues, sumergirse en el modo de vida de algunas de las numerosas etnias que pueblan el país.

Maravillarse ante el palacio y el castillo del emperador Fasilades. El conjunto arquitectónico, patrimonio de la humanidad por la UNESCO, sorprende por su estilo barroco europeo, haciéndonos olvidar a veces que estamos en Etiopía.

Etiopía es un país muy montañoso. Las montañas Simen, en la región de Amhara, conforman un espectacular parque nacional que también es patrimonio de la Humanidad. Se trata de un lugar magnífico para que los más aventureros practiquen el senderismo. Eso sí, hay que tener en cuenta que el punto más elevado supera los 4.500 msnm y que los trekkings por la zona pueden tener cierta exigencia.

Visitar Aksum, la ciudad más sagrada de Etiopía. Entre sus yacimientos arqueológicos destacan sus enormes obeliscos y la Iglesia de Nuestra señora de Sión, dónde hay quien dice que se encuentra oculta el Arca de la Alianza del Antiguo Testamento.

En la región del Tigrai, visitar el conjunto de santuarios religiosos e iglesias excavadas en los acantilados que allí se encuentran. Estas construcciones son prácticamente desconocidas para el turismo e incluso para muchos etíopes.

Es el único país africano que nunca sufrió una colonización prolongada

Tribus árabes, ingleses e italianos, entre otros, trataron de conquistar y someter Etiopía a lo largo de los siglos. Sin embargo, ninguno consiguió doblegar a este pueblo, orgulloso y fiero en la lucha, de manera prolongada.

Cuando las potencias europeas trazaron fronteras y se repartieron África a su antojo, en las décadas precedentes a la Primera Guerra Mundial, los etíopes quedaron al margen, siendo el único estado independiente de todo el continente negro.

Gente en Dodola, Etiopía

Esto dice mucho del pasado y presente de Etiopía. Es un país con una historia y cultura únicas, no contaminadas por ninguno de los impuestos valores europeos que podemos encontrar en el resto de ex colonias africanas. Su pasado está formado por leyendas fascinantes y creencias arcaicas, que han ido pasado de generación en generación, mayormente, por vía oral.

Un pasado de guerras, mitos religiosos, héroes y santos… ¿Quién no se deja seducir por semejante pueblo?

  1. Espectaculares y diversos paisajes

Etiopía está claramente dividida en dos partes: norte y sur. Me decanté más por el norte, pero, una vez he tenido la experiencia, habría pasado más días en el sur.La razón es que la temporada seca afecta más al norte y los paisajes áridos son bonitos en su crudeza, pero acaban cansando si estás realizando caminatas por la zona, como fue mi caso.

El norte es montañoso y verde justo después de la temporada de lluvias – siendo entre octubre y diciembre el mejor momento para visitarlo -, pero casi desértico a partir de febrero y hasta junio. En el sur, el verde se apodera también de las montañas de manera perenne.

En Etiopía hay más de 20 picos por encima de los 4000 metros, proporcionando al viajero un terreno perfecto para el senderismo. Las montañas Simien y Bale ofrecen, además, la posibilidad de ver especies endémicas como el mono Gelada, el lobo etíope e ibex Walia. En cuanto a la flora, tenemos la lobelia gigante, una alienígena especie encontrada sólo en este país.También hay zonas de lagos de gran belleza, como el Tana, el más grande del país, con sus islas salpicadas de antiguas iglesias o los de Langano, Ziway y Hawassa.

  1. Su patrimonio histórico, cultural y arquitectónico

Un pueblo africano que ha preservado su cultura durante toda su existencia resulta fascinante por el hecho de que es un caso único. En el norte encontraremos monumentos milenarios del imperio Axumita, las iglesias cristianas del siglo VII excavadas en la roca de las montañas de Lalibella, monasterios en las islas del lago Tana, y la leyenda dice que poseen el famoso Arca de La Alianza de los judíos. Habrá que comentarle a Indiana Jones que está buscando en el lugar erróneo. En el este del país se erige Harar, considerada la cuarta ciudad musulmana más sagrada del planeta y una muestra actual de un equilibrio religioso cada vez más complicado en otros países. Dentro de sus murallas se extiende una maraña de estrechas calles típicas de cualquier ciudad árabe. Los hombres y mujeres de las arcaicas tribus del sur pintan sus caras en las casas circulares hechas con barro y paja. El valle del Omo es el regreso al África más antigua, pero ha perdido su esencia principal con la llegada del turismo occidental y el posado para las fotos a cambio de dinero. Un mosaico variado que no deja indiferente a nadie.

  1. La hospitalidad de sus gentes

En mis viajes por el ancho mundo, nunca encontré unas gentes tan hospitalarias como los etíopes. En Addis, la capital, me he quedado diez noches con una chica que me acogió como si fuera familia. No me pidió nada a cambio. Durante los largos y cansinos desplazamientos en autobuses y furgonetas por todo el país, estudiantes y otras gentes me han invitado a cenar, comer o a una bebida en cada parada que realizábamos. Sus sueldos, si existen, son muy bajos, pero eso no les impide tratarte así. Incluso te alimentarán ellos con sus propias manos, así que no os asustéis si os encontráis con un trozo de injera a unos milímetros de vuestra boca mientras un nuevo amigo etíope lo sostiene en su mano. En mis caminatas por la montaña me lavaron las piernas y me las masajearon al final de una dura jornada. Después nos cedían sus terrenos para plantar nuestra tienda de campaña y poder dormir bajo las estrellas africanas.

  1. La sensación de viajar por el África más auténtica

No hay nada más puramente africano que Etiopía. Ingleses, italianos, franceses, belgas, portugueses y alemanes han dejado, de una manera u otra, su huella en los países que colonizaron durante largas décadas. Nadie pudo con los etíopes. El amárico, y otras doscientas lenguas, siguen siendo los idiomas más extendidos, aunque el inglés se enseña en las escuelas para que los alumnos puedan tener un futuro internacional. Pero las gentes que encuentras en el camino tienen la mirada orgullosa de quien nunca pudo ser conquistado.

Etiopía es África, pero no se parece en nada a sus vecinos de continente. Para empezar fue el único país africano que nunca resultó colonizado (la invasión italiana no llegó a dominar todo su territorio). La mayoría de sus habitantes son cristianos coptos; un cristianismo que hunde sus raíces en los orígenes de esta religión. Y para colmo, ni siquiera viven en el mismo año que el resto del mundo: en Etiopía se rigen por el calendario Ge’ez, que tiene 13 meses y va desfasado respecto al gregoriano en siete años; por tanto, hoy en Etiopía es el el año 2007, que empezó el 11 de septiembre 2014 para nosotros. Un país imprescindible para meter en la mochila tanto por su belleza como por sus peculiaridades.

 

Etiopía es diferente. Llama soberanamente la atención que los etíopes no se sienten africanos. De hecho hablan de África como si no fuera con ellos. Llevan a gala haber sido el único país africano que no ha sido colonizado. Sólo un intento de pocos años por parte de los italianos los mantuvo en vilo pero, comparado con la masacre colonizadora del resto del continente, no se puede hablar de colonización. Aún así son curiosos algunos detalles que quedan de entonces como la zona Piazza, en la ciudad de Addis, o algunos lodges regentados por italianos y restaurantes de pizza y pasta de buena calidad como referente gastronómico del país. Poco más queda de entonces.

La prepotencia etíope es uno de los rasgos que más destaca de este país, gran desconocido para muchos, excepto para los viajeros incansables y cultivados que dejan a un lado sus prejuicios y sus miedos, y entran en el país ansiosos de descubrir maravillas del mundo únicas y una sociedad más que particular. Dicen que los etíopes son altivos y están orgullosos de su cultura y de su país; ni se rinden a los “blancos”, ni van detrás del turista. De hecho es un país que podría explotar más su potencial de ingresos gracias al turismo y todavía no lo hace. Viajar por Etiopía, como yo lo he hecho, sola y en plan mochilera no es especialmente fácil, pero es agradecido y seguro. Los etíopes en general son hospitalarios, atentos, amables, algo desorganizados, elegantes, guapos, altos, estilizados, tienen aspecto de guerreros y algunos de ellos pertenecen a esas tribus que viven como vemos en los documentales. Resulta curioso convivir con ellos, se rigen por sistemas diferentes.

Una ruta de norte a sur por Etiopía

Lalibela

Se trata del primer destino de visita obligada en Etiopía. Es, sin duda, un lugar mágico y especial al norte del país por toda la historia que conserva. Fue la capital de la dinastía Zagüe y, aunque es uno de los principales destinos turísticos del país, la mayoría de su población vive de la limosna. Se la conoce también como la  “Jerusalén Negra” o “La Petra de África” por la energía religiosa que tiene. Cuenta con 11 iglesias, más de 500 sacerdotes y más de 200 monjes… Descubrir y conocer los templos de Lalibela imprime una energía tan especial que resulta difícil de explicar, por ello recomiendo entrar dentro de sus templos y simplemente estar, observar cómo rezan y cómo interactúan sus religiosos. Los templos están construidos sobre roca de bajo hacia arriba en un entorno auténtico, templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  Es un lugar de peregrinación, sobre todo en enero para los ortodoxos etíopes . Toda la ciudad se llena, los hoteles tiene reservadas sus habitaciones de un año a otro, se acampa por toda la ciudad que se transforma totalmente y suministra de infraestructura básica a los miles de visitantes que llegan. Una estampa única. Las túnicas blancas y los rezos copan esta ciudad tan mágica el 7 de enero, por ello está considerada la segunda ciudad santa del país después de Aksum. No olvidéis al menos visitar La casa de San Jorge, Beta Girorgios, el templo más mediático.

Aksum sería otro de los destinos a visitar por ser la primera ciudad sagrada del país. No es una ciudad que destaque por su belleza, pues realmente sólo merece la pena conocer el obelisco, pero sí es interesante y aconsejable su ubicación en el estado federado de Tigray. Desde Aksum salen excursiones que recorren las montañas espectaculares de Tigray y puedes hacer un trekking durante mínimo 4 días que pasa por Raia,Geralta y termina en la ciudad de Mekele. Es otra de las experiencias en Etiopía que yo no me perdería bajo ningún concepto. Pero recomiendo viajar con agencias locales que organizan estos trekking como turismo comunitario que apoya al desarrollo de las comunidades por donde caminas y donde los alojamientos y las estancias de cada día pasan por las casas de gente local. Alojamientos muy modestos, baños básicos, duchas contadas y comida típica basada en el injera, una masa elaborada con el cereal africano llamado tef que se mezcla con vegetales y carne, poco calórica y muy energética que se come con las manos.

En Aksum es donde empecé el trekking que me tuvo desconectada del mundo por las montañas de Tigray y que me permitió convivir durante estos días con gente local extremadamente pobre y conocer las aldeas y comunidades donde viven, sus costumbres y su cultura como, por ejemplo, la ceremonia del café, todo un ritual para agasajar a las visitas. Son viajes muy económicos, imprescindibles para conocer una parte de Etiopía auténtica y que al mismo tiempo  ayuda económicamente a estas comunidades. Eso sí, siempre hay opciones alternativas y puedes terminar el trekking con un homenaje en el Keralta Lodge, en el municipio de Keralta. Un oasis en medio de todo este entorno con electricidad, agua caliente y wifi. Etiopía es un país que invita a adentrarse en la inmensidad de sus montañas. Otro destino para disfrutar de un buen trekking son las Siemen Mountains, cerca de Gondar.

Gondar es la antigua capital imperial de Etiopía de la región de Amhara. Desde allí, después de visitar sus castillos, podemos llegar en menos de dos horas al Parque Nacional de Simien, donde están las Simien Mountains, para hacer excursiones por este sistema montañoso declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Desde Gondar en minibús podemos llegar  a Bahir Dar, otro de los destinos que recomendamos en el noroeste del país tanto por las iglesias y monasterios a orillas del lago Tana, como por ser el lugar desde donde parten las excursiones hasta las cataratas del Nilo Azul. Una vez vistas la ciudad, en una hora aproximadamente si vas en transporte público, llegas a la aldea que acoge las cataratas. Existe una oficina de información turística con guías que te acompañan hasta el Nilo, una caminata de una media hora aproximadamente. Sencillamente espectacular y digno de visitar. Si quieres evitar el transporte público, cosa que no aconsejo pues es una manera muy auténtica de conocer un país, también puedes alquilar un taxi privado o una moto para llegar a las cataratas. Es otra opción más sencilla y cómoda.

Cerca del Mar Rojo, en la depresión de Afar,se encuentra uno de los paisajes mas espectaculares jamás vistos en nuestro planeta. Este desierto ocupa tres países: Etiopía, Eritrea y Djibouti. Su extremo calor es uno de sus principales problemas para visitar esta zona pues si no acertamos el mes para viajar podemos sufrir temperaturas de más de 50 grados ya que el punto más extremo de la depresión está a 100 metros por debajo del nivel del mar. Los meses más recomendables para viajar son a partir de noviembre y por su ubicación geográfica es recomendable no realizar esta visita solo. Para ello recomiendo unirse a una de las expediciones que la agencia Kananga Viajes organiza. Se trata de un paisaje único sobre todo si subimos a alguno de los volcanes que decoran esta zona. Y digno de ver son las caravanas de camellos  que se utilizan de transporte para cargar la sal que se extrae de la zona. Junto al turismo, la extracción de sal es su principal industria más que cuestionada por las condiciones en que trabajan, principalmente  las mujeres, pertenecientes a la tribu nómada afar.

Addis Abeba, que en amárico (lengua oficial en Addis) significa “ Flor Nueva”, es la capital de Etiopía y la ciudad más poblada con casi 4 millones de habitantes. Además es la ciudad situada a mayor altura del país, ya que está a 2.300 metros sobre el nivel del mar. La primera vez que llegué al aeropuerto internacional de Bole de Addis venía desde Nairobi. Desde el coche, de camino a la casa donde me alojaba, me impactó lo que veía a través de la ventana. Una ciudad fea, hostil, sucia y llena de obras y de pobreza por todos los lados. Comprobé de primera mano que se trata de uno de los países más pobres de África. Con el tiempo me fui reconciliando con esta ciudad y fue encontrando puntos interesantes, sobre todo, su diversidad étnica y cultural. Conviven más de 80 nacionalidades y lenguas, además de musulmanes, cristianos y judíos.

Para empezar, Addis cuenta con el monte Entoto en las colinas al norte de la ciudad donde puedes pasear sin salir de la urbe en un entorno verde y más agradable, menos agresivo. Tiene una gran variedad de edificios culturales que visitar como el teatro Hager Fikir, el teatro más antiguo de Etiopía, ubicado en el distrito de Piazza y museos de todo tipo pero recomendaría especialmente el Red Terror Martyrs Memorial Museum que recuerda la dictadura del Derg, régimen de izquierda radical que mató a miles de etíopes, la revolución del 74 y la guerra civil de los 90. Los guías del museo son víctimas reales de estas torturas y es indispensable para entender la historia de Etiopía, escuchar sus testimonios de viva voz.

También es muy interesante perderse por el mercado municipal de Addis, Merkato, uno de los mercados más grandes de toda África, caótico, sucio e interesante donde se toma el pulso a la gente de esta ciudad. También recomiendo disfrutar de la noche en Addis sobre todo por su música en directo. Ir a cenar a un restaurante típico de la ciudad, probar el injera, ver uno de sus espectáculos de bailes típicos con esos movimientos de cabeza que descolocan a cualquiera y luego acercarnos a un local de música en directo es uno de los planes que no hay que perderse. Para la música en directo, recomiendo acercarnos al Taitu Hotel, Jazz Amba,  o al African Village Jazz Club, en Hotel Ghion, para descubrir y disfrutar de ese estilo llamado Ethio-Jazz, cuyo padre es Mulatu Astatke. La estación de autobuses y moverse en transporte local por Addis es una de las experiencias que no me perdería.

Meki

Desde Addis cogí un autobús local para llegar a Meki, en la región de Oromia, en el centro este del país. Tardé unas 4 horas pero no se me hizo nada pesado. Observar el paisaje de Etiopía y los pueblitos hasta llegar a mi destino es como estar viendo una película, me fascinó. Meki es uno de esos pueblos al que nunca hubiera ido si no fuera por los dos proyectos sociales que quería conocer. Ahora lo recomiendo. Conocer Meki es conocer muchos pueblos y ciudades de la Etiopía profunda. Es el típico pueblo etíope de visita obligada. Caminar por sus calles, adentrarse en su mercado, subir en uno de sus coches de caballos y, sobre todo, visitar sus dos proyectos sociales: la escuela (Meki Catholic School) apoyada por la iglesia católica que tiene muy poca influencia en este país,  donde funciona el proyecto Living Meki; y el hospital de la Fundación Pablo Horstmann y su orfanato. Además desde Meki y en transporte público hay varias visitas que realizar como por ejemplo los lagos perteneciente al valle del Rift.

Etiopía cuenta con unos lagos espectaculares. Unos lagos infinitos a la vista, llenos de vida, y donde detenerse para contemplar los habitantes que allí se acercan, es toda una experiencia. Se trata del gran valle del Rift, declarado en 2011 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde destaca el lago Ziway, el más grande de una cadena de lagos que bajan al Sur formada por el lago Awasa, lago Koka o el lago Langano donde sí que podemos bañarnos sin el riesgo de contraer la enfermedad de la esquistosomiasis. Todos los lagos son recomendables por la variedad paisajística que ofrecen y por la variedad de su fauna y flora, puedes encontrar hipopótamos y aves de todo tipo como marabúes, ibis, pelícanos, águila pescadora, etc.

Cerca del lago Awasa está la cuna del movimiento rastafari en una ciudad llamada Shashemene. Se trata de una ciudad que ya no tiene mucho que ver con este movimiento que se remontan al fin de la Segunda Guerra Mundial, cuando el emperador Rastafari, coronado como Haile Selassie I, donó una gran parcela de tierra para permitir el asentamiento de seguidores del movimiento rastafari de las Antillas que quisieran regresar a su patria en África. La ciudad no tiene mucho encanto pero el paisaje hasta que ellas a ella merece la pena y para los amantes de la cultura rasta es el templo que no se pueden perder.

Si seguimos la ruta de los lagos llegaremos al Omo Valley. Los paisajes son maravillosos y merece la pena hacerlo en coche con paradas técnicas por el camino. Es la mejor manera de vivir intensamente un país, por tierra. Otra opción más cómoda para llegar a este destino es salir desde Addis en avión hasta Arba Minch. El Omo Valley es el paraíso para los amantes de las tribus, tribus ya corrompidas por el turismo pero no menos interesantes de conocer. Tribus como los Mursi, Hamer, Karo, Banna, Dorze etc. Arba Minch es el punto de partida para adentrarse en el valle en coche. La primera parada que hice fue a los Dorze, a 30 km. de la ciudad. Impactante y enriquecedor observar maneras tan diferentes de vivir. Seguí el viaje rumbo a la ciudad de Jinka, para conocer los mursis, famosos en el mundo entero por rajarse los labios para poner extensiones de platos en ellos- Cuánta más grande es la extensión, más prestigio tiene la mujer. Cada foto cuesta 5 birrs por persona, difícil negociar a la baja, pues es una de las tribus más capitalizadas por el turismo, más negociante y más agresiva. Otra de las etnias de obligada visita es la que vive sobre le rio Omo, los Karo. Todos los caminos del valle son espectaculares, pero este tiene algo más especial. En el pueblo llamado Turmi visité un mercadillo tribal de los Hamer y más tribus que es itinerante y que cada día se desplaza a un pueblo del Omo Valley. Recomiendo encarecidamente no perdérselo  ya que se respira la idiosincracia de las tribus. Es un ejercicio necesario para ampliar más nuestra manera de entender el mundo, la vida y de ser más respetuoso y tolerantes.

Arba Minch es la ciudad desde donde parten las excursiones para el Omo Valley pero que cuenta con actividades y visitas recomendables. Merece la pena detenerse un par de días en ella. Arba Minch ofrece un gran ambiente universitario pues cuenta con una de las más prestigiosas universidades del país hasta donde llegan estudiantes de diferentes ciudades. Arba Minch, ciudad partida en dos como son Sikela y Shecha, está ubicada en un enclave privilegiado entre los lagos Abaya y Chamo. Es en el lago Chamo donde podemos ver los cocodrilos más grandes de África, a tan solo ocho kilómetros de Shecha, en el Crocodile Market. Se trata de una de las visitas recomendable para hacer además de visitar el Nechisar National Park y el bosque Forty Springs.

Antes de despedirme no puedo olvidarme de Harar. Ciudad histórica al este de Etiopía, importante por su actividad comercial. Es uno de los centros del Islam y, sólo por eso, merece la pena visitarla. La construcción de sus casas , el ambiente que se respira en el centro, en su mercado y poder conocer a su gente es de las experiencias más gratificantes para hacer en Etiopía. Es una ciudad donde el color destaca tanto en la pintura de las viviendas como en los velos de las mujeres que caminan por sus calles. Las calles están llenas de vida y sólo pasear por las mismas es un auténtico placer ya que puedes observar los oficios de algunos de ellos como la sastrería, por ejemplo. Harar está incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por su riqueza ya que cuenta con más de 80 mezquitas y más de una centena de santuarios. Está considerada la cuarta ciudad santa del Islam.

Hasta aquí el recorrido que propongo de Norte a Sur del país; los Top 10 de un país indispensable y maravilloso, Etiopía. Un recorrido que podría hacerse en un mes si lo organizamos bien y con una media de 1000 euros en el bolsillo, contando con algún vuelo para los desplazamientos largos

 

Viaje a Gabón  – Ecoturismo

Gabón, en África, es un país con grandes atractivos naturales, principalmente la selva, que ocupa gran parte del territorio. El Ecosistema y paisaje cultural de Lopé-Okanda, Patrimonio de la Humanidad, engloba el Parque Nacional de Lopé, el más visitado del país y restos de arte rupestre y asentamientos prehistóricos. En el Parque hay selva y sabana, pero es difícil ver animales. Puede resultar mucho más espectacular el Parque Nacional de Loango, donde se pueden observar gorilas, leopardos, elefantes y hasta ballenas.

Otro parque famoso es el Parque Nacional de Ivindo, que destaca por la conservación de su biodiversidad, gracias en parte, a lo difícil del acceso.

Libreville, la capital, no es un lugar excesivamente turístico, y de nuevo destaca por su entorno natural más que por el monumental. Los sitios más interesantes son la Catedral de St. Marie, la Iglesia de Saint-Michel, el Museo Nacional, el Palacio presidencial y los mercados, principalmente Lalala y Mont Bouet. Elefantes en Longue BaiLambaréné, la tercera ciudad de Gabón, en medio del río Ogooué, es famosa por el Hospital que construyó allí Albert Schweitzer, médico que trabajó durante muchos años en esta ciudad y que fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
Libreville es conocida como La París africana, sobre todo por precios, es una ciudad con edificios modernos que conserva aún hoy un fuerte espíritu colonial, y se encuentra dividida en barrios (quartiers).

Con dos días se pueden visitar las principales atracciones turísticas:

  • Catedral de St. Marie, con sus tallas de madera de las tribus locales.
  • Iglesia de Saint-Michel, con sus preciosos mosaicos y tallas de madera sobre escenas de la Biblia.
  • Palacio presidencial.
  • Museo Nacional de Arte y Tradiciones.
  • No hay que perderse los paseos por la calle, ni ir de compras por sus coloristas mercados locales al aire libre como los de Mont Bouet y Lalala (Ndzang Nzé). El mercado de Mont Bouet es un entresijo de calles al aire libre, así como de callejuelas cubiertas, que recuerda a cualquier zoco de Marruecos, y en el que se puede encontrar absolutamente de todo. El mercado de Lalala está más dirigido a la venta de verduras, carnes y pescados. Es pequeño, y en él podemos ver cómo se venden monos, jabalís, serpientes, gacelas, … mientras los van despellejando y troceando. Tiene un segundo piso donde hay pequeñas tiendas, peluquerías y multitud de restaurantes donde degustar algunos de los platos típicos con una buena cerveza.

No hay que olvidar que Libreville es una de las diez ciudades más caras del mundo, por lo que debes hacerte a la idea de que pagarás elevados precios por la comida, la bebida o el transporte.Alrededores de Libreville. Aunque no lo he visitado, a 15 minutos de coche de Libreville se encuentra Cabo Santa Clara, una zona de playa. También se puede ir a Point Denis, donde está el parque nacional Pongara. Si os quedáis en Pont Denis, es una zona para disfrutar de las playas y restaurantes. El viaje es de unos 25 minutos desde Libreville a Point Denis. Un navette sale de Port Môle por la mañana a las 09:00, regresando a las 16:00 y 17:00 horas. Todo es teoría, claro… Recomiendan estar con una hora de antelación en el puerto, por lo que nosotros estábamos allí a las 8 de la mañana. Nos dijeron que la navette salía a las 9, pero a las

CEREMONIA BWITI

La sociedad secreta del Bwiti que cuenta hoy a numerosos iniciados en Gabón, implica numerosos cultos, a menudo mezclado de tradiciones cristianas. En el centro de los rituales religiosos complejos están los poderes del Iboga, una preparación alucinógena cuyos efectos permiten a los iniciados, tanto viajar al país de los antepasados, entrevistarse con Dios y la Sabiduría, como regresar hasta la primera infancia o suprimir toda dependencia a los estupefacientes y psicótropos.

Existen dos ceremonias Bwiti, la fang y la animista, algo que yo desconocía hasta que llegué. La fang, de procedencia cristiana, es más relajada y pausada. La animista, es mucho más brutal en cuanto a vestuarios, danzas y toma de Iboga. Las ceremonias bwiti se celebran en Libreville y pueblos del norte. En los alrededores de Lambarené también se celebran estas ceremonias, pero no tengo contactos.

PARQUE NACIONAL LOANGO

Los tres únicos parques que tienen algo de infraestructura turística son Lopé, Ivindo y Loango. A Lopé e Ivindo se puede llegar en tren y están cerca. Para visitar Loango lo más conveniente es utilizar el avión, o bien ir en barco de Libreville a Port Gentil (unas ocho horas), y de allí a Gamba, con la consiguiente pérdida de tiempo, aunque es mucho más barato.

El Parque Nacional Loango fue creado en 2002, cuando las reservas Iguela y Petit Loango se fusionaron para convertirse en uno solo. El naturalista Mike Fay llamó a Loango El Último Edén de África y Nick Nicols, del National Geographic, realizó dibujos en Loango de hipopótamos nadadores. Ambos llamaron a Loango La tierra de los hipopótamos nadadores.

Se le considera como uno de los más bonitos parques nacionales del mundo. Loango ofrece panoramas espectaculares de sabanas, playas vírgenes, bosques y manglares, y vemos cómo el bosque tropical bordea todo el litoral atlántico. Es en las playas donde se pasean elefantes, búfalos, sitatungas y, con mucha suerte, podemos ver hipopótamos bañándose en el mar.

Los lugares de interés varían según la época del año. La temporada de ballenas se inicia a mediados de julio y continúa hasta mediados de septiembre, la temporada de pesca de noviembre a marzo, y la temporada de tortugas de octubre a mediados de enero. Respecto a la visión de fauna, he de decir que no es fácil ver animales.

En las excursiones que hicimos, vimos bastantes hipopótamos en una zona de la laguna, manadas de búfalos, y muchos elefantes, bordeando casi la playa. No vimos los hipopótamos en el mar, y creo que resulta bastante difícil, aparte de los reportajes de National Geographic. El guía que nos llevaba nos dijo que en seis años que estaba ejerciendo su trabajo sólo los había visto dos veces.

PARQUE NACIONAL DE LA LOPÉ

El Parque Nacional Lopé tiene una extensión de 5.360 km cuadrados. Al norte lo bordea el Ogooué, la Offoué al este, las montañas de Chaillu al sur y el río Mingoué al oeste. Lopé ha sido elegido como centro de investigación para estudios a largo plazo de gorilas y mandriles. Se cree que habitan en la reserva y zonas circundantes unos 1.350 mandriles.

El parque y el hotel Lopé están abiertos todo el año, pero la mejor época para ver la vida silvestre y plantas en flor es durante la estación lluviosa. En esta época del año los animales son más fáciles de ver. No está permitido conducir o caminar en el parque sin guía. Todas las excursiones, los games drives y los viajes en piragua deben ser contratadas y pagadas en el Hotel Lopè, o con antelación a través de una agencia de viajes.

 

Viaje a Ruana – El país de las mil colinas

Ruanda,1 cuyo nombre oficial es República de Ruanda (en kiñaruanda Repubulika y’u Rwanda; en francés République du Rwanda), es un país de África Central sin salida al mar o Estado sin litoral. Limita con Uganda, Burundi, la República Democrática del Congo y Tanzania. Es un pequeño país ubicado en la región de los Grandes Lagos de África; conocido como las “nieblas de África”, también por su fauna salvaje, principalmente por sus gorilas de montaña, por sus ciudades típicas y por los parques nacionales y parajes naturales que ofrece su paisaje montañoso. Su terreno fértil y montañoso que le da el título de “Tierra de las mil colinas” (en francés: Pays des Mille Collines /pei de mil kɔ.lin/) debe soportar las poblaciones más densas del continente africano.

La dependencia de la agricultura de subsistencia, la densidad demográfica alta y en aumento, la disminución de la fertilidad del suelo y el clima incierto hacen de Ruanda un país donde la desnutrición crónica es extendida y la pobreza endémica. Es recordado hoy día por las sangrientas guerras que lo azotaron recientemente y particularmente por el genocidio ocurrido en 1994, en el que las muertes superaron el millón de personas.

Ruanda es un país interior que se encuentra en el este de África. Limita al norte con Uganda, al sur con Burundi, al este con Tanzania y al oeste con la República Democrática del Congo. La frontera con la República Democrática del Congo está establecida en gran medida por el lago Kivu (ver República Democrática del Congo).

Es un país muy accidentado, con muchas montañas y valles, por lo que se le conoce como el país de las mil colinas. Al noroeste del país se encuentran las Montañas Virunga que se extienden desde el límite con la República Democrática del Congo desde el oeste hasta el norte, en el límite con Uganda. En estas montañas se encuentra el punto más alto del país, el Monte Karisimbi, un volcán con 4.507 msnm,15 además de otras montañas volcánicas con más de 3.000 metros de altitud.

Clima

Ruanda tiene un clima templado, esto debido a su altitud, tiene temperaturas más bajas a las típicas en los países ecuatoriales.16 En las montañas, se presentan heladas y nevadas. Kigali, en el centro del país, tiene una temperatura promedio diaria que ronda los 12 ° C y 27 ° C, con poca variación a lo largo del año.17 A lo largo del país la temperatura varía un poco, en el oeste y el norte donde predominan las montañas, el clima es más frío que en el este que es de menor altitud. La temperatura media en la zona del Lago Kivu, a una altura de 1463 metros, es de 23 grados celsius.18 Hay dos temporadas lluviosas por año, la primera va de febrero a junio y la segunda de septiembre a diciembre. Éstas temporadas están separadas por dos estaciones secas, la primera y más importante va de junio a septiembre, en la cual prácticamente no llueve. Otro período menos seco va de diciembre a febrero.19 Las precipitaciones varían geográficamente, siendo que en el oeste y noroeste llueve más que en el este y sureste.20 Ruanda es considerada la capital mundial de las tormentas eléctricas debido a la intensidad con que se presentan durante sus dos temporadas de lluvias. Las precipitaciones anuales promedian los 830 milímetros.

  1. Gorilas de montaña

Ruanda es uno de los tres países en el mundo en donde puede observarse a la población de gorilas de montaña en su estado natural. Además del Parque Nacional de los Volcanes de Ruanda, los gorilas también habitan en el Parque Nacional Mgahinga de Uganda y en el Parque Nacional Virunga de la República Democrática del Congo. Esos parques colindan entre sí, y la zona en donde viven los gorilas de montaña es conocida como Virunga Massif.

El Parque Nacional de los Volcanes está a aproximadamente dos horas de Kigali, la capital de Ruanda. El camino al parque hace obvio por qué se habla de Ruanda como la “tierra de las mil colinas”. La población local cultiva las exuberantes colinas verdes en donde empiezan los recorridos de los gorilas, y en el parque hay cinco volcanes.

El paisaje es impresionante a la distancia, pero puede perder su atractivo cuando empiezas el ascenso para buscar gorilas, los cuales determinarán la altitud y la inclinación de la excursión. El ascenso a la montaña puede ser un reto, con maleza espesa, picaduras de hormigas rojas y ortigas.

Puede requerir de minutos u horas, dependiendo de la ubicación donde los gorilas decidan descansar. “Los gorilas no necesitan visa o pasaporte para viajar de un país a otro”, bromea el guía, mientras dirige a un grupo de ocho turistas por la falda de la montaña.

Los visitantes afortunados verán a los animales alimentándose y avanzar aplastando la maleza mientras sus crías corren alrededor de los gorilas adultos, que avanzan lentamente hacia los observadores declarando ruidosamente su importancia. A los excursionistas no se les permite estar a menos de 10 metros de distancia, pero los gorilas no tienen estas restricciones y pueden avanzar lentamente para estar más cerca, mientras el ritmo cardiaco de los turistas aumenta.

Como en la mayoría de los recorridos para observar la vida silvestre, no hay garantía de poder ver a un gorila, pero las probabilidades son buenas, según Simon Gluckman, presidente de Intrepid Expeditions. “En 11 años nunca he dejado a nadie en Ruanda sin ver a los gorilas”, dice.

Gluckman pide a sus clientes que se preparen para viajes de hasta 2,743 metros sobre el nivel del mar. “Si los gorilas se están moviendo un día en particular y hay alguien que tiene problemas físicos para seguir el paso, podría perdérselos”.

Los visitantes necesitan permiso para esta excursión. El costo es de 500 dólares por persona y los permisos se limitan a 56 al día. Deben comprarse con mucha anticipación y pueden obtenerse a través de la empresa que organiza el recorrido o directamente de la organización que los otorga, la Oficina de Turismo y Conservación de Ruanda. El precio incluye los guías asignados por el parque.

Una vez que ubican a los gorilas de montaña, los visitantes pasarán una hora observando a estos animales increíbles. “Sólo tenemos un recorrido al día que dura una hora, con el fin de darle campo abierto a los animales”, dice Felix Semivumbi, guía en la zona desde hace 24 años.

  1. Monos dorados

No son tan conocidos, pero también vale la pena el tiempo para emprender un viaje para ver a los monos dorados de Ruanda, y el precio del permiso es más barato que el de los gorilas: 100 dólares por persona.

Los monos se ubican en el Parque Nacional de los Volcanos. Este recorrido es una buena manera para acostumbrarse a la altitud, que cuando se buscan gorilas puede llegar a oscilar entre 2,134 metros y 2,473 metros de altura.

“Es una caminata más corta para ver a los monos dorados que para los gorilas de montaña”, ya que los gorilas se encuentran en lugares más altos, dice Semivumbi.

A diferencia de los gorilas, quienes se mueven a un ritmo más lento y tienden a descansar en grupo en un solo lugar, los monos mantienen atentos a los turistas. “Son tan rápidos que tenemos que ser rápidos”, dice Semivumbi.

Una vez localizados, puedes seguir a los monos mientras se balancean en las copas de los árboles por encima de ti usando los bambúes como pasamanos.

Sólo hay un recorrido por día para ver a los monos y se traslapa con el de los gorilas, así que no puedes ver el mismo día a los primates grandes y a los pequeños.

  1. Sitios memoriales

Es posible visitar en un día varios sitios de Ruanda que recuerdan el genocidio de 1994.

Aprender la historia del país es importante para entender a la gente y al lugar en que te encontrarás, dice el embajador de Ruanda en Estados Unidos, James Kimonyo.

Ruanda en la actualidad es un lugar diferente al país que una vez dominó las noticias, asegura. “Es uno de los lugares más seguros para visitar”, dice Kionyo. “Puedes salir en la noche sin preocupación”.

Eso no era el caso hace menos de dos décadas cuando estalló la violencia étnica en Ruanda y los hutus asesinaron sistemáticamente a los tutsis en 1994. Era una época cuando las personas asesinaban a sus vecinos y los viejos amigos se convertían en enemigos acérrimos.

“Si me hubieras conocido y realmente te hubieras conocido, no me habrías matado”. Esta cita de Felicien Ntagengwa, un sobreviviente del genocidio, se encuentra en los sitios que recuerdan el genocidio en todo el país, incluyendo el Centro Memorial Kigali.

No debes dejar pasar el Memorial Kigali, ubicado en la capital. Es una perturbadora, pero a la vez honesta, mirada al horrible pasado del país. El centro estima que más de un millón de personas —en su mayoría tutsis, pero también hutus moderados— fueron asesinados en 100 días durante el genocidio.

Las exposiciones presentan a niños como Ariane Umutoni, de cuatro años, quien fue “apuñalada en sus ojos y cabeza”. Afuera, en el callado patio, los restos continúan ubicados en fosas comunes tal como fueron descubiertos.

Muchas iglesias en todo el país ya no son lugares para la oración, sino lugares para rendir respeto a las personas que murieron intentando escapar a la muerte.

En lugar de refugios seguros, algunas iglesias se convirtieron en sitios para encontrar presas fáciles para masacrar.

Nyamata y Ntarama son dos iglesias a aproximadamente una hora de Kigali. Los techos llenos de balazos y la ropa de las personas que murieron son recuerdos de la gente que se refugió en el interior con la esperanza de sobrevivir.

Un guía del Memorial sobre el Genocidio de Nyamata dice que más de 10,000 personas fueron asesinadas en la iglesia y en el área cercana. El patio de Nyamata ahora es una fosa común en donde los sobrevivientes dejan flores recién cortadas. Abajo en la cripta se encuentra una poderosa exhibición de la realidad cuya visión algunos podrían considerar innecesaria: hileras tras hileras de cráneos y huesos.

La gente todavía se está recuperando. Los ruandeses se abrieron a su pasado con el fin de abrazar al futuro.

El turismo es importante para la reconstrucción, dice Kimonyo, y afortunadamente Ruanda tiene suficiente historia natural y cultural para que valga la pena hacer el viaje.

 

Viaje a Senegal

Senegal, cuyo nombre oficial es República de Senegal (en francés: République du Sénégal) es un estado soberano de África Occidental cuya forma de gobierno es la república semipresidencialista. Su territorio está organizado en 14 regiones.

Debe su nombre al río Senegal, que marca la frontera este y norte del país. Senegal limita con el océano Atlántico al oeste, con Mauritania al norte, con Malí al este, y con Guinea y Guinea-Bisáu al sur. Gambia forma un enclave virtual dentro de Senegal, siguiendo el río Gambia durante más de 300 km tierra adentro. Las islas de Cabo Verde se encuentran 560 km mar adentro, frente a la costa senegalesa. La población del país se estima en aproximadamente 13 millones de personas. El clima es tropical con dos estaciones, una seca y otra lluviosa.

Dakar, la capital de Senegal, se ubica en el punto más occidental del país, en la Península de Cabo Verde. Durante los siglos XVII y XVIII, numerosos puestos comerciales pertenecientes a diferentes potencias coloniales se establecieron en la costa. La ciudad de St. Louis se convirtió en esta época en la capital del África Occidental Francesa antes de que se mudara a Dakar en 1902. Dakar se convirtió posteriormente en su capital en 1960 en el momento de la independencia de Francia.

Senegal está situado en la parte Oeste del continente africano, entre 12º8′ y 16º41′ de latitud norte, y 11º21′ y 17º32′ de longitud Oeste. Su punto oeste, el Cabo Verde (y particularmente el emplazamiento del Club Med de Dakar), constituye la parte más occidental del continente africano.

El paisaje senegalés consiste principalmente en planos ondulados por la arena del oeste de Sahel que crecen hasta faldas de montaña en el sudeste. Allí se encuentra también el punto más alto de Senegal, un accidente geográfico sin nombre cerca de Nepen Diakha, con 581 m de altura. El límite norteño está formado por el río Senegal. Otros ríos destacables son el río Gambia y el río Casamance. La capital Dakar yace sobre la península Cabo Verde, el punto más occidental del África continental.

El país se extiende sobre 196.192 km². Comparado con los países vecinos (Malí y Mauritania), Senegal es un país minúsculo.

El clima es de tipo saheliano con:

Una estación lluviosa de junio a octubre, con inflexión en agosto, y variable según la latitud (menos lluvioso el norte que el sur). Las temperaturas alcanzan su máximo punto. Es el periodo de los monzones, el cual causa las tormentas tropicales y huracanes en la zona del Caribe.[cita requerida]

Una estación seca de noviembre a junio, con alisios continentales. En esta estación, concretamente en el mes de enero, se alcanzan las temperaturas mínimas.

En el litoral, la mar suaviza las temperaturas, las cuales son del orden de 16 °C a 30 °C; pero en el centro y en el este de Senegal, pueden llegar a los 41 °C.

Durante el invierno de Europa, Senegal se convierte en un destino apreciado para actividades turísticas.

Ecología

Según WWF, el territorio de Senegal se reparte entre cuatro ecorregiones:

Sabana de acacias del Sahel, en el norte.

Sabana sudanesa occidental, en el centro y sureste.

Mosaico de selva y sabana de Guinea, en el oeste y sur.

Manglar guineano, en algunos puntos de la costa meridional.

Parques y reservas naturales

Los parques y reservas naturales representan el 8% del territorio nacional. Tienen un papel importante en la preservación del medio ambiente y contribuyen de manera significativa al desarrollo turístico. En estos espacios protegidos se ha identificado un total de 169 especies de mamíferos, y 540 especies de aves.

Senegal cuenta con seis parques nacionales: el Parque Nacional de Niokolo-Koba, al este del país; el Parque Nacional de las aves de Djoudj; el Parque Nacional de Langue de Barbarie, en la región de Saint-Louis; el Parque Nacional de las Islas de la Magdalena a lo largo de Dakar; el Parque Nacional del delta de Saloum en el sur, y el Parque Nacional de la Baja-Casamance, cerrado desde hace unos años debido a disturbios en la región.

El país incluye también una treintena de reservas naturales de menor tamaño, como la Reserva de Guembeul, la Reserva de Bandia, la Reserva Natural de Popenguine, o el espacio marino protegido de Bamboung.

Por lo general, cualquier viajero que llegue a Senegal para pasar unas vacaciones lo hará a través del aeropuerto de Dakar. Por esta razón, lo normal es que un viaje por el país comience en esta ciudad, la capital. En este caso, lo mejor es alejarse de las playas (la principal, playa de Bel-Air, no está muy limpia, y el resto son bastante inseguras) y dedicarse a conocer sus edificios, museos y mercados. El museo principal de Dakar es el Museo IFAN, en la plaza de Soweto, que alberga una impresionante colección de objetos relacionados con las distintas culturas de África Occidental. Después de visitarlo podemos dirigir nuestros pasos a la zona de la medina árabe. La Mezquita destaca por la noche por su iluminado minarete; no es accesible a los no musulmanes, pero su entorno bullicioso es digno de conocerse. Además, quienes quieran vivir en directo el ambiente senegalés y adquirir recuerdos especiales de su viaje, pueden acudir a los dos mercados de la ciudad: el de Kermel y el de Sandaga. El primero tiene sus puestos distribuidos por las calles, ya que un incendio lo destruyó hace años; el de Sandaga, por su parte, es el mejor lugar para adquirir tejidos autóctonos.

Saliendo de Dakar, es de rigor realizar una excursión muy especial: embarcarse para visitar la Isla de Goreé. La llamada “Isla de los Esclavos” era el lugar en el que a partir del siglo XVI, los esclavos eran embarcados rumbo a las plantaciones de América del Sur. La Casa de los Esclavos, del siglo XVIII, muestra un escalofriante testimonio de las condiciones de vida de los esclavos africanos antes de ser enviados a los terribles viajes transoceánicos. Aparte de su trágica historia, la Isla de Goreé es también un bello escenario natural con pequeñas playas y tranquilos restaurantes y bares, en los que disfrutar de nuevo de la hospitalidad de los senegaleses. Al regreso de la Isla de Goreé, y antes de abandonar la capital, un consejo: no hay que perderse la llegada de las piraguas a puerto con la pesca del día. El colorido de las embarcaciones, el bullicio de la compraventa y las diferentes especies expuestas convierte a este evento en un acontecimiento muy especial.

 

El Lago Retbá o Lago Rosa es otro de los puntos de interés de este maravilloso país. Además de haber sido durante años la meta del mítico rallye París-Dakar, es un lugar digno de ver: los días soleados sus aguas adquieren un intenso color rosado, producto de las algas microscópicas que lo pueblan. Su gran concentración de sal hace que muchas mujeres se internen en sus aguas para extraerla y ponerla a la venta: las “montañas salinas” se agrupan en sus orillas. Saliendo del Lago Retbá se recorren grandes extensiones de naturaleza, donde los baobabs y las ceibas (árboles característicos de la región) muestran sus impresionantes siluetas. El siguiente punto es la ciudad de Sant Louis, donde es posible contemplar la estampa del Puente Faidherbe, de Gustave Eiffel y que se encuentra allí por “equivocación” (iba destinado a Hungría, pero terminó en Senegal…). Saliendo de Sant Louis, es de rigor acudir a visitar el Parque Nacional de la Langue de Barbarie, situado a unos 18 kilómetros al sur de la ciudad. Lo mejor es montar en piragua para recorrer la desembocadura del río Senegal y así poder avistar con comodidad las miles de aves que pueblan sus aguas y sus orillas. Un espectáculo de naturaleza y fauna realmente inolvidable.

Recorriendo el país, llega un momento en el cual hay que cruzar Gambia, otro hermoso lugar a descubrir. Pero como ahora el que nos ocupa es Senegal, continuaremos nuestro recorrido hacia La Casamance, que está considerada una de las zonas más hermosas del país. Allí es indispensable visitar la “isla de las aves” para contemplar a los majestuosos flamencos rosas, pelícanos y muchas otras especies; y para rematar el viaje con un buen descanso al sol y junto al mar, nada mejor que dirigirse a las magníficas playas de Cap Skirring, donde la belleza de la arena y el agua cristalina compiten con la espectacularidad de sus puestas de sol. Y para encontrar playas poco transitadas y enclaves con encanto y menos turismo, lo mejor es hacer una visita a la isla de Karabane, un antiguo refugio de piratas donde es posible disfrutar a tope de toda la autenticidad y la alegría de las gentes de Senegal.

 

Viaje a Gambia – las playas de África

¡Gambia, no pasa nada! La frase se repite a cada rato. En la sala de llegadas del aeropuerto, en el taxi, en los mercados, en las playas, a la entrada de los grandes parques nacionales. Gambia, no pasa nada es mucho más que un slogan turístico; es toda una declaración de intenciones. Gambia es la mejor manera de adentrarse en esa enorme vorágine de sensaciones que es África para los que aún tienen algún tipo de reparo o, incluso, miedo en viajar por estas tierras. El destino ofrece todas las sensaciones del continente pero, a la par, presume de altos índices de seguridad, una muy buena oferta hotelera y un tamaño que permite una exploración a fondo de todo el país en pocos días.

 

El país es pequeño. Apenas una franja de 320 kilómetros de largo y unos 30 de ancho a los dos flancos del Río Gambia. Una franja estrecha y larga encajada en Senegal; un trozo del África anglófona en medio de la francofonía; una mancha verde en medio de las sabanas senegalesa; un trozo del Caribe en la orilla opuesta. Un país estrecho con mucho que ofrecer . Viajar Ahora te muestra una semblanza de este destino espectacular para disfrutarlo en un par de días. Con una semana basta. La mejor época es la temporada seca, que abarca el periodo comprendido entre noviembre y mayo.

Banjul, capital de Gambia y puerta del río que recorre longitudinalmente el país más pequeño de África.

1.- Un paseo por Banjul.- Pese a no ser, ni de lejos, la principal ciudad del país Banjul luce el estatus de capital de Gambia. Situada en la orilla sur de la desembocadura del Río Gambia, la ciudad luce el aspecto de las viejas poblaciones coloniales. El sustrato portugués se deja ver en un urbanismo de casas de una o dos plantas con balcones de hierro forjado. A pocos kilómetros de Serrekunda, la población más grande del país y centro dónde se localizan los principales hoteles y resorts turísticos, Banjul es apenas un pueblito rodeado de manglares.

El principal atractivo cultural del lugar es el Museo Nacional que cuenta con una buena colección de objetos arqueológicos y etnográficos que sirven para adentrarnos en la cultura del país. También tiene una pequeña galería de arte local. Otros edificios notables son la Mezquita del Rey Fahad (Box Bar Road) y la Catedral de Santa María (C West Davidson Carrol). Pero lo que, de verdad, atrapa de Banjul es su ambiente. La mejor manera de sumergirse en él es en el Albert Market (Liberation Avenue), un bullicioso mercado callejero situado junto a la orilla del río dónde se puede comprar prácticamente de todo. Para los amantes de la artesanía quedan las tallas de madera y los espectaculares y coloridos tejidos locales. A pocos kilómetros de la capital (muy cerca del Aeropuerto) se encuentra la pequeña localidad de Sameh que exhibe una sorprendente muestra de arte urbano del pintor callejero belga Roa, mundialmente famoso por sus espectaculares grafitis de animales. El paseo merece la pena porque los murales son increíbles.

2.- La ruta de la esclavitud.- El Río Gambia es el corazón del país y principal arteria de comunicación de la costa con el interior. Los más de 320 kilómetros de cauce que median entre la desembocadura en el Atlántico y la frontera oeste con Senegal, permiten la navegación, una cuestión clave para entender la historia del país desde la llegada de los primeros europeos a principios del siglo XV. La franja que se encuentra a ambos lados del río fue, desde tiempos inmemoriales, territorio de la etnia mandinga. Este pueblo se caracterizó siempre por su enorme fortaleza física, un extremo que despertó el interés del tráfico esclavista europeo. Según cálculos actuales, unas tres millones de personas fueron capturadas en estas tierras y trasladadas a América como esclavos. La Isla de Saint James (Acceso en ferry desde Banjul) era el lugar donde los tratantes de seres humanos aprisionaban y clasificaban a los esclavos antes de embarcarlos hacia las plantaciones americanas. De aquella época quedan el antiguo fuerte, construido por los ingleses en el siglo XVII, y los barracones que servían como prisión. Isla de Saint James, en el Río Gambia. Durante siglos, esta fue una de las bases del comercio esclavista europeo en África. Isla de Saint James, en el Río Gambia. Durante siglos, esta fua una de las bases del comercio esclavista europeo en África. Ya en la orilla norte del río (a unos 30 kilómetros de la desembocadura) se encuentra el puerto de Albreda, que cuenta con los restos de una antigua ermita portuguesa del siglo XV, y, tierra adentro, la aldea de Jufureh. Esta pequeña población de apenas un par de casas se hizo famosa en los años 70 al ser el escenario del inicio de la novela Raíces, de Alex Haley. Jufureh presume de ser la cuna del celebérrimo Kunta Kinte, personaje histórico y ascendiente del propio escritor que fue secuestrado y vendido a mediados del siglo XVIII. En la ciudad hay un pequeño y modesto museo dedicado a la esclavitud que bien merece una visita.

3.- Explorar la costa norte.- La ruidosa ciudad de Barra ocupa la orilla norte de la desembocadura del Río Gambia. La única forma de llegar es en barco desde la vecina Banjul. Desde la Terminal de Ferrys de la capital, hay numerosas frecuencias. La travesía apenas dura una hora aunque hay que ser paciente con los horarios y la comodidad del ferry. Bajo ningún concepto se aconseja subirse a embarcaciones no autorizadas. Pese a que la distancia entre las dos ciudades apenas supera los 10 kilómetros, la travesía suele atravesar zonas de oleaje considerable y los accidentes de los pequeños cayucos que cruzan de un lado a otro del río son frecuentes. Además, una travesía en el Ferry de Barra es toda una experiencia. Siempre hay que cruzar el río en barcos autorizados.

Barra no tiene, en sí, mucho que ver, pero es la puerta de entrada al Parque Nacional Niumi. Con poco más de 49 kilómetros cuadrados, el parque ocupa la práctica totalidad de la costa norte del país desde la desembocadura del río a la frontera con Senegal. Los máximos atractivos de este espacio natural único son sus espectaculares manglares (los mejor conservados de África al norte de la línea del Ecuador) y las mejores playas del país. Aquí, la imagen de Caribe africano se justifica totalmente. La costa ofrece kilómetros de arenas blancas adornadas con cocoteros y aguas de color turquesa. Más allá de los campos de dunas se extiende un bosque tupido de mangles en el que pueden ver cocodrilos, leopardos, tortugas o manatíes entre otras muchas especies. Hay algunas posibilidades de alojamiento en pleno parque nacional. Una buena opción es el Kayrabeach Resort. Otra posibilidad es el Jinack Lodge un proyecto de desarrollo operado por comunidades locales.

4.- Los parques nacionales y playas de la costa sur.- La Coastal Road recorre el tramo de costa que media entre Serrekunda y la frontera sur senegalesa. Poco más de 45 kilómetros que comunican la ciudad más poblada del país (en realidad barrio residencial de la pequeña Banjul) y el paso fronterizo de Kartong. Entre medias, playas espectaculares, pueblos pesqueros y más parques nacionales. Una buena manera de arrancar esta excursión es visitar la Laguna de cocodrilos de Kachikally (Acceso por Old Cape Road; Tel: (+220) 778 24 79); lo que un día fue un espacio sagrado vinculado con ritos de fertilidad hoy es una atracción turística en la que puede verse un centenar de cocodrilos del Nilo. La laguna se encuentra muy cerca del animado Mercado de Bakau y a tiro de piedra de los hoteles de Cape Point, Bakau y Atlantic Boulevard.  Poco antes de abandonar Serrekunda nos topamos con el Parque Nacional de Bijilo, famoso por su población de monos que se acercan sin ningún tipo de complejos al visitante. A pocos kilómetros se encuentra la Reserva Natural de Tanji, un enorme humedal que es un paraíso para el amante de las aves donde residen de forma permanente más de 260 especies.

Las imágenes de playas kilométricas se repite a lo largo de la Coastal Road. Uno de los atractivos más interesantes del país es el pueblo de Tanji y su espectacular mercado de pescado. Cientos de cayucos pintados de colores chillones (embarcaciones tradicionales de pesca) se agolpan en la arena y los pescadores se mezclan con los vendedores de pescado, los clientes, las gaviotas que buscan algún botín y los curiosos.  La mejor hora para disfrutar de este espectáculo es al caer la tarde, cuando se produce el desembarco de las capturas del día. Hay otros pequeños centros pesqueros en la costa sur, pero ninguno con la vitalidad y la algarabía de Tanji. Para los que buesquen algo más traquilo quedan pueblecitos de pescadores como Gunjur o Bator. La franja de terreno que media entre How ba y la frontera senegalesa alterna playas y pequeñas poblaciones en las que los grandes complejos hoteleros aún no han ocupado los mejores emplazamiento de las playas.

5.- Río arriba.- El Río Gambia es la principal vía de comunicación del país y la mejor manera de adentrarse en el interior de la pequeña república africana es a través de sus aguas. A lo largo de las riveras se reparten varios parques nacionales, pequeñas ciudades coloniales, poblados históricos vinculados a las tribus que habitaron el país y hasta monumentos megalíticos. Río arriba la Gambia de los grandes hoteles costeros da paso a un paisaje en el que se alternan las enormes reservas forestales y los paisajes rurales. La primera parada de este paseo hacia el corazón del país es el pequeño pueblo de Tendaba, puerta de entrada del Kiang West National Park, el más grande del país. Este espacio natural alterna hábitats marcados por el río y amplias zonas de sabana en el interior.

 

La ciudad de Kuntaur, en el cauce medio del río, también es una buena base de operaciones para conocer el interior del país y el cercano Parque Nacional del Río Gambia donde pueden verse, entre otros animales, a gran cantidad de hipopótamos y cocodrilos. En este parque, que se asienta sobre cinco islas fluviales, se desarrolla, en la actualidad, un interesante proyecto de recuperación del hábitat del chimpancé. Muy cerca de esta pequeña ciudad se encuentran los Círculos de Piedra de Wassu, uno de los yacimientos megalíticos más importantes del norte de África que, además, están en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Esta estructura de piedra forma parte de un conjunto de 93 sitios arqueológicos que comparten Gambia y Senegal y que fueron construidos entre los siglos III antes de Cristo y XVI de nuestra era. Río arriba, emplazada en una de las numerosas islas del cauce del Gambia, queda la pequeña ciudad de Janjangbureh, una de las más antiguas del país y magnífica muestra del mestizaje entre europeos y las etnias locales.

 

Viaje a Ghana – un viaje de iniciación a África

Este país, situado en la parte occidental del continente Africano es calificado como una de las naciones más estables de la región. Sus autoridades ofrecen a los viajeros occidentales completa seguridad y la oferta turística es de primer nivel, siendo uno de los destinos preferidos de los europeos en África.

A esto hay que sumarle que los ghaneses heredaron la diplomacia británica sin perder la clásica hospitalidad africana, lo que los convierte en uno de los pueblos mejor educados de África. En los últimos días, Ghana estuvo en boca de los argentinos por la retención en sus puertos de la Fragata Libertad. Sin embargo, es poco lo que se sabe realmente de aquel país.

Rodeada por Costa de Marfil, Togo, Burkina Faso y el golfo de Guinea, Ghana es una antigua colonia británica, la exótica “Costa del Oro”, donde los vestigios de cinco siglos de influencia europea permanecen visibles en las numerosas fortalezas y castillos ubicados a lo largo del país.

Los ghaneses supieron conservar toda su riqueza cultural, caracterizada por una artesanía variada y colorida, especialmente en la vigencia de las ceremonias tradicionales de la monarquía ashanti.

Actualmente, Ghana es considerada la democracia más firme y mejor implantada del continente africano, y uno de los destinos preferidos de los europeos, que viajan allí a descansar en sus inmensas y tranquilas playas de la “Costa del Oro”.

Las cifras son sorprendentes para un país africano: en 2009, el turismo aportó el 4,9% de su PIB, atrayendo alrededor de 500.000 turistas. En 2011, dos años después, la cifra se duplicó, llegando al millón de turistas, especialmente europeos.

En el pasado, el país fue un centro para el comercio de esclavos (las fortalezas construidas en el siglo XVII para defender a los comerciantes siguen en pie a lo largo de la costa), pero en 1957 se convirtió en el primer país africano negro en conseguir la independencia de sus colonos, en este caso, los británicos. Por esa razón, el inglés sigue siendo el idioma oficial entre 52 lenguas del país y cientos de dialectos hablados por los 60 grupos étnicos diferentes.

Vestigios de este pasado colonialista es una línea de fortificaciones y castillos que se extienden por toda la costa ghanesa. Yendo por la costa hacia el oeste de Accra (la capital), a una distancia de 250 km, se cuentan con no menos de 15 castillos y fortalezas, testigos de la existencia del comercio de esclavos y de la prepotencia de los europeos que lo practicaban.

La gran mayoría de ellos datan de los siglos XVII y XVIII, y se extienden por las regiones costeras de Volta, Gran Accra, Ghana Central y Ghana Occiental, entre Keta y Beyín. Fueron construidos por hasta cuatro potencias coloniales (Gran Bretaña, Holanda, Dinamarca y Suecia) que controlaron sucesivamente a Ghana y sus habitantes.

Los ashanti, una de las etnias mayoritarias de Ghana, entre cuyos miembros figura el ex secretario general de la ONU y premio Nobel de la Paz, Kofi Annan, no pierden ocasión de celebrar festivamente cualquier acontecimiento que evoque su victorioso pasado sobre el imperialismo.

 

La “Adae” es, por ejemplo, la cita mensual que, desde los primeros años del siglo XVIII, les permite rememorar el nacimiento de su imperio, su paso de agricultores a enriquecidos tratantes de esclavos y comerciantes de oro, madera y cacao, tras la victoria de Osei Tutu, su primer rey, sobre el poderoso enemigo Denkyra.

El color y la música son los dos ingredientes básicos de esta fiesta, abierta a los extranjeros. Antes de la llegada del rey ashanti, comienza el desfile de los diferentes líderes de los clanes, personajes ilustres, mandatarios públicos y miembros de la realeza, precedidos por cortesanos con objetos sagrados, los regalos para el rey y su trono.

Transportado en un palanquín, el ashantehene (“rey”) Otumfuo Osei Tutu sale del palacio en una comitiva fastuosa -compuesta por más de 100 personas vestidas para la ocasión-. Sentado en su sillón dorado, el monarca recibe las reverencias y los regalos de sus súbditos, que manifiestan así la veneración hacia una monarquía que (aunque no tiene poder legal alguno) todavía mantiene un fuerte poder representativo y consultivo y es el símbolo de la fuerte identidad de los ashanti.

Su gastronomía

La riqueza agrícola de Ghana hace que se cultive una buena variedad de legumbres y verduras que son el acompañamiento al plato principal, que suele ser carne de cerdo, cabra o pollo, en salsa. Abundan las frutas tropicales y tanto el pescado como el marisco es de primera calidad a lo largo de toda la costa (es mejor no probarlo en las regiones del interior, donde suele llegar en un estado más que lamentable).

En la mayoría de los pequeños restaurantes no es necesario pedir el menú, puesto que suele haber un solo plato condimentado cada día.

El paté de cacahuetes asados, acompañando un estofado de buey o cerdo; el fufu, paté de ñame, de banana o mandioca bañado en un estofado de pescado o cangrejo que ha sido macerado en aceite de palma, o la sopa de nuez de palma son algunas de las especialidades culinarias del país. La cerveza es la bebida nacional. En las grandes ciudades se pueden encontrar marcas de importación, si bien la suave cerveza local no es mala.

De compras

Utilizando sobre todo bronce y madera los artesanos fabrican máscaras y estatuillas ceremoniales, como la famosa ‘muñeca ashanti’. Los tejidos pintados artesanalmente con motivos simbólicos también son una buena compra.

En los mercados del norte del país se puede encontrar buena alfarería realizada en barro negro o rojo y decorada con motivos geométricos. Otras especialidades del norte son las bolsas y artículos de piel hechos con cuero rojo y decorados con filigranas negras.

Los joyeros realizan  a mano bonitas joyas de oro y plata hechas. En los puestos de los mercados y las tiendas de artesanía puedes comprar taburetes, figuritas de latón que sirven de peso para pesar el polvo de oro, vasijas, objetos de cuero y canastas trenzadas multicolores.

Uno de los mejores mercados de artesanía está en el centro de las artes de Accra

Lugares imperdibles

Senya Beraku. Se encuentra a unos 60 kilómetros al oeste de Accra, y alardea de tener las mejores playas del país, aunque su mejor atracción es el antiguo fuerte británico edificado en 1706. Apam. Recóndito poblado de pescadores que parece que aún está siendo vigilado por Fort Patience, construido en 1697.

Kakum Nature Park. Son 357 kilómetros cuadrados de densa vegetación. Se pueden ver monos, elefantes, antílopes y más de 200 especies de aves.

Kumasi. Es la antigua capital del reino Ashanti, una de las culturas más antiguas del oeste de Africa. Cuenta con un curioso mercado, y también merece una visita el palacio del rey de Ashanti.

Ghana es un país hermoso y acogedor en África. Este país ofrece a los visitantes una gran variedad de cosas que ver, así como sentir. Hay muchas cosas interesantes para ver y hacer en Ghana entre explorar la vasta cultura e historia, o ir a un safari de experimentar el mundo salvaje y su belleza en los parques de naturaleza bien conservada de Ghana y santuarios. Los destinos turísticos de Ghana ofrecen una verdadera experiencia africana para los visitantes.
Accra es uno de los destinos turísticos importantes de Ghana. Es el centro económico de Ghana. Accra también es hogar de varios museos y centro de arte y artesanía. Algunos lugares importantes en Accra son el Museo Nacional, Ghana Academy of Arts and Science y el archivo nacional de Ghana. Castillo Christianborg y Jamestown son otros puntos de interés. Independiente de la Plaza es el principal punto focal de la ciudad.
Fort Amsterdam es una de las muchas fortalezas en la costa de Ghana. Las ruinas de Fort Amsterdam están situadas en la cima de una colina cerca de la ciudad de Kormantse. Siempre puedes encontrar a aquí una guía que le informará sobre la historia de la fortaleza. Durante su visita a Parque Nacional de Kakum se puede caminar a lo largo de uno de los paseos de diez canopy en el mundo. Aquí encontrará gran variedad de especies junto con 40 especies de mamíferos grandes como los elefantes del bosque, siete primates, cerdos rojos de río y bongoes. Este parque también es hogar de más de 200 especies de aves y 400 especies de mariposas. Estos destinos turísticos Ghana proporcionan los aspectos históricos, así como naturales del país.
Las coloridas comunidades de Dixcove y Busua han estado atrayendo a muchos amantes de la playa y viajeros de bajo presupuesto. Busua es pequeño con sólo un hotel y no hay restaurante, pero un oeste de 25 minutos andando te trae a la Dixcove, con un puerto vibrante y una fortaleza renovada. Los nadadores prefieren Busuam con su playa de arena blanca y los surfistas disfrutan de algunas de las mejores olas de la costa en las playas de Dixcove.
Kumasi es la capital del Reino Ashanti de Ghana. Esto es una ciudad cosmopolita con una red de transporte bien y es considerado como la cuna cultural de la nación.

 

Viaje a Guinea Conakry – el país de las cascadas

Guinea, oficialmente la República de Guinea (en francés: République de Guinée), y a veces llamada Guinea-Conakri para diferenciarla de otros países africanos como su vecino Guinea-Bisáu o Guinea Ecuatorial, es un país de África occidental, antiguamente conocido como Guinea Francesa. Limita con Guinea-Bisáu y Senegal al norte, Malí al norte y noreste, Costa de Marfil al sureste, Liberia al sur y Sierra Leona al oeste.

Guinea está dividida en ocho regiones administrativas y subdividida a su vez en 33 prefecturas. Conakri es la capital, la mayor ciudad y el centro económico más importante. Otras ciudades importantes son Kankan, Nzérékoré, Kindia, Labé, Guéckédou, Mamou y Boke.

Los 10 millones de guineanos pertenecen a 24 grupos étnicos. Los grupos más importantes son los n´ko, con un 40 %, los fula, con un 30 % y los susu, con un 20 %. Guinea es un país predominantemente musulmán (85 %) con un porcentaje significativo de cristianos católicos que habita las selvas del sur del país.

Guinea es un país muy rico en minerales, incluyendo la bauxita, diamantes, oro y aluminio. Su economía depende de la agricultura y de la extracción minera.2 Guinea es un país subdesarrollado que tiene una parte importante de su población (más del 60 %) por debajo del umbral de la pobreza. El francés es la lengua oficial de Guinea y es el lenguaje más usado en las escuelas, la administración, los medios de comunicación y las fuerzas de seguridad. Aún así cada una de las 24 tribus de Guinea tiene su propia lengua.

El origen exacto del nombre de Guinea se desconoce. Se sabe que la palabra «guinea» proviene del portugués Guiné, la cual surgió a mediados del siglo XV para referirse a la región habitada por los guineus, un término genérico utilizado para referirse a los pueblos africanos que vivían al sur del río Senegal (en comparación de los bereberes sanhayas, que habitaban al norte, a quienes se les denominaba «moros»). Gomes Eanes de Zurara utilizó de forma extensiva el nombre «Guinea» en sus crónicas de 1453,4 y en 1483 el rey Juan II de Portugal tomó el título de Senhor da Guiné (Señor de Guinea). Se cree que los portugueses tomaron el nombre de Guineus del bereber Ghinawen (a menudo arabizado como Guinauha o Genewah), que significa «la gente quemada».5 De forma similar, el término bereber “aginaw” o “Akal n-Iguinawen” significa «negro» o «tierra de los negros».6 En ocasiones también se le denomina Guinea-Conakry, para distinguirla de su vecino Guinea-Bisáu y de Guinea Ecuatorial.ç

Guinea se encuentra situada en la costa oeste de África. Limita al norte con Guinea-Bisáu y Senegal, al sur con Sierra Leona, al sureste con Liberia y al este con Malí y Costa de Marfil.

El país se caracteriza por tener una zona de costa, frecuentemente cubierta por manglares, donde se encuentra la capital Conakri. Posteriormente el país va ganando en altura con algunas montañas -como las del Futa Ŷallon- que separan Conakri de Kankan. Entre Kankan y Nzerekoré el territorio es más llano. En la frontera con Costa de Marfil, en las cercanías de Nzerekoré, se encuentran los montes Nimba, que están declarados patrimonio de la humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y que se encuentran a caballo entre Guinea y Costa de Marfil.

Con 245 857 kilómetros cuadrados de superficie, es aproximadamente la mitad de extenso que España y ligeramente más pequeño que Ecuador.

Clima

El clima en Guinea es tropical, con una estación seca y otra lluviosa. La duración de estos períodos varía según la región climática, hay cuatro regiones climáticas en Guinea. En el oeste, cerca del Atlántico el clima es muy húmedo; en el centro el clima es templado; en el noreste el clima es tropical seco, con pocas precipitaciones; en el sudeste del país el clima es subecuatorial, con un período prolongado de lluvias que varía de 8 a 10 meses y una temperatura promedia anual que ronda entre los 24 °C a 28 °C.

La población de Guinea comprende unos 24 grupos étnicos. Los tres más grandes y dominantes son los fulani, que comprende el 40 % de la población, que se encuentran principalmente en la región montañosa de Futa Yallon. El malinké (también conocido como mandinko), que comprende el 35 % de la población, se encuentra principalmente en el este y habita mayoritariamente la sabana de la parte superior de Guinea y la región de bosques. El soussou, que comprende el 25 %, se radica en su mayoría en los alrededores de Conakri, Forécariah, y Kindia. Grupos étnicos más pequeños forman el 10 % de la población.

 

Viaje a Guinea Ecuatorial

Su territorio está compuesto por una parte continental de 26.017 kilómetros cuadrados de superficie; y otra insular de 2.034 kilómetros cuadrados, formada por las islas de Bioko (la antigua Fernando Poo), Annobón (la antigua Pagalu), Corisco, Elobey Grande y Elobey Chico.

La parte continental de Guinea Ecuatorial comprende una franja costera llana, que va accidentándose hacia el interior. El terreno está suavemente ondulado y se encuentra densamente cubierto de bosques; alrededor del 60% del área está regada por el río Mbini (antes llamado Benito).

La isla más importante de Guinea Ecuatorial es Bioko (2.017 kilómetros cuadrados), al norte de la parte continental, cerca de la costa de Camerún en la bahía de Bonny (Biafra), una sección del golfo de Guinea. La isla, de origen volcánico, es montañosa y muy boscosa, con una costa escarpada y rocosa. Su altura máxima es el pico de Santa Isabel (3.008 metros).

La isla cuenta con fértiles suelos volcánicos y diversos ríos; los lagos se encuentran en las montañas. Junto a la pequeña isla de Annobón, situada a unos 640 kilómetros al sudoeste de la costa de Gabón, forma parte de la región insular (anteriormente Bioko).

Casi el 40% del territorio es forestal y está formado por bosques, en los que destaca su biodiversidad. A pesar de los beneficios que produce el petróleo, la superficie agraria está aumentando con la consiguiente deforestación. El boom demográfico se ha ralentizado de manera espectacular, pero los recursos naturales seguirán sometidos a la misma presión en tanto los indicadores básicos de desarrollo se mantengan bajos.

Desde el punto de vista administrativo, Guinea se divide en siete provincias: Annobon, Bioko Norte, Bioko Sur, Centro Sur, Kie-Ntem, Litoral y Wele-Nzas.

HISTORIA

En el siglo XV, los portugueses descubrieron las islas de Fernando Poo (inicialmente Formosa y actualmente Bioko) y Annobón. Por el Tratado de El Pardo en el año 1778, pasaron a ser colonia española. Los ingleses se establecieron en las islas en 1827. Desde ese año hasta 1844, con el permiso del gobernador español, Gran Bretaña mantuvo una estación naval en Fernando Poo y también administró la isla. En 1844 los españoles se asentaron en el área que se convertiría en la provincia del Río Muni. En 1858 llegaba a las islas el primer gobernador español, con lo que el territorio pasaba a pertenecer formalmente a España. En 1885 tomaba el nombre de Guinea Española. En 1960 el territorio se dividió en dos provincias: Fernando Poo y Río Muni; y se denominó Región Ecuatorial Española. A partir de entonces aparecieron ciertos núcleos nacionalistas partidarios de la independencia. En 1963 fueron reunificadas como Región Ecuatorial autónoma, con órganos comunes a todo el territorio y con organismos propios de cada provincia. Se adoptó entonces la denominación de Guinea Ecuatorial. El 12 de octubre de 1968 este territorio pasó a ser la República independiente de Guinea Ecuatorial, teniendo a Francisco Macías Nguema como presidente. Al principio el país fue una federación de las dos provincias anteriores, pasando a ser un Estado unitario en 1973. En 1972 Nguema se nombró a sí mismo presidente vitalicio. A causa de políticas extremadamente restrictivas y dictatoriales, más de 100.000 personas escaparon a países vecinos; al menos 50.000 de aquéllos que permanecieron en el país murieron, y otros 40.000 fueron sentenciados a trabajos forzados. Las relaciones con España se deterioraron hasta llegar a una ruptura total. La gestión política de Macías, que fusionó los partidos políticos en uno solo dirigido por él, así como la mala administración, llevaron al país a un descontento general que culminó en 1979 con un golpe de Estado dirigido por el coronel Teodoro Obiang Nguema. Ese mismo año el presidente Nguema fue derrotado en un golpe militar, juzgado por traición, y ejecutado. Su sobrino, el coronel Obiang Nguema que había encabezado el golpe, se convirtió en presidente.

En agosto de 1982 fue aprobada una nueva constitución de carácter presidencialista. En 1983 y 1988 tuvieron lugar elecciones parlamentarias, basadas en una sola lista de candidatos. En 1987, Obiang había anunciado la formación del Partido Democrático con vistas a las elecciones que se celebrarían en 1989. La disidencia política interna se manifestó en conspiraciones e intentos de derrocamiento, pero las elecciones presidenciales contaron con un candidato único, Obiang, que fue confirmado en su cargo. Las medidas democratizadoras del régimen, indispensables para que continuara la ayuda económica de España, Francia y otros países, no impidieron que, a principios de 1992, el gobierno desencadenara una brutal represión contra los exiliados políticos que regresaban. Aunque algunos meses después fueron legalizadas diversas formaciones políticas de la oposición, en las elecciones de 1993 fueron prohibidos diez de los catorce partidos inscritos, lo que supuso una abstención de voto en torno al 80%. Los resultados oficiales dieron como ganador al partido de Obiang, que siguió en el poder como jefe de Estado y de gobierno. Los partidos de la oposición pidieron un boicot después que el gobierno de Obiang Nguema se negara a garantizar la limpieza democrática en el proceso electoral. Lo mismo volvió a ocurrir en las elecciones de 1996 y 1999, donde la oposición denunció las restricciones impuestas por el régimen de Obiang.

CULTURA

La etnia fang mantiene fuertemente sus tradiciones. La brujería y los hechiceros todavía se encuentran entre los miembros más importantes de la comunidad. Como en las demás culturas cercanas, las canciones y los bailes son rituales importantes. Entre las celebraciones más fascinantes, se encuentra la llamada abira, una ceremonia en cual se ayuda a purificar a la comunidad del demonio. También se puede contemplar la apasionada danza llamada balélé y, a lo largo de la costa, la extremadamente sugestiva ibanga. En la isla de Bionko una versión del balélé se representa durante las vacaciones y en las Navidades. Típicamente, los bailes en guinea Ecuatorial se representan con música proveniente de tambores, xilófonos de madera, sanzas (un pequeño piano hecho de bambú), arpas e incluso cítaras. Si consigues ver algunas de estas celebraciones estarás de enhorabuena, ya que la mayoría de los ecuatoguineanos viven en la pobreza y, en general, tienen poco que celebrar. En los poblados rurales de Guinea Ecuatorial la vida se centra en torno a familias extensas muy numerosas. El cuidado de los niños puede correr a cargo de otras personas distintas de los padres, como hermanos mayores, primos, tías y tíos. En familias en las que un hombre tiene más de una esposa, sus hijos consideran que todas éstas son sus madres. A los niños se les educa para respetar y obedecer a los ancianos y mayores, incluidos sus hermanos.

Guinea Ecuatorial tiene un clima típicamente ecuatorial. La temperatura media anual es de alrededor de 25 °C y las precipitaciones medias anuales de más de 2.000 mm en la mayor parte de las comarcas. La estación más húmeda empieza en diciembre y acaba en febrero.

En la isla de Bioko la estación lluviosa comprende el período de julio a enero, mientras que en el continente, las lluvias son un poco más ligeras y tienen lugar de abril a mayo y de octubre a diciembre.

A la hora de viajar a Guinea Ecuatorial es importante tener en cuenta el factor lluvia. Las carreteras se llenan completamente de barro lo que hace difícil la conducción. La mejor época para visitar el país es entre los meses de octubre a abril.

Malabo.

Esta pequeña y preciosa ciudad de influencia española es la capital de Guinea Ecuatorial. Aunque no es la ciudad más grande del país, si es cierto que es la más animada y la que mejor trata a los extranjeros. Sus bares, «nightclubs» y sus coloridos mercados hacen de Malabo uno de los lugares más atrayentes de la Africa tropical. Con el océano agitándose en el norte, y las impresionantes montañas del sur, Malabo parece el perfecto lugar para los turistas. Y el gobierno intenta atraer a los visitantes manteniendo la ciudad limpia y con una relativa seguridad. El boom del petróleo ha creado fuertes contrastes en la riqueza y la modernización de la ciudad. Se pueden observar agradables vecindarios en contraposición con los barrios más humildes. Durante el día no hay mucho que hacer excepto descansar y hablar con los habitantes de la zona. Pero por la noche la ciudad renace con sus restaurantes y bares.

Luba.

Aunque esta ciudad pueda parecer a primera vista un poco descuidada, lo cierto es que Luba, la segunda ciudad más grande de Bioko, es un buen punto de inicio para explorar las bellezas naturales de la isla. Cerca de Luba existen playas de arena blanca bastante desoladas, incluyendo la preciosa playa llamada Arena Blanca, así como muchas pequeñas aldeas de pescadores y dos senderos para realizar excursiones a pie. Luba se encuentra a 45 km. de Malabo por la carretera de la costa oeste.

Bata.

Capital de la región continental de Río Muni y más grande que Malabo, Bata es una limpia y atractiva ciudad de anchas calles. Aunque no tiene las espectaculares vistas volcánicas de Malabo, Bata rebosa una gran actividad, con sus mercados, bares, hoteles e infinidad de restaurantes. La ciudad está llena de un encanto colonial y sirve como base para realizar excursiones de un día a las aldeas cercanas o visitar las pequeñas islas más próximas al continente. Hay pocas diversiones que hacer en el continente, excepto ir a ver las playas. Bata tiene, tanto en el norte, como en el sur, algunas de las playas más bonitas del mundo.

Mbini.

Aunque tan sólo está a 50 kilómetros. al sur de Bata, el viaje hacia Mbini supone tener que coger un autobús y un barco, lo cual puede llevarnos algo de tiempo. El barco, el cual circula cada hora, sólo puede transportar cuatro coches, por lo que suele haber que esperar. Mbini es una agradable ciudad al comienzo del río Benito. Es un sitio ideal para nadar y observar las costumbres locales de sus habitantes.

Islas Elobey.

Las dos islas, Grande y Chico, cerca del borde sur con Gabón constituyen un destino magnífico. La poca gente que vive en Elobey Grande es muy agradable y, si tienes suerte, tal vez te inviten a su casa a pasar la noche. Elobey Chico, por otro lado, es algo así como una ciudad fantasma. Las casas de la isla no están habitadas, aún así las ruinas desérticas que forman la ciudad son a la vez extrañas e interesantes.

 

Ebebiyin.

Ebebiyin es la segunda ciudad más grande en Río Muni y, a lo lejos del borde nordeste del país, es el punto de encuentro para los viajeros que atraviesan Guinea Ecuatorial desde Camerún. La ciudad tan sólo tiene 1,5 km. de largo, por lo que se puede recorrer andando. En esta ciudad hay un bar prácticamente en cada esquina. Caminando 20 kilómetros hacia el oeste, llegamos al Museo de Biyabiyan, el cual posee esculturas tradicionales de la etnia fang y otros objetos de arte.

Etnias y culturas

Fangs. Forman la étnia más numerosa. Tradicionalmente su convivencia se estructura en familias, clanes y tribus relativamente autónomos. La descendencia se transmite por los varones, de ahí la importancia del padre, del tío y del primogénito. Sus esculturas de madera, las máscaras y las estatuas rituales fang son apreciadas en el mundo entero. Bubis. Se encuentran en la isla de Bioko y son bantúes pertenecientes a la llamada “civilización del ñame”. Su sociedad se estructuró en forma de reino que se mantuvo hasta el final del periodo colonial. Su religión original era de tipo monoteísta y la música, danza y su canto tradicional se inspiraban en las ceremonias religiosas que aún siguen muy arraigadas. Pigmeos. En Guinea Ecuatorial se les denomina Beyeles y Bokuigns. Viven en pequeños grupos y se dedican a la caza y a la recolección de raíces y bayas salvajes.

Ndowés. Es un pueblo minoritario, formado por numerosas etnias: los Kombe, los Bujeba, los Bapuku, los Balenke, los Enviko y los Benga. Su organización social está jerarquizada en familias, pueblos, linajes y clanes.

Bisios. Originarios de Camerún, son poco numerosos y emigraron en el siglo XIX hacia las regiones cercanas del litoral de la región continental, vía el río Ntem. Fernandinos y criollos. Burguesía de terratenientes y comerciantes, que vivió mucho tiempo en la capital y eran descendientes mestizos de trabajadores que se asentaron a lo largo de siglos en las plantaciones de la isla de Bioko.

Annoboneses. Se encuentran en la isla de Annobón y son una mezcla de portugueses, españoles y esclavos descendientes de africanos. Tradicionalmente han sido pescadores, ya que la agricultura es escasa en la isla al tratarse de una tierra volcánica. Utilizan unas canoas conocidas como cayucos, hechas de madera de ceiba. La mayoría dominan el dialecto Fá d’Ambô que es un criollo portugués mezclado con español.

La vegetación

Pese al pequeño tamaño del país y debido a su diversidad paisajística, Guinea Ecuatorial es una de las zonas con mayor biodiversidad de África, ya que podemos encontrar desde las clásicas playas con arena negra volcánica hasta bosques increíblemente frondosos o tierras alpinas a 3.000 metros de altura. Consciente de esta riqueza, el Gobierno ha reservado casi un 20% del terreno del país para la conservación de la vida natural.

La flora de la Región Continental

Al menos tres cuartas partes de la Región Continental están cubiertas por enormes formaciones forestales. Dentro de ellas, la predominante es la selva umbrófila perenne, también llamada selva húmeda. Este tipo de selva es típica del clima tropical o ecuatorial y se caracteriza, precisamente, por la densidad y la altura de las formaciones vegetales que la ocupan. Además, una buena parte de esta zona está ocupada por cultivos y barbechos, que dan lugar a enormes espesuras de matorrales y lianas por las que casi es imposible adentrarse y que sirven de refugio a una enorme y riquísima fauna salvaje.

La flora de la Región Insular

En Bioko, por debajo de los 700 m -altitud máxima para el cultivo del cacao-, las plantaciones de cacao, café y plátano ocupan la mayor parte de la superficie forestal, aunque gran parte de ella permanece hoy por hoy sin explotar. La vegetación, similar a la del continente, sólo se ha mantenido en algunas zonas.

En la zona sur de la isla, encontramos un tipo de selva pluvial, rica en orquídeas, gracias a los 10.000 mm de agua que recibe al año. La selva umbrófila perenne se desarrolla desde los 700 m a los 1.800 m, con gran cantidad de helechos arborescentes. A partir de esa altitud, aparecen praderas junto con formaciones vegetales bajas. En el pico Basile encontramos formaciones de plantas ericáceas. En la zona norte de Annobón crece la sabana y las formaciones arbóreas caducifolias, ya que el clima de la isla es menos lluvioso. En el sur, la zona arbórea es mucho más densa debido a la influencia del monzón.

La fauna

La población animal de Guinea está de suerte, ya que habitan en un país donde la naturaleza sigue siendo tan grandiosa como virgen, pero donde además, el desarrollo permite tomar las medidas adecuadas para su conservación en el futuro. Más de un centenar de mamíferos diversos forman parte de esta fauna: antílopes pequeños, pangolines, felinos… El país es especialmente rico en diversidad de primates: gorilas, chimpancés, mandriles, colobos… Pero en Guinea también pueden encontrarse algunos ejemplares de grandes mamíferos como el elefante de la selva, el hipopótamo, el potamoquero o el manatí. Igualmente numerosas son las especies de reptiles y anfibios, y destacan cuatro especies de tortugas marinas que frecuentan el litoral. En los arrecifes de coral de Corisco encontramos una fauna marina nada frecuente en África Central. También es importante mencionar a la costa de Moraka, cerca de Ureco, en Bioko, como uno de los lugares más privilegiados de la zona para observar la puesta de huevos de las tortugas marinas. También destaca el riquísimo inventario de pájaros ecuatoguineanos, con más de trescientas especies conocidas: así como el de la fauna acuática, con más de 167 especies de peces censadas. Ambos inventarios están iniciados, pero todavía se encuentran incompletos. Asimismo, el mundo de los insectos, de una extraordinaria diversidad, aún está pendiente de ser inventariado.

 

Viaje a Malí – viaje étnico

Malí1 o Mali,2 5 cuyo nombre completo es República de Malí (en francés, République du Mali), es un estado sin litoral de África Occidental. Es el séptimo país más extenso de África y limita al norte con Argelia, al este con Níger, al oeste con Mauritania y Senegal y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Su tamaño es de 1 240 000 km² y su población estimada es de alrededor de 14,5 millones de habitantes (20093 ). Su capital es Bamako.

Constituida por ocho regiones, Malí tiene sus fronteras, al norte en el medio del Sahara, mientras que la región meridional, donde vive la mayor parte de sus habitantes, está cercana a los ríos de Níger y Senegal. La estructura económica del país se centra en la agricultura y la pesca. Pese a que algunos de sus recursos naturales son el oro, el uranio y la sal, está considerada una de las naciones más pobres del mundo.

En la antigüedad, el territorio del actual Malí fue sede de los tres grandes imperios de África Occidental que controlaban el comercio transahariano de sal, oro y otras materias primas preciosas.7 Estos reinos sahelianos carecían tanto de límites geopolíticos como de identidades étnicas delimitados claramente. El primero de estos imperios fue el Imperio de Ghana, fundado por los soninké, un pueblo de habla mandé.  El reino se expandió a través de África Occidental desde el siglo VIII hasta 1078, cuando fue conquistado por los almorávides.

La extensión del Imperio de Malí.

Posteriormente, el Imperio de Malí fue formado en el curso superior del río Níger y alcanzó su máximo poderío en el transcurso del siglo XIV.  Bajo el reinado del imperio de Malí, las antiguas ciudades de Djenné y Tombuctú fueron importantes centros de comercio y aprendizaje islámico.8 El reinado declinó posteriormente como resultado de conflictos internos, siendo finalmente reemplazado por el Imperio Songhay. El pueblo songhai es originario del actual noroeste de Nigeria, cuyo imperio había sido durante mucho tiempo una potencia de África Occidental bajo el control del imperio de Malí.

 

A finales del siglo XIV, el Imperio songhay ganó gradualmente independencia del imperio de Malí, abarcando finalmente la región oriental de este imperio.8 Su caída fue resultado de la invasión bereber en 15918 y marcó el final de la función regional de encrucijada comercial.8 Luego del establecimiento de rutas marítimas por parte de las potencias europeas, las rutas de comercio transaharianas perdieron su importancia.

En la era colonial cayó bajo el control francés a finales del siglo XIX.8 Hacia 1905, la mayor parte de la zona estaba dominada por Francia, cuyo territorio se denominaba Sudán Francés.8 A comienzos de 1959, Malí (por entonces la República Sudanesa) y Senegal se unieron para integrar la Federación de Malí, que obtuvo su independencia de Francia el 20 de junio de 1960.8 El retiro senegalés de la federación en agosto de 1960 le permitió a la antigua República Sudanesa formar la nación independiente de Malí el 22 de septiembre de 1960. Modibo Keita, quien fue jefe de gobierno de la Federación de Malí hasta su disolución, fue elegido como el primer presidente.8 Keita estableció rápidamente un Estado unipartidista, adoptando a su vez una orientación africana independiente y socialista con fuertes lazos con la Unión Soviética, y llevó a cabo una extensa nacionalización de los recursos económicos.A ntigua ciudad de Djenné, declarada Patrimonio de la humanidad por la Unesco.

En 1968, como consecuencia del creciente declive económico, el mandato de Keita fue derrocado en un cruento golpe militar dirigido por Moussa Traoré.9 El subsiguiente régimen militar, con Traoré como presidente, trató de reformar la economía. A pesar de esto, sus esfuerzos fueron frustrados por la agitación política y una sequía devastadora que transcurrió entre 1968 y 1974.9 El régimen de Traoré enfrentó disturbios estudiantiles que comenzaron a finales de la década de 1970, así como tres tentativas de golpe de Estado. Sin embargo, los disidentes fueron reprimidos hasta el final de la década de 1980.

El gobierno continuó intentando aplicar reformas económicas, pero su popularidad entre la población disminuyó cada vez más. En respuesta a las crecientes demandas de una democracia multipartidista, Traoré consintió una liberalización política limitada, pero se negó a marcar el comienzo de un sistema democrático pleno. En 1990, comenzaron a surgir movimientos de oposición coherentes, pero este proceso fue interferido por el incremento de la violencia étnica en el norte del país debido a la vuelta de muchos tuaregs a Malí. Las protestas en contra del gobierno en 1991 condujeron a un golpe de Estado, seguido de un gobierno de transición y la realización de una nueva constitución. En 1992, Alpha Oumar Konaré ganó las primeras elecciones presidenciales democráticas del país. Tras su reelección en 1997, el presidente Konaré impulsó reformas políticas y económicas y luchó contra la corrupción. En 2002, fue reemplazado por Amadou Toumani Touré, un general retirado que lideró el golpe de Estado en contra de los militares e impuso la democracia en 1991.10

El 21 de marzo de 2012 un grupo de militares derrocó al presidente Amadou Toumani Touré en un sangriento golpe de estado; los militares golpistas, que justificaron su acción por el insuficiente apoyo de Touré y su gobierno a los militares en su lucha contra los guerrilleros separatistas de etnia tuareg del norte del país, cerraron las fronteras del país y formaron una junta militar de gobierno. Sin embargo militares leales a Touré afirmaron que éste se encontraba en una base militar acompañado de miembros de la unidad élite de la guardia presidencial, conocidos como los «Boinas rojas» intentando resistir al golpe militar.12 13 14 Tras el golpe, los tuareg del norte se fueron apoderando de varias ciudades y ganando posiciones, aprovechando el vacío de poder y el 6 de abril de 2012, el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA) proclamó, unilateralmente, la secesión de la región de Azawad.15 16 El mismo 6 de abril es organizada la Comisión Nacional para la Recuperación de la Democracia y Restauración del Estado que dicta una nueva carta constitucional para una celebración de elecciones presidenciales al cabo de 40 días. Sanogo acepta su renuncia para abrir paso a las elecciones y Dioncounda Traoré (en función de presidente del senado) asume provisionalmente la presidencia de Malí el 12 de abril. El recrudecimiento del conflicto en Malí provoca el desplazamiento de miles de personas, que acaban como refugiadas en zonas afectadas por la hambruna en países como Mauritania, Burkina Faso, Níger o Argelia. El 26 de mayo, tras la fusión de los dos grupos tuareg MNLA y del islamista Ansar Dine que acordaron formar un gobierno paritario y la convocatoria de una asamblea consultiva o “shura”, se proclamó el autodenominado “Estado Islámico del Azawad” donde la sharia será la “fuente del derecho”.18 Sin embargo, algunos informes posteriores indicaron que el MNLA había decidido retirarse del pacto, distanciándose de Ansar Dine. Finalmente los enfrentamientos entre el MNLA y Ansar Dine culminaron en la Batalla de Gao el 27 de junio, en la cual el grupo islamista Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental y Ansar Dine toman el control de la ciudad, expulsando al MNLA. Al día siguiente Ansar Dine anuncia que tiene bajo su control todas las ciudades del norte de Malí. En enero de 2013 se inició una intervención militar por parte de Francia para frenar la expansión de los rebeldes islámicos en el norte del país.

Malí es un estado sin litoral situado en África Occidental, al suroeste de Argelia. Con una superficie de 1.240.000 kilómetros cuadrados, se encuentra en el puesto número de la lista de países por superficie, y su tamaño es similar al de Sudáfrica y Angola. La mayor parte del país forma parte del sur del Sahara, por lo que es caluroso y, comúnmente, se forman las tormentas de arena durante las estaciones secas.48 El país se extiende al suroeste a través del Sahel hasta la sabana sudanesa. El territorio maliense es en su mayoría plano, aunque en ocasiones esta llanura es interrumpida por colinas rocosas. El Adrar de los Iforas se encuentra en el noreste, y los relieves más importantes son los Montes de Hombori -que sobrepasan los 1.000 metros de altitud- al sureste y los Montes Bambouk y Manding, al suroeste.

Los recursos naturales de este país son considerables, y el oro, el uranio, los fosfatos, el caolín, la sal y la piedra caliza son los más explotados. Malí debe hacer frente a problemas medioambientales como la desertificación, la deforestación, la erosión del suelo, y el agua contaminada.

La región de Mopti , es la quinta región administrativa económica de Mali con sus 79 017 km2 y 108 municipios y es el primer destino turístico del país y una de las principales de África al sur del Sahara. Existen dos sitios considerados patrimonio de la humanidad por la UNESCO : Djenné y Dogon que son también parte de las 8 maravillas de África.

La región de Mopti ofrece muchos recursos turísticos, incluyendo la arquitectura tradicional, la flora y fauna, artesanía rica y variada, el conocimiento y el saber hacer del papel que juega el hombre para el turismo de Malí .

Algunos datos estadísticos recopilados a nivel de unidades de alojamiento en la región se nos muestran que: en 2002 , las llegadas de visitantes internacionales fueron 14.861. En 2004, el segundo trimestre registró 3.498 visitantes internacionales.

La situación de Malí, le sitúa como lugar de paso obligado para las principales rutas turísticas .

Entre los principales atractivos de la región se pueden citar :

– La histórica ciudad de Djenné,

– El santuario natural y cultural Dogon

– La reserva natural de Gourma

– La histórica ciudad de Hombori ,

La ciudad de Mopti ,

La histórica ciudad de Hamdallahi ,

Los numerosos sitios culturales y naturales del delta interior del Níger ,

– Eventos culturales para el turismo.

Cabe destacar los principales lugares de interés .

PRINCIPALES SITIOS TURÍSTICOS EN LA REGIÓN

La histórica ciudad de Hamdallahi : Este sitio fue el centro del imperio teocrático Peul de Macina Sékou Amadou ( 1818-1862 ) . Rey Sekou Amadou tenía el mérito de haber sido capaz de dar a la región su peor forma de organización en la historia. A los 22 años conoció todo el Corán de memoria; con gran reputación, bien educado en la ley islámica .

El imperio se dividió en 5 áreas administrativas y militares :

– El Djenneri : localizada entre el Bani y Níger .

– El Fakala – Kounari : en la margen derecha del Níger.

– El Hayre – Seno : corresponde a la región de la meseta .

– La Macina : situado en la orilla izquierda del Níger.

– El Nabe – Doundé : es la parte norte del lago Debo .

Bajo Dina , la vida económica y social estaba bien regulada y la agricultura desarrollada en armonía con la cría. El Gran Consejo establece una normativa pastorales que tenían fuerza de ley en todo el imperio .

La ciudad histórica y cultural de Djenné Patrimonio Mundial de la UNESCO , la ciudad de Djenné se encuentra 125 km al suroeste de Mopti . Fundada a finales del siglo IX y principios de siglo X por los Soninkés. Djenné es una ciudad religiosa cuya ocupación humana se remonta a 250 años A.C. La ciudad ha producido una civilización considerada hoy como la más antigua de África al Sur del Sáhara. Hoy la ciudad es una encrucijada de pueblos cuya cervecera ha creado una civilización original, típicamente ” Djennenke ” .

El santuario natural y cultural Dogon: llamado el País Dogon es una enorme zona de amortiguación hecha de montaña y llanura, situada al sureste de la región de Mopti tiene siempre sorprendido de que los turistas internacionales nacionalidades y categorías socio- profesionales.

Dogon país se extiende sobre los distritos de Douentza , Bandiagara y Koro Bankass una población de casi 847.000 habitantes , más de la mitad son Dogon .

El pueblo Dogon en un gran y fascinante paisaje de una de las civilizaciones más originales de la antigua África era la fuente de su clasificación de Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO .

Mopti ciudad fundada en el siglo XII por el Bozo. Tiene cien mil habitantes y una superficie de 125 km2. Simboliza el centro de la actividad turística. La ciudad experimentó su expansión en el siglo 19 con el conquistador El Hadj Umar Tall. Así , Mopti se convirtió en un centro comercial como Djenné en los siglos medievales .

Hombori : Situado cerca del desierto , sobre la ruta nacional Nº 16 , 247 kilometros de Gao , Hombori es una ciudad rica en historia con los barrios antiguos están en la montaña y el nuevo distrito en las llanuras .

La reserva natural o reserva elefantes Gourma Gourma: considerada la mayor área de bosque en la región, la Gourma tiene una vegetación muy variada y registra la presencia de cerca de 450 elefantes, y se disfruta de una condición climática natural perfecta.

RECURSOS TURÍSTICOS EN EL DELTA DEL NÍGER

La vegetación del delta interior del Níger es uno de los rasgos más originales del país . La naturaleza del suelo determina una sucesión de praderas acuáticas, matorrales, llanuras de inundación de capacitación conjunta y terrazas dominados por “Bourgou”, acompañado por el caso de los lirios de agua “Didéré”, arroz salvaje. Muchos árboles del que cabe destacar como el más conocido el tamarindo “Guiera senegalensis”. En el borde del Delta, hay variedad de palmeras. La fauna se caracteriza por la presencia de varias especies de peces, aves afro-tropicales, hipopótamos, manatíes, gacelas, nutrias, cocodrilos pitones, mangosta, etc. A lo largo del delta interior del Níger se considera un área de interés ecológico global, se puede conocer pintorescos pueblos Bozo, rimaïbés

 

Viaje a Mozambique

Mozambique, oficialmente la República de Mozambique (en portugués: República de Moçambique), es un país situado al sureste de África, a orillas del océano Índico. Limita al norte con Tanzania y Malaui, al noroeste con Zambia, al oeste con Zimbabue, al suroeste con Suazilandia, al sur y al suroeste con Sudáfrica y al este con el océano Índico.

Vasco da Gama exploró sus costas en 1498 y Portugal lo colonizó en 1505. Consiguió la independencia en 1975, convirtiéndose poco después en la República Popular de Mozambique. Fue el escenario de una guerra civil que duró desde 1977 hasta 1992, dejando dos millones de minas terrestres todavía activas. El origen de su nombre es Msumbiji, el puerto suajili en la Isla de Mozambique.

 

Inhambane

Esta región ofrece playas excelentes y actividades como pesca, buceo y snorkel. Las aguas protegen una población importante de Rayas Mantas gigantes.

Vilankulo

Esta pequeña villa pesquera se está convirtiendo en destino popular de viajeros. Tiene hermosas playas y las cinco islas del Archipiélago de Bazaruto, situadas cerca de la costa, son fácilmente accesibles. Es posible cruzar en lancha o a velero a las islas para hacer el snorkel y el buceo

Bazaruto

El archipiélago de Bazaruto se extiende a lo largo de 30 kilómetros de costa entre las ciudades de Vilankulo e Inhassoro. Tiene cuatro islas principales: Bazaruto, Benguerra, Magaruque y Santa Carolina que ya eran Parque Nacional desde 1971. Considerado como uno de los cinco grandes lugares de buceo del sur de África, las playas y arrecifes protegidos en el archipiélago de Bazaruto son el hogar de delfines, manatíes, peces sierra, langostas, diversas especies de tortugas marinas y ballenas jorobadas que pueden ser vistas en verano.

El Arichipelago Quirimbas

La cadena de 36 islas encantadoras rodeadas por aguas transparentes, se encuentra en el norte de Mozambique. Esta zona poco visitada es un verdadero paraíso esperando la descubierta. El archipiélago incluye el Parque Nacional de Quirimbas que protege tortugas, dugongs, delfines, tiburones, ballenas y mucho mas, Las Quirimbas tiene un gran interés histórico y cultural donde puede ver las influencias portugués, africano y árabe. Sitios como la isla de Ibo con sus antiguas fortalezas y la ciudad pintoresca de Pemba ameritan una visita.

Isla de Mozambique

Si se tiene oportunidad es una visita obligada. Se trata de una fascinante ciudad-isla llena de enmohecidas mezquitas, iglesias, palacios y edificios coloniales portugueses de los siglos XVII y XVIII.

Mozambique está ubicado en el sureste de África.

Fue colonia portuguesa y, tras su independencia de Portugal, sufrió una guerra civil que acabó con la industria turística del país durante 15 años. Tras finalizar el conflicto en 1992, el gobierno mozambiqueño puso mucho interés en restablecer el sector y, gracias a ello, cada año son más los turistas que visitan el país, atraídos por la belleza de sus playas, sus parques naturales y su cultura.

La capital de Mozambique es Maputo, también conocida en tiempos coloniales como Lourenço Marques. Aunque es una ciudad con influencia de muchas culturas, sobresalen la bantú y la portuguesa.

Algunos de los lugares más destacados para ver son la Fortaleza de Maputo, la antigua Estación de trenes y la Catedral. También merece la pena visitar el Mercado municipal, conocido como Bazar da Baixa, además de probar la gastronomía mozambiqueña, con influencias musulmanas y portuguesas.

Fuera de la capital la ciudad más importante es Isla de Mozambique, que es Patrimonio de la Humanidad y cuyos monumentos son, en su mayoría, de estilo colonial.

Uno de los principales atractivos de Mozambique son sus playas y su fondo marino, en el que se encuentran especies como el tiburón ballena o la manta gigante, y que hacen las delicias de los amantes del buceo, gracias a sus paisajes Estación de ferrocarril de Maputosubmarinos. Los archipiélagos de Bazaruto y Quirimbas, la Isla de Inhaca o la Playa de Tofo son solo algunos de los destinos más conocidos.

Algunos de los parques naturales más famosos del país son el Parque Nacional da Gorongosa, la Reserva de Elefantes de Maputo, la zona húmeda del Lago Niassa (Lago Malawi) y el Parque Nacional Limpopo.

 

Mozambique es el 52° país más poblado y el 36° más grande del mundo, con una población cercana a los 21 millones de personas, y un área de 801.590 km². Para efectos comparativos, su población corresponde a la mitad de la colombiana, y su superficie total a la de Turquía, o a grandes líneas, al doble de la de Paraguay o California.

El país se localiza en el litoral de África Oriental, en la mayor planicie costera del continente (la mitad del territorio del país se encuentra a 230 msnm). La cadena montañosa conocida como Inyanga se localiza al oeste del país. Las mayores elevaciones montañosas se encuentran cerca de Zimbabue, Zambia y Malaui. El Monte Binga, en la provincia de Manica, con sus 2.436 m de altitud, constituye el 26° territorio montañoso de mayor altitud en África, y el punto más elevado de todo Mozambique.31 Otras montañas relevantes son Gorongosa (con 1862 m, situada en un parque natural de 4.000 km² en Sofala), el Monte Domue (con 2.095 m en Tete), Monte Chiperone (con 2.052 m), y Monte Namuli (con 2.419 m en la región fronteriza occidental de Zambezia). Ninguna de esas elevaciones se encuentra, sin embargo, dentro de las mayores montañas del continente.

Monte Binga, el más alto del país.

En el Canal de Mozambique, tiene como vecinos las Comoras y Madagascar, así como los territorios franceses de Reunión, Mayotte, Juan de Nova, Bassas da India, Islas Gloriosas e Isla Europa.

Las costas son muy irregulares, cubiertas por grandes pantanos, elevándose el terreno a medida que se avanza hacia el occidente. En los estados fronterizos con Malaui y Zambia se encuentran las regiones más altas de todo el país. Algunas de las localidades situadas en las tierras altas son Chimoio, Angónia y Lichinga. En su zona meridional se encuentra la Bahía de Maputo, en cuyo interior se encuentra la capital nacional.

El país está dividido por el río Zambeze. Su valle, situado en el extremo meridional del Gran Valle del Rift, es el más importante de los accidentes geográficos a escala nacional.32 Otros cursos de agua importantes son el río Rovuma (en la frontera con Tanzania), el río Komati (entre Cabo Delgado y Nampula), el río Save (entre Sofala e Inhambane), lo mismo que los ríos Limpopo, Maputo, Komati, Shire y Usutu. En su zona noroccidental comprende una parte del lago Malaui. Por su parte, el embalse de Cahora Bassa es el segundo lago artificial más grande de África, ubicado en la provincia de Tete. El muro de contención tiene 171 m de alto y 303 m de ancho y su capacidad de embalse asciende a los 510 millones de metros cúbicos.33

Mozambique tiene una estación cálida y lluviosa entre noviembre y marzo, y una fresca con vientos secos entre julio y septiembre.

Ecorregiones

En el territorio de Mozambique se encuentran doce ecorregiones.34 35 Debido a la guerra civil, su flora y su avifauna son poco conocidas, encontrándose asimismo en un estado de conservación crítico por la explotación maderera y la extensión incontrolada de la frontera agrícola y de las zonas de pastoreo. Varias ecorregiones están incluidas en la lista Global 200.

Río Limpopo.

La selva mosaico costera de Inhambane es una selva umbrófila, que se extiende desde el río Lukuledi, en el sur de Tanzania, hasta el río Changane, cerca de las bocas del Limpopo, ocupando por ende buena parte del litoral nacional en las provincias de Cabo Delgado, Nampula y Zambezia, lo mismo que una sección de Inhambane.36 Enclavado en esta ecorregión se encuentran secciones de manglar de África oriental, encontrándose su área más extensa en el delta del río Zambeze,37 así como de salobral del Zambeze, en el valle del Changane, en las provincias meridionales de Gaza e Inhambane.38

Orilla mozambiqueña del Lago Malaui.

En una región compartida con Tanzania y Malaui se encuentra la sabana arbolada de miombo oriental, la cual cuenta con una vegetación de miombo adaptada a la sequedad del clima y a la pobreza de los suelos. Ocupa las zonas interiores de las provincias de Cabo Delgado, Niassa y Tete.39

Delta del Zambeze.

 

La sabana costera inundada del Zambeze, en el delta del Zambeze y otros ríos cercanos, es una pradera inundada. Se encuentra por completo en la provincia mozambiqueña de Sofala. Se vio profundamente alterada por la construcción de las presas de Cahora Bassa y Kariba.40

La pradera inundada del Zambeze, en la provincia de Zambezia y en los alrededores del malauiano lago Chilwa, es una zona de humedales muy rica para la alimentación de mamíferos y de aves.41

Al noroeste, el mosaico montano de pradera y selva del Rift meridional, en las montañas al oeste del lago Malaui, es una pradera de montaña en el extremo sur del Gran Valle del Rift.42

Por su parte, la sabana arbolada de miombo meridional está relativamente intacta debido a que más del 45% de su territorio corresponde a reservas estatales y privadas. En Mozambique, en el estado de Inhambane, se encuentra por ejemplo el Parque Nacional Limpopo. Esa ecorregión se encuentra asimismo en Manica.43 En ese estado, en las zonas montañosas fronterizas con Zimbabue, comprende una zona de pradera de montaña que es un enclave de mosaico montano de selva y pradera de Zimbabue oriental.44

La sabana arbolada de mopane del Zambeze, en el oeste y noroeste del país, ocupa grandes extensiones en las provincias de Gaza y Sofala.45

En el extremo meridional de Mozambique se encuentra la selva mosaico costera de Maputaland, ocupando tanto la ciudad como la provincia de Maputo. Es una zona muy rica en flora y avifauna, ya que Mozambique cuenta con dos territorios protegidos: la Reserva de Caza de Maputo, y la Reserva de Fauna de Ilhas de Inhaca e dos Portugueses.46 En su litoral se encuentran algunos enclaves del manglar de África austral.4

 

 

Viaje a Namibia

Namibia, oficialmente la República de Namibia (en inglés: Republic of Namibia, en alemán: Republik Namibia, en afrikáans: Republiek van Namibia) es un país del suroeste de África que ocupa el territorio de lo que fue conocido hasta la década de 1960 como África del Suroeste, limitando al norte con Angola, al noreste con Zambia, al oeste con el océano Atlántico, al este con Botsuana, y al sureste y al sur con Sudáfrica. Es miembro de la Mancomunidad de Naciones, la Unión Africana y las Naciones Unidas. Su capital y ciudad más poblada es Windhoek.

Ciudades principales: Windhoek (250.000 habitantes), Swakopmund, Walvis Bay, Okahandja, Otjiwarongo, Katima Mulilo.

Entre sus cumbres más elevadas se encuentran las montañas Spitzkoppe y Brandberg.

Namibia se localiza en una zona desértica dominada por el desierto del Namib, que le da su nombre al país, y salvo la zona norte, es un lugar seco y desértico con escasa precipitación pluvial. En dicha zona del norte se encuentra el Parque Nacional de Etosha, uno de los más grandes del mundo y destacable por su gran diversidad vegetal y animal de especies características de la sabana africana. El desierto del Kalahari se extiende por el este de Namibia.

Namibia es la definición del África profunda, y aquí podrá vivir diversas experiencias auténticas del continente. Desde escalar dunas, descender a cañones, visitar sitios de arte rupestre, y divisar vida salvaje en panoramas inigualables… todo esto y más podrá hacer si viaja a Namibia. Sin duda encontrará aventura y, sin quererlo, en el silencio del desierto, puede encontrarse incluso con usted mismo. Las ciudades de Namibia son vibrantes, su gente alegre, y la infraestructura del país recibe a los visitantes de brazos abiertos para que explore África a sus anchas. Hay algunos lugares tan fantásticos en el país, que tendrá que verlos para creer:

Caprivi

Esta es una estrecha franja de tierra al noreste de Namibia. Mide casi 400km de largo, y parece separada del resto del país, como si fuera un largo dedo. Su historia es rica e interesante, tal vez por sus relaciones con los cuatro países limítrofes: Zambia, Zimbabwe, Angola y Botswana. Esta es la región más húmeda de Namibia, y la constituyen principalmente humedales, bosques y ríos. Por su clima, aquí viven gran variedad de especies de animales y pájaros. ¡Podrá ver incluso manadas de elefantes o búfalos! Vea también las Cataratas Popa, que caen de forma impresionante y rápida en un escenario hermoso.

Desierto Kalahari

kalahari

Técnicamente, esto no es un desierto. Aquí llueve suficiente para que haya vegetación: durante la primavera, la tierra se cubre de sábanas de flores, y en verano, la lluvia hace crecer mucha vegetación. El silencio y la soledad de este lugar no hacen más que acentuar su belleza natural. Todos los que visitan el lugar coinciden en que es una experiencia casi espiritual, y enriquecedora. Complete su visita dejando que su guía lo introduzca a la orgullosa tribu San Bushmen: puede aprender de sus tradiciones y su sabiduría.

Swakopmund

Este es un destino turístico elegido tanto por visitantes como por locales, se podría decir que es el parque de diversiones del país. El lugar parece un pequeño pueblo alemán; entre sus calles alineadas con palmeras, la rambla y los cafés y restaurantes que dan al mar, parece no correr el tiempo. Hay mucho para hacer en la ciudad, pero la verdadera acción ocurre fuera de sus límites, en el desierto que la rodea. En este puede realizar varias actividades, como sandboard, bicicleta en la arena, y otras que activarán su adrenalina. Los guías locales estarán encantados de mostrarle como divertirse en el desierto. En la vecina Bahía Walvis puede tomar un crucero de delfines, explorar la laguna o practicar kayak. Es un lugar perfecto tanto para relajarse como para divertirse.

Windhoek

La capital de Namibia se ubica, tal vez por accidente o tal vez planeado por los alemanes, en el centro geográfico del país, rodeada por montañas. Vale la pena una visita completa a esta ciudad, y también es por su ubicación el lugar perfecto donde empezar o terminar su exploración del país. La arquitectura, los restaurantes y el idioma reflejan la influencia alemana: se pueden saborear platos tradicionales, panes y cerveza, e incluso festejar Oktoberfest.

Windhoek

Durante el día las calles tienen cierto ambiente de cultura europea, con sus calles pavimentadas, tiendas vibrantes y mercados. Es un lugar perfecto para observar a la gente local, y deleitarse en su mezcla de culturas y muchos colores. Entre las principales atracciones de la ciudad, que puede recorrer solo o con un tour guiado, se encuentran: el Museo Nacional Fuerte Antiguo, una iglesia luterana del año 1896, y Katutura. Si no ha oído hablar de Katutura, se trata de un suburbio en la ciudad, construido en la época de la política de apartheid, donde ahora viven muchas personas de culturas entremezcladas, en paz y armonía.

 

 

 

VIAJES AL DESIERTO

Viaje a Argelia – Viajar a las dunas del Sáhara
El desierto del Sahara o Sáhara (ambas acentuaciones son válidas en castellano), es el desierto más cálido del mundo, y el tercer mayor desierto después de la Antártida y el Ártico.2 Con más de 9 065 000 km2 de superficie,3 abarca la mayor parte de África del Norte ocupando una extensión casi tan grande como la de China o los Estados Unidos. El Sahara se extiende desde el mar Rojo, incluyendo partes de la costa del mar Mediterráneo, hasta el océano Atlántico. Hacia el sur, está delimitado por el Sahel, un cinturón de sabana semi árida tropical que conforma las regiones que cubren el norte del África subsahariana.

Algunas de las dunas de arena del Sahara pueden alcanzar los 180 m de altura.El Sahara cubre amplias zonas de varios países, entre ellos Argelia, Chad, Egipto, Libia, Mali, Mauritania, Marruecos, Níger, Sahara Occidental, Sudán y Túnez. Es una de las tres provincias fisiográficas distintivas que forman las divisiones fisiográficas masivas de África.

Las formas terrestres del desierto del Sahara han sido progresivamente esculpidas tanto por el viento como por lluvias ocasionales. Este efecto del tiempo y el clima ha dado forma a las dunas de arena y a los campos de dunas o mares de tierra (erg), a los valles de roca (hamada), las planicies de gravilla (reg), los valles secos y los salares (shatt o chott).9 Existen además formas terrestres inusuales como las estructuras de Richat de Mauritania.

El Sahara contiene multitud de montañas profundamente disecadas así como cordilleras montañosas, siendo algunas de ellas volcánicas. Entre estas formaciones montañosas se incluyen las Montañas de Air, las Montañas Ahaggar, el Atlas sahariano, las Montañas Tibesti, el Adrar de los Iforas y las colinas del Mar Rojo. El punto más alto del Sahara es el Emi Koussi, un volcán en escudo en el macizo de Tibesti ubicado en el norte de Chad.

La mayor parte de los ríos y corrientes del Sahara son estacionales o intermitentes, siendo la única y principal excepción el río Nilo, que cruza el desierto desde su fuente en África central para vaciarse en el Mediterráneo. Los acuíferos subterráneos en ocasiones pueden alcanzar la superficie, formando oasis, como por ejemplo los de Bahariya, Ghardaïa, Timimoun, Kufra y Siwa.

La parte central del Sahara es hiperárido, con escasa vegetación. Los extremos norte y sur del desierto, junto con sus zonas altas, tienen áreas de pasto y matorrales xerófilos, con árboles y arbustos más altos en los uadis donde la humedad se concentra.

En su límite norte, el Sahara alcanza hasta el mar Mediterráneo en Egipto y en parte de Libia. En la Cirenaica y el Magreb el Sahara hace frontera con las ecoregiones de bosque y matorral mediterráneo del norte de África, que disponen de un clima mediterráneo caracterizado por una estación de invierno lluviosa. De acuerdo al criterio botánico de Frank White,10 así como del geógrafo Robert Capot-Rey,11 12 el límite norte del Sahara se corresponde con el límite norte de cultivo de la palmera datilera y el límite sur del esparto, una hierba típica de la zona de clima mediterráneo del Magreb y de la península ibérica. El límite norte también se corresponde con la isolínea de 100 mm de precipitación.

Hacia el sur, el Sahara está limitado por el Sahel, un cinturón de sabana tropical seca con una estación de verano lluviosa que se extiende a través del continente africano de este a oeste. El límite sur del Sahara está indicado botánicamente por el límite sur del Cornulaca monacantha (una especie de las Chenopodiaceae tolerante a la sequía), o por el límite norte del Cenchrus biflorus, una gramínea típica del Sahel.11 12 De acuerdo al criterio climático, el límite sur del Sahara se corresponde con una isolínea de 150 mm de precipitación anual (en media anual, dado que las precipitaciones varían anualmente).El clima del Sahara ha sufrido enormes variaciones en el tiempo, oscilando desde estado húmedo hasta seco durante los últimos cientos de miles de años.14 Esta variabilidad se debe a un ciclo de 41 000 años en el que el eje de la tierra cambia entre 22° y 24,5°.15 Actualmente (año 2015), nos encontramos en un período seco, pero se espera que el Sahara vuelva a ser verde en unos 15 000 años (hacia el 17 000).

Durante la última glaciación, el Sahara era aún más grande de lo que es hoy en día, extendiéndose hacia el sur más allá de sus límites actuales.16 El final del período glacial trajo más lluvia al Sahara, a partir del año 8000 a. C. hasta el 6000 a. C, quizá debido a la existencia de áreas de baja presión sobre las capas de hielo polar del norte.

Una vez que las capas de hielo desaparecieron, el norte del Sahara se secó. En el sur del mismo, no obstante, la tendencia hacia mayor sequedad pronto fue contrarestada por el monzón, que trajo lluvia más hacia el norte de lo que lo hace hoy en día. En este período, todavía existía un clima monzónico en el Sahara. Los monzones se forman al calentar el aire sobre la superficie de la tierra durante el verano. El aire caliente sube y atrae el aire frío y húmedo del océano, que provoca lluvia. Así, aunque parece contra intuitivo, el Sahara era más húmedo cuando recibía mayor Insolación en el verano. Esto era provocado por una inclinación del eje orbital más fuerte de la que existe actualmente (24,5 grados de inclinación frente a los 23,4° actuales),15 teniendo lugar el ápside en julio hacia el año 7000 a. C.18

Hacia el año 4200 a. C., el monzón se retiró hacia el sur, en el entorno donde se encuentra hoy en día,19 conduciendo hacia una progresiva desertificación del Sahara.20 El Sahara es ahora tan seco como era hace unos 13 000 años.14 Estas condiciones son responsables de lo que se ha venido a conocer como la teoría del bombeo del Sahara.

 

En general, se considera que en la actualidad el Sahara tiene uno de los climas más severos del mundo. El frecuente viento norte-este suele provocar tormentas de arena y mini tornados.21 Cuando este viento alcanza el Mediterráneo, se conoce como siroco y suele alcanzar velocidades de huracán en el Norte de África y en el sur de Europa. La mitad del Sahara recibe menos de 20 mm de lluvia al año, y el resto recibe no más de 100 mm anualmente.22 Las precipitaciones tienen lugar de modo muy poco frecuente, pero cuando ocurren suelen hacerlo torrencialmente, normalmente tras largos períodos secos. La frontera del sur del Sahara, medida por la cantidad de precipitaciones, ha avanzado y después se ha retirado entre los años 1980 y 1990. Como resultado de la sequía en el Sahel, la frontera sur se desplazó más hacia el sur, al menos 130 km durante ese período.

 

Viaje a Egipto por las pirámides y el Nilo
Lugares que ver en Egipto – El Cairo

Si vas a viajar a Egipto y vas a El Cairo, allí tienes numerosos monumentos para visitar, aquí te mostramos algunos de ellos con información práctica para visitarlos y todo lo que necesitas saber sobre ellos.

Pirámides de Gizah

Pirámides que ver en EgiptoOír hablar de Egipto es oír hablar de sus pirámides, las Pirámides de Egipto. En Egipto existen decenas de pirámides que visitar pero las más famosas son sin lugar a dudas las Pirámides de Gizeh situadas a unos 20 km del centro de la ciudad de El Cairo. Se trata de un complejo funerario, el más grande del Antiguo Egipto.

La Esfinge de Gizah

Esfinge de Gizah La Esfinge de Gizah es una grandiosa escultura situada junto a las pirámides más famosas de Egipto, a unos 20 km del centro de El Cairo. Forma parte, por tanto, del gran complejo funerario de Gizah y se dice que fue construida en el siglo XXVII a.C. Aquí te contamos la historia de este impresionante monumento

Museo Egipcio

Máscara de Tutankhamon El Museo Egipcio de El Cairo es el principal museo del mundo que alberga antigüedades egipcias. Tiene más de 120.000 objetos de diferentes épocas de la civilización egipcia siendo muchas de ellas de incalculable valor, visita casi obligada con 2,5 millones de visitantes al año.

Barrio Copto Iglesia ColganteEncontrar un lugar como el Barrio Copto en una ciudad como El Cairo es sin lugar a dudas sorprendente. Los coptos son los egipcios que siguen la religión cristiana. Por eso, encontrar este barrio en una ciudad donde predominan las mezquitas musulmanas, es sin duda un hecho peculiar.

Ciudadela y Mezquita de albastro Mezquita AlabastroLa Ciudadela de Saladino es uno de los puntos más visitados de El Cairo. Y en ella se encuentra la mezquita más famosa de la ciudad y la más visitada, la Mezquita de Muhammad Ali, también conocida como Mezquita de Alabastro. Además de esta mezquita también hay otros monumentos y museos.

Memphis y Sakkara Pirámide de SakkaraMemphis y Sakkara (también escrito a veces Saqqara) son dos visitas que no debes dejar de realizar en Egipto, sobre todo Sakkara. Se encuentran muy cerca de la ciudad de El Cairo, a unos 20 kilómetros. Visitar Sakkara y sus pirámide escalonada es sin duda una visita imprescindible.

Pirámides de Meidum y Dashur Pirámides de DashurEn Egipto fueron construidas 118 pirámides durante 3500 años, muchas de las cuales han llegado hasta nuestros días. Algunas de esas pirámides son muy poco conocidas pero también se pueden visitar y son lugares mágicos de Egipto ya que no suele haber muchos turistas.

Bazar de Khan El-Kalili Bazar de Khan El-KaliliTambién escrito Jan el-Jalili, es el bazar más antiguo de El Cairo y del mundo, y sin duda el más famoso. Aquí es donde cualquier visitante de la ciudad conocerá el arte de regatear. No es el único que existe en la capital egipcia pero sin duda es el bazar más conocido y que más visitas atrae.

Crucero por el Nilo – Qué ver en Aswan, Luxor y Kom Ombo Si realizas el crucero por el Nilo descubrirás diferentes templos y tumbas que no podrás olvidar. Desde Abu Simbel a Luxor, Egipto está llena de tesoros.

Templos de Abu Simbel Templos de Abu SimbelUno de los lugares más bellos de Egipto sin duda es Abu Simbel aunque hay que decir que al llegar allí hay que sacar de la cabeza que estamos ante un templo que ha sido trasladado ya que la roca en la que se encuentra tiene un aspecto bastante artificial (y es que lo es).

Templo de Philae No es uno de los templos más conocidos de Egipto. Casi nadie que no haya estado allí o no sea un amante del mundo egipcio ha oído hablar de él, pero lo cierto es que el Templo de Philae es uno de los más bellos de Egipto. A nosotros, particularmente, fue el que más nos gustó.

Templo de Luxor El Templo de Luxor es un impresionante complejo se encuentra situado en la ciudad del mismo nombre en la antigua Tebas. El impresionante Templo de Luxor fue descubierto en 1884 y está dedicado al dios Amón. Su visita la consideramos imprescindible en un viaje a Egipto.

Templo de Karnak Situado en la ciudad de Luxor, la antigua Tebas, el Templo de Karnak es más grande de Egipto y en realidad está formado por diversos templos y un lago sagrado. Los templos que podemos encontrar son el de Amón, que es el más grande y el principal, Ptah, Jonsu y Opet.

Valle de los Reyes es una de las necrópolis más importantes de Egipto. Se encuentra situado muy cerca de la ciudad de Luxor y en él se han encontrado más de 60 tumbas de faraones del Imperio Nuevo, entre ellas la del más famoso de los faraones egipcios: Tutankamon.

Valle de las Reinas se encuentra situado muy cerca, al otro lado de la montaña donde está el de los Reyes y en él se encuentran enterradas las reinas de la misma época, aunque también hay algunos príncipes. La más famosa es la tumba de Nefertari, que es casi imprescindible de lo mucho que ver en Egipto.

Templo de Hatsepsut y Colosos de Memnon  tan bonito como difícil de escribir, es un templo situado cerca de Luxor y forma parte del complejo de templos y tumbas de Deir el Bahari. Se encuentra excavado en la roca y se encuentra dedicado a Hatshepshut, la única mujer que reinó en Egipto.

Templo de Kom Ombo se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a 45 km al norte de Aswan y también es conocido como Templo de Sobek y Haroeris ya que son los dioses a los que estaba dedicado el templo. La visita del Templo de Kom Ombo está incluida en todos los cruceros por el Nilo y se suele realizar de noche.

 

Viaje a Chad – Ennedi – viaje de aventura- viaje etnológico –

La meseta de Ennedi, situada en el nordeste de Chad, en la región de Ennedi, es un enorme bastión de arenisca en el Sahara. Se considera una de las regiones más remotas del planeta, cerca de las fronteras con Libia y Sudán y rodeada de arena por todas partes, que invade los profundos cañones que la surcan, y que solo se atreven a cruzar las caravanas. No hay carreteras y se necesita un todo terreno para adentrarse en las gargantas y planicies interiores.

Toda la región está formada por arcos y pilares de piedra de grandes dimensiones, parecidos a los de Utah, en Estados Unidos. La impresión, debido a los cañones, es que está formada por varios macizos encadenados, que alcanzan una altura máxima de 1.450 m. En los lugares más profundos se encuentran depresiones denominadas gueltas donde hay agua de forma permanente. Son el único refugio de flora y fauna que aun persiste en este lugar.

Los arcos de piedra

Aquí se encuentra uno de los arcos de piedra más grandes del mundo, el Arco de Aloba, que tiene 120 m de altura y una anchura de 77 m.

Otros lugares destacables son los Cinco Arcos, una especie de arco triunfal con cinco aberturas, la más grande de las cuales tiene una altura de 22,6 m y una arcada de 19,2 m; el Arco Elefante, con la forma de una trompa que en su parte superior tiene una abertura que parece el ojo de este animal, con una altura de 23,2 m y una abertura de 18 m; la Máscara, que hace honor a su nombre; los arcos .

En 2010, un equipo de escaladores comandado por Mark Synnott junto con Alex Honnold Briton, James Pearson, Tim Kepler y Renan Ozturk se convirtió en el primero en ascender a los grandes arcos de Ennedi.

Fauna

La meseta de Ennedi posee una rica variedad de animales que incluye los famosos cocodrilos del desierto (Crocodylus suchus), que vivió antiguamente a lo largo de los ríos que atravesaban el Sahara durante el Neolítico subpluvial (entre 7500–7000 a.C y 3500–3000 a.C.). Estos cocodrilos enanos eran corrientes en el norte de África. En los años veinte aún se obtenían ejemplares en el Nilo en Sudán. Sobreviven en las pocas charcas (gueltas) que hay en los cañones, por ejemplo, en el muy conocido guelta de Archei, a cuatro días de viaje en todo terreno desde Yamena, la capital del Chad y cerca del pueblo de Fada.

Aquí vivieron los últimos leones del Sahara, vistos por última vez en los años cuarenta. Existen aun algunos ejemplares de órix blanco (Oryx dammah) y se mantiene la leyenda de la existencia de una especie de tigre dientes de sable (Machairodus) en los lugares más remotos, noctámbulo y que viviría de la caza de grandes antílopes.

Pinturas rupestres

Las primeras investigaciones en busca de arte rupestre se realizaron en los años cincuenta por Gérard Bailloud, pero la inestabilidad política de la región hizo que no se pudiera volver hasta el año 2003. Se han encontrado pinturas rupestres que indican que esta zona estuvo habitada durante el Holoceno, en el cuarto milenio a.C. En esa época se realizó una intensa producción que se caracteriza por la presencia de ganado y que se alarga hasta hace unos dos mil años, con la presencia de caballos y camellos. En algunos lugares aparecen representados grupos de hombres montados a caballo, por ejemplo, en Terkei Kassala. En otros, vacas coloreadas, como en Mornou, donde aparecen representadas con gran detalle. Uno de los lugares más visitados es Niola Doa, donde se encuentran estilizadas figuras de mujeres de más de dos metros de altura, adornadas con tatuajes abstractos, datadas en 3000 a.C.

Los años de guerra de hace un par de décadas, y la falta de infraestructuras han mantenido a este gran país sahariano lejos de los circuitos turísticos, es por tanto, un destino virgen que os sorprenderá.

Chad alberga una de las zonas desérticas más espectaculares del mundo. El desierto del Ennedi y el Tibesti, son áreas montañosas en pleno Sahara que maravilla al más viajado de los viajeros.

Los efectos negativos de la globalización parecen haber pasado de largo de amplias zonas de Chad, y en muchos poblados todavía encontraréis ese sabor de antes, del África mítica.

Varias etnias nómadas, de los que destacan los fulani y los teda, siguen desplazándose por el territorio chadiano con sus extensos rebaños. Contemplar uno de estos movimientos milenarios de bestias y personas es un espectáculo ímpactante y de gran plasticidad.

La arquitectura de adobe de las poblaciones agricultoras que habitan las orillas del Lago Chad y Río Logone es una gran desconocida y una de las grandes riquezas culturales de Chad. Sobresalen los poblados kotoko y las cabañas cónicas de los massa y los musgum.

El Parque Nacional de Zakouma se encuentra en el centro sur de Chad, a 800 kms. de Ndjamena. Está regentado por unos españoles y alberga gran cantidad de animales (elefantes, jirafas, hipopótamos, leones, guepardos, avestruces, gran cantidad de antílopes y aves etc. etc.) Es un verdadero paraíso natural. Tanta es su riqueza y fragilidad que la Unión Europea ayuda a gestionar y proteger Zakouma.

Los pueblos conocidos como ‘sara’, son de origen sudanés, muy altos y oscuros y todavía marcan sus rostros y cuerpos con espectaculares escarificaciones con importante simbología étnica.

Los grabados rupestres de los macizos saharianos del Tibesti son un patrimonio incalculable de la Humanidad y muestran un Sahara lleno de animales, vegetación y gentes esbeltas de piel oscura que se tatuaban.

El Lago Chad es el último gran superficie de agua que queda en el desierto del Sahara. La tribu buduma, que habita las orillas de este lago sigue fabricando piraguas con tallos de papiro seco, como hicieron hace milenios los egipcios.

A pesar de la inestabilidad política, y la influencia negativa de la guerra del Darfur en el vecino Sudán, Chad tiene una clara voluntad de normalizar su situación y empezar a aparecer en los mapas mentales de los viajeros que amamos África.

 

Viaje a Sudán – Faraones negros

El Sudán, cuyo nombre oficial es República del Sudán1 (árabe: جمهورية السودان, Yumhūriyyat as-Sūdān17 ), es un país geográficamente africano y políticamente del Medio Oriente. Está situado al noreste de África y su capital es Jartum, que sirve de centro político, cultural y comercial. Comparte frontera con Egipto al norte, con el mar Rojo al noreste, con Eritrea y Etiopía al este, con Sudán del Sur al sur, con la República Centroafricana al suroeste, con Chad al oeste y con Libia al noroeste. Hasta el año 2011,18 momento en que se separó la región sur del país (conformando la nueva República de Sudán del Sur) fue el estado africano que compartía frontera con un mayor número de países (nueve), incluyendo a Kenia, Uganda y la República Democrática del Congo. La población de Sudán es una combinación de africanos indígenas con lengua madre nilo-sahariana y descendientes de emigrantes de la península arábiga. Debido a un proceso de arabización, común al resto del mundo musulmán, hoy en día la cultura árabe predomina en Sudán. La mayoría de la población profesa el islam. El río Nilo cruza el país de sur a norte.

El país tiene una larga historia, que se remonta a la Edad Antigua, donde se entrecruza profundamente con la historia de Egipto, perteneciendo sucesivamente a diversos estados hasta obtener su independencia a mediados del siglo XX. Sudán sufrió diecisiete años de guerra durante la Primera Guerra Civil Sudanesa (1955-1972), seguido de conflictos étnicos, religiosos y económicos entre la población del norte árabe-musulmana y la población del sur animista, nilótica-cristiana y negra que desembocaron en la Segunda Guerra Civil Sudanesa (1983-2005).

Sudán está situado en el norte de África, a orillas del mar Rojo, entre Egipto y Eritrea. Está en parte atravesado por el Nilo y sus afluentes. Hasta el 9 de julio de 2011 era el país más grande del continente africano con una superficie de 2.505.810 km². Tras la independencia de Sudán del Sur redujo su territorio a 1.886.068 km² y bajó al 3.º lugar por detrás de Argelia (nuevo 1.º lugar) y República Democrática del Congo (nuevo 2.º lugar). En el centro se encuentra una gran llanura, bordeada al este y al oeste por montañas. En el sur el clima es tropical, mientras que en el norte es desértico, donde las temperaturas sobrepasan diariamente los 42 °C. La desertificación que se extiende con el paso del tiempo hacia el sur, y la erosión del suelo suponen graves problemas para el país.

Ecología

Los principales biomas presentes en Sudán son el desierto, al norte, y la sabana, al sur. Según la WWF, las principales ecorregiones presentes en Sudán son, de norte a sur:

Desierto del Sahara

Estepa y sabana arbolada del Sahara meridional

Sabana de acacias del Sahel

Sabana sudanesa oriental

Además, están presentes el desierto costero del mar Rojo en la costa norte, el monte xerófilo del macizo del Tibesti y el monte Uweinat en el extremo noroeste, el monte xerófilo del Sahara oriental, en un enclave del centro-oeste. Junto a la frontera con Eritrea hay varios enclaves de selva montana de Etiopía, pradera montana y monte alto de Etiopía, pradera y matorral xerófilos de Etiopía y sabana arbustiva de Somalia.

Sudán es el país más grande de África. Aunque hace frontera con dos países muy turísticos como son Egipto y Kenia, en la actualidad sufre en su territorio el llamado Conflicto de Darfur, un enfrentamiento militar entre tribus que ha provocado miles de muertos y refugiados y que hacen que no sea éste un país muy frecuentado por turistas.

El Nilo pasa por Sudán, y la capital del país, Jartum, se encuentra precisamente en el lugar de unión del Nilo Blanco, que llega desde Uganda, con el Nilo Azul, que lo hace desde Etiopía.

En la ciudad se puede visitar el Museo Nacional, que alberga dos templos egipcios que fueron rescatados de la inundación del Lago Nasser.

Muy cerca de Jartum, y también en la confluencia de los ríos, se encuentra Omdurman. En esta ciudad está la Tumba de El Madhi, una especie de líder religioso que levantó a sus creyentes sufís contra el ejército invasor. Omdurman también es muy conocida por sus mercados o Souq. Uno de los más peculiares, el de camellos.

Sudán cuenta con un único Patrimonio de la Humanidad. Es el Gebel Barkal y los sitios de la región de Napata.

Napata fue un reino creado por faraones nubios expulsados de Nubia, y Gebel Barkal su montaña sagrada. Esta zona guarda restos de esa mezcla de culturas; pirámides, templos y tumbas.

 

Sudán está bañado por las aguas del Mar Rojo y tiene en la ciudad de Port Sudan un atractivo lugar de buceo, además de su principal puerto comercial.

 

 

 

 

Viaje a Marruecos – Desierto y Atlas

En Marruecos puedes encontrar una gran variedad de cosas que hacer y que visitar, desde disfrutar de la naturaleza en camello, a recorrer los exóticos y concurridos bazares. O a lo mejor te apetece aprovechar un soleado día de playa en sus preciosas costas… Sea como fuere, te presentamos 10 lugares que deberías visitar en tu estancia en Marruecos:

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Marrakech, situada a los pies de las montañas Atlas, se configura como una gran y bulliciosa ciudad, llena de historia y belleza. Algunas de las mejores cosas que puedes visitar son la plaza central de Djemma el Fna, los jardines Majorelle, los bazares o las tumbas Saadianas.

Fez es quizás la ciudad medieval del mundo árabe que mejor se conserva. Es una extraña y atrayente mezcla de antigüedad y modernidad. Solamente por la medina Fez El Bali, ya merecería la pena la visita a la ciudad. También podemos visitar el Palacio Real, las tumbas Merenides, o el Mellah. De hecho, fue la capital del país durante más de 400 años y todavía es considerada el centro cultural y religioso del mismo

Essaouira quizás sea una de las ciudades favoritas de los viajeros solitarios. No se parece en gran cosa a las grandes ciudades, y por ello la escogieron como destino cantantes como Jimi Hendrix o Bob Marley tiempo atrás. Los paseos entre las estrechas calles de la ciudad, llenas de casas rojas y azules, la visita a las murallas, la playa o la música tradicional son algunas de las menores cosas que encontraremos en este remanso de paz.

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Chefchaouen está situada en la cordillera del Rif. Es una pequeña ciudad enmarcada en un gran escenario. Todavía no es un destino masificado y estropeado por el turismo, que nos permite disfrutar de una gran naturaleza y aprovechar para hacer caminatas, bañarnos en los arrollos disfrutarl de la belleza de las blancas casas y las brillantes puertas pintadas, o quizás relajarse con una bebida en la plana Outa el Hammanm.

Merzouga es una ciudad desértica que está a un tiro de piedra de las más grandes e  impresionantes  dunas de arena de todo Marruecos. Las dunas de Erg Chebbi. Aprovecha para viajar en camello, y sentirte por un rato como un beduino. Los alrededores de la ciudad son las clásicas imágenes del desierto del Sáhara. Te encantará.

Jebel Toubkal está situada en las montañas del Alto Atlas, que son las más altas de todo el norte de África con más de 4.100 metros de altura. Es todo un reto hacer trekking por la zona, pero las preciosas vistas lo merecen. Aunque puedes disfrutar de ello en un solo día, se suele recomendar estar al menos 3 para aprovecharlo al máximo.

Meknes, aunque es más pequeña y más tranquila que Marrakech y que Fez, todavía conserva sin embargo, un encanto similar. Conserva una preciosa medina con sus zocos, entre los cuales es fácil de discurrir con un guía local. Fue construida en el siglo XVII y es una excelente muestra de la arquitectura marroquí con sus enormes puertas e impresionantes tallas. También tiene cerca unas murallas romanas que merecen la pena el viaje.

El valle y las gargantas del Dades discurren entre las montañas del Alto Atlas y Jebel Sarhro ofreciendo algunos de los más espectaculares escenarios de todo el país. Los profundos acantilados rojos de cada lado están alineados con impresionantes Kasbahs, que son fortalezas tradicionales. Algunas de ellas son actualmente hoteles en los que alojarse.

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Tánger es frecuentemente la puerta de África para muchos viajeros. Aunque actualmente ha perdido parte del encanto que tenía en los años 50, todavía podemos encontrar grandes tesoros. Entre ellos destacamos la medina, la kasbah y la Ville Nouvelle.

Asilah es una preciosa ciudad de costa que da al océano Atlántico. Es muy popular entre los viajeros marroquíes que acuden en masa en los meses de verano. Las murallas de la ciudad están cubiertas con murales coloreados y las casa están totalmente cubiertas de blanco lo que hace que parezca que estás es Grecia. Se puede disfrutar entre otras cosas de la medina, las pequeñas tiendas, las playas y la muralla.

Marruecos es la gran puerta a la aventura. La iniciación perfecta al exotismo del Magreb. Un viaje de mil años en el tiempo a solo catorce kilómetros de distancia en el espacio. Es seguro, está cerca, es diferente, sus precios son más bajos que en la península y las temperaturas más altas. Esta sería una ruta para conocer lo imprescindible del país vecino: Tánger, Chauen, Fez, Meknés, Marrakech, Essaouira, Casablanca y Rabat.

Pero como veréis me he dejado la zona del desierto… para otro viaje más.

Qué ver en Marruecos

TÁNGER

Tánger es la entrada a África, una ciudad con una fuerte mezcla de culturas marroquí y española: llama la atención la cantidad de negocios con nombres de ciudades españolas y que casi todos los habitantes de Tánger hablen castellano. Así que como toma de contacto no puede haber una ciudad mejor. Pero cuidado, no te vuelvas loco con las compras que aún estamos en el comienzo del viaje y tendrás que cargar con ellas. En la Medina (ciudad antigua) hay tiendas de todo tipo: de bisutería, cuero, tapices, alfombras, etc. Ten claro que te van a pedir un precio muy superior al real.

CHAUEN

Chauen no tiene nada que ver con Tánger, excepto que aún te puedes manejar hablando español. Aunque sea bastante turístico, Chauen mantiene su autenticidad de pueblo de montaña con sus lavanderas en el río, sus burros, sus campesinos con gorros de paja, sus niños correteando –generalmente vistiendo camisetas del Barça- sus magníficas teterías y sus tiendas de artesanía. Todas las casas de Chauen están pintadas de azul y resulta realmente agradable perderse entre sus callejuelas dejando de lado el mapa: todas llevan a la plaza Uta el-Hamman, el lugar perfecto para sentarse y comer tajín de pollo con zumo de naranja.

FEZ

La caótica Fez es la máquina del tiempo para aparecer en plena Edad Media. Su casco antiguo, Fez el Bali, es uno de los mejores conservados del mundo islámico. Carga bien la batería de la cámara para pasear por la maraña de callejones del barrio Karaouin y déjate sorprender por la gran densidad de monumentos de la Medina de Fez como madrazas, palacios, mezquitas y fuentes. Además, te encontrarás con oficios que ya casi no se ven en Europa como cinceladores, curtidores o costureros; y tiendas y bazares de lo más curioso. Relájate al atardecer en los cafetines de la puerta Bab Bou Jeloud, tomando un delicioso té con menta y piñones.

MEKNÉS

“La Versalles de Marruecos” como la llaman algunos, es probablemente la ciudad más infravalorada del país: apenas te cruzas con turistas y eso que no tiene nada que envidiar al resto de las Ciudades Imperiales. Una ciudad amurallada con un zoco tradicional en el que no se practica tanto el acoso y el engaño al turista como en Fez. Sus acogedores habitantes te darán indicaciones para visitar los principales monumentos: la Madraza Bou Inaia, una maravilla de la arquitectura árabe; la Mezquita y el Mausoleo del Sanguinario Ismail; las caballerizas subterráneas; los infinitos pasillos de los antiguos graneros; o Bab-el-Mansour entre otros, una de las impresionantes puertas de entrada a la muralla. La plaza principal cobra vida al atardecer y se llena de sopladores de fuego, músicos, teatros callejeros, magos y puestos de sustancias y brebajes para realizar hechizos.

MARRAKECH

Marrakech es la ciudad más moderna de Marruecos y la más turística, por lo que está perdiendo su sabor del pasado: de todas formas sigue siendo una visita obligada. Al menos se necesitan dos días para conocer la ciudad: su bullicioso zoco, la Torre de la Kutubía, el palmeral, etc. Aunque el lugar más visitado y famoso es la Plaza Jemaa el Fna; un teatro humano en el que cada noche pueden verse contadores de cuentos, encantadores de serpientes, músicas y actores. Pero ¡ojo! Todos tratarán de sacarte el dinero.

Para cenar, no dejéis de visitar los puestos de comida que se instalan también cada noche en la gran Plaza de Djemaa el Fna, declara por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la

ESSAOUIRA

Gracias al sharqi, el fuerte viento procedente del Sahara que sopla una media de 350 días al año, Essaouira es un paraíso para los amantes del surf y kitesurf. Hay muchas escuelas y tiendas donde alquilar material. Muchos artistas y artesanos se han retirado a vivir ahí. Aunque ya se han internacionalizado, en sus orígenes eran autodidactas y sin formación, que mezclaban la pintura contemporánea con estilos Naïf e inspirados en la cultura gnawa (procedente del Sahel). Jimmy Hendrix, Bob Marley o María Calas estuvieron allí.

En junio se celebra el Festival Gnawa de Músicas del Mundo que reúne a miles de espectadores.

CASABLANCA

Casi todos los viajeros descartan la ciudad de Casablanca porque “lo único que tiene para ver es una mezquita”. Pero ¡qué mezquita! Se trata de La gigantesca Gran Mezquita Hassan II, la tercera en tamaño de todo el mundo islámico. El rey Hassan II quiso construir una mezquita ganando terreno al mar. Los 200 metros de altura del minarete, la hacen la más alta del país. Hasta 25.000 creyentes pueden orar en el interior y en el patio caben 80.000 personas más. Más de 2.500 de los mejores artesanos de Marruecos trabajaron día y noche en su decoración. Y aunque muchos estaban en contra de este gran gasto, lo cierto es que ha hecho que Casablanca comience a recibir un turismo que antes no existía (se terminó de construir en 1993). Por otra parte, “Casa”, como le llaman cariñosamente los marroquíes; tiene zocos menos ruidosos y se encuentran precios mejores.

RABAT

Rabat es la capital y la segunda ciudad más grande del país. Con sus avenidas arboladas llenas de puestos de zumos de frutas (¡probad el de aguacate!), sus parques públicos y los tranquilos barrios residenciales, la ciudad se respira un ambiente de calma y elegancia. Si tuviera que escoger una ciudad de Marruecos para vivir, sería esta. No dejéis de visitar el inmenso cementerio que mira hacia el Océano Atlántico; la Kasbah de los Oudayas, un encantador pueblo amurallado dentro de la ciudad; la Torre de Hasan que debía ser tan alta como el Minarete de Koutoubia en Marrakech pero que nunca se terminó de construir o el mausoleo custodiado las 24 horas; el animado y gigantesco zoco y el impresionante yacimiento arqueológico de Chellah. Realmente hay muchas cosas con las que entretenerse en Rabat, por lo que al menos dos días hay que pararse a contemplar esta ciudad.
Viaje a Níger

Níger, oficialmente República del Níger (en francés: République du Niger), es un país sin litoral de África occidental. Limita al sur con Nigeria y Benín, al oeste con Burkina Faso y Malí, al norte con Argelia y Libia, y al este con Chad. Sus zonas septentrional y central se encuentra en las áreas desérticas del Sahara y el Sahel.

Níger fue una colonia europea del África Occidental Francesa, que accedió a la independencia en 1960. Su economía es considerada por algunas fuentes como la más desfavorecida de África2 y se estima que aproximadamente dos tercios de su población viven bajo el umbral de la extrema pobreza.3 Así, su índice de desarrollo humano en 2013 (0,337) lo convierte en el país más pobre del mundo.4 Su democracia es inestable y ha sufrido varios golpes de estado en las últimas décadas, el último en febrero de 2010, cuando se depuso al presidente Tandja Mamadou tras 10 años en el poder.5 Hasta abril de 2011 el país fue gobernado por una Junta Militar encabezada por el oficial Salou Djibo,6 7 hasta la entrega del poder al vencedor de las elecciones del año 2011, el actual presidente Mahamadou Issoufu.

Con una superficie de 1.267.000 km², su extensión es comparable a las áreas reunidas de España y Turquía. Su población, de 15.306.252 habitantes,2 es mayoritariamente musulmana y se concentra en la franja meridional, en particular en la región suroccidental a orillas del río Níger. Está dividido en siete departamentos y el distrito de su ciudad capital, Niamey. Es un país rico en minerales, entre los que se destaca el uranio, un producto valioso cuyo precio sin embargo registra fuertes fluctuaciones. Sin embargo, apenas el 3,9% de su territorio es apto para la agricultura, lo que sumado a las sequías y a la desertificación de su territorio, lo hace vulnerable a las hambrunas.6 El gobierno asimismo ha iniciado la exploración y los proyectos de exploración de yacimientos de oro y de petróleo.

Níger, en África, ha sufrido recientemente un golpe de estado. Además, en la zona hay grandes riesgos de sufrir un secuestro por parte de radicales islámicos, por lo que no se recomienda como destino turístico a pesar de sus grandes atractivos.

Niamey, la capital, a orillas del río Níger, fue un fuerte colonial francés que tuvo mucho esplendor a finales del siglo XIX. En ella destacan la Gran Mezquita, el Museo Nacional y el Grand Marché, el mercado más famoso de la ciudad.

En el Museo Nacional se encuentra el increible Árbol de Teneré, que durante mucho tiempo fue el árbol más solitario de la tierra, hasta que fue derribado por un camión.

El Árbol, que era punto de referencia de las caravanas que lo atravesaban, estaba en el Desierto de Teneré, que junto a las Montañas de Air, esPatrimonio de la Humanidad, aunque en la actualidad está en la lista de Patrimonio en peligro. Este Desierto fue el inspirador del Rally Paris-Dakar. Su creador, Mezquita de AgadezThierry Sabine, lo ideó después de perderse en él durante dos días. Al ser derribado el Árbol se trasladó al Museo y en su lugar se construyó una estructura de metal.

Otra ciudad de interés es Agadez, en el Sahel, zona especialmente peligrosa. Durante muchos siglos ha sido una localidad importante para los tuareg, bereberes del desierto.

Lo más destacado en Agadez es la Gran Mezquita y el Palacio del Sultán. También tiene mucho interés el Mercado de camellos que se celebra en esta localidad.

Parque Nacional WZinder, la segunda ciudad de Níger, cuenta entre sus monumentos con la Mezquita de Zinder y el Palacio de los Sultanes.

Níger comparte, además, un Patrimonio de la Humanidad con Benín y Burkina Faso; el Parque Nacional de W, llamado así porque en este parque el río Níger hace un meandro con la forma de esa letra.

Níger es el 22° país más grande del mundo, con un área de 1 267 000 km², que para efectos comparativos es similar a la de Perú o a dos veces y media la de España. Limita con Argelia (956 km), Benín (266 km), Burkina Faso (628 km), Chad (1.175 km), Libia (354 km), Malí (821 km) y Nigeria (1.497 km)..

Erg de Bilma.

Níger es un estado sin litoral situado en África occidental. Más de tres cuartas partes de su territorio se encuentran en el desierto del Sahara, situándose la mayoría del país entre 200 y 500 msnm.3 Difícilmente habitables, constituyen todo el norte del país. La zona más desarrollada es por ende la meridional, en la franja que sigue la frontera desde Nigeria hasta Malí, en particular a orillas del río Níger. En esa área existen grandes sabanas donde es posible criar ganado y llevar a cabo una producción agrícola. Es en esta última región donde se encuentra la capital, Niamey, y la mayoría de los demás centros poblados, como Zinder, Maradi y Tillabéri.

La zona desértica alcanza su máximo rigor en el Teneré. En ella se encuentran macizos montañosos como el del Air, localizado en el norte del departamento de Agadez, que alcanzan su pico máximo en el monte Bagzane, a 2.022 msnm.2 El área fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y en 1992 fue incluida en la Lista del Patrimonio de la Humanidad en peligro.6 Las ciudades más importantes de esta zona del país son Tahoua y Agadez.

El clima nigerino es uno de los más duros del mundo, presentando las temperaturas más elevadas de todo el planeta.2 El país ha sufrido un fuerte proceso de desertificación durante el último medio siglo, perdiendo en promedio más de 100 mm de agua de lluvia.

Río Níger.

Hidrografía

La principal cuenca es la del río Níger, que es crucial para el comercio, la agricultura, la pesca, y el turismo. Su principal afluente es el río Benue. Con 4.200 km de distancia es el tercero a escala continental, después del Nilo y del Congo. Nace en la frontera entre Sierra Leona y Guinea, fluye de occidente a oriente, pasando antes de Níger por Malí. Tras atravesar el país entra a Nigeria, donde desemboca en un amplio delta en el Atlántico. En ese sentido constituye la principal fuente de comunicación con el exterior, así como su principal canal para la exportación.3

En el extremo suroriental se encuentra una parte del lago Chad, que Níger comparte con Chad, con Nigeria y con Camerún. En esta área habitan los Beri Beri. Junto al río Níger, el lago suministra la mayor parte del agua potable del país.

Ecología

Las altas temperaturas y el clima desértico ponen al territorio nigerino en permanente peligro a causa de las sequías periódicas.2 El poco riego artificial y la escasa superficie de tierras cultivables conllevan otros problemas, como el sobrepastoreo y la desertificación antrópica.

Otros problemas ecológicos del país son la caza furtiva, la presión sobre las numerosas especies en peligro de extinción, la erosión y la deforestación.

Los principales biomas presentes en Níger son el desierto, al norte, y la sabana, al sur. Según WWF, las principales ecorregiones presentes en Níger son, de norte a sur el desierto del Sahara, la estepa y sabana arbolada del Sahara meridional, la sabana de acacias del Sahel y la sabana sudanesa occidental.

Además, están presentes el monte xerófilo del Sahara occidental en las montañas de Air, y la sabana inundada del lago Chad, alrededor del lago Chad, en el sureste.

 

Viaje a Túnez

Túnez,2 cuyo nombre oficial es República Tunecina (en árabe: الجمهورية التونسية (el-Jomhūriya it-Tūnisiya), en francés République tunisienne), es un país soberano situado en el norte de África, más concretamente en la costa mediterránea. Su forma de gobierno es la república semipresidencialista. Su territorio está organizado en 24 gobernaciones o wilayat. La capital y, a su vez, la ciudad más poblada, es Túnez.

Es el país más pequeño del Magreb, ubicado entre las estribaciones orientales de la cordillera montañosa del Atlas y el mar Mediterráneo. La superficie de Túnez es de 165 000 km², con una población estimada en 10,3 millones de habitantes. Aproximadamente el 40 % de este país está compuesto por el desierto del Sahara, mientras que el resto es suelo fértil y adecuado para la agricultura; además, tiene 1300 km de costa. Limita con Argelia al oeste y Libia al sureste

La capital de Túnez es la ciudad del mismo nombre, Túnez, y está ubicada en las siguientes coordenadas cartográficas: 36° 50′ N 10° 9′ E. Túnez se encuentra en el norte de África, entre el mar Mediterráneo y el desierto del Sahara, y entre Argelia y Libia. Cerca del 40% de la superficie de su territorio es desértico, la otra parte está constituida por tierras fértiles.

En el norte, hay montañas y el clima es templado, con inviernos suaves, lluviosos, veranos calurosos y secos. El rango de temperaturas en el norte oscila entre 34 y 6 °C. En el sur, hay desiertos que se extienden hasta el Sahara. No obstante, a pesar de su aridez en el sur, en el norte existen bosques de pinos, y prados ideales para el ganado, en el noreste, así como huertos y viñas a lo largo de la costa oriental.

Solamente el 19 % de la tierra es cultivable, aunque su 13 % es de regadío (est. 1993). Túnez es el país más pequeño de los Estados del noroeste de África y ocupa el puesto número 89 en la lista de los países del planeta por su extensión. Tiene una superficie total de 164 418 km². De esta superficie, 155 360 km², es decir, el 94,5 % de la superficie total, son terrestres. El resto, 9058 km², el 5,5 %, son acuáticos.

El punto más alto de Túnez es el monte Jebel Chambi, al norte de la ciudad de Kasserine, y tiene 1544 msnm. La superficie del monte está cubierta de pinos.

 

Túnez posee 965 km de fronteras con Argelia y 459 km de fronteras con Libia. Además, posee una línea costera de 1148 km de longitud. No obstante, su litoral está plagado de pequeñas islas. Entre la isla de Sicilia y Túnez existe una distancia de solo 130 km.

Los elefantes, inmortalizados por Aníbal al usarlos en sus batallas, se han extinguido en Túnez. Los leones también desaparecieron hace siglos, utilizados por los romanos en sus espectáculos. Los colonos franceses casi llevaron a la extinción al ciervo de Berbería y algunas especies de gacelas. En el norte pueden encontrarse en los bosques jabalíes, mangostas, puerco espines y jinetas. Las avestruces, cabras salvajes y antílopes están protegidos en el Parque Nacional de Bou Hedma. En el desierto se puede encontrar al escurridizo fenec, así como escorpiones y víboras cornudas. Una especie de Varano también habita el desierto. El Parque Nacional del Ichkeul es un refugio de vida silvestre cercano a la capital, donde habitan aves acuáticas. Las aves migratorias, halcones, cigüeñas y águilas, llegan en primavera y otoño.

Fronteras naturales

Vista de Djebel Ballouta con la costa. La costa mediterránea norte es rica en vegetación.

Túnez se puede dividir de norte a sur en varias regiones topográficas que se distinguen con facilidad. Empezando por el Norte y yendo hacia el Sur, en primer lugar se encuentra una serie de cadenas montañosas, entre ellas la cordillera del Atlas, en la llamada región del Tell, que ocupan la mitad septentrional del país y atraviesan el territorio tunecino transversalmente desde el suroeste hacia el noreste, con alturas que oscilan entre los 610 y los 1544 msnm, alcanzando el punto más alto de esta cordillera, el llamado Jebel de Ech Chambi, que a su vez es el punto más alto de Túnez.

En estos territorios se juntan los valles fértiles y las mesetas con las montañas. En esta zona es donde nace el río más largo de Túnez, el Majardah o Medjerda, de 460 km de longitud, que cruza la zona de oeste a este para luego llegar al golfo de Túnez, donde desemboca.

Hacia el Sur, el paisaje cambia las montañas por una meseta con una altura de 610 msnm de media. Estas mesetas descienden poco a poco hasta una zona formada por lagos salados, conocidos como shatts o chotts, que se extienden de este a oeste y que, en su mayoría, se encuentran al nivel del mar. Entre estos lagos se pueden destacar el Djerid y el Bizerta. Esta zona se caracteriza por su naturaleza de estepa semidesértica.

Jebel Rassas, Ben Arous.

En la zona más austral, los shatts se unen al desierto del Sahara, que ocupa el 40 % de la superficie total de Túnez. En la zona que está entre los shatts y el desierto del Sahara existen numerosos oasis; sobre todo en las cercanías de la ciudad de Gabes, situada en el centro del homónimo golfo de Gabes que recibe el mismo nombre, en la zona más cercana a la frontera con Libia. En esta región, los amplios oasis abundan, y en ellos crecen cerca de 400 000 palmeras datileras. Los oasis se utilizan también como campo de cultivo; estos cultivos llegan en parte hasta la costa.

Por el Norte, Túnez limita con Argelia y describe una frontera que es definida por las irregularidades del terreno en la cordillera del Atlas, a excepción de la zona más al norte en la que la frontera es definida por el parque natural argelino de El Kala. Estas limes naturales se suceden a todo lo largo del sistema montañoso que atraviesa Túnez, pero cuando ese sistema desciende y aparece el desierto del Sahara, más concretamente, el Gran Erg Oriental, la frontera con Argelia se convierte en una simple recta, dado que no existe en ese territorio ningún accidente geográfico capaz de dar forma a una frontera.

La frontera con Libia está marcada principalmente por los altiplanos de la región libia de Tripolitania. Se puede observar que todas las fronteras naturales de Túnez vienen delimitadas por altiplanos y montañas, lo cual es debido a que en Túnez los ríos son casi inexistentes.

Relieve

Paisaje del norte de Túnez.

 

El relieve tunecino se basa en el Atlas telliano en el norte y la cordillera del Atlas en el centro del país. En el sur de Túnez se extiende una estepa semidesértica para luego convertirse en el desierto del Sahara.

El punto más alto del país, el Djebel Chambi, se encuentra en su centro, en la cordillera del Atlas, y mide 1544 msnm de altura. Alrededor de este pico se extiende el parque natural de Jebel Chambi. A su vez el punto menos elevado es el Shatt Al Gharsah, en el suroeste del país, en la frontera con Argelia, y está a 17 m por debajo del nivel del mar. Muy cerca de este shatt está el shatt El Jerid, el más grande de Túnez.

Entre las ciudades de Bizerta y Tabarka se halla una prolongación del Atlas denominada cordillera de Dorsale, donde abundan los campos de cultivo. Esta región produce la mayor parte de los alimentos del país y exporta numerosos tipos de cultivo, como el de la aceituna o los cítricos. En el relieve del centro y norte de Túnez se alternan las grandes regiones montañosas de la cordillera del Atlas con las depresiones que generan algunos ríos o los shatts.

Túnez cuenta entre sus montañas con bastantes parques naturales, como el de Jebel Chambi, donde se encuentra el punto más alto del país, el Jebel Bu Hedma, el parque nacional de Ichkeul o el parque Bu Kornine.

En el sur se extiende el Gran Erg Oriental, donde destaca la planicie del terreno por el hecho de ser un desierto. Destacan las poblaciones de Tozeur, Douz y Medenin. En esta región la biodiversidad es escasa y la población en su mayoría es de origen berebere, en la antigüedad nómada, pero actualmente, la mayoría están asentados y han fundado ciudades y pueblos como Matmata. También habitan en esta zona los tuaregs, aunque en su mayoría han desaparecido. En esta zona escasean las ciudades y las vías de comunicación.

Ecología

El parque de Ichkeul que tiene más de 12 600 ha, está inscrito en la lista del patrimonio mundial del UNESCO. Existen también 16 reservas naturales que sirven de hogar a muchas especies con un valor ecológico importante y ecosistemas vulnerables.

Según un estudio del programa mediterráneo de la WWF, la región de la costa noroeste seria uno los 13 sitios del Mediterráneo que tiene más diversidad de animales y vegetales.

 

Viaje a Mauritania
Mauritania, oficialmente República Islámica de Mauritania (Yumhuriya Islamiya Mauritaniya), es un país ubicado en el noroeste de África. Límita con el océano Atlántico al oeste, con Senegal al suroeste, con Malí al este y al sureste, con Argelia al noreste, y con la República Árabe Saharaui Democrática (controlado por Marruecos) al norte y noroeste. La capital y mayor ciudad del país es Nuakchot, situada en la costa del océano Atlántico.

Una vez recorrida la polvorienta pista que conduce de Nema a Walata se empieza a notar el sabor del Sáhara en la boca: de la arena, del sol y de la soledad. Para muchos, éste es el verdadero sentido de un viaje al desierto: sol y arena que sumergen al nómada en la autenticidad del viaje y la soledad que le aísla de lo demás, que le deja a solas consigo mismo. Pues bien, eso encuentras al llegar a Walata. O lo parece, a priori. Y es que la ciudad debe su belleza y singularidad a su carácter sedentario en medio de un universo de nómadas como es el gran Sáhara.

Walata, su nombre ya suena a leyenda, a lejanía y a olvido. Su ubicación es una buena ayuda a la hora de crear el mito, perdida en el extremo suroriental de Mauritania, a escasa distancia de Mali. Sus orígenes hay que buscarlos en el Neolítico, hace unos 4.000 años, cuando la cultura conocida como Dhar Tisit-Walata vio nacer a la tribu soninké y, después, a una serie de culturas impulsoras del tráfico caravanero de la región. Fue en un lugar estratégico de aquella ruta caravanera donde se fundó la ciudad de Biru, que después sería conocida como Walata. Aquella floreciente ciudad se convirtió en una relevante encrucijada para las diferentes culturas del momento: la negra, la berebere y la árabe. Fue, en su momento, más importante que la mismísima Tombuctú. La ciudad que hoy en día se puede contemplar es el legado de su apogeo árabe, en todos los sentidos.

ANTIGUO LEGADO. Cuando se contempla la ciudad desde la tímida colina que se levanta al este, el trazado urbano resulta impresionante. Como si no hubieran pasado los siglos, como si la arena y el viento no hubieran castigado nun-ca sus muros. Detrás se extiende el oued (cauce de río seco) y la batha, donde los pozos de agua dan todavía hoy el aliento a las caravanas que se detienen en Walata. El conjunto es rojizo y ocre, amasado de forma homogénea, como si entre sus paredes y tejados no hubiera ni calles ni plazas ni personas. Pero, claro está, todo forma parte de la capacidad ilusoria del desierto. Probablemente las agencias de viajes intenten hacer creer que en Walata bastan un par de días con su noche intermedia, aunque realmente lo necesario es tantas noches y días como se desee sentir el aroma del té dulce, o presenciar el paso lento de los dromedarios, la sonrisa de unos niños incautos, tal vez la tímida mirada de las mujeres o la conversación interesada de los vecinos al caer la tarde.

Otra cosa es recorrer la ciudad. No es un lugar donde abunden monumentos y edificios arquitectónicamente esplendorosos, si es que cada una de las casas de adobe no se puede considerar un monumento. La ciudad fue declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1981, basándose en la arquitectura singular, en los interiores y en la decoración mural de sus muros y puertas. Pasear con calma entre sus callejones y plazoletas es un ejercicio visual que apenas permite distracciones.

Resulta más evocador e inspirador que práctico leer las impresiones y reflexiones que dejó escritas el viajero Ibn Battuta en su libro A través del Islam, escrito en 1352 y considerado una de las obras principales del género rihla o de narración de un periplo, que en su caso duraría casi 25 años de su vida. Battuta fue un viajero y explorador berebere de Benimerines, nacido en Tánger en 1304 y muerto entre 1368 y 1377.

Es el más conocido de los grandes viajeros árabes. Prácticamente todo lo que se sabe de su vida procede de su relato, que aun siendo fantasioso o exagerado en algunos puntos, es el retrato más fiel que existe de la parte del mundo que el viajero recorrió en esa época: África, Asia central y el sudeste asiático. Muhammad ibn Battuta inició su viaje con intención de realizar el hajj o peregrinación a La Meca, que constituye uno de los cinco pilares del Islam, y de visitar la tumba de Mahoma en Medina. Partió de Tánger, según su crónica, el 2 de rayab del 725 de la Hégira, 13 de junio de 1325, «solo, sin compañero con cuya amistad solazarme ni caravana a la que adherirme». Tenía entonces 22 años. No volvería hasta 24 años más tarde, después de haber recorrido más de 120.000 kilómetros, de un extremo a otro del mundo musulmán.

En sus páginas el viajero y peregrino Battuta nos narra la Walata del siglo XIV con el elaborado estilo árabe. Ibn Battuta llegó a la ciudad, conocida entonces como Iwalatan, el primer día del mes de rabi´i, más o menos en nuestra primavera y lo describe como los inicios del país de los negros.

En su narración describe la gran explanada que hoy es el oued, donde entonces, igual que hoy, se detienen las caravanas a dar de beber a los dromedarios y a descansar. Sin duda, presenciar ese momento en que los arrieros abrevan a sus animales cada mañana al despuntar el sol, es uno de los instantes esenciales de Walata. También describió los cultivos, destacando los melones que crecían a la sombra de las palmeras. En la actualidad vale la pena acercarse al perímetro agrícola para comprobar cómo los walatís han recuperado parte de su salud y han aumentado su nivel nutricional gracias a la cooperación de la organización española Mon-3, impulsora de la recuperación de la ciudad y sus habitantes, con proyectos como el del perímetro agrícola o el de restauración arquitectónica y cultural. Hoy, aquellas narraciones antiguas sobre el lugar son parte del legado sahariano más fascinante y auténtico.

EL ALMA. Algo que no ha cambiado nada es el calor tórrido que anunciaba Ibn Battuta a su llegada a la ciudad. En cualquier recorrido por las calles del lugar se tendrán que aceptar varias invitaciones a tomar el té o a charlar a la sombra de algún muro, sentados en los ebembi o bancos de adobe que rodean las fachadas con el fin de proporcionar asiento y a la vez protección a las paredes de las casas ante la erosión.

Incluso visitar el fresco interior de algún patio, denominado el-hawsh, el lugar donde se desarrolla la mayor parte de la actividad doméstica de las familias. Las casas walatíes son una joya en sí mismas. Existen casi trescientas viviendas catalogadas por la Unesco, que suelen estar decoradas con puertas espectaculares llamadas al-kfayya, en cuyos flancos las mujeres acostumbran a dibujar y grabar con adobe unos enormes rosetones. Estas manifestaciones artísticas son únicas en todo el mundo árabe, con motivos ornamentales cuyo origen sigue siendo incierto pero que resultan uno de los principales atractivos culturales de la ciudad.

De entre las conclusiones extraídas por Ibn Battuta en su estancia de cincuenta días en Iwalatan destacan algunas apreciaciones curiosas, como la belleza exquisita de las mujeres, las delicadas ropas egipcias de sus habitantes y la libertad con que hombres y mujeres se relacionaban entre sí. Hoy, la impronta berebere y su dócil enfoque de la religión han sucumbido ante el potente Islam árabe y sus estrictas normas religiosas. De esta forma, está prohibida la entrada a la mezquita para los no musulmanes o vestir de forma inadecuada a las mujeres de ahí que el visitante deba mostrar respeto y una actitud educada y tolerante para con las creencias y costumbres sociales y religiosas de los habitantes de Walata. Mostrando la debida consideración, se puede visitar la madrasa o escuela coránica de la plaza Gdnu. Esta diminuta plaza está presidida por una piedra de tamaño mediano, alrededor de la cual y desde hace siglos se han reunido los vecinos en ocasiones importantes como la celebración del Ramadán o para tratar temas de interés general para la ciudad y sus habitantes. Un poco más arriba se encuentra un interesante museo, creado por Mon-3 con piezas y muebles antiguos de construcción walatí y en la parte alta de la ciudad se yergue un antiguo edificio que alberga la biblioteca de antiguos manuscritos islámicos.

Pero más allá del valor arquitectónico e histórico de la ciudad, su auténtica alma, su esencia, reside en los habitantes. La mezcla de diversas culturas, la adaptación de unas a otras y la integración de diferentes aspectos culturales y sociales han dotado a la estratificación social de Walata de una riqueza más que interesante.

 

El origen se podría remontar a la cultura neolítica del Dhar Tisit Walata, que originó el legendario reino de Wagadu o Gana, erigido por los Soninké, una etnia que todavía en la actualidad ocupa toda esta región sahariana y subsahariana. Los Soninké fueron los constructores de la primera ciudad y a partir de ahí y a través de los siglos, el asentamiento se fue transformando, creciendo y al final, decayendo.

No se sabe con seguridad cuándo llegaron los berebere Massufa a esta región, pero probablemente una fecha acertada podría ser hacia principios de nuestra era, para después permanecer durante siglos bajo su influencia. Así hasta la llegada de los grupos árabes nómadas que fueron introduciendo de forma paulatina su cultura y sobre todo su lengua: el árabe hassaniyya. El actual nombre de Walata viene de este dialecto árabe.

Así y todo, el aislamiento de la ciudad ha propiciado que aún en la actualidad existan diferentes grupos étnicos: árabes, bereber, nómadas, sedentarios e incluso —y aunque de carácter residual— algo de descendencia soninké. Pasear por los callejones de Walata hoy en día es contemplar rostros de piel oscura con los diferentes matices de las mezclas y etnias que han habitado la ciudad a lo largo de muchos siglos. En esas personas está el alma walatí y el secreto de su perduración a pesar del tiempo y el deterioro. En ellas y en la aportación de la cooperación española, que con su proyecto de recuperación ha devuelto la esperanza a los habitantes.

CARAVANAS. Walata inició su esplendor a principios del siglo XIII, cuando la ruta de las caravanas que procedían del sur, la convirtió en uno de los principales puertos comerciales del desierto. En la ciudad se comercializaba con oro, sal, caballos, goma arábiga o esclavos entre otras cosas. Mientras en las afueras, en la bhata o rambla de arena, el cauce de agua, que recogía y recoge las lluvias de la estación húmeda, era la morada de los arrieros y sus bestias.

Pero la caída de los imperios del sur a manos de la invasión marroquí provocó el principio del fin. Walata cedió su protagonismo comercial a Tombuctú, en aquel momento bajo la tutela alauita norteña. Fue precisamente esa circunstancia la que ocasionó su segunda época dorada. La ocupación de Tombuctú por el sultanato marroquí hizo que los eruditos musulmanes que habitaban la ciudad, se exiliaran en la olvidada y tranquila Walata, convirtiéndola en el corazón cultural, intelectual y religioso de toda la región sahariana. Un auge que duraría hasta el XVIII.

La ciudad llegó a tener seis escuelas coránicas y unos 150 alumnos por cada una de ellas, además de un gran número de discípulos de los maestros coránicos. En la actualidad existen cinco madrasas con sus respectivos marabús o maestros y todos los niños acuden a diario para aprender el Corán y la ley islámica. Además algunos de los manuscritos que se pueden ver en la antigua biblioteca de Walata datan de aquella época, unidos a un número nada desdeñable de volúmenes que permanecen en manos de las familias más importantes de la comunidad walatí. En definitiva, todo el que visite Walata, encontrará un lugar único, fuera del turismo de masas y arropado por la inmensidad del desierto. Un lugar donde olvidar y a la vez recordar.

 

 

SAFARI EN ÁFRICA
Viaje a Botsuana – Delta del Okavango

Mira por donde, el accidente del rey de España mientras cazaba elefantes en Botswana (siempre preferí el topónimo local al españolizado Botsuana) ha hecho más por la promoción de este remoto y desconocido país africano en 48 horas que todas las campañas del Ministerio de Turismo bostwano, en el hipotético caso de que hubiera hecho alguna campaña.

Porque a ver…. que levanten la mano quienes fuesen capaces hasta hoy de decir de corrido la capital de Botswana y los países con los que hace frontera sin consultar la Wikipedia. ¡Uy, qué pocos!

 

He de reconocer que su Majestad tiene buen gusto a la hora de elegir destino de vacaciones (otra cosa es que comparta su gusto por divertirse matando a otros seres vivos). Botswana es uno de los países más fascinantes del sur de África. Un país sin litoral, encajado entre Namibia, Sudáfrica y Zimbabwe, de extensión un poco mayor que la de España, pero con solo dos millones de habitantes. Es más fácil cruzarte con un elefante que con un botswano porque el país alberga también la mayor concentración de paquidermos del continente negro: unos 110.000. Población que crece al 5% anual y causa ya conflictos de territorialidad con las comunidades locales. Por eso su caza controlada es legal.

Además de pegarle tiros a los elefantes por la módica cantidad de 37.000 euros la partida, acompañado por un tipo que parece salido de un campamento de los Geyperman, en Botswana se pueden hacer cosas mucho más interesantes. Por ejemplo: Delta Okavango

Mi lugar favorito en Botswana es el delta del Okavango. El río Okavango nace en Angola y atraviesa el desierto del Kalahari, que ocupa buena parte de la superficie de Botswana. Pero llega un momento en que no puede más y desaparece en las arenas del gran desierto sin llegar a ver nunca el mar. En esta agonía previa a su disolución forma uno de los más impresionantes deltas de interior: el delta del Okavango, una de las últimas zonas vírgenes del planeta tierra. Una reserva natural aún no alterada por el hombre donde viven elefantes, hipopótamos, jirafas, antílopes, cocodrilos…  El delta tiene una extensión tan grande como la provincia de Cáceres y está completamente anegado de agua. Recorrí hace unos años una parte del delta en mokoro, la piragua tradicional botswana, hecha con un tronco vaciado a mano. Solo se oía el siseo de la barca pasando sobre los papiros y los nenúfares y el resoplido de los hipopótamos, que no les gusta ser molestados durante su baño. Se sentía en la piel la fuerza telúrica del África pura. Al atardecer teníamos que espantar a los elefantes de las pequeñas motas de tierra no anegada que quedaban entre las marismas para plantar nuestra tiendas. Luego lo sobrevolé en avioneta y creí ser por un momento Denys Finch Hatton (ya sabéis, ese cazador que se parecía a Robert Redford y que se ligaba a una escritora parecida a Meryl Streep en “Memorias de África”)

Leones y avioneta

Otro lugar fascinante son los parques nacionales de Moremi y Chobe, en el norte de Botswana, otra de las zonas vírgenes más interesantes y desconocidas de África. Entre los dos reúnen una población de 60.000 elefantes. A diferencia de lo que pasa en otros parques de Kenia y Tanzania, donde hay más turistas que leones, pasé cuatro días recorriendo el Chobe en un todoterreno sin cruzarme con ningún otro vehículo de occidentales. Plantábamos nuestras tiendas de campaña a la orilla de un río, a prudente distancia de los hipopótamos, en medio de la selva más auténtica, tan solos como Tarzán y Cheeta. Por la noche se oían los rugidos de los leones, sentíamos a las hienas merodear el campamento en busca de los desperdicios. Y por la mañana al abrir la cremallera veías una fila de elefantes pasar a escasos metros, camino del río para su baño matutino.

Los bosquimanos, aborígenes de Botswana (aunque hoy son solo una minoría de unos 45.000 individuos) decoraron hace 4.000 años con pinturas rupestres las Tsodilo Hills, un grupo de cuatro montañas sagradas que emergen solitarias en medio del Kalahari. Son otro de los lugares imprescindibles para ver en Bostwana. También Maún, la principal ciudad del Okavango, ubicada en el extremo sur del delta, a las puertas del Kalahari. La ciudad ha crecido mucho y se ha internacionalizado porque desde aquí parten la mayoría de safaris que se adentran en los parques naturales de Botswana.

En serio: si quieres vivir una verdadera experiencia natural viendo animales en libertad en África, mi recomendación es Bostwana, mejor que ningún otro lugar.

Datos prácticos: el mejor momento para ver grandes animales en los parques nacionales de Botswana es en la época seca, de junio a finales de septiembre. El paisaje se convierte en un escenario reseco y fantasmal y los animales se ven forzados a migrar a las pocas charcas húmedas que quedan. Es la ocasión propicia para observarlos y fotografiarlos.

Yo viaje con la compañía Kananga, que organiza varios tipos de safaris fotográficos al África austral. También ofrecen este tipo de viajes Club Mar Polo, Orixá, Mujer y Viajera o Trekking y Aventura. Me costó unos 2.500 euros, con pasaje aéreo incluido. Y no maté ningún elefante.ij
Mira por donde, el accidente del rey de España mientras cazaba elefantes en Botswana (siempre preferí el topónimo local al españolizado Botsuana) ha hecho más por la promoción de este remoto y desconocido país africano en 48 horas que todas las campañas del Ministerio de Turismo bostwano, en el hipotético caso de que hubiera hecho alguna campaña.

Porque a ver…. que levanten la mano quienes fuesen capaces hasta hoy de decir de corrido la capital de Botswana y los países con los que hace frontera sin consultar la Wikipedia. ¡Uy, qué pocos!

El mejor sitio del mundo para ver elefantes es, sin duda, el parque nacional de Chobe, en Botswana. El lugar desde donde escribo estas líneas. Hay más de 120.000 paquidermos en un territorio poco mayor que el Principado de Asturias; en temporada seca (es decir, ahora mismo) es fácil ver manadas de más de 200 ejemplares pastando dócilmente en las praderas verdes que resisten la sequía en las islas y riberas del río. O cruzártelos en tu todoterreno en perfecta fila india siguiendo a la matriarca cuando van camino del cauce para beber a la salida o la puesta del sol. Es como vivir una escena del Libro de la Selva.

 

Viajo estos días por Botswana y Zimbabwe acompañando a un grupo de aventureros de Cadena Ser Viajes, muchos de los cuales no habían visto un elefante en su vida. La cara de sorpresa que pusieron cuando hace tres días se nos cruzó la primera manada por la carretera asfaltada que lleva de Nata a Kasane no la olvidaré en la vida. Camiones, coches y todoterrenos tuvimos que frenar en seco para no topárnoslos. Ellos (los elefantes) ni se inmutaron. Pasaron tan cerca de la ventanilla de nuestro camión que daba de ganas de bajar y acariciar a los bebés que desfilaban bajo el vientre de sus madres.

Luego, cuando nos metimos en el interior del parque, empezamos a ver tantos elefantes de tantos tamaños y en tan diversas situaciones, que la gente ya ni se molestaba en sacar la cámara de fotos (es normal, comer caviar todos los días debe cansar también). Y es que en Bostwana es más fácil tropezarse con un paquidermo que con un humano: solo viven 2 millones de personas en un territorio tan grande como Francia. Elefantes chobe

Por las noches acampamos con nuestras tiendas dentro del parque, entre rugidos de leones e hipopótamos, para disfrutar de la inigualable sensación de estar solos en torno a una hoguera y en medio del África más salvaje. Una experiencia sublime. El momento de mayor tensión ocurrió una noche que oímos ruidos no muy lejanos. Afinamos el oído y escuchamos el estruendo que produce un gran árbol al ser derribado: ¡una familia de elefantes estaba “cenando” a pocos metros de nuestro campamento! La mayoría de mis acompañantes no había dormido en su vida en un lugar como éste. Os podéis imaginar su excitación… y las preguntas que me hacían: ”¿Llegarán hasta el campamento? ¿Verán de noche nuestras tiendas? ¿nos pisaran y pasarán por encima?” Como siempre pasa, la magia de África terminó por atraparlos y más de uno estaba pensando en comprarse un par de elefantes para soltarlos por su barrio porque dormir ya el resto de su vida sin la excitación de la fauna salvaje rondando su cama les parecía muy aburrido. Pero esta concentración de elefantes puede llegar a ser un problema. Un paquidermo adulto consume 350 kilos de vegetación y 140 litros de agua al día. Multiplicad por 120.000 y sale una cantidad monstruosa de biomasa. Los elefantes son los bulldozer de la selva y destrozan todo lo que encuentra a su paso.

Mientras que en algunos de los 37 países de África donde hay elefantes estos están declarados especie vulnerable porque los furtivos casi han acabado con ellos, en otras, como en este parque nacional de Chobe, en Botswana, o el parque de Hwange, en Zimbabwe, las autoridades tienen que tomar medidas para controlar la población. Y de momento solo hay dos: capturarlos para llevarlos a zonas donde haya poca densidad (una operación carísima para un continente pobre como África) o matarlos de forma selectiva (y cobrar de paso suculentas sumas a los cazadores deportivos que quieran pegarle impunemente un tiro a un elefante desde un coche con toda la seguridad del mundo). Es decir, que el asunto del rey y la caza de elefantes en Botswana no era ilegal, aunque si inmoral. Supuestamente el dinero que se obtiene por matar elefantes va destinado a la conservación del propio parque. Pero en fin, también nos dijeron que los Reyes Magos vivían en Oriente, que el Ratoncito Pérez nos dejaba cosas debajo de la almohada y que Peter Pan volaba… y mira la decepción que nos llevamos.

Por su parte, Botswana anuncio hace poco que en 2014 dejaría de utilizar la caza deportiva como formas de control de especie con superpoblación. Elefantes chobe.

Consejos prácticos: la mejor época para ver animales en el Chobe es la estación seca, especialmente desde mediados de agosto a principios de octubre. El acceso más conocido está en Kasane, al noroeste de Botswana. Aquí hay muchos lodges, hoteles, campings y empresas que organizan safaris en el interior. Muy recomendable es hacer una mañana un paseo en barca por el río en los alrededores de Kasane; solo con esto ya ves más animales, incluidos elefantes, que en otros parques de África. La mayoría de clientes hace también recorridos en todoterreno de unas tres horas por el parque con vuelta al hotel. Pero si de verdad queréis vivir y sentir la naturaleza africana contratar con alguna empresa una estancia de dos o tres días dentro durmiendo en tiendas en algunas de las zonas autorizadas del parque.

 

Viaje a Zambia

Conocida como la “auténtica África”, Zambia no está preparada para el turismo independiente y viajar por el país es todo un reto: el mal estado de sus infraestructuras, la falta de señalización y las largas distancias entre las principales ciudades hacen de ella una gran aventura. No hace falta alejarse mucho de su cosmopolita capital, Lusaka, para salir de los recorridos habituales.

Lo que realmente vale la pena de Zambia son sus sensacionales paisajes, formados por hermosos bosques de miombo, planicies de aluvión, ríos serpenteantes, infinidad de cascadas y vastos parajes naturales, y su concentración y variedad de fauna. El sonido incansable de miles de pezuñas de lechwes (antílopes) repiqueteando y salpicando en los pantanos puede quedarse grabado en la cabeza del viajero.

Luangwa del Sur, uno de los mejores parques nacionales del continente, y el inmenso Parque Nacional de Kafue, un clásico territorio africano de safaris más grande que Suiza, simbolizan las riquezas del país. Además, están las fascinantes cataratas Victoria, uno de los mayores espectáculos del planeta.

Zambia también tiene su lado cultural, y presenciar la ceremonia del Kuomboka, una de las últimas grandes fiestas del sur de África, podría ser el acontecimiento más destacado de un viaje al país. También se recomienda acercarse a una aldea local, donde el viajero entenderá por qué se conoce a los zambianos por su cordial hospitalidad y su irrefrenable calidez.

Zambia, oficialmente la República de Zambia (en inglés: Republic of Zambia) es un país sin salida al mar ubicado en el centro-sur del continente africano. Limita con la República Democrática del Congo al norte, Tanzania al noreste, Malaui y Mozambique al este, Zimbabue y Botsuana al sur, Namibia al suroeste y con Angola al oeste. Era conocido como Rodesia del Norte durante la época colonial y su nombre actual proviene del río Zambeze, el río principal del país.

Zambia es un país sin salida al mar, su extensión se calcula en unos 752 614 kilómetros cuadrados. El territorio zambiano es fundamentalmente montañoso y presenta numerosas depresiones y hundimientos tectónicos. El punto más alto se encuentra en las montañas Mafinga a 2301 metros y el más bajo a 329 m en el río Zambeze (que es considerado el río más importante de Zambia), el cual da nombre al país. La altitud media no supera los 1500 m, y las depresiones son frecuentemente de carácter pantanoso, y están ocupadas por ríos como el Kafue, afluente del Zambeze, o por lagos, como el Bangüeolo (Bangweulu), Moero (Mweru), y Kariba. En el este del país, y en dirección noreste-suroeste, se extienden los montes Muchinga, que se elevan hasta los 2164 m (monte Myika). Predominan la sabana y la selva.

Los cursos fluviales principales son el río Zambeze, el Kafue y el Luangwa. Al sur del país, en el río Zambeze, haciendo frontera con Zimbabue, se encuentran las cataratas Victoria. Las cataratas constituyen uno de los principales focos turísticos del África austral en Zimbabue y también de la región de Livingstone en Zambia. La superficie total de agua en el país es de unos 11 890 kilómetros cuadrados, representando el 1,6% de la superficie total.

El clima de Zambia es tropical, suavizado por la altitud. Según la clasificación climática de Köppen, la mayor parte del país está clasificado como húmedo subtropical o tropical húmedo y seco, con pequeños tramos de clima semiárido de estepa en el suroeste y a lo largo del Valle de Zambezi.

Existen dos estaciones principales, la estación lluviosa (de noviembre hasta abril), correspondiente al verano, y la estación seca (mayo/junio hasta octubre/noviembre), que corresponde al invierno. La estación seca se subdivide en dos: la estación seca fría (mayo/junio hasta agosto) y la estación seca calurosa (de septiembre a octubre/noviembre). La altura le da al país un agradable clima subtropical, en lugar de las condiciones tropicales durante la temporada de frío de mayo hasta agosto.13 Sin embargo, el promedio mensual de las temperaturas permanecen por encima de los 20 °C en la mayor parte del país durante ocho o más meses del año.

El bioma dominante en Zambia es la sabana. Gran parte del centro, norte y oeste del país está ocupado por la ecorregión denominada sabana arbolada de miombo del Zambeze central. Al sureste se alternan la sabana arbolada de miombo meridional y la sabana arbolada de mopane del Zambeze.

Al norte, entre los lagos Moero y Tanganica, hay un pequeño enclave de matorral de Itigi y Sumbu. Al suroeste se extiende la sabana arbolada de teca del Zambeze; más al norte se alternan la pradera del Zambeze occidental y la selva seca del Zambeze. Las zonas montañosas del extremo nordeste del país corresponden al mosaico montano de pradera y selva del Rift meridional. Todo el territorio está salpicado de humedales, clasificados en la ecorregión denominada pradera inundada del Zambeze.

 

Viaje a Zimbabue

Zimbabue aparece día sí, día también en la prensa internacional, dejando entre los posibles visitantes una impresión difusa y desalentadora. En el 2008, la economía terminó por hundirse y surgió un brote de cólera que segó la vida de unas 4000 personas. No obstante, muchos zimbabuenses se atrevieron a soñar de nuevo en febrero del 2009, cuando el régimen de Robert Mugabe, 29 años después, formó un gobierno de unidad con la oposición. Hoy día el cólera se ha debilitado, la economía se ha dolarizado y, al menos en las áreas urbanas, la vida es más fácil.

Aún hay razones para que los medios de todo el mundo centren su atención en Zimbabue, pero la experiencia de los turistas será por completo distinta a las percepciones exteriores: desde la naturaleza más absoluta del Parque Nacional de Mana Pools hasta la tranquilidad de su capital, Zimbabue, encabeza la lista de los países más bonitos y –de momento– menos turísticos del África meridional.

Los zimbabuenses, obligados a sacrificar demasiadas cosas, son un pueblo fuerte y realista. Su espíritu de comunidad serviría de ejemplo a todo el mundo, al igual que su increíble habilidad para hacer surgir maravillas de la nada: música, arte, artesanía y campamentos con tiendas de lujo en plena naturaleza. Como reciben pocos visitantes, tratarán al viajero como a un rey. Al fin y al cabo, necesitan el turismo.

Zimbabue ya no es tan barato como antes, pero tampoco resulta caro. Lo que espera al llegar es un país encantador, precioso e intrigante. Además, Zimbabue disfruta de uno de los mejores climas del mundo: ni el peor politiqueo podría echar eso a perder.

El Parque Nacional de las Cataratas Victoria en el noroeste de Zimbabue protege las orillas sur y este del río Zambeze en el área de las famosas Cataratas Victoria. Cubre 23,4 km² extendiéndose desde el Parque Nacional del Zambeze unos 6 km por encima de las cataratas y unos 12 km por debajo de las cataratas.

En conjunto con el Parque Nacional de Mosi-oa-Tunya, en Zambia, fueron inscritos por la Unesco en el año 1989 en la lista de los lugares Patrimonio de la Humanidad.

Una característica notable del parque es la selva que crece cerca de la espuma de la cataratas, que incluye helechos, palmeras, lianas de enredaderas, y varios árboles como el caoba que no se ve en otro lugar de la región.

Los visitantes tienen la posibilidad de ver elefantes, búfalos del Cabo, rinocerontes blancos, hipopótamos, alces y varios tipos de antílopes durante safaris en coche o caminando. Se pueden ver cocodrilos en el río, y un cercano rancho de cocodrilos ofrece una visión más segura de estos peligrosos animales.

Se proporciona alojamiento en campamentos en el Parque Nacional del Zambeze y en numerosos hoteles alrededor del pueblo de Victoria Falls que forma parte del límite oeste del parque.

Los visitantes deben tomar precauciones contra la malaria.

El Parque nacional de Nyanga (en inglés: Nyanga National Park) se encuentra en el norte de las tierras altas orientales de Zimbabue.1 Uno de los primeros parques nacionales que se declararon en el país, contiene la tierra más alta en Zimbabue, con colinas verdes y ríos perennes. La mayor parte de su terreno consiste en tierras a veces ligeramentes arboladas, situadas a altitudes entre 1.800-2.593 metros 6.560-7.544 (pies). El Monte Nyangani, el punto más alto de Zimbabue, se encuentra en el centro del parque y las cataratas de Mutarazi, las más altas de Zimbabue, se encuentra en la parte sur del parque. El Parque Nacional incorpora al antiguo Parque nacional de las cataratas de Mutarazi en su frontera sur.

 

Viaje a Tanzania

Tanzania, oficialmente la República Unida de Tanzania (en suajili Jamhuri ya Muungano wa Tanzania; en inglés: United Republic of Tanzania),2 es un país situado en la costa este de África Central. Limita al norte con Kenia y Uganda, al oeste con Ruanda, Burundi, la República Democrática del Congo, al sur con Zambia, Malaui y Mozambique y al este con el océano Índico. Su capital es Dodoma. El nombre del país proviene de la unión de las palabras «Tanganica» y «Zanzíbar».

Tanzania es un país de África del este de una superficie de 945.087 km². Los países limítrofes son al norte Kenia y Uganda, al oeste Ruanda, Burundi y la República Democrática del Congo y al sur Zambia, Malawi y Mozambique. Vista desde el nivel del mar, Tanzania forma una meseta de unos 1.000 metros de altitud que se extiende hasta los lagos Malaui y Tanganica que parte desde el valle del Gran Rift, que comprende los lagos Natron, Eyasi y Manyara que separa la cadena de montañas del norte, dominada por el Kilimanjaro, cerca de la frontera con Kenia.

Las condiciones climáticas semi-áridas del norte y la presencia de la mosca tsé-tsé en las regiones del centro y del oeste ha conducido a la población a agruparse en el resto del país.

Sabana de acacias en el Parque Nacional de Tarangire.

En la región de Arusha que está en el norte de Tanzania, podemos ver los restos del cráter del Ngorongoro. El cráter Ngorongoro, con forma de caldera, formado hace 2.500 millones de años, se ha hecho famoso debido a que con su diámetro de 20 km y su superficie alrededor de los 300 km² es un paraíso natural, un arca de Noé ecuatorial donde las condiciones climáticas permiten a los animales habitar durante todo el año, desde los hipopótamos hasta los flamencos rosas que habitan en el cercano lago Makat.

El centro del país está constituido por una meseta bañada por los ríos que desembocan en el este, en el océano Índico. La fachada marítima del país está formada por una llanura costera en la que encontramos el archipiélago de Zanzíbar formado por tres islas principales: Unguja, Pemba y Mafia.

En Tanzania encontramos numerosos volcanes pero solo uno de ellos está activo, el Oi Onyo Legaï. La montaña más alta es el Kilimanjaro, ya mencionado antes, que también es un volcán y el monte más alto de toda África.

Tanzania no es tan conocida como su vecina Kenia pero guarda muchos paralelismos con ella: espectaculares safaris, playas que quitan el sentido, paisajes que te van capturando a medida que avanzas kilómetros. Diversidad. Y es además un viaje que se esta poniendo cada vez más de moda tanto para aventureros como para recién casados. Por lo tanto, como se suele decir, mejor ir ahora antes que la mano del hombre llegue y, con bastante probabilidades, lo estropee. Aquí van una serie de consejos e itinerarios para no perderse lo mejor de este país por descubrir.

Prepara el terreno

Si te gusta planificar los viajes vas a disfrutar con este. Tómate el tiempo necesario para la labor previa de recabar la información. Mira todo tipo de información posible; vacunas, seguro de viaje, precios y sobre todo la compañía con la que vas a viajar. Consulta todas las guías que puedas y siéntete en tu derecho a preguntar. Lo normal es que tengan paquetes turísticos que ofrecer ya hechos pero también hay agencias que pueden hacer un viaje más a tu medida.

Vehículo para realizar un safari en Tanzania. / Javi Sánchez

Tanzania es muy grande. Los vuelos suelen tener escala y llegarás cansado. Por eso conviene hacer una planificación milimétrica de lo que quieres ver. Depende del tipo de viaje que elijas pasarás menos o más penurias. Pero en la gran mayoría te parecerá que estás en un campamento.

Prepárate a madrugar y ducharte con agua fría mientras agarras la pastilla de jabón con la mano izquierda y el insecticida con la derecha. Prepárate a ver insectos merodeando por tu cama que no has visto en tu vida y a escuchar ruidos por la noche que te harán plantearte si estarán bien cerradas las cremalleras de la tienda de campaña. Te entrarán sudores fríos pensando que por qué no fuiste de vacaciones a la playa como todos los años.

Quieras o no, lo más probable es que acabes un poco cansado de tu conductor-guía. Le verás durante unas 14 horas diarias mientras hagas los ‘safaris’. Intenta reservar como mínimo dos  semanas para el viaje. Lo más aconsejable es empezar fuerte haciendo un safari de ocho días y después descansar cuerpo y mente en las playas de Zanzíbar, además de visitar la preciosa ciudad de Stone Town.

Cierto es que todos estos pequeños problemas pueden ser fácilmente solucionados si cuentas con un buen presupuesto. Pero los recuerdos y experiencias menos buenas no hacen sino reforzar el viaje, que probablemente sea de los más completos de tu vida. La planificación del mismo es muy compleja y depende de lo que te guste, pero aquí van algunas propuestas.

Arusha – Parque Nacional de Tarangire (tres días)

La mayoría de los viajes parten desde Arusha y suelen ir hacia el Parque Nacional de Tarangire en un trayecto que sólo dura entre hora y media y dos horas. Este parque es conocido como el parque de los elefantes por la gran cantidad de paquidermos que habitan en sus llanuras.

Escena callejera en Zanzíbar. / Javi Sánchez

En su fauna, además, los animales que verás en la mayoría de tu recorrido durante el safari: cebras, jirafas, ñus, antílopes, y, si la suerte te acompaña, leones trepadores, uno de los habitantes del parque. Debido a su vegetación y al rio Tarangire, y a la proximidad al lago Manyara, hay multitud de reptiles, entre los que destaca la serpiente pitón.

Para el segundo día puedes combinar naturaleza con visita a algún pueblo de los alrededores, como Karatu, donde se encuentran tribus como los Iraqw, que te mostrarán sus costumbres, desde la pasta de maíz que suelen cocinar (ugali) a cómo construyen sus casas. No queda lejos el lago Eyasi.

Lago Eyasi – Parque del Serengeti (cuatro días)

Pocas veces vas a estar tan cerca de la teoría explicada por los libros de Érase una vez el Hombre como al salir a cazar con la tribu de los Hadzabe. Una de las actividades más emocionantes y diferentes que puedes hacer en los alrededores del Lago Eyasi es la de conocer la tribu nómada de los Hadzabe, su historia, asentamientos, tradiciones y su forma de cazar. Si tienes suerte te recibirán desayunando una pequeña barbacoa. En concreto estarán degustando uno de sus platos preferidos: el mono. Lo traerán destripado con la cabeza separada del cuerpo, te ofrecerán un poco y se irán pasando su carne. Una vez recobradas sus fuerzas se levantarán, afilarán sus arcos y te dirán que les acompañes a cazar.

Tú probablemente irás equipado con todos los complementos de última tecnología de senderismo, al estilo de Indiana Jones. Ellos llevarán unas sandalias hechas de neumático y solo una tela para taparse. Y sus arcos y sus cuchillos para lanzarse a por cualquier presa que se les presente más adelante.

Intentando asimilar lo que acabas de ver cambiarás de ruta en dirección al Serengeti, donde pasarás de sentirte como Pedro, personaje de la serie infantil Érase una vez el hombre, a una sensación más cercana a la de Simba, protagonista de la película El Rey León.

El Serengeti

El parque con mayúsculas. Donde probablemente verás más diversidad de fauna y flora. Donde jugarás a encontrar animales camuflados entre la vegetación. Donde la mirada fija de los búfalos o el reojillo de las cebras y jirafas te harán sentirte parte del parque. Tendrás que tener tu cámara preparada. Y varias tarjetas de memoria. Toda foto es bonita y no la querrás borrar.

Escenas con pájaros haciendo la simbiosis con hipopótamos y búfalos. O guepardos cuidando a sus crías o hienas haciéndose las dueñas de los caminos de tierra. Kilómetros y kilómetros de paisaje variado que se juntarán con atardeceres entre baobabs.

Es el parque para dormir en tienda de campaña básica, sin más. Para que cuando acabes tu día de Jeep avistando animales puedas seguir metiéndote de lleno en la experiencia del safari con los ruidos de la noche. Verás de todo. Bien por azar, bien porque otros compañeros de tu conductor han visto algo y le han avisado y te conducirán directamente hasta el lugar específico.

Desde animales pastando mansamente con sus crías hasta los predadores más temibles del ecosistema en plena caza. Antílopes, jirafas, elefantes, ñus, zorros, leones, leopardos, guepardos, gatos monteses, hipopótamos, buitres, águilas, avestruces. Abre una página al azar de cualquier libro de animales y apunta con el dedo sin mirar.

El Ngorongoro

Entre los dos famosos parques merece la pena hacer una parada cultural en la garganta de Olduvai, que constituye uno de los lugares más importantes en el este de África en relación a yacimientos paleontológicos y arqueológicos prehistóricos.

Ya en el Ngorongoro, uno de los cráteres más famosos del mundo, tendrás que poner todos tus sentidos en marcha para disfrutar de la experiencia al máximo ya que la entrada está restringida a seis horas máximo por vehículo.

Elefantes en Tanzania.

Dentro del cráter podrás ver cómo es terreno predominante de hienas, ñus y gran variedad de aves. Verás también animales como los que has estado observando en los anteriores parques, sólo que las dimensiones del cráter son de 300 kilómetros cuadrados, y si tienes suerte podrás ver uno de los seis rinocerontes que quedan en el parque, así como familias de leones descansando haciendo la digestión.

Sera tu última experiencia de safari en Tanzania, con lo que te mereces un buen descanso en algún hotel que te permita disfrutar del microclima y las vistas del cráter. De entre las actividades que destacan en esta zona, se pueden destacar el senderismo mientras te explican la flora y fauna  o la visita a un pueblo masai para conocer de cerca su cultura y forma de vida.

Zanzíbar y Stone Town – Cinco días

Si tu bolsillo te lo permite, regálate unos días en las playas de Zanzíbar, a tan sólo 45 minutos en avión. Ve a Paje Beach y reserva alguno de los hoteles de primera línea que den directamente al Oceano Índico. No te arrepentirás. Playas vacías de arena blanca.

Zanzibar cuenta además con uno de esos restaurantes considerados como mas exóticos del mundo: The Rock. Para la ida te tendrán que llevar en barca puesto que está en una pequeña isla. Para la vuelta (depende de la hora en la que termines) probablemente puedas volver andando ya que la marea habrá bajado. Además, la comida es estupenda y no es caro.

Mercado local en Tanzania.

Termina tu viaje con Stone Town, centro histórico de la ciudad de Zanzibar que fue la antigua capital del sultanato de Zanzíbar entre 1856 y 1964. Debido a su singular arquitectura y cultura, ha sido declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. Es una ciudad para vivirla, perderte en sus calles angostas y fundirte en los aromas que se mezclan y representan a quienes estuvieron y están. No en vano es una de las ciudades mas cosmopolitas del mundo, ya que cuenta con influencia de colonias inglesas, árabes, portuguesas e indias.

Después de dos semanas inmerso en safaris hablando con el guía, visitas a pueblos, conversaciones con gente de diferentes tribus, experiencias en comercios, colegios, encuentros con gente local, te darás cuenta de cómo el que se te hubiera olvidado la localización exacta de la República de Tanzania cuando estabas a punto de empezar a planificar el viaje no importa en absoluto. Tras pasar unos dias con ellos te convertirás en todo un tanzanita.

 

Viaje a Kenia – Safari a Kenia

Es probable que la estampa de la sabana con los baobabs y las jirafas sea una de las más conocidas de todo el planeta. La hemos visto muchas veces en los documentales televisivos, que se han encargado de difundir las bellezas de Kenia por todo el mundo. Sólo por ver en persona estos lugares mágicos ya merece la pena viajar a Kenia una vez en la vida… El país cuenta con magníficos parques nacionales, entre los cuales hay cuatro que destacan por su importancia medioambiental y su belleza: el Parque Nacional de Aberdare, el de Amboseli, el del Lago Nakuru y la reserva de Masai Mara. Cada uno disfruta de su propia idiosincrasia y por esta razón, merece la pena que durante nuestra estancia nos dé tiempo a visitarlos todos. El Parque Nacional de Aberdare es un lugar privilegiado para quienes quieran ver en directo la fauna característica del continente africano: rinocerontes, leones, búfalos… Magníficos ejemplares que viven tranquilos, sin la amenaza de los cazadores, y que muestran toda su belleza salvaje a los impresionados visitantes. En el Parque Nacional de Amboseli lo mejor es apuntarse a una visita o tour guiado, ya que se organizan habitualmente y son una excelente forma de no perderse nada. Desde este enclave se obtienen las mejores vistas del mítico monte Kilimanjaro y sus nevadas cumbres sobre las tierras de África.

El Lago Nakuru, por su parte, constituye una experiencia totalmente distinta. En este parque nacional también es posible ver fauna, pero sobre todo los animales que destacan sobre su cristalina superficie son las aves. La imagen de cientos de flamencos rosas sobre el lago quita la respiración, y además también es posible contemplar a otros animales como búfalos, jirafas o rinocerontes en sus orillas. Y por supuesto, si hay un lugar famoso y concurrido en Kenia es la reserva o parque nacional de Masai Mara, linda con la reserva del Serengereti, en Tanzania. La sabana es el paisaje más característico de este lugar, y en él la presencia de los animales más carácterísticos (grandes felinos, hipopótamos, cocodrilos, jirafas…) es algo habitual. Las cámaras echan humo en Masai Mara… Además, no hay que olvidar que es el territorio por excelencia de la tribu de los masai, míticos guerreros cuya cultura es admirada por miles de visitantes a lo largo del año. Los masai viven en aldeas llamadas mayattas, y hoy día el turismo es su principal fuente de ingresos, así como la venta de artesanía. La pureza de su cultura y de su vida cotidiana se ha perdido en gran parte por la presencia de los turistas, y hoy día sus bailes o ritos de lucha se realizan sólo como exhibición. Aún así, se trata de una experiencia única que no puede vivirse en ninguna otra parte del mundo.

Kenia es un país muy grande y como tal, tiene mil lugares que ver y que visitar. La ciudad de Mombasa deleitará a quienes, después del atracón de naturaleza, quieran disfrutar de un paseo por un casco antiguo de inequívoco sabor árabe. El regateo y las compras se imponen en las intrincadas callejuelas, pero también es recomendable acercarse por la mañana o el anochecer al Old Harbour a contemplar las embarcaciones típicas que llegan por el Golfo Pérsico. En la isla de Lamu es posible visitar la encantadora Lamu Town, un pueblo swahili con dos museos dedicados a la ciudad y a esta cultura. Otros lugares para no perderse son Gedi y su ciudad swahili del siglo XII (actualmente en ruinas), la ciudad de Nairobi y el centro cultural Bomas de Kenia (donde se pueden ver danzas tradicionales), el Great Riff Valley y las cascadas del parque nacional de Aberdare, entre las cuales destacan las Cascadas Guru, con una increíble altura de 300 metros.

PARQUES DE KENIA
El Parque nacional de Aberdare (en inglés: Aberdare National Park) cubre las zonas más altas de la Cordillera de Aberdare en el centro de Kenia y la saliente de Aberdare a su este. Rhino Arca es una organización benéfica dedicada a la protección de esta zona con un hábitat crítico.

El parque está situado a unos 100 km al norte de Nairobi, y se extiende sobre una amplia variedad de terrenos, ya que abarca alturas que van desde unos 7.000 pies (2.100 m) a 14.000 pies (4.300 m) sobre el nivel del mar.El parque nacional de Amboseli (en inglés: Amboseli National Park)? se encuentra en distrito de Kajiado, en la provincia del valle del Rift en Kenia. El parque tiene 39 206 hectáreas (392 km²)1 en el centro de un ecosistema de 8000 km², que se propaga a través de la frontera entre Kenia y Tanzania. La gente local son principalmente los masai, pero la gente de otras partes del país se han asentado allí atraídos por el éxito turístico impulsado por la economía y la agricultura intensiva a lo largo del sistema de pantanos que hacen de esta zona de baja precipitación (promedio de 350 mm) una de las mejores experiencias de observación de la fauna del mundo, con 400 especies de aves, incluyendo aves acuáticas, pelícanos, y 47 tipos de aves rapaces.2El parque nacional de Amboseli (en inglés: Amboseli National Park)? se encuentra en distrito de Kajiado, en la provincia del valle del Rift en Kenia. El parque tiene 39 206 hectáreas (392 km²)1 en el centro de un ecosistema de 8000 km², que se propaga a través de la frontera entre Kenia y Tanzania. La gente local son principalmente los masai, pero la gente de otras partes del país se han asentado allí atraídos por el éxito turístico impulsado por la economía y la agricultura intensiva a lo largo del sistema de pantanos que hacen de esta zona de baja precipitación (promedio de 350 mm) una de las mejores experiencias de observación de la fauna del mundo, con 400 especies de aves, incluyendo aves acuáticas, pelícanos, y 47 tipos de aves rapaces.

El Parque Nacional Lago Nakuru es un parque nacional situado en Kenia, ubicado a 157 km de Nairobi, cerca de la ciudad de Nakuru, en el Gran Valle del Rift. Dentro de su perímetro se encuentra el lago Nakuru, conocido por su antigüedad geológica y por su alcalinidad. La zona del lago es refugio de aves migratorias, particularmente de flamencos. El ornitólogo Roger Tory Peterson dijo que cuando se reúnen varios millones de flamencos forman El más grande espectáculo del mundo. La palabra Nakuru significa “polvoriento” en maasai.

Las aguas del lago son muy alcalinas y sólo son habitadas por algunas especies de algas y zooplanctons, en gran abundancia.

El parque tiene tres campamentos, en las cercanías hay un refugio juvenil y bastantes hoteles. También hay instalaciones para alojamiento y laboratorio para investigadores que trabajan en el parque en diferentes proyectos.

Masái Mara (o Massai Mara o Maasai Mara) es una reserva natural nacional situada al sudoeste de Kenia en la región del Serengueti, y es en realidad una continuación del parque nacional del Serengueti. Se llama así porque la tribu masái, habita dicha zona, y por el río Mara que lo cruza. Es famoso por su fauna excepcional.El Masái Mara es famoso por su población de leones y por ser el hogar de especies amenazadas tales como el rinoceronte negro, el hipopótamo que se encuentra en los ríos Mara y Talek, y el guepardo, habiéndose reducido notablemente el número de ejemplares de este último. Otro carnívoro que puede ser encontrado en gran número es la hiena manchada.

Todos los “Cinco Grandes” (león, leopardo, elefante africano, bufalo africano, y rinoceronte negro) habitan en Maasai Mara. La población de rinocerontes negros que habia sido relativamente elevada hasta 1960, diminuyó bruscamente en la década de 1970 y comienzos de la década de 1980 a causa de las actividades de cazadores furtivos, llegando a ser de menos de 15 individuos. Hacia 1999 la población se había recuperado de forma lenta hasta un estimado de 23 individuos.

Sin embargo, el verdadero poblador de este parque es el ñu, como ocurre en el Serengueti, ya que su número es estimado en millones. Todos los años, en el mes de julio, estos animales, igual que las cebras, migran desde las planicies del Serengueti en busca de pastos más frescos y regresan en octubre. Especies de ungulados viven en este parque como la gacela de Thomson y la gacela de Grant o el impala, y se encuentran igualmente manadas de jirafas.

El Masái Mara es también el hogar de más de 450 especies de aves.

Está administrado por el gobierno de Kenia, quien administra los recursos derivados del cobro a turistas por ingresar a la reserva. El Masai Mara cuenta igualmente con unidades contra la caza furtiva, situadas fuera de las zonas frecuentadas por los turistas.

Los principales habitantes de esta comarca son los miembros de la comunidad maasai, un pueblo ancestral que ha mantenido sus costumbres y tradiciones en plena sabana africana

El parque nacional de Meru (en inglés: Meru National Park)1 es un área protegida del país africano de Kenia situada al este de Meru, a 350 km de Nairobi. Con una superficie de 870 km², es uno de los parques más famosos y conocidos de Kenia. Cuenta con abundantes precipitaciones, 635-762 mm en el oeste del parque y los 305-356 mm en el este.2 Las precipitaciones se traducen en hierba alta y pantanos exuberantes, que hacen difícil su recorrido. Cuenta con una amplia gama de animales salvajes como elefantes, hipopótamos, leones, leopardos, guepardos, rinocerontes negros y algunos antílopes raros.

El Parque Nacional y el bosque natural del Monte Kenia, fundado en 1949, protege la zona alrededor del Monte Kenia, la segunda montaña más alta de África. El área del parque es reserva forestal de 1.300 km², siendo 715 km² por encima de los 3.000 m de altitud. Fue declarado en 1978 reserva de la biosfera y también Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1997.

El Parque Nacional de Nairobi de 117 km², está a solo unos pocos kilómetros de Nairobi la capital de Kenia

El Parque es único por ser un área reservada para evitar la caza y protegida dentro de los límites de una ciudad principal. Leones, guepardos y rinocerontes pueden ser vistos en el parque. Más de 400 especies de aves han sido documentadas en él.

La vegetación es básicamente de sabana trópical, llanuras de pastos descubiertos y arbustos de acacia dispersos. El parque también tiene un río permanente con un bosque fluvial.

Las áreas occidentales del altiplano se caracterizan por un bosque seco con algunas especies vegetales como Olea africana, Croton dichogamus/Brachylaena hutchinsii y calodendrum. En la parte más baja de las laderas se pueden hallar prados compuestos por especies como:Themeda, Cyprus, Digitaria, y Cynodon con algunas acacias como la acacia xanthophloea.

Asimismo el parque sirve a muchos residentes y ciudadanos que viven en la localidad. El parque posee una diversidad de entornos cada uno con una fauna y flora peculiar. Las llanuras con pastos abiertos y arbustos de acacia predominan. Los embalses hechos por el hombre también han añadido un habitat adicional, propicio para ciertas especies de aves y otras formas de vida acuática. Los embalses igualmente atraen a herbívoros que dependen del agua durante la temporada seca.

El parque cuenta con una rica diversidad de aves. No obstante todas las especies no siempre están presentes y algunas son estacionales. Las especies migratorias del norte pasan por el parque principalmente a fines de marzo y mediados de abril.

El Parque Nacional de Nairobi es una de las más exitosas reservas de rinocerontes en Kenya que ya está generando prole para ser reintroducido en sus anteriores habitats y otras reservas cercanas. Debido a este éxito es uno de los pocos parques donde un visitante puede ver con seguridad un rinoceronte negro en su entorno natural.

Al sur del parque están las llanuras Athi-Kapiti y el Kitengela, áreas de migración y dispersión. Son áreas esenciales para cuando se retiran los herbívoros durante la época de lluvias y se concentran en el parque en la temporada seca.

 

Viaje a Malawi

Malaui o Malawi,5 oficialmente la República de Malaui (en inglés, Republic of Malawi; en chichewa, Dziko la Malaŵi) es un país sin salida al mar ubicado en el sureste de África, antiguamente conocido como Nyasalandia. Limita con Zambia al noroeste, con Tanzania al noreste y con Mozambique al este, sur y oeste. El país está separado de Tanzania y Mozambique por el lago Malaui. Su topónimo proviene de los antiguos reinos Maravi, una serie de estados formados por tribus bantúes que habitaron el área.

Se encuentra en el sur de África, no posee salida al mar y limita con Zambia al noroeste, Tanzania al noreste y Mozambique al sur, sureste y suroeste. El Gran Valle del Rift pasa por el país de norte a sur, y el este del valle colinda con el lago Malaui (también llamado lago Nyasa), con el que limita en tres cuartas partes de su frontera este.3 El lago Malaui mide alrededor de 560 km de longitud y 75 km de ancho como máximo.45 El río Shire corre desde el borde sur del lago y se une con el río Zambeze a 400 km del lago. La superficie del lago Malaui se encuentra a 460 m sobre el nivel del mar, con una profundidad máxima de 700 m, lo que significa que el fondo del lago se encuentra a 360 m bajo el nivel del mar. En las zonas montañosas del país alrededor del Valle del Rift, existe una altitud promedio de entre 910 y 1200 m sobre el nivel del mar, aunque algunos montes en el norte del país alcanzan los 2.400 m. Al sur del lago Malaui, la meseta del Shire se eleva a 910 m sobre el nivel del mar. En esta área se encuentran los montes más altos del país: Zomba y Mulanje, los cuales alcanzan los 2100 y 3000 m, respectivamente.

El clima es cálido en la parte sur del país, mientras que en las montañas del norte permanece el clima templado. La altitud modera lo que de otra forma sería un clima ecuatorial. Entre noviembre y abril las temperaturas son altas con lluvias torrenciales, las cuales llegan a su pico de intensidad en marzo. Después de marzo, las precipitaciones rápidamente disminuyen y de mayo a septiembre son escasas.

La capital de Malaui es Lilongüe, pero el centro económico y la ciudad más grande del país es Blantyre, con una población de más de 700,000 habitantes.3 Cuenta con dos sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: el Parque Nacional del Lago Malaui (1984) y el área del Arte rupestre de Chongoni (2006).

Medio ambiente, flora y fauna

Vista del lago Malaui desde la isla Likoma. Malaui es un país muy pobre con alta densidad de población y alta tasa de crecimiento de la misma. Además, el 76% de la población depende de la agricultura para su sustento. Los combustibles tradicionales, en particular leña y carbón de leña, constituyen el 88,6% del consumo total de energía del país.47 La alta densidad de la población y la dependencia de la tierra suponen una fuerte carga para el medio ambiente en forma de búsqueda de más tierra de cultivo y de más leña. Malaui tiene una de las tasas más altas de deforestación anual en África, el 2,4%. Sólo el 61% de toda la población de Malaui tiene acceso a adecuadas instalaciones sanitarias.49 El tratamiento inadecuado de las aguas residuales, las filtraciones agrícolas y la erosión del suelo debida a la deforestación se combinan para contaminar gran parte del agua potable del país. Sólo el 78% de la población tiene acceso a agua segura.10 Además, la erosión cubre de limo los lechos de ríos y corrientes, y pone en peligro la población de peces.

No obstante, Malaui tiene una rica y variada fauna y flora. El 36,2% de la superficie total del país sigue arbolada. Los expertos creen que el lago Malaui, posee más especies endémicas de peces que cualquier otro lago del mundo.50 De la superficie total del país, el 8,9% está protegido. El Parque Nacional del Lago Malaui, en el borde meridional del lago, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984.51 Pese a ello, la caza furtiva sigue siendo un problema en las zonas protegidas. El gobierno ha ratificado acuerdos medioambientales internacionales relativos a biodiversidad, cambio climático, desertificación, especies en peligro de extinción, vertidos tóxicos, conservación de la vida marina, prohibición de ensayos nucleares, protección de la capa de ozono y humedales.

Los recursos de Malaui son casi por completo agrícolas. La riqueza mineral es escasa, a pesar de que hay algo de mármol y caliza. Cuenta con algunos tipos de árboles de importancia maderera, situados en los barrancos húmedos de las montañas y a lo largo de las orillas de los ríos. En las tierras altas crecen el baobab, la acacia y las coníferas. Se pueden encontrar la mayoría de las especies animales autóctonas de África, como elefantes, rinocerontes, jirafas, cebras, primates y diferentes variedades de antílopes; en las orillas de los lagos se encuentran los hipopótamos. Son muy numerosas también las serpientes y otros reptiles, así como aves e insectos. Los ríos y lagos también contienen abundantes peces.

Kasungu es, con 2.100  Km² de extensón, el segundo parque más grande de Malawi, despues de Nyika. Se encuentra situado a una altitud de 1.000 mts sobre el nivel del mar. Situado en la Región Central del pais, a 165 km al norte de la capital, Lilongwe y a 289 km al sur de Mzuzu. Por el oeste hace frontera con Zambia. Al finalizar la estacion seca, de agosto a noviembre, es la epoca mejor lara visitarlo, cuando la escasez de agua permite observar gran numero de animales que se concentran en los escasos pozos de agua disponibles.

De septiembre a mayo son los meses mas calurosos del año y de junio a agosto los más frescos. Normalmente, el parque suele estar cerrado durante el mes de marzo debido a que las lluvias suelen hacer impracticables los caminos. Para ver mamiferos, de agosto a enero son los mejores meses; en tanto que para la observación de aves suelen ser noviembre y diciembre; y para la flora, de noviembre a febrero, cuando florecen las orquídeas. Los fotografos suelen preferir de agosto hasta febrero.

La vegetación del parque consiste principalmente en bosque Miombo atravesado por canales cubiertos de hierba conocidos como Dambos (zonas inundables estacionalmente). De los rios que cruzan el parque, Dwanga y Lingadzi son los principales. Un afluente del Lingadzi, el Lifupa, cuenta con una represa donde se encuentra Lifupa Lodge, lugar privilegiado para la observacion de mamiferos, especialmente hipopotamos. Kasungu cuenta con una importante poblacion de elefantes, amenazados por la caza furtiva. Pueden verse tambien, a menudo, kudu, impala y alcefalo, antilope caballo o antilope roano así como búfalo y cebra.

El Parque Nacional Lago Malawi se creó en 1980, en el extremo sur del lago, para proteger la diversidad de fauna tropical acuática, mucha de la cual solo puede encontrarse aquí. El Parque Nacional es el santuario más importante de peces de agua dulce de África y fue el primer parque en el mundo para dar protección a la vida marina de aguas profundas tropicales del Valle del Rift.  En 1984 fue declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Los lugares más interesantes son : la Peninsula Nankhumba, el pequeño archipielago formado por 12 pequeñas islas, recorrer el riquisimo habitat que cuenta con una extraordinaria concentracion de especies diferente de plantas, animales y aves. Y sobre todo, sumergirse en las aguas del lago. El buceo es una experiencia única por los centenares de especie de peces que pueden encontrarse en la región, destacando el famoso Mbuna Chichlids.

El Parque Nacional Lengwe se encuentra dentro del Shire Valley, a unos 50 kms al sur de Blantyre y haciendo frontera por el oeste con Mozambique. Con una extension de 900  Km², a vegetación natural de la zona es mixto de sela dambo y zonas de hierba aunque gran parte de la zona circundante ha sido convertida en plantaciones de caña de azúcar.

Destaca por el gran numero de antílope nyala, no encontrado en los otros parques del norte de Malawi. Otro antílopes presentes en el Parque son el bushbuck, impala, duiker y kudu. Otros animales que pueden verso son jabalís africanos, monos y mandriles.

El Parque Nacional Liwonde descansa sobre las riberas del rio Shire, al sur del Lago Malawi, bordeando el Lago Malombe por el norte y abarcando un área de 580  Km², a 120 km al norte de Blantyre, y a 60 km al norte de Zomba y a 236 kms de Lilongwe.

La vegetación es muy diversa, desde los pantanos, las lagunas y los juncales a lo largo del borde del río, pastizales y zonas con numerosas palmeras y baobab crecen, bosques de Mopane y selva cerrada.

Liwonde cuenta con la principal poblacion de elefantes de de Malawi que puede verse a menudo tomando un baño en el borde de ríos junto con los hipopotamos. Hay grandisimas concentraciones de antílope negro, así como kudu, duiker y oribi entre los arbustos de Mopane. Las llanuras son el hogar para waterbuck, reduncas y algunos leones. Abundan las aves, icluyendo aguilas pescadoras, jacanas, cormoranes blancos y la rara zancuda lilian.

La mejor epoca para visitar el Parque es durante la estacion seca. Durante la estacion de lluvias numerosos caminos estan impracticables, aun para 4×4. En lancha puede visitarse durante todo el año.

En 1965 El Parque Nacional Nyika se convirtió en la primera zona protegida de Malawi que obtuvo la calificacion de Parque Nacional. Abarca la mayor parte del la Meseta de Nyika en la Región Del Norte. Con 3.200 Km² es el mayor Parque de Malawi y el situado a una mayor altitud, con una media de 1.800 m. Su lado occidental hace frontera con Zambia. Esta practicamente inhabitado por el hombre, con sólo algunos acuerdos con personas del pueblo Aphoka. Nyika es cubierto de praderas, páramos sin árboles, ocasionalmente interrumpidas por bolsas de bosque de hoja perenne en las cañadas profundas y los valles. Hay numerosas cascadas.

A causa de la altitud, Nyika ofrece un descanso bienvenido al calor tropical de la region del Lago Malawi. La temperatura en verano raras veces exceden los 21.5 ° C y en los meses de invierno (junio, julio y agosto) se agradece un jerse al atardecer. Noviembre hasta mayo es el mejor tiempo para ver los grandes mamiferos, mientras que se recomienda los meses de octubre a diciembre para la observacion de aves. Los interesados en la flora encontraran en enero y febrero las mejores condiciones de floracion de las espectaculares orquídeas indígenas.

El Parque Nacional Nyika es el hogar para manadas grandes de antílope, cebra, eland, antilope caballo o antilope roano, antílope negro, hartebeest de lichtenstein, kudu reedbuck, bushbuck, duiker y jabalí africano. Aloja a la más grande reunión de leopardo en el país. La familia nocturna de animales salvajes incluye gato, hiena, chacal, civeta, tejón, puerco espín y cerdo hormiguero. Debido a la ausencia de leones en el parque, esta permitido los paseos a pie de hasta 5 días, siempre escoltados por un guarda del Parque.

Hay mas de 300 especies de aves registradas en Nyika, incluyendo la abutarda de Ham, la malachite, el francolin, la paloma de la canela, el bartailed trogon y el petirrojo estrellado. Cuatro aves se ven en la meseta Nyika que no han sido registradas en ningun otro lugar de Malawi, el yellow mountain warbler, el  churring cisticola, el cracking cloud cisticola y el mountain marsh widow. También hay tres especies de mariposa y una especie de camaleón, de rana y de sapo que no se encuentran en ninguna parte.

 

En los ríos y las represas se encuentran truchas arco iris, que pueden pescarse con el correspondiente permiso, que puede obtenerse en la oficina de Chilinda.

La entrada al Parque se encuentra a 129 km de Mzuzu y 68 km al oeste de Rumphi.

 

 

ISLAS DE ÁFRICA

 

Viajar a Cabo Verde –

Cabo Verde no es un cabo ni es verde. Es un archipiélago de 10 islas de color marrón que parecen un trozo del Sahara varado en medio del océano, frente a las costas de Senegal. Cabo Verde es la sonrisa de África. Un país acogedor, de buena gente y seguro para quienes busquen una primera inmersión viajera en esa dura y atrayente realidad que es África.

Cabo Verde es un país pobre. Hay más caboverdianos fuera (500.000) que dentro (400.000). Y los de dentro tratan de vivir con la misma ostentación que los de fuera: camisetas de futbol de equipos europeos, teléfonos móviles, Mercedes de segunda mano por doquier…. Todo está cambiando a marchas forzadas en Cabo Verde.

Trataron de venderlo como un destino exótico de playas y lujosos resort, más barato que el Caribe. Pero se equivocaron. En Cabo Verde hay bonitos arenales pero no es un lugar de playas paradisíacas ni resort de lujo. Si vas buscando eso, este no es tu sitio.Cabo Verde

Sin embargo, es un gran destino humano, para quienes quieran conocer una parte del África insular que suena a morna (la de Cesária Évora), que habla en criollo y donde todo está hecho a base de mestizaje.

Cabo Verde son los cuerpos esculturales de los mulatos y las mulatas. Y los bailes tradicionales: la morna es pura melancolía, no es para bailar, es para deleitarse. Más marchosos están el funaná y la coladeira; esa si es para bailar muy apertadinhos.

Mapa cabo_verde

Cuando vas a Cabo Verde la primera parada suele ser la isla de Sal, porque allí están la mayoría de resort y hay aeropuerto internacional. Sal tiene poco de isla verde y exuberante: es un trozo de desierto. A algunos le defraudará, pero a mi me pareció un lugar encantador, con unos pocos hotelitos sencillos y confortables (al menos cuando yo estuve; sé que Riu y otras cadenas han ido abriendo nuevos y grandes establecimientos) y una ciudad, Santa María, de casas de una sola planta pintadas de colores chillones (rosas, rojos, verdes, amarillos) quizá para compensar el monocromo color a tierra de la isla. En Sal hace un viento del carajo: por eso está lleno de surferos.

Luego puedes ir a Sao Vicente, cuya capital es Mindelo. Mindelo es la ciudad de la marcha, el ambiente y las discotecas. Allí conocí a Cesária Évora, estuve tomando copas con ella en su casa. Una mujer muy sencilla y llena de humanidad.

O a las islas volcánicas de Santo Antao y Isla do Fogo: dos conos negros con muestras de vulcanismo reciente. Ideales para hacer senderismo y con más zonas verdes que las otras.

Vayas a la isla que vayas, habrá una palabra que aprendas nada más llegar: “morabeza”. La belleza interior, la paz espiritual, la alegría de vivir. Pues Cabo Verde es eso. Pura morabeza

 

Isla Comoras – La isla luna

Allá por el el s. X, los navegantes omaníes ya conocían este remoto rincón del índico como “las Islas de la Luna”. Durante siglos, comerciantes árabes e indios, sultanes persas, navegantes malayos, piratas malgaches y portugueses o esclavos africanos, han dejado su legado en este pequeño archipiélago de origen volcánico, situado en el Canal de Mozambique, cerca del norte de Madagascar. Hoy en día las islas constituyen el estado de la Unión de las Comoros; tres islas eclipsadas por el turismo de lujo de sus vecinas Seychelles y Mauricio que parecen navegar a su suerte en medio del océano, invisibles, en el más absoluto de los olvidos.

Una ruta ambiciosa en un archipiélago donde el tiempo parece haberse detenido y en el que sus encantadores habitantes de raíz árabe-suahili, nos abren las puertas de este territorio todavía virgen.  La reserva marina de la diminuta isla de Moheli, en cuyos bosques tropicales habitan los murciélagos de Livingston, una especie de murciélagos gigantes endémicos de las islas, las paradisíacas playas y plantaciones de la montañosa isla de Anjouan o el Karthala, uno de los volcanes activos más grandes del planeta, son algunas de las sorpresas que nos deparan estas islas, acompañado todo ello de poblados y ritmos al más puro estilo de la África continental.

 

Viaje a las islas Seychelles

Las Seychelles, oficialmente la República de las Seychelles (en inglés, Republic of Seychelles; en francés, République des Seychelles; en criollo seychelense, Repiblik Sesel) es un grupo de 115 islas ubicadas en el océano Índico, al noreste de Madagascar, con una superficie total de 455 km². Pertenece a la Mancomunidad de Naciones.

Su capital es Victoria, la única ciudad del archipiélago, ubicada en la isla Mahé y habitada por un tercio de la población. Posee el único aeropuerto y puerto internacional del país, que recibe vuelos desde los aeropuertos internacionales más importantes del mundo, ya que la principal fuente de divisas del país es el turismo.

Una de las atracciones principales de Victoria es el Jardín Botánico, donde pueden observarse ejemplares de tortugas gigantes que son endémicas de estas islas (por ejemplo: la tortuga gigante de Aldabra; Geochelone gigantea), y que aunque son de una menor talla, son muy parecidas a las especies de tortugas presentes en las islas Galápagos. Otras especies de tortugas gigantes de las islas Seychelles son la tortuga gigante de Seychelles (Dipsochelys hololissa) y la tortuga gigante de Arnold (Dipsochelys arnoldi) ambas en peligro crítico de extinción actualmente son objeto de un programa de cría en cautividad y reintroducción por la Asociación de Protección de la Naturaleza de las Seychelles.

La etnia predominante es la seychellois de raíces africanas y francesas, pero también hay minorías chinas e indias. La mayoría de la población profesa el catolicismo, un 8 % de la población son anglicanos y hay un 2 % de diversas religiones.

 

Seychelles es lo que se conoce como un paraíso tropical. Las islas conservan su belleza natural, con hermosas playas y un mar con excelentes condiciones para los amantes del buceo. Tiene clima tropical con temperaturas que, anualmente, oscilan entre los 25 y 30 °C, con meses muy lluviosos de noviembre a mayo cuando son alcanzadas por los vientos monzónicos.

Las Seychelles son un archipiélago en el océano Índico. Está compuesto por unas 115 islas tropicales (como señala la propia Constitución de la República), de origen granítico y coralino. De ellas, solo 33 están habitadas. Las llamadas Islas Interiores son el núcleo del país. Las restantes islas son atolones coralinos más pequeños, muchos de ellos deshabitados. La isla de mayor tamaño es Mahé.

La capital del país es la ciudad de Victoria, ubicada en Mahé, en ella vive cerca del 80 % de la población total. El punto más alto de las Seychelles es el Monte Seychellois que tiene una altura de 905 m. Es el único archipiélago de granito, como se aprecia en las rocas de La Digue.

El clima local es tropical, templado y bastante húmedo por influencias marinas.

Playa de Grand Anse en La Digue.

Las islas, tal y como señala la constitución del país, se agrupan del siguiente modo.

42 Islas graníticas: Mahé, Praslin, Silhouette, La Digue, Curieuse, Félicité, Frégate, St. Anne, North, Cerf, Marianne, Grand Sœur, Thérèse, Aride, Conception, Petite Sœur, Cousin, Cousine, Long, Récif, Round (Praslin), Anonyme, Mamelles, Moyenne, Ile aux Vaches Marines, L’Islette, Beacon (Ile Sèche), Cachée, Cocos, Round (Mahé), L’Ilot Frégate, Booby, Chauve Souris (Mahé), Chauve Souris (Praslin), Ile La Fouche, Hodoul, L’Ilot, Rat, Souris, St. Pierre (Praslin), Zavé, Harrison Rocks (Grand Rocher).

4 islas mixtas, arena, coral y granito: Denis, Bird, Coëtivy, Cahée.

29 islas de coral del Grupo del Almirante: Desroches, Cahée Poivre Atoll —comprende 3 islas: Poivre, Florentin y South Island—, Alphonse, D’Arros, St. Joseph Atoll —comprende 14 islas: St. Joseph Ile aux Fouquets, Ressource, Petit Carcassaye, Grand Carcassaye, Benjamin, Bancs Ferrari, Chiens, Pélicans, Vars, Ile Paul, Banc de Sable, Banc aux Cocos and Ile aux Poules—, Marie Louise, Desnoeufs, African Banks —comprende 2 islas: African Banks y South Island—, Rémire, St. François, Boudeuse, Etoile, Bijoutier.

13 islas de coral en el Grupo de Farquhar: Atolón de Farquhar —comprende 10 islas: Bancs de Sable, Déposés Ile aux Goëlettes, Lapins, Ile du Milieu, North Manaha, South Manaha, Middle Manaha, North Island and South Island—, Atolón Providence (comprende dos islas: Providence y Bancs Providence) y St Pierre.

67 islas de coral en el Grupo de Aldabra: Atolón de Aldabra —comprende 46 islas: Grande Terre, Picard, Polymnie, Malabar, Ile Michel, Ile Esprit, Ile aux Moustiques, Ilot Parc, Ilot Emile, Ilot Yangue, Ilot Magnan, Ile Lanier, Champignon des Os, Euphrate, Grand Mentor, Grand Ilot, Gros Ilot Gionnet, Gros Ilot Sésame, Heron Rock, Hide Island, Ile aux Aigrettes, Ile aux Cèdres, Iles Chalands, Ile Fangame, Ile Héron, Ile Michel, Ile Squacco, Ile Sylvestre, Ile Verte, Ilot Déder, Ilot du Sud, Ilot du Milieu, Ilot du Nord, Ilot Dubois, Ilot Macoa, Ilot Marquoix, Ilots Niçois, Ilot Salade, Middle Row Island, Noddy Rock, North Row Island, Petit Mentor, Petit Mentor Endans, Petits Ilots, Pink Rock y Table Ronde—, Assumption, Isla de Astove y Atolón de Cosmoledo (comprende 19 islas: Menai, Ile du Nord (West North), Ile Nord-Est (East North), Ile du Trou, Goëlettes, Grand Polyte, Petit Polyte, Grand Ile (Wizard), Pagode, Ile du Sud-Ouest (South), Ile aux Moustiques, Ile Baleine, Ile aux Chauve-Souris, Ile aux Macaques, Ile aux Rats, Ile du Nord-Ouest, Ile Observation, Ile Sud-Est y Ilot la Croix—.

Clima

El clima es tropical, templado y húmedo. Las temperaturas varían muy poco a lo largo del año, en Mahé rondan de los 24 a los 30 °C y las precipitaciones son de 2900 mm anuales, en Victoria son de 2350 mm y en las otras islas las precipitaciones son inferiores. Durante los meses más fríos (julio y agosto) la temperatura mínima promedio es de 24 °C. Los vientos alisios soplan normalmente desde mayo a noviembre. Los meses más cálidos son de diciembre a abril, donde la humedad es de 80 % y la temperatura raramente supera los 31 °C. Seychelles se encuentra fuera del cinturón de ciclones, por lo que los vientos de alta velocidad son muy raros.2

Seychelles se divide en dos ecorregiones:

Selva de las Seychelles graníticas

Matorral xerófilo de las islas Aldabra

Las especies animles y vegetales son una mezcla de especies africanas y asiáticas, así como muchas especies endémicas como el Dicrurus aldabranus típico de la isla Aldabra, tales endemismos son fruto del aislamiento primitivo de las islas, cuando Gondwana se desmembró y la actual India se separó de África.

Las islas y su entorno inmediato contienen una enorme biodiversidad, con una gran variedad de plantas, anfibios, reptiles, aves, peces y corales.

Afortunadamente, los seychellenses han protegido casi el 50% de la superficie total del archipiélago4 y varios arrecifes marinos, mediante la creación de varios Parques Nacionales, algunos marítimos, como el de Baie Ternay o el de Sainte Anne; otros, como el Morne Seychelles protegen el macizo central selvático y montañoso de Mahé. Al esfuerzo nacional por la preservación del entorno, se suma el reconocimiento internacional, habiendo declarado la UNESCO Patrimonio de la Humanidad al conjunto del atolón de Aldabra, y a la Reserva Natural del Valle de Mai, ubicada en la isla de Praslin.

Países como Estados Unidos de América, están cooperando con las autoridades del país en proyectos de recuperación de fauna marina. Desde 2011 se desarrolla en la Reserva Marina de la isla de Cousin, un proyecto piloto de cultivo de corales, para la posterior recuperación de arrecifes que han sido víctimas, tanto del cambio climático producido por el Niño en 1998, como del tsunami de 2004, estimándose que estos eventos destruyeron el 97 % de los corales hermatípicos de Seychelles. Se han cultivado unas 40.000 colonias de 67 especies diferentes de corales, entre las que destacan los géneros Acropora y Pocillopora, en concreto de las especies Pocillopora damicornis, Pocillopora eydouxi, Pocillopora verrucosa, Acropora hyacinthus, Acropora cythera y Acropora irregularis. El proyecto ha estado coordinado por la bióloga española Sarah Frías-Torres, consiguiendo un 70% de éxito en la aclimatación de los 40.000 corales cultivados, con 24.400 ejemplares de colonias coralinas que crecen en los emplazamientos donde han sido trasplantados.5 El arrecife restaurado es la base para que múltiples especies de vida marina retornen a estas aguas, consiguiendo la recuperación del ecosistema marino.

Esta experiencia pretende servir de modelo para aplicar en otros muchos arrecifes dañados por las subidas térmicas marinas.

Fauna

Aparte de las más conocidas tortugas gigantes de Seychelles, cabe destacar la familia de ranas Sooglossidae, con 2 géneros y 4 especies que sólo se encuentran en las islas; la especie Sooglossus gardeneri es la más pequeña del mundo, con entre 9 y 12 mm de largo. Sus crías, casi invisibles, nacen con 1,6 mm de largo.8 Otra especie única de las Seychelles es el murciélago Coleura seychellensis, que probablemente es la especie de murciélago más amenazada del mundo, porque se estima que sólo quedan entre 30 y 100 ejemplares.9 10

Se han identificado 250 especies de aves, de las que 12 son especies endémicas, como el loro negro de Seychelles, Coracopsis nigra barklyi, que tan sólo habita la isla de Praslin y es el pájaro nacional de Seychelles, el Acrocephalus seychellensis, o el Copsychus sechellarum, que, gracias a los esfuerzos de las instituciones Nature Seychelles y BirdLife se están recuperando, cuando son especies que estaban al borde de la extinción.

Se estima que las islas contienen unas 2.000 especies endémicas de invertebrados, y más de 1.000 especies diferentes de peces habitan los 1,2 millones de kilómetros cuadrados de sus aguas territoriales.12 Destaca por su vistosidad el pez payaso Amphiprion fuscocaudatus, endémico del archipiélago. La riqueza en especies marinas es enorme, tan sólo en invertebrados marinos se han identificado las siguientes cantidades de especies:13

 

 

Viaje a Guinea Bissau – ecoturismo

Bissau.

Es la capital, puerto principal y ciudad más grande de Guinea-Bissau. Está situada en la costa del Atlántico, en la desembocadura del río Geba. La ciudad y sus alrededores constituyen una de las nueve regiones del país.

Fuertemente conservadora de su influencia portuguesa, en la ciudad de Bissau apenas hay coches. Sin embargo, el mejor modo de verlo todo es andando, ya que los lugares de interés se encuentran cerca de la avenida Amilcar Cabral. Primero, una visita al mercado central, para después caminar a lo largo del río Geba hacia el puerto. Imprescindible ver el palacio presidencial y el Museo de Artefactos Africanos, y un poco más al norte, el Centro de Jóvenes Artistas, el mejor lugar en la ciudad donde se puede contemplar el arte africano.

Islas Bijagos.

Este conjunto de islas, entre las cuales se incluye Bubaque, Caravela, Orango, Uno, Roxa, Carache y Formosa, entre otras, constituye la principal atracción turística del país. El archipiélago, disperso en el Océano Atlántico cerca de la desembocadura de los ríos Geba y Corubal, ofrece una gran variedad de actividades para ver y realizar: pájaros, la interesante cultura de las tribus, submarinismo, pesca, hermosas playas y extraños hipopótamos de agua salada.

Las islas se pueden visitar alquilando una embarcación en Bissau. El primer destino es Bubaque, la isla principal, donde pasar unos fabulosos días disfrutando en sus playas de arena fina. La ciudad de Bubaque dispone de varios hoteles muy bien equipados donde suelen instalarse los turistas franceses. Es aconsejable no descuidar nuestras pertenencias debido a que es frecuente que haya ladrones merodeando la zona.

Bolama.

La ciudad que fue capital colonial del país hasta 1941, es hoy en día, algo más que bonitas playas y unas ruinas cubiertas de enredaderas. Si decidimos ir, conviene echar una ojeada a la fea escultura de Mussolini regalo a la ciudad y el pedestal, donde una vez estuvo la estatua del presidente de los Estados Unidos Ulysses s. Grant. El hombre que entregó la isla a Portugal en lugar de entregarla a los ingleses.

Bafata.

Esta ciudad, que cuenta con 15.000 habitantes, se encuentra situada al norte del río Geba desde la capital, Bissau. El viaje hasta llegar allí resulta más interesante que la propia ciudad en sí. Para llegar a Bafata, hay que tomar un barco río arriba e ir parando en las pequeñas ciudades que se encuentran a lo largo del camino.

La razón principal para ir es ver el centro de la ciudad, el cual es menos llano y pantanoso que la región costera.

 

Viaja a Madagascar – Madagascar, la isla continente

Espíritu asiático sobre tierra africana; sabores de vainilla y de especies; costas de palisandro y de piratas; bosques primarios, lemures, camaleones… el nombre de Madagascar nos invita a soñar. El origen de esta isla inclasificable, cuarta del mundo por su extensión, nos invita a realizar un gran viaje.

Separada de Africa hace 165 millones de años, Madagascar ha guardado su tierra roja. De Asia, dónde llegó una parte de su población ha herededado sus arrozales; por tanto, Madagascar, no es ni una ni la otra: A lo largo de sus costas africanas y bañadas por el océano Índico, posee una cultura original que la convierte en tierra “afro-asiática”.

Dieciocho étnias se reparten el territorio en bosques tropicales, desiertos de espinas, playas de arena blanca, lagos y formaciones rocosas. Este mosaico étnico que se ha formado a través de los siglos ha originado un sistema de valores autenticamente malgaches: Ritos asociados con la cultura de los ancestres como el retorno de los muertos o, la presencia de utensilios agrarios africanos y el uso de palabras de origen asiáticos. Todo ello cohabita sobre un mismo pais: Madagasikara. En territorio malgache será el único lugar del mundo dónde podrán observar el baobab “adansonia madagascariensis”, o la mariposa “chrysiridia madagascariensis”, o el lémur indri-indri. Un verdadero paraíso para los naturalistas o una verdadera arca de Noé.

Les indicamos a continuación, a modo resumido, algunos de los puntos de interés que podrán conocer si se deciden a visitar Madagascar con nuestros circuitos.

ANTANANARIVO

La capital de Madagascar fue fundada en el siglo XVII con el nombre de Tananarivo, en el centro de la isla domina una fértil zona arrocera y en el centro industrial del país se  produce tabaco, alimentos industrializados, tejidos y artículos de piel. Su población es de 1.400.000 habitantes. Entre sus atractivos turísticos se encuentran el viejo palacio real y el Zona o mercado, construcción multicolor que los viernes se amplía tanto que casi cubre todo el centro de la ciudad. En la ciudad alta de Antananarivo (antigua Tananarivo), el Roba, ciudadela fortificada de comienzos del siglo XII, alberga tumbas reales y palacios tradicionales. El Manampisoa (»Crecimiento de Belleza») es el museo histórico donde predominan mobiliario, joyas, platos y sombrillas. Al lado, el palacio de Plata, mansión de madera decorada de frescos reales en el estilo de las imágenes populares. Más lejos, las cuatro célebres torres de piedra rojiza del palacio de Ranavalona I, dominan la ciudad. La ciudad baja es más viva allí podemos encontrar el mercado (Zoma) con centenares de sombrillas blancas que inunda al visitante de perfumes exóticos entre pabellones cuyos tejados recuerdan la espalda de los cebúes. La escalera de Lastelle (muy fotografiada) escala la roca de Ambatonakanga, en cuya cima se encuentra la plaza de la Independencia y donde podemos disfrutar de unas maravillosas vistas sobre la universidad y el pequeño lago Anosy.

 

A ver: El palacio de la reina: Ha sido construido sobre el lugar más elevado de la ciudad.  Un incendio lo destruyó y un protector trabajó para su recontrucción.

El mercado de Zoma, “vendredi” en malgache, solo algunos lugares de mercados semanales han sido delimitados para el artista, pero aún no ha estado verdaderamente establecido.

EL museo de arte y de arqueología: objetos de culto, utensilios domésticos y agrícolas, juguetes, instrumentos de música y piezas arqueológicas.

Las casas misionarias: típicas de la antigua ciudad con sus fachadas y balcones soportados por pilares de ladrillos.

El barrio de Isotry: dónde se encuentra el mercado de madera, reventa, ropa usada, chatarra.

El parque de Tsimbazaza: con una formidable variedad de plantas pegadas entre unos árboles centenarios y unos lagos cubiertos de nenúfares. El parque presenta las especies de lemures de la isla, un vivario, tortugas, cocodrilos, carnívoros y pájaros. La Academia malgache esconde un pequeño museo sobre la naturaleza y las tribus de Madagascar.

PARQUE NACIONAL DE ANDASIBE-MANTADIA

Una de las reservas más accesibles para entrar en contacto con la selva y los lemures. La reserva está situada a unos 150 km. de Antananarivo. Ocupa una superfície de 12.810 hectáreas, de las cuales 810 son para la reserva especial de los Indri. La selva primaria no representa más que una franja estrecha repleta de miles de especies. Las principales atracciones de este parque son la vegetación exuberante (los árboles se emergen bajo un bosque escondido entre lianas y diminutas plantas), el lago verde, el lago rojo cubierto de ninfeas, once especies de lemures y los camaleones gigantes. En este parque, con un poco de paciencia se podrá observar el lémur negro y blanco (indri-indri), el más grande de todos, presente en grupos familiares, los cuales, activos buena parte del día, pasan el tiempo en la cima de los árboles para comer y gozar del sol. Podemos encontrarnos con el lemur marrón o el lemur de bambú. Tres especies nocturnas son identificables con la ayuda de una linterna. El entorno también es rico en pájaros y camaleones. Los mejores meses para poder observar las orquídeas en flor son septiembre, octubre y noviembre.

BEKOPAKA (PARQUE NACIONAL DE LOS TSINGYS DE BEMARAHA)

Del resultado de millones de años, la erosión mecánica y química de una meseta calcárea, los Tsingys de Bemaraha devienen en un modelo calcáreo más o menos espectacular, dónde las zonas duras han tomado la forma de agujas o espinas aceradas, las cuales los malgaches llaman tsingys. El parque nacional de los Tsingys de Bemaraha, protegido desde 1927, fue catalogado en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1990. La región de Antsingy tiene el estatus de reserva natural integral desde 1997, fecha en la que el estado malgache creó el parque nacional de los Tsingys de Bemaraha. Con una superficie de más de 150.000 ha., se compone de una reserva natural integral en el norte y de una zona de unas 72.000 ha. abierto al público en el sur. La posibilidad de visitarlo son gracias al cambio de su  estatus de reserva natural integral. Los Tsingys de Bemaraha son los más grandes de la gran isla, delante de la reserva de Ankarana, cerca de Diego Suárez. Estas formaciones calcáreas únicas en el mundo interesan a los amateurs de curiosidades geológicas y de los entornos naturales extraños.

La fauna, poco estudiada, comprende alrededor de noventa especies de pájaros, ocho especies de reptiles y una decena de lemures. Para descubrir los grandes y pequeños tsingys y la garganta del Manambolo, se tiene que ir acompañado de un guía y respectar los fadys (tabús) locales. Los pequeños tsingys y unas hermosas grutas se encuentras a una media hora andando desde la oficina del Angap. Los grandes tsingys se encuentran a 17 km. al norte de Bekopaka, que por una pista particulamente difícil atraviesa un paisaje muy seco. Para la visita de éstos últimos se necesitará un poco de esfuerzo, es cual será recompensado por la belleza del lugar. Se visitarán algunas grutas y sus formaciones calcáreas.

La reserva natural integral de Bemaraha, al norte del parque nacional, está prohibido su acceso salvo una autorización especial.

 

MORONDAVA

Morondava es la actual capital administrativa de Menabe, region que debe su sobrenombre de “muy roja” a las placas de laterita esparcidas en su sabana. La región de Menabe esta delimitada por el sur por el rio Mangoky y por el norte por el rio Manambolo, y al este por los macizos de Makay y de Bongolava. Si hay un sitio el cual sea obligataroria su visita, en sin duda alguna el paseo de los baobabs (“l’allée des baobabs”), situado a 18 km. de Morondava, dónde los majestuosos “adansonia grandidieri” hacer un pasillo de honor a la pista, lanzando hacia el cielo sus impresionantes columnas vegetales. Una veintena de estos gigantes baobabs (renala en malgache), hacen una silueta magistral de sus troncos enormes en un hermoso paseo junto a los arrozales y cebúes que pasan por pausadamente. Podrán apreciar bien ese espectáculo, el cual figura en numerosas postales, al atardecer, cuando cae el sol y se mezcla con el paisaje. También se pueden visitar, cerca de la pista principal, el baobab sagrado o los asombrosos troncos entrelazados de los baobabs amorosos.

COSTA SUROCCIDENTAL (ANAKAO, TULEAR, IFATY, MOROMBE)

Bañada por el canal de Mozambique, el tramo de costa entre Anakao, Tulear, Ifaty y Morombo está caracterizado por largas playas de arenas blancas. La vegetación en esta región arida está formada principalmente de selva espinosa con baobabs de formas muy extravagantes. Aquí se encuentran tramos de costa todavía poco conocidas por el turismo y algunos pintorescos pueblos de pescadores Vezo. El clima en la región suroccidental de Madagascar es seco todo el año. Las precipitaciones lluviosas están reducidas a 15-20 dias al año entre enero y febrero. Las temperaturas oscilan entre los 25 grados en el invierno austral y los 35 grando en el verano austral. La costa es por lo tanto una meta de vacaciones ideal en cualquier periodo del año y es adecuada a los apasionados del buceo, snorkel, pesca, o simplemente para poder descansar y relajarse en sus playas.

TULEAR, antigua ciudad colonial acoge a todas las poblaciones de Madagascar (Vezo, Masikoro, Mahafaly, Antandroy y los Karana). Famoso su mercado de conchas marinas, la joyería, la arquitectura colonial, la impresionante barrera de coral, las largas y frescas avenidas y los originales pousse-pousse. A ver: El museo de las Artes y Tradiciones Populares del Sud. Donde se encuentran expuestos numerosos hábitos, documentos etnográficos, tumbas reconstruidas. El mercado de conchas marinas. El jardín botánico. Y para encontrar una playa de fina arena, solo se tendrá que desplazar a 3 km al norte de la ciudad, sobre la playa de la Batterie, constituida por tres bellas dunas. En la carretera que una Ranohira y Tulear podemos observar las famosas tumbas Mahafaly: tumbas de piedra con estelas funerarias esculpidas o con pinturas de animales, parejas, escenas de la vida cotidiana… Están casi siempre cubiertas de cráneos y de cuernos de cebúes.

ANAKAO, situada al sur de Tulear y aproximadamente a una hora en barco, pasando por la bahía de San Agustín, nos encontramos este pueblo de pescadores Vezo. El camino que une Anakao y Tulear se encuentra siempre en malas condiciones y para rodear la profunda bahía de San Agustín se tiene que hacer un duro recorrido en 4×4. Por lo tanto, es más fácil alcanzar Anakao en barco a motor. Anakao, es un típico pueblo de pescadores Vezo que se asoma a una larga y bonita playa de arena blanca dónde se encuentran algunos hoteles: prosiguiendo andando en dirección sur se suceden otras deliciosas bahías con extraordinarias playas. La barrera coralina protege este tramo de costa y la pequeña y fabulosa isla de Nosy Ve, la cual se encuentra a unos veinte minutos en lacha motora de la costa. Esta isla está habitada únicamente por la ave endémica “paille en queue” y podremos disfrutas de ella en sus playas paradisíacas y solitarias. Desde Anakao se pueden hacer excursiones interesantes en barco o en piragua, practicar snorkel, buceo y pesca deportiva. También se puede realizar excursiones en quad o en 4×4 atravesando fascinantes tramos de carretera que atraviesan en parte la selva espinosa y en parte acarician espléndidas bahía hasta llega al lago Tsimanampetsotsa, o más al sur hasta Itampolo encontrando bahías con dunas de arena que desciende sobre el mar.

 

IFATY, reagrupado en el nombre genérico de Ifaty, diferentes poblados de pescadores Vezo se encuentras dispersados en esta laguna situada a veintidós kilómetros al sur de Tulear, la cual se puede acceder en barco, taxi, moto bicicleta, taxi-brousse o los traslados que hacen normalmente todos los hoteles de la zona. De numerosas actividades acúaticas puede uno disfrutar en esta zona de Madagascar, existiendo numeros centros de buceo para descubrir la laguna infinitiva y sus fondos marinos. También, según las costumbres del lugar, uno no anda sobre los pies excepto al anochecer bailando el tsapiky que es un “baile de polvo” en el que los habitantes del lugar poseen unos inmutables secretos. El mito de Ifaty no es solo agua, podemos visitar la Reserva de Doumergue, cerca de Mangily. Reserva privada que permite hacer un primer acercamiento con la fauna y la flora del sur-oeste y su maleza característica de espinas. Cerca de la reserva, también se puede visitar el bosque de baobabs, Madiorano y Ambolimailake, el lugar dónde el agua está limpia y el lugar dónde la montaña está en movimiento. Si continuamos más al norte de Ifaty nos encontramos los cultivos agrícolas Masikoro, también podremos descubrir Salary-nord o Andavadoaka, dónde podremos observas los magníficos baobabs botellas. En resumen, Ifaty es uno de los principales centros turísticos del país que con su gran laguna rodeada por la barrera de coral hace de este pequeño pueblo un paraíso para la inmersión. Desde aquí podemos contratar excursiones en canoa tradicional hasta la barrera de coral para practicar snorkel, submarinismo, o simplemente relajarnos en tan especial paisaje. Un final de viaje de viaje por la ruta sur del país que nos hará disfrutar de sus parajes y gastronomía local.

PARQUE NACIONAL DE ISALO

A 700 kilómetros de la capital, el Parque Nacional del Isalo se extiende sobre una superficie de 81.540 hectáreas. El parque más visitado del país, posee profundos cañones donde circula el agua en forma de riachuelos, tumbas Bara, praderas, macizos de arenisca que, erosiada por el viento y por el agua, crean un paisaje de sugestiva belleza, grutas donde se escondían los portugueses y los árabes. Este parque es testimonio viviente de la historia de Madagascar.

La mayor atracción del parque es sin duda alguna las formaciones rocosas y los cañones. La vegetación boscosa se concentra en la parte baja de los cañones dónde hay presencia de agua, el árbol Uapaca Bojeri autóctono de esta zona de Madagascar el cual es resistente al fuego. Sobre las rocas crecen otras plantas endémicas como el pachipodiun y las patas de elefante (Aloe isaloenis). Entres los recorridos posibles a realizar en el parque señalamos el que lleva a la piscina natural (aproximadamente dos horas de camino), desde ddónde se puede proseguir hacia las cascadas, la visita a los cañones des Singes y al Cañón des Rats (15 kilómetros en coche y uno a pié), y el largo itinerario que lleva el cañón des Singes a través de panoramas estupendos a una piscina natural (cinco horas de camino. Se pueden hacer muchas combinaciones dependiendo del estado físico de cada uno.

Otra curiosidad es la venta de Isalo, para verla posiblement al atardecer, que se encuentra a algunos kilómetros del pueblo de Ranohira. Podemos resumir, muy personalmente, que el el macizo de Isalo tiene tres principales puntos de interés:

La piscina, una aproximación de medio día, a los diferentes aspectos del macizo con la recompensa de un baño translucido después de algunas horas de caminata con el calor y la rocalla.

El cañón más famoso “cañón de los makis” (de los monos) es un verdadero zoo natural donde se dan cita dos especies de Lemures: el Lemur Catta y el Grand Propithèque, además de 55 especies distintas de aves. La flora está también muy diversificada: euphorbes, aloes de más de 3 metros de altura, pachypodiums, etc.

La gruta de los portugueses, las grutas habían estad aprovechadas por los náufragos portugueses en el siglo XVI. La belleza sobrenatural de los paisajes y la destacable vida que se adapta a este universo mineral: Hierba doncella salvaje, minúsculos camaleones de arena, saltamontes multicolores, arañas fluorescentes, orquídeas en miniatura…

 

 

 

FIANARANTSOA

Es la capital de los Betsileo y posee una semejanza asombrosa con Antananarivo. Se recomienda una visita a la “ciudad vieja” con sus callejuelas, escalinatas y su templo protestante construido en 1859. Desde la Colina de Kianjasoa (1374m) observaremos una impresionante vista de toda la ciudad. Basse-Ville es la zona más pobre pero también la más animada de la ciudad, con la oficina central de correos, una estación de tren sorprendente de estilo suizo y paradas de taxi-brousse. Nouvelle-Ville se cuenta como su zona comercial, con bancos y hoteles, pero el distrito más hermoso es Haute-Ville, situado en lo alto de una colina con vistas sobre el resto de distritos. Posee hermosas callejuelas, un ambiente tranquilo y panorámicas pintorescas al lago Anosy y a los arrozales de los alrededores. Haute-Ville se distingue desde abajo por un manojo de campanarios; a causa de una intensa actividad misionera, Fianarantsoa constituye la ciudad con mayor presencia católica en Madagascar.

En los alrededores de Fianarantsoa: Ambalavao: donde se fabrica el papel de Antaimoro, nombre de la etnia de la costa sur-este.  Los Antaimoro habían heredado de los árabes la técnica de la fabricación del papel y descubrieron la avoha, un arbusto cuya fibra les permitía realizar un soporte sobre los que transcribir los manuscritos sagrados, textos religiosos y fórmulas mágicas. El taller de Ambalavao: funciona según los mismos métodos: trituración de fibras con mazos y secado sobre marcos de lienzo.  La inclusión de flores secas en los colores vivos en definitiva un arte atractivo (cuadros, cartas, envolturas, pantallas).

La región es famosa por sus famadihana (el retorno de los muertos).  Con un poco de suerte, tendran la ocasión de asistir  a una de las ceremonias. Ambalavao es también famosa por la calidad de sus vinos. El macizo de Andrigitra: dominada por el pico Boby (2.658 m.), esta región montañosa es una reserva íntegramente natural. Los más deportistas podrán ir a la cima (10 horas de marcha).  Para los demás podrán admirar el maravilloso entorno con un suave paseo.  Según los habitantes de la región, el macizo resguarda los espíritus de los antepasados.

MANAKARA Y EL CANAL DE PANGALANES

Manakara es esencialmente conocida pour la línea férrea que une Fianarantsoa y la costa este del país malgache, El origen del nombre de la localidad remonta al año 1930, que fue el año de construcción de la via férrea y del puerto, la cual tuvo mucha afluencia de obreros en búsqueda de trabajo. La ciudad fue bautizado como Manakara (el lugar dónde hay platos), cuando siempre se encontraba algo para poder comer. Según otras fuentes, su nombre se refiere a la barrera de arrecife que se extiende entre Manakara y Farafangana. La localidad fué un centro económico activo en la época colonial gracias a su puerto y a la vía férrea, los cuales permitian exportar los recursos agrícolas de la región. Muchos viajeros sólo se quedan una noche en Manakara y regresan de nuevo en tren hacia Fianarantsoa. Pero quedarse algún dia más merece la pena. Una de las excursiones que propononemos en esta relajante ciudad es la de ir en piragua por en Canal de Pangalanes en busca de los poblados de pescadores que se encuentran en sus orillas (recordad que es tabú, fady en malgache, de ir en piragua vestido de rojo en Manakara). Tambien se puede explorar sus alredodores en bicicleta o en taxi-brousse.

Pangalanes es el nombre del canal constituido por las lagunas y cursos de agua que rodean la costa: una sucesión de lagos inmensos, de bulevares líquidos y de canales estrechos que conviven al ritmo de las piraguas.

RANOMAFANA

Si se imaginan una hondonada envuelta de montañas de un verde sombra, un pequeño pueblo construida cerca de las aguas de una estación termal, de tascas sirviendo cangrejos de río, aguacates y pomelos, la proximidad de un denso bosque repleto de lemures, esto lo encontrará en Ranomafana. Una parada ideal para deternerse y acercarse a sus ríos y del fresco de su clima y descubrir la fauna malgache. Situado aproximadamente a unos 60 kilómetros al noreste de Fianarantsoa, se entiende sobre una superficie de 41.000 hectáreas de colinas cubiertas de selva pluvial. En el parque vivies veintinueve especies de mamíferos entres los cuales doce son lemures, un centenar de especies de aves, reptiles y mariposas.

La flora es también interesante por sus variedades de helechos, palmeras, orquídeas, plantas medicinales, carnívoras y matorrales de bambú gigante. El mejor perído para poder visitar el parque es entre los meses de abril y octubre; en los demás meses del año, el barro y las lluvias obstaculizan mucho la visita.

AMBOSITRA

Ambositra es famosa por su arte con madera.  Con sus altas casas de ladrillo, sus barandillas, y sus contraventanas de madera esculpida, sus callejuelas en pendiente.  Posee el típico paisaje malgache de los arrozales en terraza, sus montañas y sus bosques ofrecen múltiples posibilidades para practicar el senderismo. Es la capital malgache de la marquetería.

En los alrededores: El bosque Tanala y los tradicionales poblados Zafimaniry: En el límite del acantilado que desciende hacia la plana litoral se ha visto nacer el arte de la madera al “estilo Zafimaniry”, famoso en el mobiliario malgache. Estas comunidades preservan el estilo de vida en contacto directo con la naturaleza, las cuáles no son accesibles más que a pie.

ANTSIRABE

A 170 Km de Antananarivo, Antsirabé está rodeada de montañas volcánicas y disfruta de un clima agradable.  El primer centro termal de clima vivificante se construyó en 1917. Existen numerosas excursiones en torno de la ciudad, sobre todo el lago de Andraikiba (club náutico) y el lago negro de Tritiva en el interior de un tronco de cono volcánico. Es la única ciudad de la región central que puede visitarse en “pousse-pousse” (tipo de carro tirado por una persona).

En Antsirabé admiramos el espectacular Hotel Des Thermes acogió al Rey Mohammed V de Marruecos durante su exilio a Madagascar.

Andraikiba

A 7 Km al Oeste de Antsirabé, es un lugar muy aconsejable para pasear, su lago casi circular puede llegar a los 165 metros de profundidad. Tritriva

A 17 Km al suroeste es el lago-cráter más famoso de Madagascar. Con una inquietante leyenda: aquí se suicidaron el Romeo malgache y su Julieta, y en su lugar aparecieron dos lianas que todavía pueden verse. Sus aguas poseen una particularidad inexplicable: descienden en épocas de lluvias y aumentan en la estación seca.

SAINTE MARIE

Sainte Marie es una isla larga (como una lengua) paralela a la costa, que con sus playas, sus corales, su magnífica vegetación y la gentileza de sus habitantes, es uno de los sitios más seductores.Sainte Marie, a parte de ofrecernos estancia en sus magníficas playas, podemos hacer caminatas a través de los árboles con un olor tenaz, pesca, submarinismo, exploración de cementerios piratas, avistaje de ballenas, degustación de cocos en sus playas de arena blanca…Los piratas escogieron este lugar como base y todos los grandes nombres de ladrones arrastraron sus sables en la isla. A principios del siglo XVIII más de un millar de ellos cohabitaban con los habitantes del lugar. En su tradición rige todavía la forma de vida del lugar. Las casas, minúsculas casas sobre pilotes, están hechas de hojas, de cañas de ravenala y de bambúes. La existencia sigue todavía muy tranquila en la isla. La bicicleta es un fabuloso medio de transporte para descubrir la isla. Podréis descubrir la vida de los pueblos y los niños os saludarán al pasar con muchos “bonjour vazaha” incesantes.

EN EL NORTE de la isla, cerca del pueblo de Ambodiatafana, una playa de fina arena blanca está partida por una barrera de rocas negras despedazadas. Un camino conduce a un cementerio de piratas, un lugar romántico y conmovedor.

EN LA COSTA ESTE se puede atravesar la isla a pie por pequeños senderos con los que se llega a Anafiafy. En este pueblo, existe la posibilidad de alquilar una piragua para poder observar la magnífica bahía de Ampanihy. EN EL SUR, se puede acceder fácilmente a la playa de Ankarena y a una hermosa gruta al pie de un acantilado. Allí, es posible ver la isla de los sables en piragua para hacer submarinismo. En los meses de agosto y septiembre se ven pasar las ballenas que van a ese lugar. L’ÎLE AUX NATTES, sus playas inmaculadas permiten un baño super agradable. Una mini-jungla está rodeada de campos de arroz, yucas, café o vainilla.

DIEGO SUAREZ (ANTSIRANANA)

La ciudad de Antsiranana, llamada Diégo-Suarez se encuentra situada sobre un promontorio en el sur de una magnífica bahía (la segunda del mundo por su superficie después de la de Río de Janeiro). Siendo el tercer puerto de Madagascar, la ciudad cuenta con alrededor de 80.000 habitantes. La arquitectura general de la ciudad recuerda el más de medio siglo de presencia del ejército francés, edificios militares, Hotel de la Marina, el arsenal, las arterias rectilíneas y paralelas están allí para testimoniar este pasado próximo.  Llena de historia la ciudad cuenta con numerosas comunidades de las que la inmensa mayoría son comerciantes pero con orígenes distintos, yemeníes, somalíes, comorianos, chinos, indio-pakistaníes, franceses que cohabitan con las poblaciones Antankarana y Sakalava. Diégo es una ciudad ruda y bella, sin término medio. El inmovilismo de las grandes arterias sin sombra contrastan con la animación que abundan en las aceras hasta que el sol se esconde. En la calle la noche llega tarde, con las pálidas luces de los bares y los vendedores ambulantes. Diégo-Suarez ofrece una multitud de lugares naturales: la bahía reserva algunas playas idílicas, el Cap d’Ambre recela unos paisajes de una gran belleza mineral y el microclima de la Montagne d’Ambre permite descubrir los tesoros de un bosque húmedo en una región conocida como seca. No pueden faltar: el cuartel popular de Tanambao III, con sus gárgolas, sus mercados y sus barracas, dónde se come, se vende en un ambiente coloreado. Los mercaderes de khat son tolerados por sus costumbre ancestrales llegadas de Arabia y del África del Este. En los alrededores:

La playa de Ramena está a 20 kilómetro al este de Diego-Suarez. En la ruta hacia ella encontramos els islote llmada le Pain de Sucre, en media de la bahía dónde su color puede pasar del verde al azúl turquesa. En Ramena, se puede bañar con toda seguridad.

Ambohitra (Joffreville) y la Montaña de Ambre: Antes de la llegada de los franceses, esta región estaba prohibida. La tierra es muy fértil con abundancia de árboles frutales y florales. En el centro del parque nacional, a través de los senderos, se puede ir correctamente ya que están muy bien señalizados. En la pequeña casada se puede ver una buena fauna y flora. Camaleones, pájaros y mariposas son numerosas pero los lemures son difícilmente visibles. El camino hacia la gran cascada de Roussetes, a 82 metros, es más difícil pero nos permite contactar con los lemures. En la ruta de Ambilobe: El lago sagrado de Antanavo, le leyenda nos explica que los cocodrilos que la habitan son los antepasado de los pobladores actuales que afirman reconocer sus ascendientes y les dan nombres humanos. Están alimentados con carne de zebu después de ceremonias rituales, los sábados, cuando los cocodrilos se asoman a la orillo por los cantos de los habitantes de la zona. El macizo de Ankarana es el dominio de los espectaculares tsingys, relieves carcásticos de agujas calcáreas de unos cien metros de altitud. La region tienen un 80 kilómetros de grutas y ríos subterráneos y una fauna rica en lemures.

NOSY BE A 15 kilómetros de la costa, Nosy Be es una isla volcánica cubierta de montañas dónde los ancianos cráteres forman diferentes lagos. Con el sobrenombre de “la isla de los perfumes” por su cultura de ylang-ylang, cañas de azúcar, café, vainilla, pimientas y otras especies, la isla merece su reputación de pequeño paraíso.

Clima equilibrado, más húmeda y calmada, fondos marinos de una riqueza excepcional, playas de ensueño, paisajes encantadores…. La realidad corresponde bien a la imagen que vemos.

La intensa actividad rural, la autenticidad de sus pequeños pueblos de pescadores, la presencia de zonas naturales protegidas y de islotes casi inexplorables dan al visitante en numerosas ocasiones de sentirse en un destino largamente preservado. Hell Ville Paseando por el puerto, todavía pueden verse los antiguos cañones de los marinos en la largas y bellas construcciones de estilo colonial impregnadas por la humedad y los ciclones. La vieja prisión parece salir de un decorado de cine. Ya en el puerto, el único centro comercial está rodeado de árboles centenarios. El gran mercado tiene mucha vida, típica de una organización social sakalava con influencia de las Comores.

Jardines y bosques del este. Este pequeño itinerario de un dia a permite descubrir las dos facetas, salvaje y cultivos, de la naturaleza de Nosy Be con sus plantaciones de ylang-ylang. Una tonelada de flores da un cuarto de litro de una esencia utilizada en perfumería. Unos agradables sentidos se puden sentir en el interior de la sila hacia Ambatozavavy y atravesar sus campos de cafés, pimientas, limoneros, árboles y arrozales. Playas y montañas del oeste

En Ambatoloaka y sobre las dos bahías que le suceden se encuentran bellas playas de arena blanca. Un solo inconveniente, la presencia (según la estación del año) de moka fohy, unos mosquitos que están en la arena dónde sus picaduras son dolorosas. Un poco más al norte, Djamandjary sobrevive de la caña de azúcar, dónde destilan el ron de 55º, célebre en todo el país. Continuado hacia el norte encontramos la magnífica playa de Andilana. A medio camino, una pequeña ruta nos desvia hacía la cima del monte Passot, dónde hay una excepcional vista sobre toda la isla.

Las islas alrededor de Nosy Be: Nosy Tanikely. Es una reserva excepcional dónde los amateurs de submarinismo podrán admirar en poco metros de profundidas en unas aguas increiblemente claras una larga muestra de fauna submarina. Nosy Komba. Es la más visitada, a causa de sus lémures y de su infrastructura turística. Los lémures Macaco son numerosos y poco feroces. Nosy Sakatia. Poco visitada a excepción de los pescadores próximos. Las piraguas hacen la travesía a partir de la playa de Djamandjary dónde existe un centro de submarinismo.

Nosy Iranja está al sur y Nosy Mitsio al norte son pequeños paraísosinmunes a cuatro horas de Nosy Be. La primera es conocida por sus tortugas, y la segunda es un archipiélago dónde la isla más grande está habitada. Las dos son ideales para la práctica de submarinismo y una estancia en playa lejos de todo.

Viaje a Isla Mauricio – Viaje de Novios
oficialmente la República de Mauricio (en inglés: Republic of Mauritius; en francés: République de Maurice; en criollo mauriciano: Repiblik Moris)— es un país soberano insular ubicado en el suroeste del océano Índico, a unos 900 kilómetros de Toamasina, ciudad en la costa oriental más cercana de Madagascar y, aproximadamente, a 3800 kilómetros en dirección suroeste del Cabo Comorin en el extremo sur de la India. Su capital y localidad más poblada es Port Louis.

Además de la isla de Mauricio, la república incluye las islas de San Brandón o Cargados Carajos, Rodrigues y las islas Agalega. Mauricio forma parte de las islas Mascareñas, juntamente con la isla francesa de La Reunión, a unos 170 kilómetros al suroeste.

Mauricio forma parte de las Islas Mascareñas. Dada su situación intertropical, la isla de Mauricio goza de un clima cálido, aunque la influencia oceánica modera la temperatura. Por la combinación de alta humedad y temperatura cálida ha prosperado una vegetación densa que incluye las palmeras cocoteras. El carácter insular permitió la existencia de un ave endémica llamada Dodo, en el presente extinta. Comparte con la isla Reunión la ecorregión denominada Selva de las islas Mascareñas.

Las playas

A la isla de Mauricio se le conoce en el mundo como la Isla Playa. Perdida en medio del océano Índico, este pequeño pedazo de paraíso está rodeado de lagunas. Los diferentes tonos azules ilustran los fondos cristalinos del mar. El agua permanece a una temperatura caliente todo el año (23 °C en invierno y 27 °C en verano). Cada fin de semana, las familias vienen a hacer picnic en la playa entre las melodías de los vendedores de helados. El nudismo y el topless no son comunes en las playas públicas. Los hoteles de la isla no aceptan tampoco el nudismo pero toleran el topless.

 

 

 

El siglo XIX será el siglo del descubrimiento de África por los aventureros blancos (ver catalogo 2005-2006).
Si todavía algunas grandes figuras negras intentaron crear como en las épocas anteriores conjuntos políticos supratribales (Tchaka con los Zoulou en Sudáfrica, Ousman dan folio en el Sudán central, El hadj Omar y más tarde Samori en el Sudán occidental, Menelik en Etiopia…) sus proyectos y resistencia fueron de corta duración aunque siempre conviene no olvidarles.
A partir de 1770 la curiosidad científica y el deseo de aventura contribuyo a renovar el interés de Europa por el continente negro (“terra incógnita”). Más tarde, los detractores de la trata y los misioneros obligaron al mundo a mirar de otra forma el continente: se trataba de “ayudar a los africanos en su desarrollo”.
Como ese cambio coincidió con la revolución industrial, la apertura de las barreras aduaneras y la necesidad para Occidente de tener más materia prima (y menos brazos) para defenderse de la competencia de los Estados Unidos y de la URSS que empezaba a notarse en el comercial mundial,  llego la hora de arrancar África a sus habitantes y de pasar de la “ayuda-desarrollo” a la colonización. El giro se sitúa alrededor de 1880.
En la conferencia de Berlín (1884), algunas reglas sencillas favorecieron esta política de conquista territorial. Con una primera intensión de resolver los conflictos entre las grandes potencias que se disputaban las tierras se decidió que la ocupación de la costa Africana no era suficiente para revindicar el interior del territorio, al menos que se pudiera probar con un tratado firmado que el lugar estaba bajo control de un país europeo. Así, si en 1880 a penas 10% del continente era más o menos ocupado por los Europeos, en veinte años se va a raptar la casi totalidad del territorio.
Inglaterra, apoyándose en sus compañías comerciales, intentará dominar África Oriental del Cairo al Cabo. Francia emprenderá la constitución de un vasto imperio del mar mediterráneo al África Occidental con una verdadera política gubernamental de conquista e iniciativas aisladas de jefes militares. Bélgica, Alemania e Italia compartirán el resto del territorio.
La actitud de los africanos a la llegada de los europeos ha sido variada pero dominaba sorpresa, temor y hospitalidad. A final del siglo XIX, empezaron a reaccionar las minorías y los jefes de tribus y poco a poco hubo una resistencia a la instalación del régimen colonial, con violentos conflictos y muchas perdidas humanas. Por eso los africanos llaman esta época “el tiempo de la fuerza”.
Cuando empezó la primera guerra mundial, todas las regiones del continente negro no habían aceptado todavía la dominación colonial aunque la mayoría de los países europeos habían fundado sus imperios.
En la primera mitad del siglo XX esa dominación fue puesta en duda a trabes de los primeros movimientos nacionalistas, y al final de la segunda guerra mundial, con una Europa muy debilitada y poco combatiente, estos movimientos van a reesforzarse y acabaran por tener éxito. Es el tiempo de «las independancias».
En paralela, el mundo se divide en dos bloques opuestos, dos bloques que no van a satisfacer a los nuevos países independientes que buscarán una tercera vía en capitalismo y marxismo. Esta búsqueda no tendrá salida y muchos países africanos serán instrumentalizados por uno u otro de los dos bloques.
Con el final de la guerra fría, esta problemática se vuelve caduca y la meta para África es ahora la creación de una nueva orden mundial que les dejaría desarrollarse en toda libertad.¿Lo podra hacer con China y Estados Unidos llamando a la puerta ?

ÁFRICA DEL NORTE
ARGELIA. EGIPTO. CHAD. LIBIA. TÚNEZ. MARRUECOS. SAHARA OCC

Esta región tiene dos características muy importantes para los europeos: su proximidad con nuestra cultura mediterránea, y el Sahara, el desierto que durante milenios nos separó del mundo negro. La orilla mediterránea ofrece lugares y sitios comunes creados por nuestros antepasados a lo largo de los siglos en su afán por conquistar e imponer su fuerza. De aquellas épocas han sobrevivido restos de ciudades de influencia sudanesa, egipcia, cartaginesa, romana y árabe, hasta llegar a las últimas invasiones (¡¡protectorados, los llamaban!!) de los europeos. El Sahara representa el misterio, el camino hacia el Sur -¿Qué tendrá el Sur? – y lo exótico. Además, ofrece al viajero las plácidas noches estrelladas del Trópico de Cáncer, las pinturas y los grabados rupestres más importantes del planeta y la suavidad de las dunas en toda su belleza.

La colonización en África del Norte tiene a Francia como principal protagonista aunque otras potencias europeas, como lo vamos a ver, se suman a la “historia”.
El ejército francés entra en Argel en julio 1830. De 1834 a 1847 todos sus esfuerzos se concentraron en luchar en contra de la resistencia del emir Abd-el-Kâder que intentaba realizar una guerra santa a partir de Oran y infligió varias derrotas a los europeos. En 1839, el sultán de Marruecos sostiene la resistencia de su vecino lo que provoca la extensión del conflicto argelino a Marruecos. En 1843, Abd-el-Kâder huye de Argelia y se refugia en Marruecos para seguir con la resistencia, pero sus esfuerzos fueron parados con la firma del tratado de Tánger (1844) que le obligo a volver a Argelia y fijo el trazado de la frontera entre los dos países. Un año después con la firma del tratado de Lalla Marnia (1845), Francia empieza a reesforzar su presencia en Marruecos. La colonización del país será lenta y progresiva. Con el deseo de imitar los éxitos franceses España toma posesión de las islas chafarrinas en 1848. Inicia y gana la guerra de Tetuán en 1859-1860 debilitando bastante a Marruecos. Si embargo los galos siguen con sus objetivos de crear en África del Norte un espacio político homogéneo bajo su control y firman una convención franco-marocina en 1863.
Siguen luchando en Argelia contra el que llamaron “su mejor enemigo” (Abd-el-Kâder) hasta conseguir su arresto en 1847. La rendición y expulsión a Toulon de Abd-el-Kâder marca el principio de la ocupación total de Argel aunque hubo revueltas en Kabilia en los años 1870.
Con un falso pretexto, es también Francia que interviene militarmente en Túnez en 1881 y hace firmar al Bey el tratado de Barco (1881) dejando el país bajo su protectorado.
En 1904, un acuerdo entre Francia y el Reino Unido define Marruecos como una zona de influencia gala, mientras el Reino Unido se concentra en Egipto para proteger sus intereses en la región estratégica del Canal de Suez. El norte de Marruecos es dejado a España que va a extender en 5 años su influencia a toda la zona del Rif.
La Convención de Fez instituya a partir de 1912 el protectorado francés en Marruecos y el su-protectorado español en el Norte del país (excepto Tánger) y en 1914 se oficializa el protectorado ingles en Egipto.
En 1921, Abd-el-Krim encabeza a la resistencia marroquí, gana a los españoles y proclama la Republica del Rif en 1922. Esta iniciativa va a asustar a los franceses. Le declaran la guerra y le exilan en 1926.
Sin embargo con la primera guerra mundial, la declaración de Wilson (1918), la crisis de 1929, la revolución rusa y la caída del imperio otomano, el paisaje político va a cambiar completamente. En 1931, la exposición colonial en París será precisamente el principio del fin del colonialismo en África del Norte.

MARRUECOS
Nuestros hermanos del Sur nos esperan con los brazos abiertos. A escasas horas de vuelo, en nuestros propios vehículos ó en autobús (Tánger está a 12 horas de distancia en autobús) tenemos el Marruecos español o el al-Andalus marroquí, como queráis llamarlo, dónde la arquitectura y la fisonomía de las gentes bien pudieran confundirse a ambas orillas del estrecho. Y si bajamos un poquito, tampoco nos sentimos extraños, pues Marrakech nos recuerda a Granada, y Essaouira podría ser Cádiz, por poner un ejemplo. Además, también hay oasis, kasbahs, desierto y gente maravillosa… ¡Y al lado de casa!

Mohamed Ben Youssef fue todo lo contrario de lo que esperaban los franceses a nombrarle Sultán de Marruecos en 1927. En vez de un sujeto dócil encontraron un nacionalista que se impondrá como leader de la independencia. En la segunda guerra mundial salvo a los judíos marroquíes al negarse en aplicar las leyes de régimen de Vichy y fue condecorado por eso por lo gaulistas a la Liberación. Sostiene ya en 1944 el movimiento independista (Istiqlal) y defiende en 1947 la unión de los árabes en la liga árabe. Destituido y exilado por Francia, dio una audiencia internacional a la causa marroquí delante de la ONU (1953), con el apoyo de los Estados Unidos. En 1955 Francia le llama de nuevo y entra en Marruecos con su hijo (el futuro Hasan II). En cuatro meses firma el fin del protectorado. Esta considerado por mucho como el « Padre de la nación marroquí moderna »

Después de la oscura etapa que ya todos conocemos, Argelia se nos presenta de nuevo con su variedad de ofertas para viajes cortos y a muy pocas horas de vuelos de España. Hay que aprovecharlo porque creemos que es uno de los países realmente interesantes del norte de África por la variedad de paisajes, arquitectura, gentes y sobre todo por la inmensidad de su desierto. Podemos destacar: El Mzab, los pueblos rojos del erg occidental, los ksar (alcazares), las pinturas, grabados, el Hoggar, los tasilis, los montes Gautier, el Teneré, el Tadrart, el gran macizo del Hogar, el erg Admer y poblaciones como los  bereberes (tuareg, mozabitas, cabilios), harratin y árabes. Diferentes circuitos te aproximan a la gran variedad, antes comentada, y de verdad, Argelia ha de ser visitada en muchas ocasiones para realmente hacernos una idea de su grandeza.

Si Argelia fue el eje a partir del cual Francia construyó su imperio colonial, también fue el país que polarizó durante ocho años (1954-1962) la opinión progresista del mundo entero sobre el drama colonial. A la diferencia de los otros países, Argelia formaba parte integrante del territorio francés (colonización económica y de asentamiento), pero a pesar de eso, los franceses negaban los derechos políticos y sociales a la mayoría musulmana, lo que llevaba a un callejón sin salida que iba a conducir a la lucha armada. En noviembre 1954 una serie de atentados dan a conocer la existencia de un movimiento interno de resistencia y liberación (FLN) partidario de una acción radical para luchar en contra del sistema colonial. La respuesta francesa se resumo primero en reformar (un poco) y reprimir (mucho) pero la violencia degenero por ambas partes, y los “eventos” se transformaron en una verdadera guerra. Para tener las manos libres e evitar contagio Francia acepta en 1956 la independencia de Marruecos y Túnez. En Argel una lucha de poder opone el FLN al Movimiento Nacional Argelino, mientras empieza también una guerra civil entre los partidarios del statu quo (harquis) y los independentistas. En Francia también, se afrontan los pro y los contra. Hay atentados, torturas y muertes por ambas partes lo que dejara cicatrices dificiles de cerrar durante años en cada pueblo. El FLN intenta conciliar la ideología socialista y la tradición musulmana para crear una identidad unida del pueblo argelino. Al nivel internacional consigue un reconocimiento a través de la liga Árabe y de la ONU. Instala misiones en varios países del Europa del Oeste, en los USA, y gana poco a poco el apoyo de la opinión pública  internacional. En 1961, totalmente ahogada y debilitada tanto al nivel interior como exterior, Francia organiza el referéndum de autodeterminación que verá la victoria del sí y dará lugar a la apertura de negociaciones. Sin embargo una parte del ejercito galo en Argel intenta una contra revolución, con enormes masacres en todo el país.
La guerra se acabara solo en julio 1962 con la proclamación de la independencia y la creación en septiembre de la Republica argelina. Un millón de franceses que vivian en Argel tendrán que volver al país galo. Es casi imposible todavía de hacer un balance de las perdidas humanas de ambos lados pero se estima entre 500 000 y 1 500 000 el numero de muertos argelinos.
El FLN sale vencedor, aunque todos los combatientes de alto mando matados en los dos campos faltaron después para levantar la Argelia independiente de 1962. Cuando Argelia alcanzó la independencia en 1962 el intelectual moderado, Ferhat Abbas se hizo cargo del gobierno provisional hasta septiembre 1963. Dimitió en protesta por la decisión del FLN de establecer un sistema de partido único bajo el liderazgo de Ahmed Ben Bella y fue puesto bajo arresto domiciliario hasta 1965. Empezo entonces una aguda lucha interna por el poder entre una faccion más izquierdista y socialista encabezada por Ben Bella y otra encabezada el ministro de defensa Houari Boumedienne que criticaba la natura autocrática del regimen. En 1965 un golpe de estado impuso la segunda facción y se encarcelo a Ben Bella…

TUNEZ
Túnez es el destino turístico por excelencia y gran competidor de los mercados más atractivos del planeta. Su apertura a occidente permitió que el turismo entrara en sus costumbres y fuera una fuente de divisas que cambió el panorama del país. Por supuesto que esto se debe a sus bellas costas, la isla de Djerba, los oasis del Sur, Mahmata, las dunas saharianas y los restos de ciudades romanas. Y todo ello con buenas infraestructuras y la acogida cálida que a menudo los pueblos que practican el Islam saben dar. Una buena idea para los viajeros que quieran combinar algo de aventura con buenos servicios.
LIBIA
Lo más solicitado por nuestros viajeros son las ciudades romanas del Norte y los frescos y grabados del Sur. En cuanto al paisaje, no podemos olvidar a los lagos Mandara, Idn Murzuk, Wadi Matandush y, por supuesto, los oasis de Ghat y Ghadames. Libia se está convirtiendo en un clásico en los viajes al Sahara. La acertada política de turismo y las infraestructuras cada vez mejores hacen de esta región una de las más demandadas por los viajeros.

EGIPTO
¡Qué decir de un país que anualmente visitan unos cuantos millones de viajeros de todo el mundo! Pues eso, que aparte de Luxor, Abu Simbel…, también existe un desierto, con oasis y poblaciones que saben poco de nosotros.
A la masiva oferta de mayoristas que están colgadas en todas las agencias de viajes (y que nosotros también vendemos), te proponemos algunos itinerarios que combinan o cambian ligeramente  para que puedas escapar de las rutas tradicionales. Estas siempre serán un poco más caras, pero te permiten ver otros “Egiptos”.
País de tanta cultura y tan bellos momentos históricos, ningún viajero que se precie puede prescindir de algún circuito por estas tierras tan maravillosas.

Poco a poco  el Reino Unido deja instalarse la monarquía en Egipto y acepta la independencia ( 1936), aunque se queda con el control del Canal de Suez. Tras la derrota en la guerra Israelo Arabe un golpe de Estado derriba el rey Farouk y pone al poder  « la dinastía de los oficiales » que siguen hoy en día. Los grandes cambios en Egipto  tendrán lugar bajo la presidencia de Nasser, animador del movimiento de los países no alineados y defensor del arabismo : Nacionalisación del Canal de Suez en 1956; construcción de la presa de Asuan; unificación de Egipto y Siria para formar la Republica Arabe Unida (RAU) entre 1958 y1961; Guerra de los 6 días con Israël (1967) cuya consecuencia sigue siendo todavía tema de tensión en el Oriente Próximo.
La Guerra de los Seis Días supondrá el principio del declive del aura de Nasser y, en general, del nacionalismo árabe. El naserismo inspirará todavía la revolución en Libia en 1969, dirigida por Muammar al-Gaddafi, que preparó también un proyecto de unidad con Egipto y Siria que no llegó a cuajar.
CHAD
Chad es un gran país, con dos zonas geográficas muy bien diferenciadas. El Norte desértico y el Sur de sabana y bosques tropicales. Sus interesantes parques y las culturas que desde antiguo se asentaron a orillas del lago, ofrecen al viajero mucho que ver: los temibles tubu, celosos guardianes del Tibesti; los árabes, cuya procedencia se desconoce, y cuyas tradiciones siguen intactas, los fulani y sus bueyes de cuernos/flotadores para cruzar el lago en épocas de necesidad. Parajes como el Ennedi, las Gueltas, el Tibesti y el mismísimo lago Chad (que por cierto se está secando), hacen de los viajes por estas tierras una experiencia inolvidable. Desde hace unos años, uno de los parques mas interesantes (Parque Nacional de Zakuma) se visita y se puede combinar con las poblaciones del Sur, poco visitadas y que todavía guardan las costumbres que apreciamos los viajeros. No te lo pierdas!!!.
SAHARA OCCIDENTAL
Seguimos a la espera de la solución a este problema. ¿Independencia? ¿autonomía?….¡sólo deseamos que sea lo mejor para estas gentes perdidas en la hamada de Tinduf!. Y así poder visitar un rincón del planeta muy deseado por los españoles.
ÁFRICA OCCIDENTAL
TOGO-GHANA-BENIN-NIGERIA-COSTA DE MARFIL- GUINEA CONAKRY- GUINEA BISSAU- SENEGAL- LIBERIA-GAMBIA- SIERRA LEONA
MALI- BURKINA-MAURITANIA-NIGER- CAMERUN

Es la región más poblada del continente, cruce de culturas y caminos, de pueblos mestizos y de grandes reinos e imperios a lo largo de la historia. Sus atractivos son, pues, éstos, la fuerte presión demográfica y lo que ello conlleva: mercados coloristas por doquier, arquitectura variada cada pocos kilómetros, gran producción de arte y artesanía, y nuevos conceptos artísticos, precisamente por el encuentro constante y las influencias entre estos pueblos. Mucha vida, alegría y humanidad.
En cuanto a la geografía, hemos de hablar de la zona saheliana (espacio de transición entre el desierto y la sabana), los diferentes tipos de sabana (con baobabs) y los bosques tropicales de la costa, que llegan hasta el mismo límite de la selva. Un paseo por el ecosistema más rico y variado de África.

EXPANSION DEL NACIONALISMO
Si el nacionalismo africano se expreso pronto a través de los enfrentamientos entre blancos y negros después de la llegada de los Europeos, fue bastante aplastado durante la colonización. Sin embargo en los años sesenta se pudo hablar de un “despertar” y no fue casualidad si en 1960, veintinueve Estados iban a conseguir la independencia cuando veinte años atrás solo Liberia estaba fuera del yugo colonial. La segunda guerra mundial tuvo un papel importante en este despertar. Decenas de miles de africanos participaron a los combates  y entraron en contacto por primera vez con el hombre blanco más común que tenía sus cualidades y sus defectos y en eso ayudo a los africanos a tomar consciencia de sus propios valores. Las perdidas humanas y el ezfuerzo de guerra pedido por un conflicto que tenía lugar a miles de kilometros  también contribuyo a que los africanos distanciaran todavía más de las naciones europeas. Europa por su parte salía materialmente y humanamente postrada de la guerra . Dejaba de dominar al mundo y tenía que ceder paso a dos nuevos gigantes que eran los Estados Unidos y la URSS. Cada uno de los dos, por razones distintas, se mostraban interesados en  abandonar su política isolacionista que había hasta ya mantenido África como coto reservado de Europa. La creación de la ONU en 1945 daba también  una tribuna mundial al discurso nacionalista,a al mismo tiempo que la India se emancipaba de Inglaterra (1947) y que China iba a cumplir su revolución y “salir” por esa vía del sub. desarrollo.
Y por fin, los principios inculcados por la educación y la práctica administrativa del colono llevaba a revendicaciones independantistas. O bien se enseñaba que eramos todos iguales con los cual había que ir hasta el final de esta lógica y obetener los mismos derechos (colonialismo frances) o bien enseñaba que eramos distintos (colonialismo ingles)  con los cual también había que serlo completamente y llegar a una diferencia política. Bueno…el caso es que era la hora.

EL SAHARA
A partir de los años 50 y hasta 1975 la descolonización da lugar a la división del Sahara en varios nuevos Estados, una partición que no toma en cuenta las distintas poblaciones del desierto y pone fin a las confederaciones Tuareg que regían estos nómadas desde 1900. Entre agosto y noviembre 1960 nuevos Estados independientes nacen al Sur del Sahara y los Tuareg están repartidos entre Argelia, Libia, Malí, Níger y  Burkina Faso, países que le van a machacar bastante dejándoles sus tierras más pobres y aisladas, mientras la  introducción de nuevos modos de transporte (camiones) y la sequía va acabando poco a poco con su economía nómada. Una primera revuelta contra el estado maliense en el Adrar de las Iforas se saldara en 1963-1964 con miles de víctimas entre la población Tuareg civil (camelos contra carros). Más tarde con las sequías de 1973-74, y 1984-85  muchos Tuareg tuvieron que sedentarizarse o emigrar hacia Argelia, Libia, y Nigeria. Algunos aprenden a utilizar la Kalachnikov y conducir los 4 x 4, y a partir de 1990 otra revuelta en Malí y Níger opone el pueblo tuareg a los Estados. Si la paz se firmo en 1995, la situación sigue tensa en el Norte y los nómadas piden todavía una repartición más equitativa de las riquezas del desierto. Aquí todas las grandes potencias aguzan el oído.
Al Oeste, como bien sabemos el Sahara deja de ser español y “pasa en mano” de Marruecos tras la famosa marcha verde (1975). Rico en hierro y fosfata el territorio interesa también Mauritania y Argelia, aunque los Saharaui y el Frente Polisario siguen esperando la organización por la ONU de un referéndum sobre su porvenir y independencia. Llevamos ya muchas ediciones de este folleto esperando con ellos…
SENEGAL
El África suave, como la llamamos desde el comienzo de esta aventura, es un buen destino por su proximidad y su oferta hotelera, que está entre las mejores de África. Los parques ornitológicos, la Casamance, esa región que crea tantas dudas, el Sine Saloum y el país Bassari, son atractivos suficientes para visitar Senegal. Si, además, añadimos la buena oferta hotelera, barcos por el río Senegal y Casamance, la isla de Goré y el lago rosa,  podemos decir que es un país apto para todos los públicos.
GAMBIA
País pequeño pero reconocido destino de playa y descanso. Para los españoles, Gambia no ofrece “movilidad” por sus reducidas dimensiones (recordad que son unos cuantos kilómetros de tierra a orillas del río del mismo nombre, en el interior de Senegal). Ahora bien, si te apetece buenas playas y tranquilidad, este viaje te permite estar en un país anglófono y practicar el inglés, descansar y olvidarte del duro trabajo del año…
GUINEA BISSAU
Formado por una pequeña parte continental y el archipiélago de Bijagos, Guinea Bissau ofrece a los viajeros uno de los rincones más verdes y atractivos de esta zona africana: los parques nacionales de las Islas Biyagos (en Orango es dónde se pueden ver los hipopótamos marinos), Bolama (a punto de ser declarada patrimonio de la humanidad) con sus edificios  coloniales y jardines… En fin un paraíso para los pescadores y lugar obligatorio para los amantes de pueblos perdidos. Ahora mismo te ofrecemos la posibilidad de visitar las islas  tranquilamente en cayucos de fabricación local. Felicidades al nuevo canciller español en este país y buen amigo de esta casa: Alexandre García.
GUINEA CONAKRY
La sorpresa de quien llega a Guinea es mayúscula al ver que el país está tremendamente atrasado en comparación con sus vecinos. Pero la gente (¿será por eso?) es tremendamente amable y acogedora. En cuanto a su geografía, es también tremenda. El Futa Djalon se yergue orgulloso en el centro del país. Sus valles recogen el agua que luego vierten hacia el interior del África Occidental. Y los peul siguen siendo tan fieros como los encontraron los primeros europeos que llegaron aquí. País pequeño pero variado, ofrece al visitante unas hermosas playas en las idílicas islas de Loss, frente a la capital, los parajes incomparables del Futa Djalon, la meseta mandinga, y bosques en el Sur, allí dónde nos dirigimos con una de nuestras rutas.
MAURITANIA
El país de los moros… Un desierto habitado y humano, dónde la población encuentra lo más elemental para su alimentación. La mayor parte del país está debajo de las arenas y sólo algunas hierbas permiten al ganado alimentarse. Algunos pozos de agua repartidos por toda su geografía ayudan a los nómadas a seguir con sus rebaños. Las tiendas que consigo llevan en los desplazamientos y que les resguardan de  la intemperie son las famosas Jaimas Mauritanas. Redondas y cómodas hacen parte del paisaje. Sus ciudades antaño esplendorosas, hoy guardan tesoros literarios y arquitectónicos que llegan a nosotros gracias a la cooperación internacional y el esfuerzo de las nuevas autoridades. Baste citar: Chingueti, Tikchit y Ualata. En estos momentos, España está colaborando intensamente en la recuperación de esa última citada ciudad.
MALÍ
Hay algunos países infalibles, que gustan a todo el mundo, y uno de estos es Malí. Qué duda cabe que su arquitectura no deja de asombrarnos y hacernos comprender que los negros también son capaces de construir maravillas (¿Tenías alguna duda?). Pero además, sus mercados están llenos de colorido y sus ciudades tienen ese sabor a capitales de otro tiempo.Tendríamos que hablar, sin extendernos demasiado, del río Níger (la navegación en este río nos permite adentrarnos en pequeños pueblos de bella arquitectura y mezquitas que despuntan a lo lejos. Muchas de estas poblaciones que vieven por aquí son nuestros antepasados, expulsados o emigrantes en la España post-reconquista), la mezquita de Djenné, el País Dogón, la luz, el calor, la variedad de sus gentes y decir que es un país de imprescindible visita para cualquier viajero que se precie. ¡No te lo puedes perder!
BURKINA FASO.
La pequeña, acogedora y tierna tierra Burkinabe, se parece a una mujer,  amada por sus habitantes y deseada por los viajeros. Pero, ¿qué tiene este rincón africano, lejos de la costa, lejos de los grandes bosques y en el interior del continente? Pues eso, que está lejos de todo y cerca de nadie, lo que le confiere carácter. Los secos parajes del Norte, con sus poblaciones peul y tuareg ataviadas con sus mejores galas. Los mossi, pueblo agricultor y guerrero que defendió su tierra de todas las invasiones (¿os suena el país de los hombres íntegros?), con sus cultos ancestrales y sus fetiches a la entrada del hoggar. Las casas hermosamente pintadas y bien construidas, como la de los gurunsi, por ejemplo. ¡Ay, qué tendrá Burkina!

En 1983 un golpe de estado organizado por Blaise Compaore y apoyado por Libia hizo a Thomas Sankara presidente del entonces Alto Volta. Cuatro años más tarde el mismo Blaise Compaore, con la supuesta ayuda de otros (se habla de Francia y Costa de Marfil)  asesina a su antiguo amigo y toma el poder. Otra prueba más de que los africanos se deben también de reflexionar sobre su responsabilidad en su marcha hacia la libertad.
Fuera de estas consideraciones personales, en 4 años Sankara, inspirado por los ejemplos de Ghana y Cuba hizo reformas de gran amplitud y con resultados. La más simbólica fue cambiar el nombre del país por Burkina Faso (el país de los hombres íntegros) pero para luchar en contra de la corrupción suprimió también muchos de los poderes de los jefes tribales (y de allí viejos rencores), puso el Renault 5 como coche oficial de todos los ministerios, convirtió el depósito de provisiones del ejército en un supermercado del estado para todos. Consiguió sobre todo desarrollar una agricultura autosuficiente, promovió la reforestación y fue de los primeros en imponer una política feminista en África (condenación de la ablación, de la poligamia, creación de una guardia personal de mujeres motociclistas…). Al mismo tiempo que hacia reformas en favor de la educación y de la salud fue el primer gobierno africano en reconocer el SIDA como una gran amenaza para el continente. Si su política aumento su popularidad en África no cabe duda de que los resultados ejemplares de ella asustaron también a los que tenían intereses en el continente. Te aconsejamos de leer sobre el tema el excelente libro de nuestro amigo Antonio Lozano (“El caso Sankara” Ed. Almuzara) y verás con mas detalles de qué se trata. En fin, una semana antes de su muerte Sankara se dirigió a la gente y dijo “mientras los revolucionarios como los individuos pueden ser asesinados, ustedes no pueden matar ideas”. Seguimos esperando que tenga razón.

COSTA DE MARFIL
Aunque la primera visión de Costa de Marfíl son los rascacielos de Abidjan, el país tiene muy buenas playas y su interior conserva culturas y paisajes sorprendentes. Es el caso del País Dan en los valles tropicales, los Baule en la sabana central y los Senufo en el Norte.
NÍGER
Nosotros sí sabemos lo que tiene Níger. Medio país es Sáhara, dónde viven pueblos como los tuareg, y tubu. En su región del Sahel, están los bororo y los haussa, y ya metiéndote en sus tierras fértiles del Sur, a orillas del río, los jerma y los songai. Si nombramos expresamente estos pueblos, es porque su forma de vida ancestral se ha conservado hasta nuestros días. Claro, que a todos nos apetece perdernos en las hermosas dunas del Erg de Bilma, recorrer los oasis y las montañas del Aïr y pasear por el río mítico de esta zona: el Níger. Los Bororo son nómadas que recorren el sahel en busca de pastos. Su fiestra grande es el Gerewol (la cure salée) con sus danzas y cantos. Esta fiesta no tiene fecha fija y hasta el último momento puede cambiar, no sabremos nunca porqué razones…informate bien antes de viajar en estas fechas.
NIGERIA
Este inmenso país es, en realidad, un conjunto de países diversos unidos por los avatares de la historia. Por eso ofrece una gran variedad de culturas, paisajes, parques nacionales, montes, playas, etc, etc…..Desde hace un par de años estamos enviando pequeños grupos, que regresan encantados de lo que por allí han visto y especialmente de la acogida de los habitantes, tan variados y tan amables. Por supuesto que los Yoruba son los más conocidos, pero insistimos en que Nigeria es un país de naciones (confederación de estados) y guardan muchos tesoros para los viajeros.

En África Occidental, a la diferencia de lo que hizo Francia con sus colonias, Gran Bretaña supo separarse de manera progresiva y con pragmatismo de su imperio. Se apoyo en las elites tradicionales e incluso llego a una especie de Commonwealth con sus antiguas posesiones.
La Costa  de Oro (Ghana) que accede a la independencia en 1957 juega un papel de pionero en este proceso. Su leader, Nkrumah, formado en Inglaterra e Estados Unidos será un ejemplo para muchos países africanos. Vuelve a su país en 1947 y defiende la desobediencia civica para luchar a favor de la independencia. Encarcelado en la huelgas de 1948 crea el Convention People Party y hace, a partir de 1949, una campaña inspirada del modelo indio de non violencia para obtener la autonomía inmediata. En 1951 su partido gana todas las elecciones y, a petición de los británicos, Nkrumah sale otra vez de cárcel para dirigir el gobierno. Decide financiar el desarrollo de su país con los excedentes del comercio del cacao y realiza verdaderas proezas en salud e educación (60% de los niños alfabetizados). En 1960 es nombrado primer presidente del país. En la euforia de su victoria ayuda a la liberación de los otros países colonizados (Guinea) y se presenta como un gran defensor del panafricanismo y del no alineamiento. Promueve la creación de la OUA (Organización de la Unidad Africana) en 1963 como fusión orgánica de los estados independientes, pero poco a poco se enfrenta a las ambiciones de los otros leaderes africanos que prefieren ver sus países cooperar en vez de fusionar entre sí. En plena guerra fría y con la ayuda de las potencias europeas su política esta tachada de maniobra leninista cuyo objetivo sería de someter África al comunismo. Y cuando sus resultados económicos empiezan a dar signo de debilidad pasa de ser un mito a ser el diablo.
Para protegerse de la criticas e evitar una tercera tentativa de asesinato acabara llevando su país a la dictadura y un golpe de Estado dará por acabado su proyecto en 1966.
Si se quedo mucho tiempo impopular, se reconocen hoy en día sus ambiciones panafricanas y su esfuerzo por pensar un África diferente, humana, unida y dueña de su propio destino.
GHANA
Antiguo y poderoso imperio, Ghana es también asociada a la Costa de Oro, la tierra de los ashanti, de los ewe, dagomba y gondja. Tierra cargada de historia de la que quedan algunos vestigios. Las ciudades costeras, desde dónde salía buena parte de la carga negrera, ofrecen al viajero sus castillos y sus puertos llenos de pescadores y barcos de colores en playas sombreadas por palmeras. Al Norte, la sabana, rota por algún bosquecillo, proporciona buenas tierras para el cultivo. El Lago Volta (el más grande del África occidental) es aprovechado por los ribereños para la pesca y la agricultura.
Ghana se ofrece en viajes combinados página 41.

BENIN
Una de las sensaciones que más impacta a los viajeros que visitan este país es el hecho cultural, las manifestaciones artísticas y la religión que dan carácter a la población. Para ello hay que remontarse a la historia del antiguo reino de Dahomey y a su organización social. La ciudad lacustre de Ganvié, el mercado nocturno de Abomey, el barrio colonial de Porto Novo y la ruta de los esclavos en Ouidah nos hacen recordar un pasado reciente que está ahí, estancado. Más hacia el interior, nos encontramos con el mundo del vudú y, si seguimos hacia el Norte, los agricultores somba nos enseñan que el equilibrio entre la tierra y el cielo pasa por una casa castillo.

SIERRA LEONA
Este pequeño país  acaba de salir de una larga pesadilla. La interposición de fuerzas de paz africanas ha traído la calma y la paz a un país pequeño pero con minas de diamantes lo que ha provocado el apetito de las potencias y las mafias locales e internacionales  y la consiguiente derrota de los derechos y libertades de un pueblo. Decimos que ahora mismo está recuperándose de las heridas y en un proceso lento pero con muchas posibilidades. Sólo podemos ofrecer estancias en la capital de momento y pequeñas incursiones hacia el país de los mandingas, pero estamos  intentando abrir una ruta para los más aventureros.
ESTANCIAS EN FREETOWN.  Ún músico bien conocido (Tony Seydu) está construyendo una escuela para los niños de la guerra. Cuenta con la ayuda de instituciones españolas y de particulares.  Dispone de varios Bungalowss para acoger a los viajeros que lo deseen y así  poder ahorrar unos euros para la escuela. Pide información

LIBERIA
Las últimas elecciones generales en este país han volcado la situación y por lo menos recuperado la paz. Su nueva presidenta es una mujer muy reconocida internacionalmente por su capacidad de gestión. Esperamos con ansiedad conocer uno de los países artificiales en que se probó la ingenuidad de algunos locos humanistas y  que pronto podamos visitar a los primeros libertos de áfrica.

TOGO
Del tamaño de Benín, ofrece las mismas características paisajísticas y étnicas que su vecino. Por eso proponemos estos dos países en un viaje combinado. No hay que perderse, indudablemente, el mercado de fetiches de Lomé, que está considerado como el mayor de África, y los montes Fetiche.
Togo se ofrece en viajes combinados página 41.

Después de la primera guerra mundial la parte alemana de Camerún es partida entre franceses, en su mayoría, e ingleses. En 1945 el país está puesto bajo tutela de la ONU que reemplaza la antigua SDN. La parte francesa gana su independencia en 1960 y el año siguiente, tras un referéndum, la colonia británica se divisa en dos. El Norte musulmán decide integrar Nigeria, y el Sur cristiano se asocia a la Republica de Camerún para formar la Republica federal de Camerún. Sin embargo la descolonización del país dio lugar a mucha violencia y, como muchas veces en África, es solo ahora que empezamos a descubrirlo. Al salir de la segunda guerra mundial la parte francesa del país estaba dividida entre dos partidos políticos. El céntrico BDC que acoge al futuro presidente del país (Ahmadou Ahigjo) y el comunista UPC, fundido por Ruben Um Nyobé en 1948. En 1952, Um Nyobe va a la ONU pedir independencia y reunificación del país. La respuesta de París fue tajante. L’UPC está condenado a la clandestinidad y sus militantes torturados e asesinados. Um Nyobe es también asesinado en 1958 y estará prohibido pronunciar su nombre hasta 1991. Pero la proclamación de la independencia no puso fin a los combates. En exilio en Génova el sucesor de Um Nyobe (Félix Moumié) es envenenado por los servicios secretos franceses y en el país, los asesinados siguen de mano de Cameruneses aliados a Ahmadou Ahigjo. Si no hay acuerdos sobre el número de victimas, el escritor Mongo Beti habla de un intervalo entre 60 000 y 400 000 muertos entre 1955 y 1970. Los libros escolares hablan de una “represión dura”.En 1972 la Republica federal de Camerún se transforma en un Estado unitario con Ahmadou Ahidjo a su cabeza. El mismo esta releído en 1975 y 1980. La Historia dirá…

CAMERÚN
Otro país imprescindible. Y lo decimos a propósito, ya que la oportunidad de ver y sentir media África en el cuerpo sólo es posible en algunos países .La variedad a todos los niveles es, quizás, lo más llamativo de Camerún (etnias, paisajes, clima, vegetación…). Pero también hay que hablar de la forma de vivir de sus gentes. Se nota que hay posibilidades económicas y la alegría de unas tierras con la suerte de poseer abundantes recursos, que si fueran racionalmente explotados, podrían llegar a todos sus habitantes. Mucha marcha en Camerún y mucho que ver. ¡No te lo pierdas!
ÁFRICA CENTRAL
CONGO- GABON- REP CENTRO AFRICANA- ANGOLA- GUINEA ECUAT- REP DEM DU CONGO- ZAMBIA- ZIMBABWE-BURUNDI-UGANDA- RUANDA

El centro de un continente suele ser paso obligado de caminos y gentes, así como punto de encuentro y/o desencuentro, lo que determina la naturaleza de sus poblaciones. Por esta razón, aquí se produce una amalgama de pueblos procedentes de muy diversos lugares, (se cuenta por ejemplo más de 250 etnias sólo en la Rep.Dem.Congo), si bien cada país está encerrado en el marco geográfico que imponen las fronteras.
La mayoría de los países que componen el África Central están cubiertos por la gran selva ecuatorial con su vegetación tan densa y su fauna tan abundante. Los grandes parques y reservas de la zona son el lugar privilegiado para encontrar una vida salvaje excepcional de la que solo faltaría citar a los gorrillas como ejemplo. Además de las cataratas Victoria, la zona alberga también caudalosos ríos, algunos con rápidos, y una flora muy peculiar entre la cual hay que recordar a las famosas orquídeas. Aparte de la naturaleza, los africanos, que se han movido de un lado a otro del continente a lo largo de los siglos crearon allí grandes culturas

« Eso es un fracaso »: es así que empieza el diario del Che cuando cuenta su expedición al Congo en 1965. Y es así también que podríamos hablar del balance de las guerras de independencia en África Central. ¡Jean-Bedel Bokassa (Centrafrica), Mobutu Sese Seko, Laurent Kabila e hijos (Congo),
Idi Amin Dada (Uganda), Omar Bongo Ondiba (Gabón), Teodoro Obiang Nguema (Guinea Ecuatorial), Robert Mugabe (Zimbabwe)… ¡La lista es larga de los que han conseguido tachar la esperanza de libertad del pueblo! ¡Tan larga como rico está el suelo de estos país!
Tras el asesinato de Patrice Lumumba con la complicidad de la CIA y del gobierno belga (otro de los buenos que no duro mucho), el Che llega a Congo para ayudar a Kabila y al Movimiento de liberación a combatir las potencias coloniales que iban a sostener Mobutu. Pero la situación del país es tal que no funciona ninguna de sus estrategias. Según sus propias palabras, el ejército revolucionario falta de convicciones ideológicas y de disciplina, los políticos y los militares no mantienen ninguna relación con la población y las divisiones tribales prohíben cualquier unificación nacional. Frente a este análisis Fidel Castro convence al Che de volver a Cuba para preparar otra expedición en América Latina. Así se ira a Bolivia en 1966.
Mientras tanto, se repite la película en la mayoría de los países del África Central. Si Mobutu toma el poder
e instala en su país nuevamente llamado Zaire un sistema de represión y corupción a su ventaja, David Dacko nombrado primer presidente de la nueva Republica Centroafricana está derrotado en 1965 por Bocassa, antiguo capitán del ejercito francés. Este se declara sucesivamente presidente de por vida, mariscal e emperador con la complicidad de Francia que le abandonara solo 13 años más tarde y por presión de su opinión pública. En Gabón los franceses imponen a Leon M’ba la independencia pero le mantienen al poder con la ayuda de los paracaídas (1965). A su muerte en 1967 le sucede Omar Bongo que sigue todavía en su puesto y supera por su longevidad en el poder (¡42 años!) a este dictador tan impresentable, Robert Mugabe, presidente del Zimbabwe desde 1980.
Cómo seguramente pensaba el Che (que tampoco es un Dios)….esto huele mal. Pero añadimos nosotros también que aquí, todos culpables, pero los que más sus propios gobernantes, África tiene que reflexionar sobre si misma.
A partir de 1961 los angoleños comienzan a organizarse políticamente, a través del Frente Nacional para la Liberación de Angola (FNLA) y del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) e intentan sin éxito rebelarse militarmente contra el poder colonial. Un año más tarde,  miembros disidentes de FNLA formaron la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA). Estos tres movimientos independentistas  empezaron a luchar por el poder cuando la revolución de los claveles provoco la redefinición de las relaciones entre Portugal y su “colonia”. En enero 1975 se adopta una constitución provisional a la espera de la independencia que se tenía que proclamar en noviembre del mismo año. Pero el 11 de mismo mes el MPLA y el FNLA quieren cada uno por su lado hacerse cargo del primer gobierno independiente, lo que condujo a una guerra civil que iba a durar más de 25 años. Durante estos años, Angola se convierte en uno de los escenarios donde se enfrentarán las potencias mundiales; el MPLA (apoyado por la antigua URSS y Cuba) contra FNLA y UNITA (respaldados por Sudáfrica, los Estados Unidos y Gran Bretaña). Esta larga guerra ha costado más de 500.000 vidas humanas, sin contar los incapacitados y millones de desplazados. En noviembre de 1994, con la mediación Nelson Mandela, se llega a los acuerdos de Lusaka que se pondrán solamente en marcha en 2002, tras la muerte del presidente de la UNITA Jonas Savimbi. Estos acuerdos, que pusieron fin a la guerra acabaron en la celebración de unas nuevas elecciones, en septiembre de 2008.

REPÚBLICA CENTROAFRICANA
A pesar de contar con grandes e interesantes parques y reservas, el turismo no llega al país a causa de su inestabilidad. Pero muchos blancos que viven allí (sobre todo militares franceses y cooperantes americanos), aprovechan el caos para cazar en los parques del Norte (Saint Floris y Bamingui) y visitar la Reserva de Bayanga, un verdadero paraíso… Eso sí, con muchos mosquitos y millones de mariposas. El río Ubangui, que más adelante tras pasar la frontera de su vecino se llama Congo, es de una belleza increíble. La capital del país, Bangui, ofrece a los escasos viajeros la posibilidad de ver uno de los atardeceres más hermosos y melancólicos que hayamos podido encontrar. Este año ofrecemos el circuito combinado con Congo y Camerún para visitar su parque mas famoso ( Dsangha). Elefantes,gorilas y búfalos son algunos de sus atractivos.

GABÓN
Está situado en el Ecuador, lo que determina su clima y el carácter de sus gentes. Tiene una buena franja costera, y el resto de su territorio está inmerso en la selva ecuatorial.
Hay algunas reservas muy interesantes como Lopé y Wonga Wongé, con los montes cristal al Norte y los montes Cahillou al Sur, ninguno de cuyos picos sobrepasa los 1.000 metros de altitud. De escasa infraestructura, sus carreteras asfaltadas terminan a pocos kilómetros de Libreville. Si tu estancia es corta, recomendamos la visita a Lambarena y a los rápidos del río Ogoué. Y si dispones de más tiempo, debes visitar cabo Esterias, con buenas playas y buena restauración.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO
Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que éste es uno de los países más ricos de África, quizás el más rico de todos, y también el que tiene todos los problemas. Su situación política todavía deja mucho que desear en cuanto a estabilidad y orden, si bien hay regiones dónde el turismo es posible ya.  Y no es que nos encante el orden, pero sí la tranquilidad a la hora de visitar un lugar. De momento, aconsejamos a los viajeros esperar aunque los atractivos del país son muchos. La mayor parte de la población pigmea vive allí. Los ríos caudalosos, los extensos bosques, la variedad étnica y los famosos artesanos, así como los numerosos parques nacionales, hacen de esta república un destino más que apetecible  para el futuro.
Ofrecemos vuelos internos para visitar algunas regiones.Consulta.

CONGO
Para diferenciarlo de la República del Congo, se lo conoce como Congo-Brazza. Este pequeño país de situación política complicada, debería ser un destino interesante en el futuro. Su exuberante vegetación y los parques naturales de Odzala y Lefini, además de compartir el río Congo con sus vecinos, son unos de sus puntos de interés. Este año ofrecemos la visita de su parque más interesante (Ndoki) en combinación con otro no menos interesante el Dzanga (Bayanga) en la vecina Centroafrica y desde Camerún para atajar camino.
VIAJE AL RÍO CONGO. 23 días. Preguntar.

ZAMBIA
Zambia, tan poco conocida por los españoles, está entrando, y con mucha fuerza, en los circuitos tradicionales de parques nacionales y lugares de interés. No nos extraña en absoluto. Y se lo merece. Los esfuerzos que realizan las autoridades, facilitando la entrada desde los países vecinos, ayuda a su desarrollo. El río Zambeze, los parques del Sur y del Norte, Luangwa, Kafué y las cataratas Victoria son sólo algunos de los atractivos, si bien faltan infraestructuras, especialmente carreteras que acorten distancias. ¡Ah!, también es un buen destino para empezar la travesía por el Lago Tanganika, desde Mpulungu hasta Kigoma. Viaje éste, para sentirse como en los buenos tiempos.
GUINEA ECUATORIAL
Guinea Ecuatorial ha pasado en pocos años de ser el país más pobre del mundo a uno de los de mayor riqueza. El petróleo aflora en el golfo de Guinea por doquier, y esperamos que este líquido no causen mayores problemas.
En cuanto al tema del turismo, empezamos este año a ofrecer servicios y alguna ruta por estas tierras tan bonitas. Este destino es muy interesante para los españoles, ya que compartimos lengua y un poco de historia. Por otra parte, los habitantes son realmente acogedores y amables.
El Parque Nacional de Monte Alén, la isla de Corisco, los ríos ecuatoriales, las hermosas playas de Bata, la isla de Bioko, su Monte Biao, las cascadas, Moka, Ureka… qué de lugares bonitos para visitar!!!!.

UGANDA
La perla de África fue, desde antiguo, muy visitada por viajeros de diferente procedencia. Su clima primaveral durante todo el año, la simpatía de sus gentes, los parques nacionales de Murchinson, Queen Elisabeth, Ishasa y Lago Mburo; los lagos Victoria, Alberto, Kyoga y Eduardo, sin contar con las regiones de los Karamoja, Acholi, etc. (que por estar situadas en zonas fronterizas no podemos visitar) son unos de los grandes atractivos del país. Las estrellas de las visitas a Uganda son los gorilas. A causa de los desastres políticos de los países vecinos, los gorilas se trasladaron a la zona ugandesa, donde se reproducen con toda normalidad, y donde han pasado de treinta ejemplares en la época de Idi Amín a más de trescientos en la actualidad. La buena política de los actuales gobernantes (sólo permiten dos subidas al día) contribuye de manera muy positiva.
RUANDA
He aquí un ejemplo de normalización de un pequeño país de reciente y triste historia. Las estribaciones de los Virunga dan cobijo a los gorilas de montaña. Junto con la vecina Uganda, es el único país dónde se pueden visitar, ya que en la República del Congo es complicado por elmomento.
Además de los gorilas, Ruanda cuenta con reservas y parques que poco a poco van reuniendo gran variedad de vida salvaje. Tampoco nos podemos olvidar el bonito paisaje (el país de las mil colinas) y la calidez de sus gentes.
Su cónsul en España (nuestro amigo Antoine) es un buen ejemplo del tesón y del interés por ofrecer las bondades de este pequeño y bello rincón de África.
ZIMBABUE
El país estaba atravesado por uno de los corredores que unía el Índico con el interior del continente, propiciando así el comercio con tierras lejanas como la India y Arabia. Y esto funcionaba hace ya unos tres mil años. A pesar de ser genuinamente africanas, todavía los últimos conquistadores, en este caso ingleses, se empeñaron en explicar la procedencia foránea (árabe) de las construcciones zimbabuesas. ¡Desde luego, la historia es un cachondeo! Los atractivos de Zimbabue son varios, pero por destacar sólo algunos mencionaremos el parque de Huangwe y Mana Pools, las cataratas Victoria, el río Zambeze y los zimbaweses.
BURUNDI
Minúsculo Estado, situado al norte del Lago Tanganika . La situación política está serena y la paz que reina en esta region por los intereses que todos sabemos, permite a su población reorganizar sus vidas.

ANGOLA
Este inmenso y rico país está a punto de poder ser visitado y nos alegramos porque su riqueza y diversidad económica, étnica y paisajística hacen de este rincón de África un lugar realmente estupendo. En estos momentos, se recomienda visitar únicamente la franja costera. Hay que evitar el interior, ya que está plagado de minas. Himbas, bosquimanos, muchimbas, mucurocas, uilas, canguelas, bundas, luchazes y ambundos son sólo algunos de los pueblos que habitan el Sur. En cuanto al Norte, hay musukos, songos, dembos, maicas, muxiciongos, txokwes… y todos ellos nos están esperando.
Parques y Playas. 4 X 4. 10 Días
AFRICA NORORIENTAL
DJIBUTI ERITREA ETIOPÍA SUDAN SOMALIA

Las tierras del África Nororiental se extienden desde los límites del Sáhara hasta el Océano Índico en la costa de Somalia. Por el Norte llegan al Mar Rojo. Todo esto configura una zona de grandes diferencias, cuyo legado cultural ha sido fundamental para la historia de la humanidad: las ciudades-Estado del Índico (Mogadiscio por ejemplo), los primeros y bien organizados reinos del norte sudanés, los primeros faraones, los imperios que se han ido sucediendo en tierras etíopes, el comercio y las grandes ciudades del mar Rojo. Todo ello contribuye a soñar con tiempos pasados gloriosos y de cuya grandeza quedan restos bien visibles.

Para evitar una guerra de sucesión, Menelik II había elegido su nieto Ledj Iyassou como futuro rey de Etiopia. A  su muerte en 1913 este llega al poder, pero nunca consiguió la corona. Con el apoyo de la nobleza, de los franceses e ingleses, el arzobispo de Etiopia autoriza en 1913 la ruptura del testamento de Menelik II, descarta Lyassou del poder y amenaza de excomunión a cualquier opositor. Tras una guerra civil y un golpe de Estado, Zaouditou, hija de Menelik esta nombrada emperatriz y su sobrino, Ras Tafari Makonnen, heredero de la corona. Fue la primera mujer jefe de Estado de un país independiente en un continente colonizado en su casi totalidad. Descendiente de la reina de Saba y del rey Salomón, Ras Tafari Makonnen se convierte en negus (“rey de los reyes”) en 1928 y emperador a la muerte de su tía en 1930.  Su nombre completo es entonces Haïle Selassie I (« fuerza de la trinidad »), león de Juda, elegido de Dios y defensor de la fe cristiana. Siguiendo los pasos de Menelik II, intenta unificar y modernizar su país. Crea un gran colegio en la Capital y numerosas escuelas en la provincia, una imprenta y un semanal para difundir sus ideas. Solicita el apoyo técnico y financiero de las potencias aliadas y desarrolla la aviación, una red de carretera por todo el país, una industria cinematográfica, la primera constitución escrita etiope y pone en circulación billetes de banco propios. En relación con lo que ocurre en Europa Occidental Mussolini invade Etiopia en 1935 y obliga Haile Selassie a exiliarse en Gran Bretaña, hasta que pueda recuperar su trono en 1941 tras la derrota de Italia. Utilizará los dos siguientes decenios para reconstruir y modernizar a su país hasta que  una revolución nacional le obligue a dimitir en 1974. Se le reprocho una mala gestión de hambruna que ocurrió en la región de Wollo y que su gobierno escondió, reformas agrarias injustas y de apoyar un sistema educativo demasiado elitista. Un poco como para Francia en mayo 68, las manifestaciones desembocaron en una huelga general y en la destitución del que fue el último rey de la dinastía salomonide en Etiopia. Pero de todo eso, lo cuenta mucho mejor Ryszard Kapuscinski en su libro “El emperador” cuya lectura aconsejamos.
La historia de Eritrea está liada a la de Etiopia: Tras una decisión de la ONU en 1952, este pequeño territorio creado por Italia y abandonado por ella en 1941, se queda bajo soberanía de Etiopia, en un marco federal. Diez años más tarde el parlamento etiope vota la anexión de Eritrea para tener un acceso al mar rojo, lo que va a fomentar a una larga guerra civil que acabara solo 30 años más tarde cuando Eritrea consigue arruinada su independencia (1993). Ahora lleva una guerra por procuración a su antiguo enemigo en Somalia, apoyando a los islamistas que luchan contra las tropas etíopes.
Es que si Somalia consiguió su independencia en 1959, está sujeta a mucha instabilidad desde entonces por culpa, entre otras cosas, de las luchas clánicas entre el Norte (antiguo Somaliland) y el Sur (antigua Somalia italiana). Golpe de estado, asesinato, guerra con Etiopia (1977-78), hambruna, ceseción del Norte, violenta represión gubernamental en contra de los civiles…  Somalia no ha tenido gobierno central desde el final de la dictadura de Siad Barre, sea 1991.

ETIOPÍA
El país de los trece meses es uno de los destinos preferidos de los españoles en los últimos tiempos. A ello han contribuido en gran medida el señor Reverte, que lo cuenta tan bonito. Pero también habría que señalar que la embajada de España lleva muchos años haciendo una labor muy importante para acercar este país a la opinión pública española. Con grandes dimensiones y gran variedad cultural, ofrece al viajero la posibilidad de visitar lugares remotos, de conocer otros cargados de historia y, sobre todo, de ahondar en la propia historia etiope, reconocida desde hace miles de años. Altas montañas, parques nacionales, multitud de etnias y paisajes únicos hacen de Etiopía, eso, un país único.
SUDÁN
Lo que hace atractivo a este país es, precisamente, el desconocimiento que sobre él tienen los viajeros. Excluido de los folletos turísticos de las grandes agencias, Sudán es, por el momento, un espacio reservado a los más aventureros. Los últimos años se habló mucho, y de repente, de los campamentos de refugiados en Dafour, pero el páis tiene también otra cara menos televisiva. No podemos omitir de mencionar el Djebel al Marra, el mar Rojo, los restos de las antiguas pirámides y los reinos legendarios. Como tampoco podemos obviar su trozo de desierto y los habitantes que por allí viven. Los nubios, por ejemplo, que parecen ser la etnia más bella del planeta. La tragedia de Dafour existe por supuesto, y desde hace mucho más tiempo que nos lo han enseñado, pero lo uno no quita lo otro.
ERITREA
Por fin separada de Etiopía y volcada al mar Rojo. La mitad sur del país está cubierta por una parte de la depresión de Danakil, mientras la franja costera, dónde vive la población, está plagada de maravillas a descubrir para el viajero: el golfo de Zula y las islas Dahlak (parque nacional y buen lugar para el buceo). ¡Ah…, y sin olvidarse de Asmara, su capital con aire italiano y situada a más de 2000 metros de altitud!. Pero ésta ya salió en la televisión.

SOMALIA
Otro de los lugares no recomendables, o sólo para los muy aventureros. La inestabilidad política hace de este país adorado por sus habitantes la tierra de los pequeños reinos. Es una pena porque desde Mogadiscio hasta la isla de Mozambique se extiende una de las historias más interesantes de la Tierra: los suahili.

DJIBUTI
Aunque no ofrece muchas posibilidades para el turismo, sus hermosas playas pueden ser un final relajante a los viajeros que visiten el interior del África nororiental, Etiopía por ejemplo. Ese increíble  tren que unía Addis Abeba con Djibuti varias veces por semana, para el transporte de gentes y mercancías,sólo sepùede
hacer en parte y ya no es tan seguro como antes, lo que recomendamos utilizar el avión. Hacer este tramo da carácter al viajero que se precie.
AFRICA ORIENTAL
MALAUI. TANZANIA. KENIA. MOZAMBIQUE

Con sus costas bañadas por el Índico y el interior plagado de lagos, sus grandes mesetas salpicadas de altas montañas y zonas boscosas, se presenta a los ojos de los viajeros como una de las zonas más apetecibles de África. Son mundialmente célebres los parques nacionales, dónde la gran variedad de vida salvaje permite conocer en un solo viaje todas las especies que aquí viven desde hace miles de años. El medio se conserva en su estado más genuino, lo que aumenta el atractivo a los ojos de los viajeros.Las comunidades autóctonas siguen practicando el pastoreo y la agricultura al modo tradicional, lo que contribuye al buen mantenimiento de las tierras. Otro punto a su favor es la buena política de algunos gobiernos, el tanzano por ejemplo, que facilita la combinación de las actividades seculares con el mantenimiento de los parques nacionales, lo que beneficia a todo el mundo.

Al salir de la primera guerra mundial, se calcula que 6 000 Europeos (1 % de la población) monopolizaban 25 % de las tierras cultivables de Kenia, entonces colonia británica. Las tierras eran explotadas en su mayor parte por una mano de obra kikuyus y laos. En 1944 se crea la Kenyan African Union (KAU), con Kamau wa Ngengi (Jomo Kenyatta) en su cabeza. Piden el acceso a las tierras para los negros. De 1952 a 1956 ese grupo de “rebeldes” defiende una campaña de acciones violentas para luchar por sus derechos, lo que da lugar a la instauración del estado de urgencia en el país. La represión del movimiento llamado de los Mau Mau es brutal con mas de 7800 muertos y 100 000 encarcelados del lado de la población negra. Sin embargo a pesar de la represión los colonos blancos deben aceptar el derecho de los africanos a la propiedad de las tierras (1959). Los británicos intentan favorecer la participación de los africanos en los procesos gubernamentales para aislar los rebeldes de sus seguidores pero esa técnica llego tarde y fracaso. Percibido como el instigador de la rebelión Mau Mau,  Jomo Kenyatta esta condenado a siete años de cárcel. A su liberación, en 1961, toma la dirección de la Unión Nacional Africana de Kenia (KANU). En diciembre de 1963, cuando el país consigue por fin la independencia, Kenyatta es nombrado primer presidente, y eso hacia su muerte en 1978.

En 1953 Julius Nyere toma el mando de la Tanganyika African Asociación, una asociación cultural que va a transformar en un verdadero partido político (Tanganyika African Nacional Unión) para conseguir la independencia del entonces Tanganyika. En 1961 los ingleses, sin ninguna violencia, aceptan el reto y tras elecciones en 1962, Nyere es nombrado primer Presidente de la República del Tanganyika. Un año más tarde es el turno del archipiélago de Zanzíbar (Unguja, Pemba y Mafi). Pero en este nuevo estado las fuertes tensiones comunitarias empiezan a liberarse. El control del archipiélago esta en mano del ZNP, un partido en su mayoría árabe. Enfrente, muchos obreros africanos e indios, descendientes de antiguos esclavos, se agrupan en otro partido, el ASP. En las elecciones de 1964, cuando el ASP se da cuenta que le aíslan del poder aunque es mayoritario en las urnas, fomenta una revolución que cobrará más de 10.000 vidas. El ZNP está derrotado y el leader del ASP (Sheikh Abeid Karume) llega a Presidente de la Republica de Zanzíbar. Tres meses después, en abril, el Tanganyika y Zanzibar fusionan para formar la República Unida de Tanzania. Nyere se mantiene como presidente del nuevo estado y Abeid Karune se queda presidente de Zanzíbar y vicepresidente de Tanzania. Para acelerar el desarrollo del país Nyere se inspira del modelo chino y pone en marcha una política socialista (prioridad a la educación, nacionalización, colectivización de las tierras…). Sin embargo los resultados no están muy buenos y la primera crisis del petróleo (1973) va a empeorar las perspectivas económicas del país. Nyere y Karume empiezan a tener discrepancias cuando el presidente quiere mantener buenas relaciones con Occidente y el vice presidente prefiere acercarse más aun al mundo comunista.
En 1972, Karume es asesinado sin que sepamos todavía muy bien por qué y por mano de quién.
A partir de allí, las relaciones de Tanzania con sus vecinos se deterioran cada vez más, especialmente entre Kenia y Uganda cuando antes estaban con ganas de cooperación y por eso formaron en 1967 la East Africain Community (Comunidad del Africa Oriental) con el objetivo de llegar a crear un mercado economico común.
Kenia, más cerca de los occidentales cierra su frontera de 1977 a 1983, para no comercializar con “un país sostenido por comunistas chinos”. En Uganda, Amin Dada reprocha a su vecino de albergar opositores a su régimen, y con las ambiciones expansionistas que le conocemos, ataca a Tanzania en 1978, en la región del lago Victoria. Si Nyere consigue ganar la guerra con ayuda de los chinos su país sale debilitado y más pobra todavía. Eso le insita a modificar poco a poco su política para liberalizar su economía, con la ayuda del FMI y del Banco Mundial.

KENIA
Hace años, era el primer destino en África para los numerosos viajeros que decidían emprender un safari. A ello contribuyeron en gran medida los buenos parques nacionales y la política del gobierno de turno. Habría que mencionar también a la colonia extranjera, ubicada en las hermosas tierras de los masai y kikuyo que, gracias a su política de explotación de las tierras, se permitía el lujo de ser la última “reina de África”.Hoy en día las cosas han cambiado y todo está muy controlado. Cuando hablamos de los parques baste citar el Masai Mara, lago Nakuru y Amboseli para saber que estamos hablando de cosas muy serias. Ya sabes si quieres ver animales y un paisaje de ensueño has de ir a Kenia.
MALAUI
Pequeño estado conocido, sobre todo, por el lago del mismo nombre que, por cierto, es de una belleza increíble. Los atardeceres se ofrecen con un halo de romanticismo y colorido que no hemos visto en muchos otros lugares. Lástima que esta belleza contraste con la pobreza y la mala gestión de los recursos que contribuye al sufrimiento de sus habitantes. Se recomienda visitar Malaui en algún Viaje Combinado con Mozambique y/u otro país vecino.

TANZANIA
Pocos destinos en el continente son tan variados como Tanzania. Puedes hacer marchas a más de cinco mil metros en el Kilimanjaro (5.896m), navegar durante días por el lago Tanganika, disfrutar de los arrecifes coralinos de las costas, recordar un momento histórico muy especial al visitar las ciudades swahili o, sencillamente, dejarte llevar por los diversos y ricos parques nacionales a lo largo y ancho del país.Bien es cierto que le faltan infraestructuras (el tren es lento, el Liemba no tiene horarios fijos, las carreteras en su mayoría son caminos polvorientos y llenos de baches, etc, etc), pero eso no ha de ser un obstáculo para los viajeros que se dicen auténticos… Además Tanzania también se puede hacer con lodges, hoteles 5* y todo en 4×4. Un añadido inevitable a cualquier viaje allí ha de ser Zanzíbar. La ciudad de Piedra se presenta orgullosa y erguida a la llegada por ferry, para mostrarte un pasado que ya no volverá y un futuro posible: la convivencia de diferentes pueblos en una isla y su correspondiente mestizaje.

MOZAMBIQUE
Mozambique es una larga franja de tierra paralela al océano Índico. Sus hermosas y coralinas playas ofrecen muchas y buenas infraestructuras a los viajeros, cada vez más numerosos, por otra parte. Las islas Paraíso o Bazarhuto y el reciente nominado Parque de la Paz (continuación del Krugger sudafricano), sin contar con el Ngorongosa o la gran presa de Cahora, los grandes ríos Limpopo y Zambeze que vierten sus aguas al océano, hacen de Mozambique, con la ayuda de su gentes por supuesto, un país de “saudade”. Añadimos un nuevo parque (Nyassa). Con muy poca oferta de alojamiento, ha de hacerse los traslados en avioneta, pués sería imposible de llegar por tierra. Pero vale la pena. ¡¡¡Un lujo!!!.
AFRICA MERIDIONAL
SWAZILANDIA. LESOTHO. BOTSUANA. NAMIBIA. SURAFRICA.

La parte más al Sur de África abarca muchos kilómetros de tierras de muy diferente atractivo. Las infraestructuras turísticas de Suráfrica que, por cierto, se está convirtiendo en el líder turístico del continente, no se parecen en nada a las de sus vecinos. Aunque hay que decir que los lugares de interés no desmerecen en absoluto.
Tierra de expediciones (viajes en camión y tiendas de campaña, casi imprescindible para poder recorrer grandes distancias), la mayoría de las veces deshabitadas, es, pues una zona de paisajes impresionantes, pero de pocas poblaciones. Otro tipo de viajes. Te lo ofrecemos en viaje combinados.

Las elecciones de 1948 fueron la revancha de los Boers sobre los ingleses ya que ganaron y pusieron en marcha las leyes del apartheid que les permitian concentrar en sus manos el poder, las riquezas y de alguna forma el derecho de decidir de la vida de los demas. Apartheid significa “vivir al margen” en idioma Afrikáans. Cada nacido en Sudafrica era clasificado en funcción de su raza e etnia: blancos, negros, metis e indios Las bodas inter raciales eran prohibidas, los negros podían estar desplazados en cualquier momento y todas las leyes estaban hechas para separar los blancos de los otros, considerados de segunda categoria. La ONU tardo hasta 1964 para denunciar este sistema y el país tuvo que esperar hasta 1990 para liberarse de esta plaga. Los mismos 27 años que tuvo que esperar Mandela en la carcel antes de llegar a ser liberado y testigo de la victoria de su justa causa..

BOTSUANA
Posiblemente un destino muy deseado por su famoso delta del Okavango, pero con oferta suficiente para pasar unas buenas vacaciones si les añadimos el Chobe y la reserva de Makgadikgadi. Aunque la mayoría de los visitantes lo ven de paso, de camino a las cataratas Victoria, el desierto del Kalahari se merece una buena visita.
NAMIBIA.
Hay varios puntos interesantes en este país, que son por cierto los más visitados: Cayon River, Namib, la costa de los Esqueletos, Etosha, los imprescindibles Himba y las cataratas de Epupa. La arquitectura de sus ciudades nos recuerda a la Alemania profunda, pero en cuanto sales de ellas, ya estás en el África que a nosotros nos gusta.
SUDÁFRICA.
Por fin, y sin apartheid, Sudáfrica se libera de sus demonios y entra a formar parte de los países emergentes de este siglo. Con buenas infraestructuras y unos parques -estatales y privados – organizados, este gran país ofrece todas las alternativas para el turismo. Animales, grandes ciudades y pequeños pueblos con encanto, playas, buenos hoteles, bodegas, trenes de lujo, vehículos climatizados, autopistas… en definitiva, un destino seguro.
Ofrecemos viajes combinados y  circuitos  por este país para conocer y disfrutar del África  mestiza que está surgiendo y que entendemos será el futuro.
LESOTHO.
Otro pequeño Estado de 30 350 km2 en esta división política absurda. ¿Os acordáis del rey Moshoeshoes que lo creo en 1820?… ¡Pues nosotros no!

SWAZILANDIA.
Muy pequeño Estado incrustado en el interior de Suráfrica, que puedes visitar aprovechando un viaje por la zona. Su interés radica precisamente en esto.

AFRICA AUSTRAL.
Una buena forma de visitar gran parte del sur africano. Estos viajes se hacen en camiones por la singularidad del turismo en esta zona. También para abaratar costes. Tienen el gusto de los viajes de antaño y normalmente hay que participar en el montaje del campamento y echar una mano de vez en cuando. Aquí te proponemos varias opciones para visitar lo más interesante de cada país del África Austral: el desierto de Namibia, la flora única del cañón del río Fish, la fauna del Okavango y, como no, las cataratas Victoria.

En 1920, Sudáfrica obtiene un mandato de la SDN para administrar el Suroeste Africano (futura Namibia) pero cuando el régimen del apartheid pide al jefe tradicional de los Hereros, Hosea Kutalo, de dejar el país para que se instalaran los blancos, este se niega rotundamente y lanza un llamamiento a la ONU para contestar la anexión del país. En 1945 crea con Frederick Maharero en excl. en el Bechuanaland (futuro Botsuana) consejo de los jefes Hereros, lo que le dará el titulo de “padre de la nación de Namibia”, porque pide la formación de un estado independiente con el apoyo del reverente Michael Scott y envía una petición en este sentido a la ONU. Su mensaje será escuchado pero sus deseos serán realidad solo en 1990.

En junio 1975 se proclama la independencia de Mozambique pero el partido del Presidente (FRELIMO) se  niega en organizar elecciones como lo había prometido y se apoya en el bloque soviético para poner en marcha un estado socialista con un partido único en su cabeza. Por varias razones internas e internacionales, los resultados económicos son catastróficos y el país está al borde de la bancarrota mientras África del Sur y Rodesia financian la constitución de un movimiento de resistencia (RENAMO) para derrumbar al FRELIMO. Esta lucha acabara  en una guerra civil de 16 años.

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